Categoría: Condiciones de trabajo en Vitaly

  • Los malos jefes aumentan el riesgo de ataques al corazón entre sus empleados, según expertos

     

    Involucrar a los empleados en el trabajo, colaborar en su promoción y reconocer sus méritos, claves de un 'buen líder'

    Los malos jefes aumentan el riesgo de ataques al corazón entre sus empleados, según expertos

     

    Involucrar a los empleados en el trabajo, colaborar en su promoción y reconocer sus méritos, claves de un 'buen líder'

    25-04-2008 – El psicólogo estadounidense Kenneth M. Nowack alertó hoy sobre los problemas sanitarios de los empleados que tienen "un mal jefe", lo que a menudo se traduce en mayores riesgos cardiovasculares, en contraposición con los efectos que producen los denominados "buenos líderes", que aumentan "la productividad y el rendimiento" de su plantilla. 

    En el marco de la conferencia 'El impacto del estrés en la cuenta de resultados de las empresas', celebrada esta mañana en el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, en colaboración con la Asociación Española de Dirección y Desarrollo de Personas (AEDIPE) y la consultora Tools4Training, Nowack insistió en la importancia de una correcta gestión del estrés "para lograr que la empresa sea lo más competitiva posible". 

    Así, el experto ofreció una serie de pautas para que, aquellos que ocupan puestos de responsabilidad, lleguen a ser 'buenos líderes' entre las que destacó la importancia de "involucrar a los trabajadores en sus tareas, mostrar interés por su carrera profesional, reconocer sus méritos y desarrollar programas de salud en los centros de trabajo". 

    Además, los 'buenos líderes' deben, según Nowack, "ser honestos, compartir información con sus empleados y preguntarles siempre cómo se sienten, para ganar su confianza". De este modo, los trabajadores "pensarán que su jefe se preocupa por ellos", añadió. 

    En este punto, el psicólogo recordó que un elevado nivel de estrés entre los empleados no sólo genera un mayor absentismo laboral sino también "más 'presentismo'", es decir, que el trabajador "está físicamente en su puesto pero no mentalmente". 

    El experto también ofreció una serie de consejos para los trabajadores como realizar ejercicio físico o ampliar sus redes sociales en su entorno laboral. "Cuanto más respaldado se encuentre un empleado en su trabajo, menor será su nivel de estrés y mayor su productividad", enfatizó. 

    LA FORMULA DE LA FELICIDAD 

    En su intervención, Nowack reveló a los asistentes la "fórmula para ser felices", compuesta en un 50% por las condiciones genéticas, en un 10% por las circunstancias externas y en un 40% por las decisiones que tomamos a lo largo del día. 

    Asimismo, se mostró contrario a disfrutar de una "felicidad plena" ya que conlleva "una ausencia de motivación". "El estado ideal es el de felicidad moderada porque nos lleva a desear mejoras en nuestro trabajo y en nuestra vida personal", apostilló. 

    El experto indicó que, a la hora de combatir el estrés, "lo importante no es el acontecimiento que lo provoca sino la percepción del mismo y cómo podemos afrontarlo". Además, mencionó la falta de sueño, el cansancio y la depresión como "la antesala" para padecer este trastorno. 

    E.Press

     

  • LA EMPRESA DE LOS MUERTOS VIVIENTES

    Los muertos vivientes, zombis laborales, murieron en la empresa hace mucho tiempo y todavía no lo saben. Piensan que siguen vivos laboralmente, pero están en su puesto de trabajo, solo de cuerpo presente. Su cuerpo sigue el ritmo laboral mínimo necesario para que la nómina se siga ingresando todos los meses en su cuenta corriente, pero su cerebro viaja a otros mundos, sueña con otras condiciones laborales, o con otros jefes o compañeros, eso en el mejor de los casos, ya que algunos ya ni soñar pueden.

    Trabajadores quemados, muertos en vida, algunos están diagnosticados, tienen el síndrome del trabajador quemado, otros no saben qué les sucede, se levantan cada mañana y acuden a su puesto de trabajo, pero llegan ya agotados sin haber empezado a trabajar, desmotivados, aburridos, hastiados, reactivos, cargados de críticas o malhumorados.

    La RAE define al zombi como una persona que se supone muerta y reanimada por arte de brujería con el fin de dominar su voluntad, o como un atontado, que se comporta como un autómata. Atontados sin voluntad, muertos en vida, trabajadores con problemas que necesitan ser ayudados por los departamentos de Recursos Humanos. Pero, conseguirlo no es fácil, ya que tienen que lograr que el hechizo desaparezca, para que vuelvan a la vida en la empresa. Sin embargo, la recompensa es grande, ya que si se consigue aumentar su felicidad y motivación, como consecuencia se incrementará su productividad.

    La desidia y la frustración pueden desembocar en una bajada del rendimiento, siendo este uno de los motivos más alegados como causa de despido, ya que el artículo 54.2,e) del Estatuto de los Trabajadores, recoge como causa de despido disciplinario la disminución continuada y voluntaria en el rendimiento del trabajo normal o pactado, pero antes de llegar a este punto deberían analizarse las causas por las que los trabajadores dejan de ser productivos.

    Para evitar que los trabajadores de tu empresa se conviertan en zombis, y en el peor de los casos tener que prescindir de ellos hay, 7 puntos que se pueden tener en cuenta:

    1. El estrés mata, sino físicamente, sí puede hacerlo laboralmente. El síndrome de estar quemado (burnout) o del trabajador desgastado se produce como reacción a una situación de estrés continuado en el trabajo, que deriva en agotamiento físico, mental y emocional y que puede tener como consecuencias: desmotivación, desapego, baja eficiencia y pérdida del sentido de la responsabilidad.
    2. Los empleados quieren cambiar de jefes, no de trabajo. Ser jefe no es fácil, ya que conseguir que los trabajadores sean altamente productivos, estén motivados y a la vez contentos con su jefe es un hat-trick solo al alcance de los mejores jefes. Pero para jugar en la liga de los mejores jefes es necesario entender qué cosas hacen los malos jefes para acabar con la paciencia de los trabajadores. Por ejemplo, un trabajador puede convertirse en zombi si su jefe se convierte en hombre lobo. Es decir, si el jefe va buscando «víctimas» a las que despedazar emocionalmente con críticas constantes, sobrecargando de trabajo a los subordinados más eficientes, no reconociendo los meritos de los miembros de su equipo o, lo que es peor, apropiándose en exclusiva de estos, los trabajadores pueden convertirse en muertos vivientes por la mordida del licántropo.
    3. Cuidado con los trabajadores tóxicos. Hay trabajadores que irradian toxicidad, estos son peores que los zombis ya que padecen un tipo de rabia muy dañina para la empresa y los compañeros de trabajo. Estos trabajadores esparcen negatividad, reparten críticas y se quejan constantemente de todo. Es importante detectar a estos trabajadores tóxicos, y ayudarlos a reconducir su actitud, tanto por el bien común como por el suyo propio, y en caso de que esto no fuera posible, prescindir de ellos, para evitar el contagio masivo al resto de los trabajadores de la organización.
    4. Motivación. Para que los trabajadores se sientan motivados se debe hacer sentir a estos que su presencia y su labor en la empresa es importante, incentivar y reconocer los logros conseguidos, facilitar el estudio y el desarrollo profesional de los trabajadores y desarrollar la promoción interna, siempre que sea posible. Además, si se buscan puestos de trabajo con funciones afines a las aptitudes, habilidades, formación y experiencia de los trabajadores, será más fácil que estén motivados.
    5. Practicar mindfulness o yoga. El mindfulness es una filosofía de vida basada en la meditación budista que, combinada con otras técnicas de relajación, tiene como finalidad lograr la concentración en el momento presente, así como tomar conciencia de la realidad del mundo que nos rodea. Ser consciente de nuestras pautas y hábitos de comportamiento, prestando atención a los pensamientos, emociones, sensaciones y al ambiente de cada momento, sin entrar en juicios de valor, focalizando la atención en lo que se percibe y en la búsqueda de soluciones a los problemas que puedan surgir, en lugar de preocuparse por problemas cuya resolución no está a nuestro alcance y sus posibles consecuencias, es en lo que se basa el mindfulness. Las técnicas de relajación y meditación pueden ser de gran ayuda para los trabajadores y para la empresa, ya que pueden lograr aumentar la productividad al conseguir múltiples beneficios para los trabajadores y directivos de las organizaciones.
    6. Entorno de trabajo agradable en el que los trabajadores se sientan cómodos. Un entorno de trabajo agradable, tanto en lo relativo a las condiciones físicas del puesto de trabajo, como en el ambiente que se respira entre los compañeros de trabajo, es algo muy valorado por los trabajadores. Si los trabajadores se encuentran cómodos en su puesto de trabajo es más fácil que se concentren en su trabajo que en criticar un entorno de trabajo en el que no se encuentran cómodos.
    7. Conciliación. Según el Eurobarómetro de la Unión Europea, uno de cada tres españoles no está satisfecho con la conciliación de su vida laboral y familiar, situación esta que puede desencadenar en frustración y estrés en los trabajadores, sobre todo si se sienten sobrepasados por las tareas asignadas y tienen que dejar de lado su vida personal. Medidas para facilitar la conciliación, como horarios flexibles o posibilidad de trabajar desde el domicilio pueden ayudar a reducir el descontento de los trabajadores.
  • ES EL MOMENTO, TODOS JUNTOS SERA MAS FÁCIL!!

    Creéis que tenéis una categoría adecuada en Cualtis? Nosotros tenemos nuestras dudas. Hemos solicitado a la empresa que nos aclare este tema y regularice los puestos de trabajo donde se detecte algún error.

    Estamos detectando que muchos de vosotr@s estáis realizando tareas que no os corresponden, desempeñando funciones que pertenecen a grupos profesionales superiores, sin percibir por ello aumento retributivo alguno, o la subida al nivel profesional correspondiente. Ya no podemos dejar pasar más tiempo, llevamos años anclados en esta situación, sin ascensos ni promociones.

    Desde CCOO hemos solicitado a la empresa que aclare de forma fehaciente los criterios que está utilizando (formación, antigüedad, tareas, etc.) para regular los ascensos y promociones. Y le hemos exigido que se regularicen lo puestos que no se encuentren en la categoría adecuada.

    Nos hemos centrado en el personal administrativo donde es flagrante el desfase entre la categoría real que debería tener y la que aparece en nómina. Este punto se respeta en los demás servicios de prevención pero parece ser que para Cualtis no es una prioridad.

    El hecho de empezar por los administrativos no quiere decir que no haya otros colectivos donde ocurra lo mismo. Por ello os animamos a que comprobéis en la nómina en que categoría estáis asignados y si corresponde con la realidad de vuestras tareas.

    Si tenéis alguna duda, poneros en contacto con nosotros y intentaremos ayudaros.

    Es un reto, que solo unidos podemos lograr.

    Os ampara la razón, nos avala la ley y tenemos la determinación, hoy es el momento.

    Os animamos a hacernos partícipes de cualquier anomalía de la que tengáis constancia para intentar solucionarla. Estamos a vuestra disposición, haced uso del sindicato

    Ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos!!!

     

                                                                                               

     

  • EL MAL JEFE

     

    Pienso que la mayor parte de culpa de la actual crisis que se vive en España, la tiene un personaje singular: el "jefecillo". Este personaje lo tiene la mayoría de empresas y suele ser un jefe intermedio entre el "gran jefe" y los demás empleados del departamento.

    Suele ganar un pastón,  no hace nada y encima se cuelga las medallas. 

    El jefecillo suele llegar temprano y sale el último de la empresa (no tiene vida familiar). 
     
    Su misión es hacer ver que dirige, administra, distribuye tareas y que la empresa funciona gracias a él. 
     
    Le encanta dar órdenes, aunque no sirvan para nada; es un lince haciendo suyas las ideas que les propusiste en su día y no te aceptó, pero luego se le presenta al gran jefe como si fueran suyas. 
     
    Es un gran adulador y pelota con su superior y sueña con llegar algún día a ser el "Gran jefe". 
     
    Otra característica habitual es que se rodea de un gran equipo que le resuelve todos sus problemas (los pringaos), que son los que realmente llevan la empresa hacia adelante, a pesar de ser machacados constantemente,  porque los pobres ganan un sueldo muy inferior al suyo, trabajando el doble (no haciendo más horas, sino siendo más eficientes) y tienen hipotecas por pagar. 
     
    Todos hemos tenido varios "jefecillos" a lo largo de nuestra vida laboral y he llegado a la conclusión de que lo mejor es oir, asentir, callar y despues hacer lo que te de la gana, haciendo ver que todo lo que has conseguido, ha sido gracias a él.

    El acoso laboral es delito

  • ¿Horas extras? No jefe, gracias

    Un largo día de trabajo oculta muchos costos. Es una falacia suponer que cuanto más tiempo trabajan, más producen. Las horas de trabajo y los resultados no se correlacionan, de hecho, he observado precisamente la relación inversa entre algunas empresas con cargas laborales complejas. A medida que los empleados reducían sus horas, 

     
     

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    Visite: Dejemos de llamar líderes a quienes no lo merecen