Una vez efectuada la consulta
telemática a la afiliación del sector, con
un bajo nivel de participación registrada que cabe atribuir al
escaso margen de 10 días (solo
6 de ellos laborables) y a las
dificultades técnicas e incidencias propias de un mecanismo de
consulta puesto en marcha por primera vez. Y, evidentemente, un
resultado que no cabe considerar como concluyente, aunque sí como
indicativo, y que en cualquier
caso nos legitima -una vez la afiliación ha tenido la oportunidad de
pronunciarse- a adoptar una decisión de cara al SIMA de hoy.
En este sentido tanto los integrantes
de la Mesa negociadora, como la Agrupación de Servicios Técnicos y
la Federación Estatal de Servicios, tenemos la plena convicción de
que la decisión correcta a adoptar es la que la consulta realizada
ha validado por escasísimo margen: La firma de la propuesta de
acuerdo del pasado día 4. Una
decisión que entendemos estratégica para el mantenimiento de un
marco mínimo que regule las condiciones laborales de un sector como
el nuestro, sometido a una tensión permanente de competencia basada
en dumping laboral, para ofrecer el servicio más barato y más
flexible, a costa de las plantillas.
En este entorno, agravado por la crisis
económica que estalló justo el año de la firma del actual
convenio, esta tensión se ha trasladado al objetivo patronal de
decaimiento, desmantelamiento o fin de vigencia del convenio,
justamente para hacer desaparecer esos mínimos para el sector, que
ejercen como herramienta de vertebración. Y
durante 8 años hemos luchado como sindicato para defender la
vigencia de nuestras condiciones laborales, en los juzgados, en la
calle y en la mesa de negociación. Marcando dos líneas rojas:
Mantenimiento de la regulación sobre trienios por antigüedad y
mantenimiento de la regulación en materia de horarios.
Aunque efectuaremos un análisis más
detallado, y una campaña informativa tanto a la afiliación como a
las plantillas, mediante comunicados y asambleas, la
firma del convenio implica tener un convenio vivo,
manteniendo su regulación sobre ultractividad, con una clasificación
profesional actualizada -aunque no hayamos cumplido todas nuestras
expectativas en este sentido-, con
un incremento de tablas salariales de un 7%
y el mantenimiento del marco básico del resto de condiciones
laborales, incluyendo las ya citadas (trienios por antigüedad y
regulación horaria). Es decir, un
convenio cuyos contenidos no implican retrocesos en nuestras
condiciones laborales, sino actualizaciones y avances globales,
sin duda por debajo de lo que ambicionábamos, pero también sin duda
por encima de lo actual.
CCOO, en consecuencia, firmará el
nuevo Convenio Colectivo estatal de TICs, desde la convicción del
carácter estratégico de su existencia como marco de vertebración
sectorial, ante la dificultad
cada vez más evidente de seguir defendiendo sine die la vigencia de
un convenio en ultractividad tras casi una década de su firma -con
riesgo de decaimiento o atomización-. Lo haremos, justamente, para
mantener, defender y actualizar
parcialmente -y en términos salariales- un marco de condiciones
laborales pactadas que, aunque
puedan no visualizarse plenamente al existir condiciones individuales
por encima de convenio, en su mayoría por aplicación unilateral de
las empresas, son los cimientos
justamente de esas condiciones individuales, que no serían las
mismas en absoluto si el suelo fuese meramente el Estatuto de los
Trabajadores.
Por último, queremos agradecer a toda la
gente afiliada que ha participado en la consulta, independientemente
de su voto, su implicación con CC.OO. Gracias.
CC.OO.ES TU
SINDICATO AHORA MÁS QUE NUNCA.



