Categoría: Divulgacion

  • RACE y el Gobierno Balear firman un convenio para mejorar la seguridad vial

    Desde CC.OO. llevamos mucho tiempo reclamando ante los distintos Organos de Gobierno de Race que éste debería recuperar su estatus como ente colaborador de las Administraciones Públicas al servicio de los conductores. Creemos que es una muy buena noticia y que este camino también traerá consecuencias positivas para la plantilla.

    El convenio prevé formación a los empleados públicos para reducir los accidentes “in itinere”.

    La Conselleria de Administraciones Públicas, la Escuela Balear de Administración Pública y el Real Automóvil Club de España-RACE han firmado un convenio de colaboración que tiene por objetivo establecer las bases de colaboración entre la Administración de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares, la EBAP y RACE para la ejecución de campañas y acciones destinadas a reducir los accidentes de tráfico.

    Dentro del marco del convenio se prevén 3 ejes de acción conjunta. El primero se centra en el desarrollo de un programa informativo a servicios de emergencias y usuarios de buenas prácticas en la circulación de vehículos prioritarios y vehículos particulares con el fin de acortar los tiempos de respuesta sanitaria.

    El segundo eje se centra a la formación, en coordinación entre RACE y la EBAP, de 1.000 empleados públicos de la Administración de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares. El EBAP será la encargada de hacer el proceso de selección y coordinará la formación en línea que desarrollará RACE.

    La tercera línea de colaboración se basa en la concienciación ciudadana. En este sentido, se prevé una campaña de prevención de accidentes de tráfico en época estival dirigida a toda la ciudadanía, pero con una atención especial a los turistas extranjeros. RACE pondrá a disposición de la Conselleria de Administraciones Públicas la información técnica necesaria y el material formativo y divulgativo necesario para su desarrollo.

    El cumplimiento de este convenio no supondrá ningún coste para la Administración de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares. Los recursos humanos y técnicos necesarios para las acciones formativas los aportará la Conselleria de Administraciones Públicas, con personal y material propio. Para seguir el desarrollo del convenio se prevé la creación de una Comisión Mixta que se reunirá, al menos, tres veces el año. Esta Comisión estará formada por un representante del área de educación y seguridad vial de RACE, un representante de la EBAP y un representante de la Dirección general de Interior, Emergencias y Justicia, dependiente de la Conselleria de Administraciones Públicas.

    El convenio lo han firmado el Presidente de RACE, Carmelo Sanz de Barros, el Conseller de Administraciones Públicas, Simón Gornés y la Vicepresidenta de la EBAP, Núria Riera. El texto tiene una vigencia de un año y se podrá prorrogar anualmente siempre que todas las partes estén de acuerdo.

  • Asamblea de Trabajadoras y Trabajadores 20/12

    1 de cada 2 personas que trabajan en esta empresa, serán despedidas.

    Da igual lo que hagamos individualmente para tratar de salvar el puesto de trabajo, ese es un dato objetivo. Además, el futuro no está garantizado para nadie. Es por ello que queremos compartir con vosotros la situación que estamos viviendo y colectivizar la defensa de los puestos de trabajo.

    El día 20 de diciembre a las 18:00 horas en Santiago tendrá lugar la asamblea más importante de nuestra historia. Tenemos que abordar el futuro, para hablar de empleo y del mantenimiento de los puestos de trabajo.

    La fuerza de los sindicatos reside en los trabajadores y trabajadoras. Solo vuestra participación masiva puede evidenciar que estamos dispuestos a defender nuestro trabajo y, por lo tanto, puede contribuir a situarnos en un nuevo escenario de negociación más favorable a nuestras posiciones.

    Queremos facilitar los desplazamientos a Santiago, para lo que habrá un servicio de autobuses desde A Coruña, Lugo, Ourense, Pontevedra y Vigo. Podéis apuntaros poniéndoos en contacto con cualquier delegado/a, en los correos de las distintas secciones sindicales o en el correo asambleaconjunta@gmail.com (indicando vuestro nombre y ciudad de partida). Os recordamos que el propio jueves 20 (día de la asamblea) y los dos siguientes, la jornada laboral es de las 8 a las 15 horas.

    Seguimos con el calendario fijado y el día 10 nos concentramos delante del Banco de España en A Coruña y en la Delegación del Gobierno, haciendo entrega de sendos escritos dirigidos al Gobernador y al Ministro de Economía, reiterando nuestra solicitud de reunión con el FROB. Así mismo, el día 13 de diciembre nos trasladaremos a la Xunta de Galicia para reiterar la solicitud de reunión con el Presidente Alberto Núñez Feijoo. El impacto económico, social y laboral de la reestructuración hace precisa la participación de la Xunta en este proceso.

    Estamos viviendo nuestra particular “Pesadilla antes de Navidad”; estamos en las manos de los Mr. Scrooge de turno. Es preciso alzarnos como una sola voz para defender los puestos de trabajo, por nuestras familias.

  • CCOO y CSICA pactan la modificación del anticipo a cuenta del Convenio

    CCOO y CSICA firmaron un acuerdo con la ACARL para modificar parcialmente el artículo 41 del Convenio Colectivo por el cual a principios del 2013 se produciría un incremento provisional no consolidable del 0,5% sobre la escala salarial a 31.12.10.   LEER MÁS

  • El “expolio” social del que no se habla.

    En este artículo quiero centrarme en la existencia de un expolio del cual ni los nacionalistas de los dos lados del Ebro ni nadie más están hoy hablando, ni en Catalunya ni en España. 

    Es el expolio de una minoría -lo que solía llamarse la burguesía financiera e industrial- al resto de la población, y que está ocurriendo a lo largo de todo el territorio español, incluyendo Catalunya. Tal minoría no está contribuyendo al Estado (tanto central como autonómico) lo que contribuyen todos los demás. Si pagara al Estado lo que pagan todos los demás, la cifra resultante para toda España sería de más de 30.000 millones de euros al año, con lo cual podríamos haber evitado hacer todos los recortes de gasto público y social que están dañando de una manera muy acentuada el bienestar y calidad de vida de la mayoría de la población en general y de las clases populares en particular, tanto en Catalunya como en el resto de España. (Ver el informe del Observatorio Social de España, El impacto de la crisis en las familias y en la infancia. Ariel. 2012).

    Para entender la naturaleza de este expolio, hay que entender cuáles son las fuentes de ingreso más importantes al Estado que incluye, como he señalado en el párrafo anterior, no sólo el Estado central, sino los Estados autonómicos. Pues bien, cuatro son las fuentes más importantes: una son los ingresos derivados de los impuestos sobre las rentas, primordialmente del trabajo, o IRPF (que es un impuesto que paga la mayoría de la población trabajadora); la otra fuente son los impuestos sobre el capital que afectan a un grupo muy minoritario de la población (predominantemente los burgueses y los grandes empresarios); la tercera fuente son los impuestos sobre el consumo, IVA, que toda la población, independientemente de sus ingresos, paga cuando compra algo, y que es sumamente regresivo; una cuarta fuente son los impuestos especiales que, como su nombre indica, son impuestos para fines concretos; y, finalmente, otra categoría que se define como “otros impuestos”.

    Pues bien, según el excelente informe de la Fundación 1º de Mayo de Comisiones Obreras (uno de los centros de estudios más rigurosos que publica periódicamente informes que cuestionan la credibilidad del conocimiento producido por los centros de estudios financiados por la Banca y la Gran Patronal, como FEDEA), escrito por el economista Manuel Lago (y del cual extraigo la mayoría de los datos que presento en este artículo), los ingresos derivados del IRPF en España, desde el último año antes de que se iniciara la crisis, 2006, hasta el año 2011, crecieron un 6%, pasando el Estado de ingresar 64.638 millones de euros a 68.557 millones. Los fondos públicos procedentes del impuesto sobre el consumo bajaron sólo ligeramente (-2%), pasando de 52.817 millones de euros a 51.580 millones. Los fondos que el Estado recogía vía los impuestos especiales crecieron muy poco (2%), pasando de 18.699 millones de euros a 19.025 millones, y la categoría de “otros impuestos” subió más (5%), pasando de 5.696 millones de euros a 5.971 millones. Estos fondos procedentes de tales impuestos derivan, en gran parte, de la mayoría de la gente que trabaja y consume (lo que la literatura sociológica definiría como clase trabajadora y clases medias). Y a lo largo del periodo 2006-2011 se han mantenido o han aumentado.

    Ahora bien, si analizamos qué ha pasado con las rentas derivadas del capital y de sus diferentes componentes, tales como capital financiero (bancos, compañías de seguros y compañías de alto riesgo, entre otros), capital industrial (grandes corporaciones multinacionales) o capital de servicios (empresas de marketing y asesorías, entre otras) vemos que los ingresos al Estado derivados de la carga impositiva sobre el capital han bajado de una manera muy acentuada, casi espectacular (-68%), pasando de 41.675 millones de euros a 13.383 millones. Es decir, en otras palabras, el Estado ha dejado de ingresar 28.292 millones de euros. En realidad, el descenso total de ingresos al Estado, pasando de 183.525 millones de euros a 158.516 millones, procede mayoritariamente de gravar menos las rentas del capital, hecho que es el mayor responsable de la bajada de ingresos al Estado durante este periodo (14%). En total el Estado ha pasado a ingresar 25.009 millones de euros menos, que es una cifra muy cercana a los 28.292 millones que el Estado no ingresó como consecuencia del descenso de los ingresos procedentes de las empresas, es decir, del capital. Manuel Lago documenta con gran detalle los cambios que han ido ocurriendo en cada uno de estos impuestos y sus consecuencias en cuanto a los ingresos al Estado. Lo que les acabo de escribir es el resumen de cómo han evolucionado los ingresos. Y lo más llamativo es que los ingresos procedentes del impuesto de sociedades (que es el impuesto al capital), que representaban el 23% de todos los impuestos en el año 2006, han pasado a ser sólo un 8%. Sí, lo ha leído bien, sólo un 8%. El mundo empresarial contribuye mucho, mucho menos que la mayoría de la población, incluyéndole a usted, lector, y a mí.

    Ni que decir tiene que los centros de estudios financiados por la banca y por la gran patronal han intentado explicar tal descenso de su contribución al Estado atribuyéndolo a la reducción de sus beneficios, resultado de la crisis económica. Manuel Lago muestra contundentemente que ello no es del todo cierto. La reducción de beneficios es sólo una pequeña parte de la causa del descenso de los ingresos al Estado procedente de las empresas. Tal descenso es mucho mayor que el descenso de beneficios, una situación que es particularmente acentuada entre las grandes empresas, llamadas multinacionales. En realidad, el descenso de su aportación al Estado es consecuencia de la gran cantidad de lo que llaman incentivos fiscales, incluyendo las enormes deducciones, y nuevos sistemas de ingeniería contable que hacen que lo que en teoría pagan las rentas del capital (35%, bajado más tarde a 30%) se haya reducido en la realidad a un 5%. Sí, repito, ha leído bien, a un 5%. Las otras empresas (que no son grandes empresas multinacionales y facturan menos de diez millones de euros) pagan menos que su tipo nominal, siendo el real 15,3%, más de tres veces más que las multinacionales.

    El significado de estos datos y otros aportados por el informe es que, durante el periodo de la crisis 2007-2011, las empresas financieras, industriales y de servicios (es decir, el capital) declararon 851.933 millones de euros de beneficios, por los cuales tributaron 101.421 millones, es decir, un 11,9%. Si hubieran pagado el 28,5%, que es lo que la Agencia Tributaria considera como el tipo nominal medio, el Estado hubiera ingresado 242.801 millones de euros, es decir, 141.380 millones de euros más, unos 35.000 millones de euros más anuales (tomando las cifras de 2009), que es, por cierto, la cifra de recortes de gasto público que los sucesivos gobiernos han estado exigiendo a la población española, recortes que se están haciendo para compensar las enormes ventajas fiscales que se han hecho a las rentas del capital. Es el tamaño de lo que debería llamarse el expolio social, muchas veces superior al supuesto expolio nacional. Y, en cambio, el gran debate es sobre este último (entre aquellos que sustentan que hay un expolio nacional y los que señalan que no lo hay), y no sobre el anterior, que está perjudicando a las clases populares de toda España, incluida Catalunya. El hecho de que los establishments políticos y mediáticos españoles y catalanes se centren en el debate nacional y no en el debate social, se explica por el enorme poder que el capital tiene sobre tales establishments a los dos lados del Ebro. Así de claro. Incluso, descontando deducciones justificables y otras medidas, tal como Hace Manuel Lago, la cantidad continúa siendo respetable. Es más, si las rentas del capital se gravaran como las rentas del trabajo a la mayoría de la clase trabajadora que está en nómina (como algunos partidos han sugerido), la cantidad de 35.000 millones ascendería a muchos millones más. ¿No creen que hay algo injusto en ello? A las clases populares se les está imponiendo toda una serie de sacrificios, a fin de mantener enormes beneficios y privilegios fiscales al gran empresariado financiero y multinacional del país. Créanme que en España, incluyendo Catalunya, el que no está indignado es que no sabe lo que está pasando en su entorno. Así de claro.

    Viçens Navarro. Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Pompeu Fabra y profesor en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore.