Categoría: Divulgacion

  • Los bancos nacionalizados deberán reducir más del 40% su balance.

    La troika (FMI, BCE y Bruselas) no está dispuesta a ceder en las negociaciones que mantiene con el Banco de España, el Ministerio de Economía y el sector financiero para su recapitalización.

    Una de las piezas claves para encajar el puzle de la banca para su saneamiento sigue siendo el bancomalo, pese a que ayer Economía dio algunas pinceladas del real decreto sometido a consulta en el sector y que entrará en vigor en un mes, el 19 de noviembre.No será hasta que se conozca el precio por el cual las entidades financieras intervenidas traspasen sus inmuebles al banco malo cuando se concreten exactamente sus necesidades de recapitalización. Y las discrepancias entre las entidades, la troika y el Banco de España junto a Economía sobre la valoración de los activos tóxicos que deben segregarse del balance continúan. 

     

    Pese a ello, tanto Bankia-BFA, como Catalunya Caixa, Novagalicia y Banco de Valencia llevan tiempo negociando con Bruselas sus planes de reestructuración, que pasa por importantes recortes de su tamaño.

     

    De momento, los responsables de la troika pretenden aplicar un duro ajuste, superior al 40% de cada uno de los balances de estas cuatro entidades, explican fuentes conocedoras de las negociaciones que mantienen estas entidades con la Dirección General de Competencia de Bruselas. Uno de los puntos que defienden los bancos nacionalizados españoles es que este porcentaje se aplique sobre el balance de 2010, fecha en la que se constituyeron estos grupos.

     

    La diferencia entre Bankia con las tres restantes es que su futuro más inmediato será muy diferente. Semantendrá independiente.

     

    Así, mientras que las exigencias de Bruselas para Catalunya Caixa, Novagalicia y Banco de Valencia pasa por su subasta o venta ordenada, en el caso del grupo que preside José Ignacio Goirigolzarri es mantenerla independiente como mínimo tres años para su posterior subasta, o incluso ampliar el capital que está en Bolsa tras la venta de la participación del FROB si las condiciones del mercado lo permiten.

     

    La peculiaridad de Bankia-BFA es que es una entidad sistémica, con un balance cercano a los 300.000 millones de euros cuando se creó en 2010.

     

    De momento, Bankia tiene identificados 60.000 millones de euros en activos que considera «improductivos», lo que representa el 20% de su balance. La mayor parte de estos activos son inmuebles, suelo o crédito a promotores que traspasarán al bancomalo. Además se desprenderá de sus participaciones industriales, con la excepción de Mapfre. Así, ha puesto el cartel de venta al 20% de Indra, el 15,75% deNHHoteles, el 5% de Iberdrola y el 12% de IAG.

     

    Entre los planes que Bruselas maneja está otro duro ajuste de su red de oficinas, pese a que Bankia es el grupo, junto a BMN, que se ha sometido a una reestructuración más dura. Desde su creación ha cerrado 900 sucursales, el 20% del total, pero fuentes conocedoras de las negociaciones que mantienen con Bruselas no descartan que la cifra de nuevas clausuras supere las 300 oficinas.

     

    Bankia tiene un déficit de capital detectado por la consultoraOliverWyman de 24.743 millones de euros. Acapara el 46% de los requerimientos adicionales de toda la banca española. De esta cifra, Bankia solicitó enmayo 19.000 millones.

     

    La quita que se aplicará a los tenedores de participaciones preferentes y subordinadas es otro de los puntos de mayor tensión en las negociaciones que mantiene Bruselas con el Gobierno español y con las entidades intervenidas sobre el futuro del sector.

     

    La UE pretende que una gran parte de la factura de la recapitalización de estas entidades la paguen los clientes con preferentes, mientras que el Ejecutivo español quiere que se rebajen estas exigencias al considerar que sus suscriptores son en su mayoría minoritarios.

     

    Uno de los imperativos que Bruselas ha impuesto a Bankia, Catalunya Caixa, Novagalicia y Banco de Valencia es que deben desprenderse de todo lo que se considera negocio no core (principal).

     

    Otra de las exigencias que la troika ha impuesto a estas entidades es restringir su negocio almeramente minorista, aunque en este caso, fuentes de una de estas firmas aseguran que afectará poco a su operativa ya que la banca española prácticamente se dedica a la actividad comercial. El objetivo es que Bruselas haya aprobado ya los planes de ajuste presentados por estas cuatro entidades nacionalizadas antes del 15 de noviembre para recibir las ayudas públicas. El Gobierno anunció ayer que el banco malo comenzará a operar el 19 de noviembre, tras aprobar el día 16 el real decreto

     

    Catalunya Caixa será subastada en unos dos meses

     

    La entidad catalana tiene un balance cercano a los 80.000 millones de euros en activos y su déficit de capital asciende a 10.825, según ha detectado la consultora Oliver Wyman. Esta firma, junto a Banco de Valencia, ya habían iniciado su proceso para ser subastada. Varios bancos, entre los que están Banco Sabadell, Santander, BBVA o Kutxabank e incluso Popular, se habían interesado en esta puja suspendida en verano tras la petición del rescate bancario por parte del Gobierno español. Desde entonces, el interés por Catalunya Caixa ha ido decayendo, aunque varias fuentes financieras aseguran que alguno de los bancos sanos accederá a su compra. De momento, Sabadell mantiene su interés por esta firma, mientras que Popular ya no puede pujar al estar inmerso en su propia recapitalización, y Kutxabank también parece que se ha descolgado de una posible subasta. Si la subasta, prevista para finales de año tras su recapitalización, quedara desierta, varias fuentes no descartan que se venda por partes, lo que se conoce como una liquidación ordenada, pero está hipótesis sería la última que quisiera el Gobierno.

     

    Banco de Valencia podría ser liquidado «ordenadamente»

     

    Bruselas ha reiterado en varias ocasiones que lo lógico es que el Gobierno español liquidara alguna de las entidades en manos del FROB. Hasta ahora España se ha opuesto, aunque el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ya ha hecho mención de esta posibilidad en su primera intervención en el Congreso. Eso sí, Linde explicó que una hipotética liquidación de una entidad financiera se realizaría de forma «ordenada». Es decir, que los activos sanos del banco se venderían a un tercero en su totalidad o por partes, el resto sería liquidado. Fuentes bancarias aseguran que la UE insiste en este objetivo. Este sería el tributo que el Gobierno y el sistema financiero español tendrían que pagar por el rescate. Y el candidato a su liquidación sería Banco de Valencia, entidad en la que ninguna firma española parece estar interesada en la actualidad. Solo la apuesta de una entidad extranjera por ella podría despejar su futuro, señala otra fuente. Novagalicia, por su parte, espera seguir en solitario otros tres años tras su recapitalización. Fuentes que han estudiado los números de la firma gallega aseguran que valen más las partes que la integran que su conjunto.

  • El ‘banco malo’ impedirá dejar la factura del rescate bancario en 40.000 millones.

    El decreto que prepara el Gobierno sobre la Sareb abre la puerta a que el BdE realice un ajuste de precios superior a las provisiones que han constituido las entidades por los dos planes Guindos, lo que generaría nuevas pérdidas en la banca en apuros.

    Las minusvalías que pueda presentar el banco malo en sus primeros ejercicios también se compensarán con fondos del crédito europeo de hasta 100.000 millones.

    El ‘banco malo’ impedirá limitar la factura del rescate bancario a 40.000 millones, como espera el Gobierno desde conocer los resultados del ejercicio de Oliver Wyman. El real decreto que desarrollará el régimen jurídico de la Sareb (Sociedad Gestora de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria) abre la puerta a que el Banco de España fije unos precios de transferencia de los activos tóxicos superiores a las provisiones constituidas por los dos planes Guindos, como adelantó Vozpópuli este lunes.

    El capítulo 3 del real decreto, en su artítulo 7, titulado ‘Ajustes de valoración’, explicita que estas valoraciones «para cada categoría de activo no podrá ser inferior a la cobertura que le corresponda en aplicación de las circulares dictadas por el Banco de España en materia de contabilidad de las entidades de crédito» ni a la que pudiera serle de aplicación de lo dispuesto en los dos planes Guindos. «La aplicación de los criterios de valoración de este capítulo puede suponer, en toda caso, un ajuste de valoración superior», reconoce el texto del decreto.

    Esta situación provocaría pérdidas adicionales en las entidades nacionalizadas y que reciban ayudas públicas, la parte del sector que va a transferir sus activos a la Sareb, por lo que necesitarían más fondos del rescate europeo para cubrir ese déficit de capital extra. En Economía, por contra, confían en que estas pérdidas se amortiguen con la liberación de activos ponderados por riesgo. Fuentes del sector aseguran que el rescate podría elevarse en una horquilla entre los 5.000 a 10.000 millones adicionales.

     

    En el sector se calcula que la Sareb puede elevar la petición de fondos europeos para la banca en una horquilla de entre 5.000 a 10.000 millones adicionales

     

    Ya para calcular el impacto del ‘banco malo’ en los planes de recapitalización que presentaron la pasada semana BMN, Liberbank o Caja 3, el Banco de España manejó una banda de precios superiores a las provisiones de los decretos de febrero y mayo. Según fuentes del sector, el supervisor contempla una rebaja del 50% en el crédito promotor dudoso y del 30%, en el caso del crédito promotor sano, sobre el valor en libros. En el caso de los adjudicados, el suelo contará con un descuento del 80%; mientras que las rebajas en promoción en curso y terminada se elevarán hasta el 60% y el 50%, respectivamente. En estos dos últimos casos, los dos planes Guindos elevaban las coberturas hasta el 45% y el 35%, respectivamente.

    El tamaño máximo de la Sareb, teniendo en cuenta el descuento al que se transfieren los activos, oscilará entre 85.000 a 90.000 millones de euros, aunque fuentes del ministerio que dirige Luis de Guindos aseguran que el volumen final de activos será «menor». «Se ha tenido un cuenta un colchón de seguridad importante», explican estas mismas voces

    En Economía no se descarta que la Sareb pueda generar pérdidas en los primeros ejercicios de sus 15 años de vida. Si así fuera, la sociedad podrá financiarse con fondos del rescate bancario europeo de hasta 100.000 millones. En ningún caso, precisan en el ministerio, el banco malo incrementará la deuda pública española. Estará financiado en un 10% con liquidez que aporten los inversores privados y el FROB, y el 90% restante a través de emisiones de títulos de la Sareb que contarán con el aval del estado.

     

    El banco malo tendrá pérdidas en sus primeros ejercicios que pueden ser compensadas con fondos de la línea de crédito de hasta 100.000 millones

    Será, por tanto, una sociedad anónima a la que se le transferirán los activos (inmuebles) adjudicados desde 100.000 euros. Esto quiere decir, como ya ha informado este medio, que los pisos más baratos, los conocidos como invendibles, no entrarán en el banco malo. El crédito promotor sí que entrará en gran cantidad, con un mínimo de 250.000 euros. Además, también se transmitirán las participaciones que tienen las entidades nacionalizadas o que reciban ayudas públicas en pequeñas inmobiliarias. «En ningún caso, se podrán llevar al Sareb las participaciones en grandes inmobiliarias, como pueda ser Metrovacesa», aseguran fuentes de Economía.

    El diseño de la Sareb deja abierto que en el futuro puedan entrar otro tipo de activos problemáticos, como los préstamos al consumo a familias y Pymes, las hipotecas a particulares o cualquier otros activos deteriorados que afecten a la viabilidad de la entidad. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria efectuará la definición del perímetro final de activos a transferir al banco malo. Mientras, el Banco de España será quien fije los precios de transferencia de los activos, a partir de las valoraciones realizadas en el ejercicio de Oliver Wyman. «El Banco de España determinará un ajuste a los precios señalando un porcentaje al valor en libros de los activos», explican en Economía. Cada tipología de activo tendrá su propio descuento.

    De la sociedad matriz colgarán varios fondos diferentes en función de cada tipo de activo. Es decir, existirá un fondo de suelo, otro de promociones en curso, otro de viviendas terminadas… Estas filiales se denominan fondos activos bancarios (FAB) y contarán con activos y pasivos totalmente flexibles, lo que facilitará la entrada de inversores privados. Esta fórmula es novedosa en España y se ha tenido que cambiar la legislación para poder concretar esta fórmula.

    El Banco de España se reserva el derecho de ampliar el perímetro de activos dañados a transferir, como créditos al consumo a familias y Pymes o préstamos hipotecarios

    La Sareb tendrá un consejo de administración en el que habrá de 5 a15 consejeros, y un tercio de este consejo será independiente. La constitución de la sociedad se efectuará el 19 de noviembre (el decreto se aprobará en el Consejo de Ministros del 16 de noviembre) y el Banco de España contará con siete días hábiles para fijar los precios definitivos de transferencia. En la creación del Sareb no hará falta que haya socios privados en su accionariado. No obstante, cuando las entidades nacionalizadas empiecen a transmitir sus activos tóxicos, a partir del 30 de noviembre, sí deberá de tener inversores privados que cuenten con un mínimo del 55% de sus acciones.

    Los inversores podrán pagar su participación en la S.A. con activos, títulos de deuda, capital o una mezcla de todo ello. Como ya se sabía, la mayor parte del banco malo recibirá suelo y promoción urbanística en todas sus fases de desarrollo. Los principales accionistas serán bancos, aseguradoras o sociedades de fondos de inversión.

  • El banco malo toma forma.

    Se llamará SAREB y tendrá 90.000 millones en activos (Sociedad Activos Reestructuración  Bancaria)

    El Gobierno quiere aprobar el viernes 16 de noviembre el real decreto que desarrolla la creación del banco malo, que se llamará Sareb y tendrá hasta 90.000 millones de euros en activos, según ha informado hoy una fuente del Ministerio de Economía. El objetivo es que el Consejo de Ministros de mediados noviembre apruebe la norma que desarrolla la creación de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), que se publicaría al día siguiente para entrar en vigor el lunes 19 de noviembre.

     

    Para cumplir con ese calendario y conseguir que la sociedad comience a operar en diciembre, el Ministerio de Economía ha elevado desde hoy a consulta pública y hasta el próximo 25 de octubre el proyecto del real decreto.

     

    Sareb será una sociedad anónima que podrá tener como accionistas al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, a bancos, aseguradoras, fondos de inversión y de capital riesgo.

     

    El banco malo asumirá bienes inmuebles de las entidades financieras con un valor superior a 100.000 euros, los créditos al sector promotor, inmobiliario y de construcción superiores a 250.000 euros por prestatario, así como participaciones de la banca en inmobiliarias.

     

    Con todo ello y teniendo en cuenta el descuento al que se transfieran los activos al banco malo, la sociedad podría tener entre 85.000 y 90.000 millones de euros en activos.

     

    Además, la sociedad tendrá un consejo de administración con un mínimo de 5 miembros y un máximo de 15, de los que un tercio tendrán que ser independientes.

  • Ajustes laborales

    Liberbank presenta a los sindicatos unos recortes de los «más duros que ha llevado a cabo una entidad financiera hasta ahora».

    Liberbank ha propuesto hoy a los representantes de los trabajadores un plan de reducción de costes laborales que incluye suspensiones de contratos y rebajas salariales con el que quiere ahorrar unos 100 millones de euros, han informado a Efe fuentes sindicales.

    Estas medidas se incluyen en el plan de viabilidad con el que Liberbank -formada con Cajastur, CCM, Caja Extremadura y Caja Cantabria- prevé mantener su independencia y cubrir sus necesidades de capital, que alcanzan los 1.198 millones de euros, sin ayuda pública.

    Según han explicado a Efe fuentes de los representantes de los trabajadores, la dirección de Liberbank les ha trasladado hoy dichas propuestas laborales en un nuevo encuentro con los sindicatos mantenido en Madrid.

    En la reunión, la dirección de la entidad ha propuesto la suspensión de contratos laborales durante los próximos 3 años, una medida que podría afectar al 60 % de la plantilla.

    Además prevé reducir la jornada laboral en media hora y eliminar la tarde de los jueves.

    Liberbank también quiere reducir las pagas que se contemplan en el convenio laboral, que son de 16,5, y reducir el salario fijo un 7 %.

    Este plan también contempla la no aportación a los planes de pensiones de los trabajadores durante los próximos cuatro años y la eliminación de los beneficios sociales, como seguros médicos o pagas por nacimiento de hijos.

    La suspensión temporal de empleo que contempla el plan, que la entidad justifica por «causas económicas y productivas» y con el que la entidad pretende ahorrar unos 100 millones de euros, podría afectar al 60% de la plantilla, según fuentes sindicales. Esto es, a algo más de 3.300 de los 5.528 trabajadores que integran la plantilla del banco.La intención de la entidad, que ha transmitido sus planes a las centrales en una reunión celebrada este martes en Madrid, sería extinguir esos contratos durante un plazo máximo de un año y a lo largo de un periodo de tres ejercicios.

    Al mismo tiempo, la dirección de Liberbank plantea reducir los salarios a nivel de convenio hasta el 40% según la situación de cada empleado, congelar las aportaciones al plan de pensiones, reducir la jornada a los trabajadores hasta la mitad en algunos casos, con la consecuente reducción de sueldo.

    Otras medidas de ahorro propuestas son jubilaciones parciales, reducción de empleo en filiales, suspensión de beneficios sociales, agrupación y nueva clasificación de oficinas. «Este conjunto de acciones es necesario para alcanzar una eficiencia comparable a los competidores que permanecerán en el mercado después del proceso de reestructuración que se está produciendo en el sector», argumenta la dirección en un documento interno enviado a los empleados y en el que recuerda que Liberbank es la cuarta entidad del país con una retribución a los empleados más alta, con una cuantía anual media de 49.717 euros, un 12% más que la mediana del sector.

    Unos recortes que las mismas fuentes han calificado de los «más duros que ha llevado a cabo una entidad financiera hasta ahora».

    El encuentro de hoy es el segundo que han mantenido la dirección de Liberbank y los sindicatos después de que el presidente del grupo, Manuel Menéndez, se reuniera la semana pasada con ellos tras romper su proyecto de unión con Ibercaja y Caja3.

    En ese encuentro, el presidente de la entidad se mostró confiado en mantener la independencia de Liberbank y cubrir sus necesidades de capital, pero con la entrada en su accionariado de un inversor privado.

    En concreto, la entidad desveló que para cumplir con los requerimientos barajaba la posibilidad de captar capital privado mediante su salida a bolsa, traspasando sus activos inmobiliarios al llamado «banco malo» y con un plan de recortes salariales que no incluía despidos.

    Liberbank anunció el lunes que pedirá en la próxima junta general de accionistas, prevista para el 30 de noviembre, el visto bueno para aumentar capital y poder hacerlo mediante la emisión de participaciones preferentes y valores de renta fija (obligaciones, bonos, pagarés) o con su salida a bolsa.

    En concreto, las mismas fuentes prevén que la entidad podría ampliar capital por unos 500 millones de euros, mientras que otros 500 millones podrían proceder de la venta de activos.

    No obstante, el plan de viabilidad diseñado por Liberbank no ha sido presentado hoy ante los representantes sindicales, que se volverán a reunir de nuevo con la dirección en los próximos días.

    Por su parte, algunos sindicatos habrían propuesto a Liberbank una rebaja en el salario de la alta dirección a niveles de aquellas entidades en manos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

  • El futuro de Liberbank

    La fusión Ibercaja-Liberbank se rompió, y la duda que nos queda es hasta qué punto ha sido por culpa de las pruebas de resistencia últimas, . . .

    . . . o porque siendo Liberbank el grupo en peor situación de los dos, la resistencia de Menéndez a perder cuota de poder, a no ser ya el consejero-delegado del nuevo banco, a tener que aceptar que quien está mejor situado debe ser quien dirija la función, haya sido la verdadera razón. Lo que nos llevaría a la conclusión de que las ambiciones personales han dado al traste con una fusión que se percibía por todas las plantillas implicadas como la mejor solución a la delicada situación de Liberbank y Caja3.

    En todo este proceso de liquidación que dura ya más de dos años, apenas media docena de Cajas se podía haber salvado de la quema con una gestión que ha demostrado que no es el modelo de Cajas el que ha fracasado, sino su mala aplicación en la mayoría del sector. Aparte de las presiones que hayan podido recibir, que las ha habido y gordas, las prisas por situarse como cabeza de grupo y controlar un banco por parte de sus gestores ha tenido mucho que ver en la situación actual.

    Y en el caso concreto de Liberbank, la ambición desmedida por ser el mandamás de un banco ha provocado que su futuro sea incierto, incluida, por cierto su propia Caja, que era una de las pocas que habían funcionado bien solas. Cuando Menéndez aceptó quedarse con la CAM para que su  banco fuera más grande, aun a riesgo de llevar a todo el grupo al abismo; cuando está trasladando a los órganos de dirección del banco el modelo más politizado y rechazable seguido en las Cajas de Ahorros y uno de los motivos de su ruina actual; y cuando está reduciendo el papel de sus compañeras de viaje a cero, debemos concluir en que todo este proceso sólo tiene un objetivo: que Menéndez tenga un banco sin haber puesto un euro encima de la mesa y cargándose por completo el modelo del que él se ha estado beneficiando durante un montón de años, además de a las Cajas que le han servido de relleno a su proyecto de crecimiento. Al suyo propio.

    Por poner un ejemplo cercano, cuando se produce la integración de Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura, la teórica peor situación de Caja Cantabria se traduce en que el porcentaje en el nuevo grupo es el más pequeño con diferencia, a pesar de que el tamaño de Cajastur era vez y media y el de la extremeña menos de la mitad de la Caja cántabra. Con ese reparto se suponía que Caja Cantabria ya era penalizada por su peor situación y, a partir de ahí, el trato sería semejante al resto de las Cajas.

    Pues no hay más que  ver las cantidades destinadas a la Obra Social para comprobar que el trato es muy diferente: Cajastur (recordemos, vez y media en tamaño con relación a Caja Cantabria) dispone para 2012 de 29 millones de euros; Caja Extremadura (menos de la mitad en tamaño que Caja Cantabria) de 7 millones, y Caja Cantabria tan solo de 4 millones, habiendo obligado recientemente además a la Obra Social cántabra a despedir vía ERE a la mitad de su plantilla.

    Todo lo que se ha hecho en estos dos años de integración  en el  banco ha sido reducir gastos a lo  bestia e intentar aumentar el capital por las vías que fuera necesario, con el evidente objetivo de reforzar la posición de los gestores.  De negocio financiero, cero. Ni ha habido tal integración de las Cajas ni se han desarrollado estrategias para hacer banca minorista, que es lo que se debe hacer.  Se trata simplemente de conseguir el dominio de un banco aprovechando que hace años un partido político tuvo la ocurrencia de nombrar a estos gestores, probablemente sin saber la que se nos venía encima. De eso se trata, no de otra cosa.

    Porque, en definitiva, ¿qué ha demostrado Menéndez hasta ahora? Que ha sido un buen gestor de empresas participadas y que en el negocio bancario ni ha estado nunca ni se le espera.   O que tiene la firme intención de no resarcir a los compradores de preferentes, que las adquirieron convencidos de que se trataba de algo muy similar a un plazo fijo seguro, aprovechando que  Bruselas no está por la labor de poner un euro para arreglar las chapuzas que hicieron las Cajas (y los bancos) y obviando que engañaron a clientes que se metieron en esto de buena fe, fiándose del capital de confianza que los clientes tenían en las Cajas.

    Si alguien se molesta en pulsar la opinión de las plantillas de las Cajas que formaron Liberbank descubrirá que hay un deseo generalizado, una verdadera ansia de que les absorba Ibercaja, de que Menéndez y su equipo pasen a no pintar nada (si es en la calle mejor) y de que quien dirija el proyecto sea Amado Franco (presidente de Ibercaja), para que el banco sea lo más parecido a una continuación de las Cajas que lo integran y dependa de alguien que sí ha demostrado que sabe hacer las cosas.

    ¿Esta ruptura será definitiva? ¿No habrá nadie en los estanmentos correspondientes que haga entrar en razón a Menéndez, por las buenas o por las malas?  ¿Acabará Liberbank nacionalizado por el empecinamiento de un mesiánico ambicioso? ¿Se irá al traste otro grupo de Cajas más, sólo porque para algunos lo importante es su sillón?

     

    Alfonso Díez Prieto. Secretario Gral Comfia-CCOO Cantabria