Categoría: Divulgacion

  • Congreso de COMFIA CCOO Murcia

    El pasado día 23 de noviembre se ha celebrado el IV Congreso de Comfia Murcia, donde sólo se ha presentado una lista de consenso y se ha reelegido al mismo Secretario General y elegido una Comisión Ejecutiva de diez personas: cinco mujeres y cinco hombres. 

    Detallamos los nombres de las personas que han resultado elegidas: 
    • Secretario General:
      • Roberto Sánchez Sánchez 
    • Comisión Ejecutiva 
      • José Antonio Llanes Menchón 
      • María Teresa Fuentes Rivera 
      • Francisco Jodar Lizarán 
      • María José Vera Ros 
      • Bruno Javier Alonso Campillo 
      • Amanda Gómez Garruthers
      • Juan Antonio Gutiérrez Martínez 
      • Susana Company Beltrán 
      • José Fenoll Pereñiguez 
      • Rebeca Gallego García 
  • “No es Economía, es Ideología”

    El día 26 de noviembre, ante un auditorio con el aforo completo, se presentó el Libro “No es Economía, es Ideología”, de Economistas Frente a la Crisis, publicado por Deusto-Planeta.

    La presentación corrió a cargo de Jorge Fabra, Juan Ignacio Bartolomé, Antonio González y Josep Borrell, con la moderación de Miguel Ángel Aguilar. Tras la presentación, los autores del libro mantuvieron un debate sobre diferentes contenidos del mismo, como fiscalidad, sector financiero, política del euro, o la enseñanza de la teoría económica. La afluencia de público fue masiva y una buena parte del mismo no pudo entrar en la sala por encontrarse el aforo completo.

    ¿Qué proponemos?

    “Frente a los recortes reactivación, reformas frente a contra reformas. En definitiva, poner el pensamiento económico al servicio de los ciudadanos”.

    “El Gobierno está afrontando la gestión de la crisis con criterios muy ideológicos. Mientras incumple, medida tras medida, su programa electoral (lo que le hace perder legitimidad democrática), cumple a rajatabla con su programa político máximo”, plantean sus autores, que también manifiestan “no estar dispuestos a permanecer impasibles ante lo que está pasando y proponen soluciones a la crisis actual: se precisa implantar medidas y reformas que, en última instancia y a corto plazo, promuevan el crecimiento económico y generen empleo”.

    ”Las políticas contractivas y procíclicas que recortan el gasto público en educación, en sanidad, en investigación, en prestaciones sociales y en infraestructuras públicas agudizan la crisis. Detrás de tales medidas no hay economistas incompetentes. En realidad, lo que hay es sólo pura y dura ideología”, insisten.

    El libro no es un compendio de artículos cómo tantos que son escritos por varios autores –en caso 14 – sino un libro que presenta un relato homogéneo porque el pensamiento económico compartido por sus autores, formados en la Universidad, en el ejercicio profesional y todos -en algún momento- en la política –bien como ciudadanos o cómo partícipes destacados en la Administración y en el Gobierno-, suministra unidad y coherencia a todos sus capítulos aunque hayan sido escritos por distintos economistas.

    En “No es economía, es ideología” Economistas Frente a la Crisis denuncia la manipulación de la economía para justificar políticas que no se compadecen con el interés general, que sólo sirven como instrumento de un proyecto político liderado por Alemania que se llama “devaluación interna” que la realidad refuta cómo solución solvente para salir de la crisis sin deteriorar el modelo de Estado de Bienestar que fundamenta la cohesión interna de la Unión Europea y a la Unión Europea misma.

    La iniciativa de EFC, con esta publicación, se inserta en su empeño de poner el pensamiento económico al servicio de los ciudadanos reivindicando la Economía como una ciencia social que carece de sentido sino sirve al bienestar y al progreso.

    AUTORES:

    Juan Ignacio Bartolomé, Josep Borrell, Natalia Fabra, Jorge Fabra Utray, Antonio González, Mauro Lozano, José Moisés Martín, Mónica Melle, Ignacio Muro, Cristina Narbona, José Ignacio Pérez, Alberto del Pozo Sen, Alfonso Prieto, Manuel de la Rocha Vázquez, Julio Rodríguez.

  • El fondo de rescate para países endeudados no vulnera los Tratados

    El Tribunal señala que la concesión de una asistencia financiera por un Estado miembro o por un conjunto de Estados miembros a otro no infringe la cláusula de «no rescate».

    El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha dictaminado este martes que la creación por parte de los países de la eurozona del fondo de rescate permanente de hasta 500.000 millones de euros para países endeudados (MEDE), que financiará el préstamo para la banca española, no vulnera los Tratados.

    En particular, la sentencia señala que la puesta en marcha del MEDE no infringe la cláusula de «no rescate» ni la prohibición de que el Banco Central Europeo (BCE) o los bancos centrales nacionales financien a los Estados miembros.

    El fallo responde a un recurso presentado por el parlamentario irlandés Thomas Pringle. Este alegó que al ratificar, al aprobar o al aceptar el Tratado MEDE, Irlanda asumiría obligaciones incompatibles con los Tratados de la UE. El Tribunal Supremo irlandés decidió trasladar la cuestión al TUE.

    En su sentencia de este martes, el Tribunal de Justicia «declara que las disposiciones del Tratado de la Unión Europea y del Tratado de Funcionamiento de la UE así como el principio de tutela judicial efectiva no se oponen a la celebración y la ratificación del tratado MEDE».

    En particular, la prohibición del que el BCE y los bancos centrales nacionales concedan créditos a favor de las autoridades y organismos públicos de la Unión y de los Estados miembros, así como de que adquieran directamente a los mismos instrumentos de deuda, no se elude con el MEDE, dice el fallo.

    «Esa prohibición se dirige específicamente al BCE y a los bancos centrales de los Estados miembros. La concesión de una asistencia financiera por un Estado miembro o por un conjunto de Estados miembros a otro Estado miembro, directamente o a través del MEDE, no está incluida en esa prohibición», señala el Tribunal.

    «La cláusula de ‘no rescate’, según la cual la Unión o un Estado miembro no asumirá los compromisos de otro Estado miembro ni responderá de ellos, no se propone prohibir a la Unión y a los Estados miembros la concesión de toda forma de asistencia financiera a otro Estado miembro», prosigue la sentencia.

    «Esa cláusula trata antes bien de asegurar que los Estados miembros observen una política presupuestaria sana, garantizando que, cuando contraigan deudas, permanezcan sujetos a la lógica del mercado», insiste el Tribunal.

    «Por tanto, no prohíbe la concesión de una asistencia financiera por uno o varios Estados miembros a un Estado miembro que siga siendo responsable de sus propios compromisos frente a sus acreedores, siempre que las condiciones asociadas a esa asistencia sean apropiadas para incitarle a poner en práctica una política presupuestaria sana», apunta.

    «Pues bien, el MEDE, y los Estados miembros que participan en éste, no asumen los compromisos de un Estado miembro beneficiario de un apoyo a la estabilidad y no responden tampoco de ellos, en el sentido de la cláusula de *no rescate*», concluye la sentencia.                   ep bruselas

  • El banco malo, al detalle.

    El Gobierno y el Banco de España constituyen la sociedad de gestión de activos que absorberá los inmuebles y créditos tóxicos de las entidades financieras con ayudas públicas.

    El Gobierno y el Banco de España contituirán hoy la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Ordenada Bancaria (Sareb), S.A., el vehículo al que las entidades financieras del país con ayudas públicas trasladarán a lo largo de diciembre sus activos tóxicos ligados al negocio del ladrillo. La sociedad tendrá un plazo de 15 años para gestionarlos y venderlos. Al final de ese periodo, ese instrumento será liquidado.

     

    ¿Qué es la Sareb o banco malo?

     

    La Sareb, como se ha denominado al banco malo, es una sociedad anónima que comprará a bancos y cajas con ayudas públicas sus activos problemáticos ligados al ladrillo. Esto es, créditos a promoción inmobiliaria en situación de impago o con riesgo de morosidad e inmuebles y suelo que las entidades se han tenido que quedar por el impago de deudas como hipotecas. El banco malo se encargará de su gestión y venta durante los próximos 15 años.

     

    ¿Qué tipo de activos absorbera este vehículo?

     

    Las entidades traspasarán al banco malo inmuebles y suelo adjudicado cuyo valor neto contable sera superior a los 100.000 euros. Por ejemplo, tendrá inicialmente 89.000 viviendas terminadas y 13 millones de metros cuadrados en solares, según informaron ayer los responsables del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Además, recibirá créditos a promociones inmobilarias por valor superior a 250.000 euros.

     

    ¿Qué volumen de activos tendrá?

     

    A partir del próximo 1 de diciembre la Sareb empezará a recibir de las entidades ya nacionalizadas —BFA-Bankia, CatalunyaCaixa, Novagalicia Banco y Banco de Valencia— unos 45.000 millones de euros en activos. Posteriormente, los bancos y las cajas con déficit de capital y que necesiten ayudas públicas podrían traspasar otros 15.000 millones, según las estimaciones del FROB. En todo caso, el banco malo no podrá gestionar más de 90.000 millones en activos, con el fin de no dificultar su gestión.

     

    ¿Cuánto y con qué pagará el banco malo a las entidades por esos activos?

     

    La Sareb comprará a las entidades financieras sus activos adjudicados con un descuento medio del 63,1%; esto es, pagará por ellos el 36,9% de su valor actual. En el caso de la vivienda nueva, ese descuento será del 54,2%, del 63,2% para las promociones sin terminar en manos de esos bancos y del 79,5% en el caso del suelo. En cuanto a los préstamos a promotores, el banco malo los adquirirá con un descuento medio del 45,6%. De esta forma, el descuento medio sobre los activos problemáticos que comprará superará el 50% de su valor.

     

    La sociedad pagará a bancos y cajas por esos activos entregándoles a cambio deuda subordinada avalada por el Estado y que las entidades pueden utilizar por lo tanto como garantía ante el Banco Central Europeo (BCE) para obtener financiación barata y por lo tanto liquidez.

     

    ¿Quién venderá los activos? ¿Puede un particular comprar un inmueble al banco malo?

     

    Los propios gestores del banco malo —esto es, el FROB y sus accionistas privados— nombrarán equipos encargados de la gestión y venta de los activos. Estos podrán firmar acuerdos con promotoras, entidades financieras o páginas webs especializadas para que se encarguen también de dar salida a esos activos. De esta forma, algunos inmuebles podrían acabar vendiéndose entre particulares, sin embargo la Sareb no tendrá ni oficinas ni sedes a las que un particular pueda acudir a comprar esos activos.

     

    En un principio, serán las propias entidades que traspasen sus activos al banco malo las encargadas de gestionarlos, aunque ya no formen parte de sus balances.

     

    ¿Cómo se fijan esos precios o descuentos?

     

    El Banco de España, encargado de fijar el precio final de cada activo o paquete de activos a traspasar, toma como referencia su «valor económico real», según el FROB. A esa cuantía va aplicando una serie de descuentos, entre ellos los costes de gestión de esos activos que asumirá la Sareb o la rentabilidad que se ofrezca a los inversores privados del banco malo. Además, el precio variará según la entidad y según el origen, naturaleza y estado, entre otros criterios, del activo.

     

    El banco malo emitirá bonos subordinados para comprar esos activos. ¿Computan como deuda pública?

     

    Depende de si la Sareb logra o no atraer a inversores privados. El banco malo tendrá unos recursos propios del 8% sobre el volumen de activos totales. De ese procentaje, el FROB —esto es, el Estado— tomará una participación no mayoritaria; de hecho, Bruselas ya ha entregado 2.500 millones de euros del plan de ayuda a la banca española para capitalizar la sociedad.

     

    Ahora bien, el Gobierno confía en que los inversores privados, fundamentalmente bancos y aseguradoras españoles, tomen el resto haciéndose con el control de la sociedad. El secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez-Latorre, ya avanazó el pasado lunes que a partir de hoy los posibles inversores —la gran banca, Santander, BBVA y CaixaBank—, podrían ir anunciando su compromiso inversor en caso de participar en el banco malo. De ser así, esas emisiones no computarían como deuda pública.

     

    ¿Ganará dinero el Estado con el banco malo?

     

    Al fijar un fuerte descuento sobre los activos, el banco malo podrá ir vendiéndolos a un precio superior según el mercado inmobilario se vaya recuperando. Según el borrador del plan de negocio de la Sareb diseñado por las autoridades, el banco malo tendrá una rentabilidad media anual de entre el 14% y el 15% de su capital. En todo caso, el propio FROB admite que en los primeros años esos beneficios serán más moderados y no se descarta que pueda generar pérdidas en sus inicios. De cumplirse ese plan, al final de sus 15 años de vigencia tendría una rentabilidad de entre el 210% y 225% de sus recursos propios.

     

    Y las entidades que traspasen sus activos al banco malo, ¿ganan o pierden?

     

    En un principio, y al tener que traspasar esos activos a un precio inferior al que los tienen en cartera, esos bancos y cajas tendrán que asumir una nueva pérdida, que deberán cubrir con nuevas provisiones. Sin embargo, y según el FROB, esa operación les permitirá liberar capital por unos 5.000 o 6.000 millones de euros y reducir así la cantidad de ayudas públicas que recibirán de Bruselas. Por otro lado, al desprenderse de esos activos problemáticos, quedan más saneadas.

     

    ¿El banco malo va a hacer bajar los precios del mercado inmobiliario en general?

     

    Algunas entidades financieras apuntan a que ese descuento impuesto por el banco malo sobre esos activos podría influir sobre el mercado inmobiliario y provocar un descuento a la baja sobre los inmuebles. Sin embargo, el Gobierno y el Banco de España rechazan esta posibilidad explicando que ese precio de transferencia es un precio que se ha fijado administrativamente, al margen del mercado, y por lo tanto no servirá de referente.

     

    ¿Qué estructura tendrá el banco malo y quién lo gestionará?

     

    La Sareb o banco malo nace como una sociedad que a su vez tendrá fondos o unidades especializadas en tipos de activos. Entre sus órganos de gobierno, y como cualquier otra sociedad o empresa, contará con un presidente. Para ese puesto el Gobierno ha designado a Belén Romana, y para el de director general a Walter de Luna. Además, tendrá un consejo de administración.

     

    Ese consejo de administración estará formado por un mínimo de cinco miembros y un máximo de 15, de los cuales al menos una tercera parte serán independientes. Todos ellos tendrán que ser personas de «reconocida honorabilidad comercial y profesional», señala el FROB, con probada experiencia en los sectores inmobiliario y financiero y expertos en reestructuraciones de deuda y gestión del riesgo.

     

    Además, se nombrarán un comité de auditoría y otro de retribuciones y nombramientos. Y habrá, de forma ajena a la estructura de la Sareb, una comisión de seguimiento formada por miembros de los ministerios de Economía y de Hacienda, el Banco de España y la CNMV, así como autoridades internacionales, encargada de vigilar que la sociedad vaya cumpliendo con sus objetivos.

     

    ¿Se han creado bancos malos en otros países?

     

    Sí. Otros países como Irlanda, Holanda, Alemania y Suecia, entre otros, han creado sus propias sociedades de gestión de activos para sanear sus entidades financieras. El caso más parecido al español es el irlandés, que constituyó la Agencia Nacional de Gestión de Activos (NAMA, por sus siglas en inglés), tras el estallido de su burbuja inmobiliaria. Suecia hizo lo mismo en los años 90 cuando su mercado inmobiliario se derrumbó. Otros países, como Holanda o Alemania, los crearon para que los bancos se desprendiesen de otros activos tóxicos, no relaciones con el negocio del ladrillo.

  • Técnicos de Hacienda RESPONDEN : ¿Se pueden pagar en efectivo cantidades inferiores a 2.500 euros si el importe de la operación supera esa c

    Con la entrada en vigor de la nueva norma de limitación de pagos en efectivo, que fija en 2.500 euros el tope para este tipo de operaciones, están surgiendo dudas sobre su aplicación, especialmente en aquellas transacciones que superan este importe y en las que hasta ahora era posible pagar parte al contado y parte por transferencia bancaria.

    La respuesta a la pregunta que planteamos esta semana es negativa y baste este ejemplo para explicar el porqué. En la compra de un vehículo de unos 12.500 euros, por ejemplo, el comprador decide realizar un pago de 2.400 euros en efectivo –por debajo del umbral de 2.500 euros– y el resto prefiere pagarlo a través de la entidad financiera, pensando que de este modo cumple con la normativa en vigor.

    Sin embargo, según el apartado 7.1 de la Ley 7/2012, “no podrán pagarse en efectivo las operaciones con un importe igual o superior a 2.500 euros”. Para evitar este tipo de situaciones, deberán sumarse todos los pagos correspondientes a una misma operación de entrega de bienes o prestación de servicios. En consecuencia, la compraventa de un vehículo ha de considerarse como una sola operación, por lo que se deberá usar como referencia el importe total de la venta.

    Con todo, los Técnicos del Ministerio de Hacienda consideramos que la medida se queda corta porque la multa máxima del 25% del importe defraudado implica que, a veces, puede ser más rentable defraudar que cumplir las obligaciones fiscales. Y conviene recordar, a este respecto, que generar facturas falsas supone ahorrarse un 30% del Impuesto de Sociedades o del 21% de IVA.