La España de los años 50 regresa de la mano de quienes nunca salieron mentalmente de ella y la añoraban. Logros de décadas suprimidos a golpe de Decreto Ley, minoría votante y mayoría absoluta.
La España de los años 50 regresa de la mano de quienes nunca salieron mentalmente de ella y la añoraban. Logros de décadas suprimidos a golpe de Decreto Ley, minoría votante y mayoría absoluta.
La periodista Rosa María Artal, del Comité de Apoyo de ATTAC España, publicaba hace unos días en su blog El Periscopio, este sugerente brindis, en el que analiza con un sentido positivo, por no decir propositivo, la realidad de nuestro país.
Brindemos todos por un mejor 2013, pero habrá que construirlo entre todos.
Las mamás suelen decir a sus hijos para infundirles confianza que son los más guapos y los más listos –guapos, primero-, y algo así sucede con quienes manipulan esta sociedad infantilizada. La España de Campofrío ha resaltado nuestros tópicos más vacíos, confiando el orgullo nacional a la paella o a los triunfos deportivos en los que toda la contribución del usuario es mirar. El gazpacho y las anchoas forman parte de la saga comercial destinada a elevar el ánimo de los españoles, por zonas o a escala nacional.
Unos padres responsables estudian las aptitudes de sus retoños y tratan de estimular sus mejores valores. No le dicen al crío que es guapo si es feo porque tarde o temprano se enfrentará con la realidad. Tratarán sobre todo de darle instrumentos para que saque petróleo de su potencial y administre sus carencias. Inducirán – fundamentalmente con el ejemplo- una escala de valores poco superficial que sirva para afrontar los retos. Y tratarán, ante todo, de fomentar su propio pensamiento y su actitud reflexiva ante la vida. Lo grave es que no estamos hablando de niños, sino de una sociedad adulta a la que tratan como si tuviera tres años y fuera dependiente e incapaz. Y… ella, en muchos casos, se deja.
La podredumbre en la que vivimos está sobradamente reseñada. El desmantelamiento y venta de la propia estructura que nos mantenía como ciudadanos, una estafa económica y social a gran escala, y una cúpula que permite y ampara la evasión de impuestos, el espionaje político, o las maniobras policiales y mediáticas para intentar cambiar gobiernos. Un inmenso lodazal. Tampoco podemos fiar la resolución de tan gran caos a mirar, como en los triunfos deportivos, el derrumbe de nuestro sistema social. Tenemos un problema. Muy serio. Y no se trata de vender embutidos, sino los resortes para recuperar la propia vida y la de la mayoría.
Es difícil reconstruir todo lo destruido y limpiar los cimientos podridos, pero no imposible. No es irremediable. Vamos a la tarea. Dejemos la paella y la cerveza para reponer alegrías, y fijémonos en nuestro auténtico potencial de cambio positivo. Lo más costoso puede ser reedificar la Justicia que ha destrozado Gallardón -en nombre del Gobierno de Rajoy- para dotarse de medios con el cuño de la legalidad e imponer su modelo. Y, con él, este insostenible estado de cosas. Pero tampoco es irreparable. Las leyes injustas pueden derogarse .
La ciencia cambiará nuestro modelo económico. Miles de investigadores -que “exportamos”… a patadas en el trasero- están estimulando otros países. Médicos, químicos, expertos en tecnología, reciben reconocimiento internacional. El físico catalán Juan Ignacio Cirac viene sonando con fuerza para Nobel… que recogería la Alemania y el mundo, donde trabaja. Hay que contar con ellos. Con los que aquí se emplean duramente por seguir avanzando contra las intolerables restricciones.
Fuera de los economistas del sistema que contribuyen al fracaso de la sociedad, tenemos a quienes sí saben qué hacer para acabar con la deriva . Muchos. Desde el incansable Juan Torres López al propio José Luis Sampedro que desde su avanzada edad sigue alerta y tiene todo un historial en sus libros.
Los médicos y profesionales de la sanidad son quienes mejor conocen las soluciones para que volvamos a confiar en que se cuida realmente de nuestra salud, sin discriminaciones por cuenta corriente. Nos va la vida en ello. Textualmente.
Los profesores y catedráticos pueden cimentar la educación de este país que ha disuadido siempre el pensamiento crítico. Hay que comenzar por desmantelar la ideología werteliana y aprender de países que, como Finlandia, arrojan –con menos gasto y mayor criterio- los mejores resultados del mundo. No podemos consentir que al “niño y la niña guapos” nos lo dejen aún más atontados e inermes.
También los profesionales de la Justicia despiertan. Había mucho que remodelar antes del obús lanzado por el gobierno del PP. Pongámonos a ello. Que encarcelen a los corruptos, que acaben con el latrocinio sin par que desfila ante nuestros ojos. Que exijan responsabilidades por el daño hecho a la sociedad desde tantos estamentos.
La información es esencial. Convirtamos a TVE en la BBC. No es una entelequia. Durante décadas, vivo incluso Franco, y solo antes de la toma del PP de Rajoy, muchos reportajes de nforme Semanal y En Portada podían haber sido exportados al mundo entero como hace la cadena británica con gran prestigio… y rentabilidad. Devolvamos a sus puestos a grandes profesionales expulsados de éste y tantos otros medios. O que busquen acomodo en otro con gran audiencia. Una ciudadanía ya educada muestra auténtica avidez por informarse y que no le engañen más. Sabe elegir e influir. Que eldiario.es y similares sean la tónica. Que sean visibles en las pantallas –en información y entretenimiento-, quienes construyen y no la morralla.
Prioricemos el trabajo de los jóvenes. Estimulándoles con la certeza de que una rehabilitación es posible. Apoyemos y hagamos crecer a esos emprendedores creativos que ahora han de luchar contra innumerables trabas. Acabemos con la degeneración del empleo a través de una organización empresarial e impositiva que piense en la sociedad y no solo en el lucro de unos pocos. Redistribuyamos el dinero que sí hay, pensando en todos . Restablezcamos precios justos para transporte, Universidad, productos básicos, anulando las subidas abusivas, y que la economía vuelva a funcionar.
Unámonos a los europeos que siguen nuestra misma trayectoria hacia la debacle. También van a por ellos. La peste de la precariedad y la injusticia se extiende sin control, como el fuego devastador que es. Construyamos una UE que piense realmente en los ciudadanos, hecha por los ciudadanos.
Hay políticos que pueden apuntarse a la tarea, la mayoría –hoy- no representa a la sociedad que gestiona. Y eso hay que cambiarlo. Regenerar la política también. Han de aprender que un voto, que el voto de una minoría decisiva, no es un cheque en blanco para cambiar el sistema. Que la ciudadanía comunicada ya no vive en el siglo XIX como ellos.
Pero ha de ser la sociedad la que tome las riendas. No puede seguir mirando solo, como al balón que detiene Casillas, y menos mientras destrozan su vida. Aquella España que llenó las plazas del 15M demostró una gran capacidad organizativa, educación, sentido cívico y de colaboración de los unos con los otros. No todo es caspa, no todo es la España de FAES. Y hay muchas personas esperando a ver un camino para emprenderlo con pasión y razón. Esa senda no es la paella, el infantilismo, el paño caliente, es la madurez adulta. Existe ese potencial. La basura que no lleva visos sino de crecer se puede aventar. Lo que nos pasa no es irreversible.
En el año nuevo –ese capricho del calendario– alcemos la copa no porque 2013 sea un año “próspero” y feliz, él solo no lo será. Todo lo contrario. El brindis es éste : “porque nosotros lo cambiemos”.
No ha tenido que pasar mucho tiempo para que el gobierno de Mariano Rajoy muestre una vez más que el Partido Popular, como ya ocurriera con Aznar, no sabe llegar al poder o mantenerse en él sin mentir constantemente.
Lo hizo cuando Rajoy propugnaba medidas en la oposición para criticar a Zapatero que sabía perfectamente que no podría cumplir cuando gobernase. Y no ha dejado de mentir desde que ha llegado a la Moncloa para ocultar los verdaderos motivos de lo que está haciendo.
Como demostramos Vicenç Navarro, Alberto Garzón y yo en nuestro libro Lo que España necesita. Una réplica con propuestas alternativas a la política de recortes del PP (Editorial Deusto, 2012), Rajoy se ha tragado todas sus antiguas propuestas y críticas. En lugar de hacer lo que decía que haría, ha subido impuestos, ha recortado pensiones y servicios públicos esenciales, y lejos de aplicar lo que él llamaba la política “que Dios manda”, no ha hecho otra que la que le han mandado hacer los mismos de siempre.
Además, Rajoy y sus ministros han mentido constantemente cuando llamaban de una manera a lo que es otra, y cuando decían perseguir objetivos que es imposible alcanzar con las medidas que ponían en marcha. Han dejado escapar a los evasores fiscales diciendo que luchan contra el fraude y llamando gravamen de activos ocultos a una vergonzosa amnistía fiscal, han subido impuestos diciendo que lo que establecían era un “recargo temporal de la solidaridad”, aumentaron el IVA diciendo que no se trataba de subirlo sino de “cambiar la ponderación de los impuestos para favorecer el crecimiento”, o imponen copagos diciendo que se trata de aumentar la corresponsabilidad.
Al mismo tiempo, han seguido utilizando una retórica falsa para disimular ante la gente normal y corriente la naturaleza real de lo que vienen haciendo. Han seguido afirmando que eran solo las cajas de ahorros las que tenían problemas para así hundirlas definitivamente y poder entregarles en bandeja a los bancos el mercado que habían ocupado en los últimos años; han proyectado reformas financieras diciendo siempre que las hacían para que volviese a fluir el crédito, cuando era evidente que así no se iba a conseguir porque solo se estaba tratando de proteger aún más a las grandes entidades. Han creado un llamado banco malo pero no para regenerar el sector inmobiliario y poder impulsar otra política de vivienda, sino también para que los contribuyentes paguemos la irresponsable política crediticia de los bancos. Y, por supuesto, han hecho todo ello sin mostrarle claramente a la ciudadanía la factura tremenda que han supuesto todas esas ayudas a los privilegiados. Han hecho una reforma laboral solo para dar más poder al gran empresariado diciendo que se hacía porque así se crearía empleo, cuando era imposible que eso se pudiese conseguir de ese modo, como perfectamente han demostrado los hechos que tratan de silenciar.
El gobierno de Rajoy se empeña en sostener la gran mentira que supone afirmar que realiza una política de austeridad que puede llevar a resolver el problema de la deuda y generar más actividad cuando la realidad es que así solo se consigue debilitar los servicios públicos para facilitar más tarde su privatización. Nada se va a ahorrar con esos recortes. Sabemos a ciencia cierta que provocarán una subsiguiente caída de la actividad que disminuirá aún más los ingresos y que, cuando se privaticen, los servicios serán más caros no solo para los usuarios sino para las administraciones públicas, tal y como ya ha ocurrido en otros países. Ni tampoco se va a conseguir que disminuya la deuda desmantelando las fuentes de generación de ingresos, no ya a medio y largo plazo sino incluso a corto, porque la deuda sube como la espuma por la suma ingente de intereses que van a la banca privada y por la caída de ingresos, y no solo porque haya más gastos corrientes.
En este año de continuas políticas de recortes constantes no solo se han cercenando derechos sociales y personales. Con ellas, a Rajoy le cabe el triste mérito de haber llevado a España a ser la sociedad más desigual de la eurozona, demostrando así que el resultado efectivo de sus políticas no es otro que devolver a los grupos oligárquicos los pocos privilegios conseguidos en el franquismo que habían perdido en la etapa democrática.
Con el incremento tan extraordinario de la desigualdad que se viene produciendo va de la mano una caída en el ingreso y en el consumo de la inmensa mayoría de la sociedad que produce también el debilitamiento constante de la demanda y el mercado interno que alimentan a las pequeñas y medianas empresas que son las que crean la inmensa mayoría del empleo en España. La terrible tragedia es que el gobierno ayuda con docenas de miles de millones de euros a los bancos y grandes empresas que destruyen empleo mientras que destruye las bases para que lo puedan crear las más cercanas al terreno productivo. Ver para creer: el gobierno de extrema derecha de Rajoy y la gran patronal, de la mano a la hora de promover reformas y políticas de austeridad, se han convertido en los grandes destructores de empresas y de capacidad de crear empleo.
Si el gobierno de Rajoy no cambia urgentemente de políticas en la línea que hemos propuestos en otros textos, el paro llegará a niveles desorbitados en los próximos meses y la economía, lejos de recuperarse como dicen sus ministros sin el más mínimo fundamento, se hundirá cada vez más.
Es verdad que la táctica de meter la cabeza debajo del suelo y de engañar a tirios y troyanos de Rajoy al menos ha dado como resultado positivo que España no haya sido intervenida completamente y que solo se haya producido la menos mala vinculada al rescate de la banca. Pero es muy difícil creer que eso será suficiente y que bastará con que Rajoy se siga limitando a dar el esquinazo a Europa, sin enfrentarse decididamente a las imposiciones alemanas que crean más problemas que los que resuelven.
Hace falta más inteligencia y más patriotismo para resolver los problemas económicos que tenemos sobre la mesa. Y muchas menos mentiras, además de mucha más solidaridad y sensibilidad hacia los que sufren en mayor medida los daños de la crisis.
El Partido Popular y el gobierno de Rajoy lleva un año haciendo frente a la crisis con el grito de guerra que una diputada indiscreta proclamó sin disimulo: “¡que se jodan!”. Y el momento en el que estamos es el de decidir si creemos que esta es una forma efectiva y ética de salir del agujero en donde estamos o si queremos acabar ya con la traición y la torpeza de nuestros gobernantes.
España tiene que plantearse otros asuntos de fondo de los que el gobierno de Rajoy no quiere oír ni hablar,. Es preciso poner sobre la mesa que no se puede seguir pagando una deuda que es un negocio ilegítimo de una minoría, que hay que acordar otro modo de repartir los costes y los beneficios que se han generado en nuestra economía, y que hay que tener una actitud muy diferente ante el drama que ha ocasionado la conducta irresponsable de los banqueros. Juan Torres López, catedrático de economía aplicada
Los Técnicos del Ministerio de Hacienda respaldamos el anuncio realizado por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, sobre la posibilidad de publicar una lista con la identidad de los mayores defraudadores y morosos al igual que se viene haciendo en otros países de la Unión Europea como Reino Unido e Irlanda.
Sin embargo, antes de difundir esta lista no debemos olvidar que es necesario modificar la Ley General Tributaria. Esta norma garantiza no sólo la confidencialidad de los datos tributarios sino que además castiga severamente a quien no guarde silencio absoluto, estableciendo duras sanciones por infracción disciplinaria muy grave que podría incluso terminar en denuncia por incurrir en un presunto delito contra la intimidad.
De no modificarse la ley tributaria, la lista se reduciría a los condenados con sentencia firme por haber cometido los mayores delitos fiscales pero ni estarían todos los que son ni serían todos los que están ya que se limitaría a publicar la identidad de los principales evasores descubiertos faltando, precisamente, los
Los Técnicos del Ministerio de Hacienda pensamos que no basta con la publicación de la lista sino que es importante ir más allá, dejándonos investigar el origen de los patrimonios aflorados con la reciente amnistía, para descartar que procedan de actividades delictivas, así como las grandes bolsas de fraude.
Para ello sería necesario reorganizar en profundidad el Ministerio de Hacienda y la Agencia Tributaria estatal, otorgando mayores responsabilidades y competencias en la lucha contra el fraude y el control de las subvenciones a toda la plantilla, especialmente a los 8.000 Técnicos de Hacienda para, en una segunda fase, aumentar los efectivos. Además, debería dedicarse más esfuerzo en perseguir el fraude de las multinacionales y grandes compañías y fortunas del país, en vez de concentrar el 80% de los
Carlos Cruzado.Presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA)
Admitida a trámite la querella de IU contra Cifuentes por «identificaciones indiscriminadas y las duras sanciones» a manifestantes en Madrid.
En el escrito presentado el pasado día 12 por los diputados Ricardo Sixto y Alberto Garzón se detalla la supuesta comisión por parte de la delegada del Gobierno en Madrid de los presuntos delitos de falsedad documental, contra la Administración Pública y el cometido contra la Constitución por autoridad o funcionario público por vulnerar derechos individuales
El Juzgado de Instrucción nº 18 de Madrid se ha hecho cargo y ha admitido a trámite la querella criminal presentada por Izquierda Unida contra la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes. Esta querella fue registrada por esta formación en los Juzgados de Instrucción de Plaza de Castilla el pasado día 12, a través de sus diputados en el Congreso Alberto Garzón y Ricardo Sixto.
Con esta acción judicial “Izquierda Unida persigue dar respuesta a las identificaciones indiscriminadas y a las duras e injustas sanciones impuestas a varios centenares de personas” que participaron e, incluso, no llegaron a hacerlo, en las protestas convocadas hace un par de meses a través de las redes sociales
El escrito de la querella a través de la cual Izquierda Unida ejerce su derecho a la acusación popular imputa a Cifuentes los supuestos delitos de falsedad documental, contra la Administración Pública y el cometido contra la Constitución por autoridad o funcionario público contra los derechos individuales.
Ricardo Sixto y Alberto Garzón reiteran que con esta acción judicial “Izquierda Unida persigue dar respuesta a las identificaciones indiscriminadas y a las duras e injustas sanciones impuestas a varios centenares de personas” que participaron e, incluso, no llegaron a hacerlo, en las protestas convocadas hace un par de meses a través de las redes sociales en las inmediaciones del Congreso.
Sixto afirma que “creo no equivocarme si expreso en estos momentos la satisfacción de nuestra formación ante este primer paso judicial que se ha producido. Esperamos que le sigan otros muchos y que la Justicia pueda arrojar luz suficiente para aclarar una situación que consideramos muy grave. Estamos empeñados acabar con la impunidad con la que, a nivel político y recurriendo de forma inadecuada al poder disuasorio de las fuerzas y cuerpos de seguridad, el PP busca acallar cualquier atisbo de protesta contra las políticas antisociales que lleva imponiendo desde hace un año”.
Para el diputado de IU por Valencia, la respuesta dada a estas protestas evidencia que la política de Interior que lleva a cabo el Gobierno de Mariano Rajoy se centra únicamente en “la vía policial y la multa”, algo que se demostró cuando se buscó acabar así con concentraciones como la del 27 de octubre en la Plaza de España y en las inmediaciones del Congreso donde “miles de ciudadanos se manifestaron de forma pacífica”.
Alberto Garzón recordó durante la presentación de la querella que al día siguiente de esta protesta la propia delegada del Gobierno de Rajoy en Madrid anunció que la Policía había identificado a cerca de 300 personas. Al igual que Sixto, detalló que “tanto asistentes a esa protesta como ciudadanos que pasaban por ahí fueron identificados”. Con posterioridad, la Delegación del Gobierno les ha notificado la apertura de un expediente sancionador por asistir a una “protesta ilegal” y les reclama sanciones que, en algunos casos, alcanza los 500 euros.
En este sentido, bajo el link ‘Defiéndete’, Izquierda Unida ha puesto en su web www.izquierda-unida.es a disposición de todos los ciudadanos un modelo-tipo de alegaciones para facilitar la posibilidad de que aquellos que hayan sido expedientados puedan responder de manera efectiva a las sanciones que se busca imponerles.
IU considera que la ciudadanía se enfrenta a “una estrategia deliberada por parte del Ministerio del Interior encaminada a amedrentarla para que desista de participar en nuevas concentraciones contra los recortes de los gobiernos central y autonómico del PP, así como a las políticas impuestas de restricción de derechos y de privatización de lo público”.
En esta línea, el escrito denuncia la existencia en Madrid de “un plan previamente diseñado para identificar y sancionar a miles de ciudadanos críticos con el Gobierno y sus medidas”.
IU recuerda que no existe ningún precepto legal que justifique que se pueda considerar que una manifestación no comunicada equivale a una “ilegal” y añade que, según lo establecido en el Código Penal, “sólo pueden ser consideradas ilegales aquellas movilizaciones que tengan por finalidad cometer algún delito y aquellas a las que acudan personas con armas, artefactos explosivos u objetos contundentes o peligrosos”.
En la querella se incide en el desarrollo pacífico de las protestas y en el hecho de que “los únicos incidentes dignos de mención se produjeron cuando cientos de personas fueron acechadas e intimidadas por agentes de la Policía y obligadas a identificarse, bajo la amenaza de que de no hacerlo serían detenidas”.
IU expone también en su escrito que “este proceder por parte de agentes a las órdenes de la querellada, consistente en filiar de forma masiva y obligar a desvelar su identidad a los ciudadanos que se manifiestan, se está convirtiendo en habitual y continuado desde que la Sra. Cifuentes tomó posesión de su cargo.”
Para la parte querellante, “la decisión de desvelar la identidad y sancionar a quienes se manifiestan críticamente contra el Gobierno está tomada previamente a la manifestación o reunión y con independencia de cómo se desarrolle el encuentro entre ciudadanos”.
La querella recuerda también que el secretario general del Sindicato de Policía SIPE, Alfredo Perdiguero, declaró públicamente el pasado 17 de noviembre que “con ocasión de la celebración de una manifestación por la defensa de los derechos del colectivo policial que, desde el Gobierno, se les está obligando a realizar identificaciones masivas e indiscriminadas”.