La Federación de Servicios de CCOO presentó en rueda de
prensael pasado 20 de Noviembre, las líneas generales del Código Deontológico
para los profesionales del sector financiero. Este proyecto, basado en los
principios de integridad, legalidad, confidencialidad,
profesionalidad, confianza, diligencia, igualdad y respeto, dignidad y responsabilidad
responde a la constatación del fracaso de los Códigos de conducta y a la
necesidad de dotar a la profesión bancaria de un verdadero código ético para
recuperar la confianza social.
El Código Deontológico pretende
ser una guía de actuación para las Bancarias y los Bancarios en el ejercicio de
nuestra profesión promoviendo los más altos niveles de ética y profesionalidad. Y ello con el objetivo de
proteger a la clientela, a la sociedad en general y a las propias entidades
bancarias, cuya credibilidad ha descendido a mínimos históricos tras las actuaciones
‘poco profesionales e incluso carentes de ética’ que han practicado algunas y
que han acabado perjudicando a todo el sector y poniendo ‘a los pies de los
caballos’ a los bancarios y bancarias que no somos responsables ni del diseño de
la estrategia financiera, ni de las políticas de comercialización.
¿Por qué es necesaria la existencia de un Código
Deontológico?
En el año 2012 se
presentaron 43.647 expedientes ante el Servicio de Reclamaciones del Banco de
España de entidades financieras que contaban con un Código de Conducta.
España es el segundo país de la
UE donde más ha disminuido el número de profesionales bancarios por habitante
en el quinquenio 2008-2013 (un 22%). Esta disminución de la ratio de bancarios por habitante (46 por cada 10.000)
propicia el alto número de reclamaciones de la clientela, ante la incapacidad
de atender el volumen de trabajo existente y hace que los Códigos de conducta
de las entidades se conviertan en papel mojado.
Una herramienta que permita…
- Sentar las bases de nuestro
modelo de conducta profesional.
- Saber cómo actuar ante
circunstancias de posible conflicto de intereses con clientes.
- Promover mejores prácticas
profesionales y fomentar la excelencia.
- Mejorar la confianza de la
clientela y de la sociedad.
- Proporcionar un sistema de
autoevaluación.
- Dar protección legal a nuestras
decisiones si entran en contradicción con las instrucciones de la empresa.
- Alentar una nueva cultura
bancaria.
En definitiva… recuperar la autoconfianza como profesionales, recuperar
la confianza de la clientela y de la sociedad y conseguir revertir la mala
percepción que la ciudadanía tiene de determinadas prácticas y empresas.
Las
bancarias y los bancarios sabemos de qué hablamos
Nadie más cualificado que los propios profesionales del
sector a través de sus representantes sindicales para proponer este conjunto de
principios, porque…
somos los que mejor
conocemos la trama interna de nuestra profesión y podemos determinar
cuáles son buenas prácticas y cuáles no; somos los más interesados en
garantizar los mayores niveles de ética en las relaciones
profesionales para así recuperar la confianza y la credibilidad de la
sociedad en sus bancarios y bancarias; y somos los que mejor pueden comprometerse
con el éxito de su entidad y del sector financiero en
general, sabiendo que su conducta profesional responde a la ética, a la transparencia
y a la lealtad profesional que la sociedad demanda.
CCOO pone en marcha la iniciativa, divulgándola entre
plantillas, resto de sindicatos, patronales, organismos oficiales, etc. para
conseguir que nazca con el mayor
consenso y la mayor fuerza legal posible.
Diciembre 2014
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