Categoría: Divulgacion

  • El gran nombre de «democracia».

    UN CIERTO SILENCIO.

    Desde hace tiempo, cada mañana, después de leer el periódico y escuchar algún informativo en la radio, suelo caer durante un rato en un proceso depresivo. Imagino que a todos ustedes les sucede algo parecido. Por muy bien que les vayan las cosas a cada uno a título individual, es imposible no verse afectado por todo lo que nos rodea. Parece que nos hayan tirado encima un cubo entero de pintura sucia y maloliente, emborronando el fresco más o menos decente que habíamos ido haciendo entre todos.

    Entre todos: al menos desde el siglo XVIII y el extraordinario proceso dela Ilustración, han sido muchas las generaciones, infinitos los hombres y las mujeres que han batallado y se han dejado la libertad y hasta la vida por construir un mundo mejor. Una sociedad de la que habían ido desapareciendo lentamente las masas de los desheredados, dando paso a un dominio de las clases medias que fueron accediendo a la educación y al poder a través de la democracia.

    Habíamos aprendido que la redistribución de la riqueza era fundamental para la paz social. Que compartir con los desprotegidos era la obligación de los más afortunados. El camino hacia delante parecía imparable. Y ahora de pronto, en unos meses, nos desmantelan todos esos derechos conseguidos a base de tanto esfuerzo. Derechos adquiridos, no privilegios regalados. Día a día, entre unos y otros, nuestros gobernantes se van cargando en nombre de la crisis los logros de una sociedad que, al fin, empezaba a ser justa. Sólo empezaba: España no había llegado ni de lejos al nivel de protección social existente en otros países de nuestro entorno, cuando la guadaña de los recortes ha ido a decapitar precisamente ahí.

    Tratan de convencernos de que no queda otro remedio. Pero entretanto vemos cómo los privilegios de los más ricos y los más poderosos se mantienen intactos. Como si la historia no hubiera sucedido. Mientras millones de españoles se van al paro y cientos de miles de parados rozan ya la miseria, los políticos y sus colegas financieros y banqueros siguen impolutos en su mundo perfecto. Y da igual que malversen o dilapiden el dinero que hemos aportado entre todos y que debería invertirse en becas, quirófanos o asilos: nunca pasa nada. Han tirado millones de euros públicos por la ventana, han inaugurado infraestructuras absurdas, adquirido mansiones, arruinado cajas de ahorros, viajado en coches supersónicos, pagado cenorras, prostitutas y cocaína con nuestros impuestos. Pero ahí siguen, con sus corbatas impecables y su aire de ladrones elegantes.

    Cada mañana, después de leer el periódico, en medio de la depresión, los maldigo. Maldigo a los corruptos, claro, pero también a los vanidosos que han querido dejar sus nombres escritos en piedra para la posteridad. Y a todos los decentes que han mirado hacia otro lado haciéndose los tontos mientras sus compinches robaban. Y ya sé, ya sé que todo esto no debe decirse, que es dar pábulo a los extremismos y a los populismos. Etcétera. Etcétera. Pero entonces ¿qué hacemos? ¿Nos callamos mientras ellos nos conducen obedientemente, como ovejitas silenciosas, hacia el viejo corral del antiguo régimen, las grandes desigualdades, los señores y los siervos? ¿Decimos amén porque esta bazofia lleva el gran nombre de democracia…

  • La gran estafa: el Presupuesto aprobado por el Gobierno.

    Victim blaming (responsabilizar a la victima de su propia tragedia).

    Estos últimos días de septiembre ocurrieron cuatro hechos que definen con toda claridad la raíz del problema al que España se enfrenta. Uno fue la presentación del presupuesto por parte del gobierno español en el que se indica que el estado español tendrá que pagar casi 40.000 millones de euros a los acreedores (la mayoría bancos extranjeros y españoles) para cubrir lo que se les debe como consecuencia de tener que abonarles los intereses de la deuda pública española que poseen. Esta elevada cantidad se debe a los altos intereses de tal deuda, consecuencia, en gran parte, no de la especulación de los mercados financieros –como constante y erróneamente se asume en los medios donde la sabiduría convencional se reproduce- sino de la oposición del Banco Central Europeo a comprar deuda pública en los mercados primarios, es decir, directamente al estado español, como hace cualquier Banco Central digno de su nombre (tal como el Federal Reserve Board de EEUU, el Banco de Inglaterra en Gran Bretaña o el Banco de Japón). Los máximos beneficiarios de estos pagos del Estado a los acreedores son los bancos españoles y europeos (entre los cuales sobresalen los alemanes que tienen una excesiva dimensión, influencia y protagonismo en las instituciones de la eurozona) que recibieron prestado dinero del mismo BCE a unos intereses por debajo de un 1%, con el cual compraron deuda pública española a unos intereses del 6% y el 7%. Un negocio redondo para tales instituciones financieras, que consiguieron gracias a la ayuda del BCE, que no es un banco central sino un lobby de la banca y muy en especial de la banca alemana. A aquellos que consideren el término lobby una exageración les aconsejo que lean, no ya las actas del BCE (que son secretas) sino las publicaciones de tal institución. Y verán si dicho término es o no adecuado para definir el BCE, el mayor promotor hoy en la eurozona de las políticas de austeridad (austeridad, por cierto, que no aplica a su propio comportamiento, pues acaba de estrenar una sede exuberante en Frankfurt que ha costado seis veces más de lo inicialmente calculado y que albergará a los funcionarios mejor pagados del establishment público europeo). En tales boletines, la defensa de los intereses de la banca es central en la percepción de lo que el BCE considera ser su función. Tal defensa se viste con el traje de que “su misión es controlar la inflación”. En esta defensa de sus intereses, irán a extremos que van desde desmantelar la Seguridad Social en España, hasta recuperar la semana laboral de seis días. Es, como bien dice Noam Chomsky, la lucha de clases unilateral de una minoría –la banca- en contra de todos los demás.

    El poder de la banca: el endeudamiento de España 

    Esta deuda, sin embargo, está basada, en parte, en la enorme influencia de la banca no solo sobre le BCE sino también sobre el estado español. Hoy, la influencia de la banca sobre la sociedad española rebasa cualquier límite tolerable en un sistema democrático. Todos –desde los partidos políticos, a la prensa, las empresas y las familias- están enormemente endeudados con la banca. La actitud tan poco crítica de los medios de información hacia el comportamiento de la banca y su dominio de la vida política y mediática del país se basa precisamente en este hecho. En lugar de denunciar esta relación obvia entre las instituciones financieras y las instituciones políticas, los medios de mayor difusión y los partidos mayoritarios atribuyen el endeudamiento al comportamiento supuestamente irresponsable de las familias, de las pequeñas y medianas empresas (las grandes tienen ya más dinero de lo que necesitan para invertir) y del estado. Es lo que se llama en inglés, el “victim blaming”, es decir responsabilizar a la víctima de su propia tragedia.

    En tal argumentación se ignoran y/u ocultan varios hechos. El endeudamiento de las familias se debe a la disminución de su capacidad adquisitiva, resultado del descenso de las rentas del trabajo como porcentaje de la renta total del país, descenso que ha sido mucho más acentuado durante los últimos años debido a las reformas laborales y a la disminución salarial que tales reformas intentaron y alcanzaron exitosamente.

    El endeudamiento de las medianas y pequeñas empresas se debe, en parte, al descenso de la demanda de sus productos y servicios, consecuencia de la disminución de la capacidad adquisitiva de las clases populares y también a la gran carestía del crédito, resultado de la desviación de la actividad crediticia de la banca hacia actividades especulativas más rentables como las inversiones inmobiliarias, habiéndose establecido el maridaje banca-sector inmobiliario que llevó al desastre.

    El endeudamiento del estado se debe a las políticas fiscales regresivas que han beneficiado sistemáticamente a las rentas del capital y a las rentas superiores a costa de las rentas del trabajo. Esta regresividad explica la gran pobreza del estado (los ingresos al estado español son los más bajos de la UE-15, un 31% del PIB, comparado con un 44% en el promedio de la UE-15 y un 54% en Suecia). Y este problema se acentuó todavía más mediante las reformas fiscales regresivas aprobadas en el momento de expansión económica (estimulada por la burbuja inmobiliaria). Así, como resultado de la reforma tributaria del 2006, el estado dejó de recoger en 2008 19.600 millones de euros (según los datos del Servicio de Estudios y Estadísticas Fiscales del Ministerio de Economía y Finanzas). Los impuestos sobre el capital descendieron un 39% y los de las rentas superiores un 11%.

    España no se hubiera endeudado tanto si hubiera tenido un sistema tributario más justo y más avanzado. La bajada de impuestos explica que el estado tuviera que pedir prestado a los bancos para cubrir el agujero creado en sus arcas precisamente como consecuencia de la bajada de impuestos a las rentas del capital y rentas superiores. Como resultado de esta situación, el estado, además de bajarles los impuestos a los súper ricos, ahora les paga unos intereses muy altos, a través de los bancos, por los bonos que han comprado con el dinero conseguido en los recortes de impuestos. Otro negocio más que redondo, para el beneficio primordialmente de lo que se llamaba burguesía financiera y los súper ricos.

    Pero esta enorme necesidad de endeudamiento fue una gran golosina, no sólo para la banca española sino también para la banca europea y, muy en especial, la banca alemana. De ahí que la banca alemana tenga hoy casi 200.000 millones de euros prestados en el territorio español, tanto en deuda pública como privada. Y está hoy muy preocupada pues el estallido de la burbuja inmobiliaria (a la que contribuyó en gran medida a que se inflara) puede arrasar toda la banca, incluida la alemana.

     El llamado rescate al sistema bancario 

    Lo cual me lleva al segundo hecho acaecido el 28 de septiembre. La decisión del gobierno español de pedir el rescate a la banca, mediante el préstamo de 40.000 millones de euros (casi la misma cifra que el estado español tendrá que pagar a la banca por la deuda), para asegurarse lo que se llama “la viabilidad del sistema bancario español”, a lo que tendría que haberse añadido “y de la banca alemana”. Es decir que el estado pide dinero (que tendrá que devolver el propio estado, pagado por el ciudadano español) a las autoridades de la eurozona, donde la banca alemana es muy influyente, para ayudar a la banca, asegurándose así que no quiebre y que se pague a la banca alemana (entre otras). Como bien dijo el asesor económico al gobierno alemán, el Sr. Peter Bofinger, en su comentario sobre la aprobación de 100.000 millones de euros para el rescate a la banca española “Esta ayuda no es a estos países en problemas (como España) sino a nuestros propios bancos que poseen una gran cantidad de deuda privada en estos países”.

     Las condiciones leoninas del rescate: el presupuesto del estado

    Este rescate se hace en condiciones leoninas que tendrán que pagar las clases populares a base de enormes sacrificios y recortes, incluidos los recortes que recoge el presupuesto propuesto por el gobierno el día 27 de septiembre, el tercer hecho digno de mención. La falta de medidas de protección de la capacidad adquisitiva de los pensionistas y de los desempleados es un ejemplo más de la insensibilidad social del presupuesto que aparece con toda intensidad en los recortes de gasto público social y disminución muy notable de la protección social. Su brutalidad queda demostrada en que incluso la Troika indicó que las medidas tomadas por el gobierno iban incluso más allá de lo que la propia Troika les exigía. El gobierno español ha sido siempre el alumno aventajado del establishment neoliberal que domina las estructuras de la gobernanza de la eurozona.

    Y todas estas políticas se presentan como las únicas posibles, negando y ocultando la evidencia fácilmente accesible de que sí las hay. El BCE podría actuar, por ejemplo, como un banco central, con el objetivo de estimular la economía y no sólo controlar la inflación. El estado español podría haber tenido ya en anteriores presupuestos y en los actuales una política fiscal mucho más progresiva, de manera que en lugar de recortar las pensiones (para conseguir 1.200 millones de euros) podría haber mantenido el impuesto de patrimonio (consiguiendo 2.100 millones) o anulado la bajada del impuesto de sucesiones (consiguiendo 2.552 millones) o anulado la bajada de impuestos a las personas que ingresen más de 120.000 euros al año (consiguiendo 2.500 millones). O en lugar de recortar 6.000 millones en sanidad, podrían haber anulado la bajada del impuesto de sociedades de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año (y que representan sólo el 0,12% de todas las empresas), consiguiendo con ello 5.300 millones.

    O en lugar de recortar 200 millones a los servicios de atención a las personas con dependencias, podrían haber eliminado el subsidio del estado a la Iglesia Católica para que enseñe religión católica en las escuelas públicas del estado. Y así una larga, larga lista mostrando que sí que hay alternativas, como Juan Torres, Alberto Garzón y yo hemos documentado en el libro Hay alternativas.

    Y el estado español podría dejar colapsar bancos en España (Bankia es un caso claro), estableciendo bancas públicas o subvencionando cooperativas de crédito que lo garanticen. El rescate financiero es una ayuda más a la banca y a las rentas superiores que son los mayores accionistas de tales bancos, sin que se garantice el crédito. Hoy el obstáculo mayor al ofrecimiento de crédito es la banca, cuyo poder en España es único en la UE y en la OCDE. Lo que ocurre con los desahucios es un escándalo sin paralelo en otros países.

    Estos tres hechos ocurridos al final de septiembre son indicadores del enorme poder de una minoría que está consiguiendo lo que siempre desearon: la destrucción de los sindicatos, la eliminación de la protección social, la bajada de salarios y la desaparición del estado del bienestar.

    Permítanme que añada otro hecho digno de mención. El cuarto hecho: las movilizaciones del movimiento 15-M y otros movimientos para denunciar al Congreso, en Madrid. Fue sabio de este movimiento renunciar a la ocupación del congreso. Pero fue digno de ser aplaudido que intentaran denunciar lo que estaba ocurriendo dentro de él, pues los otros tres hechos son un indicador de la violación a la democracia que está ocurriendo en España. Ninguna de tales políticas traducidas en aquellos tres hechos tiene un mandato popular. Hoy, la mayoría del Congreso es un instrumento que claramente ni representa ni está al servicio de la mayoría de la población española. Sus políticas no han sido aprobadas por la ciudadanía española. No son los que se manifiestan los que están atacando a la democracia sino los que están dentro (refiriéndome a los partidos que están aprobando tales políticas sin mandato popular) que están violando la democracia.

    Vicenç Navarro | Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra

  • Resumen de las noticias aparecidas en prensa ayer y hoy sobre las integraciónes de las Cajas Medianas.

    Libercaja (ibercaja, liberbank, caja3), Unicaja – Ceiss, ….

    FRANCISCO BONO: “IBERCAJA REFORZARÁ SU POSICIÓN EN LA NUEVA FUSIÓN CON LIBERBANK Y CAJA 3”

    El consejero de Economía del Gobierno de Aragón, Francisco Bono, ha mostrado su convencimiento de que Ibercaja reforzará su posición en la nueva fusión tras los resultados de la auditoría de Oliver Wyman. Bono ha descartado que Ibercaja sea absorbida en algún momento por alguno de los grandes bancos y considera que la unión con Liberbank y Caja 3 seguirá adelante.

    IBERCAJA ROMPE LA FUSIÓN CON LIBERBANK Y NEGOCIA CON CAJA3.

    Punto y final a la fusión que hubiera dado lugar al séptimo grupo bancario del país. El consejo de administración de Ibercaja se reunió ayer por la tarde para valorar los cambios en el proyecto de fusión conLiberbank y Caja3 tras los resultados de Oliver Wyman y el nuevo equilibrio de fuerzas que arrojaba y, según ha podido saber ABC de fuentes financieras, decidió presentar al Banco de España sus planes de recapitalización al margen de la vieja Cajastur. La caja aragonesa había planteado a la asturiana un nuevo modelo que le otorgaba más peso en el capital y el gobierno corporativo del banco fusionado, de acuerdo, en opinión de Ibercaja, con la mayor fortaleza de sus cuentas que habían desvelado los test de estrés. La negativa de Liberank a aceptar esos cambios habría sido el detonante para hacer saltar por los aires una operación que llevaba ya varias semanas rodeada de incertidumbres.

    Fuentes financieras apuntan también a que los números de la fusión se hicieron en mayo y el escenario desde entonces ha cambiado notablemente, especialmente a raíz de la ayuda ofrecida en junio por Europa al sistema financiero.Los resultados de Oliver Wyman también marcaron un antes y un después en el devenir de la operación. La consultora determinó que el banco fusionado necesitaría 2.108 millones, de los que solamente 226 corresponderían a Ibercaja. El resto se repartirían entre Liberbank, con 1.198 millones de déficit de capital, y Caja3, con 779. Esta nueva realidad ha servido de argumento a la caja que preside Amado Franco para negociar una mayor presencia en la entidad resultante, a la que Manuel Menéndez, presidente de Liberbank, se habría negado.

    En cocreto, Ibercaja solicitó un mayor peso en el capital de la fusionada. En el diseño inicial de la operación, Ibercaja asumía el 46,5% del capital del futuro banco y su presidencia, mientras que Liberbank tomaba el 45,5% y el primer puesto ejecutivo, y Caja3 el 8% restante. Amado Franco exigía ahora revisar ese reparto de forma que la caja zaragozana tendría una participación mayor en el capital y la entidad asturiana perdería peso.

    Además, la nueva propuesta de Ibercaja incluía cambios en el gobierno corporativo como, por ejemplo, fijar su única sede en Zaragoza, en lugar de dos, una en la capital aragonesa y otra en Asturias. Y reclamaba también poder nombrar al presidente y al consejero delegado del nuevo banco, mientras Cajastur hubiera ostentado únicamente una vicepresidencia.

    La respuesta de Liberbank, entidad muy crítica con la metodología de Oliver Wyman, ha sidoun «no» rotundo. Y pese a que durante el fin de semana se han intensificado las negociaciones, ninguna de las partes ha movido ficha.

    Objeción de las autoridades

    También ha pesado en la decisión las reticencias que despertaba en Bruselas un modelo de integración como el que configuraban Ibercaja, Liberbank y Caja3, tres cajas de ahorros con necesidades de capital. Durante la presentación del informe de Oliver Wyman, el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, ya aseguró que «aunque los procesos de fusiones en marcha tienen intención de seguir adelante, sería un error que entidades con necesidades busquen unirse para hacer una nueva más fuerte».

    Ahora las entidades deben presentar sus planes individuales de recapitalización al Banco de España antes del 15 de octubre. Queda la duda de si la ruptura de este trío abre la puerta a que la antigua unión de Ibercaja y Caja 3 continúe en marcha. Fuentes del sector creen queIbercaja podría digerir Caja3 y su déficit de capital sin mayor problema, por sus propios medios y sin recurrir a ayudas públicas.       

    LIBERCAJA PENDE DE UN HILO

    La fusión de Ibercaja con Liberbank –Cajastur, Cantabria y Extremadura– y Caja3 –CAI, Caja Círculo y Badajoz– pende de un hilo. En el sector se da por seguro que la unión se romperá y alguna de las afectadas reconoce que «parece que Bruselas no ve con buenos ojos la fusión». Tanto es así, que Ibercaja y Caja3 presentarán un plan de recapitalización conjunto, mientras que Liberbank lo hará de forma individual. Pese a ello, algunas fuentes consultadas creen que la decisión todavía no está tomada.

    Desde hace algo más de una semana los máximos responsables de estas entidades debaten su futuro y analizan todas las opciones. Pero, lo que está claro es que las cifras de la auditoría de Oliver Wyman marcan las reglas del juego.

    Los datos muestran unas necesidades de capital de 2.108 millones para todo el grupo –1.198 millones corresponden a Liberbank, 226 a Ibercaja y 779 millones a Caja3–. Unos números que dejan a la aragonesa en situación ventajosa para liderar el séptimo grupo bancario del país, pero crecen las voces que ven «inasumible» la digestión de tantos miles de millones.

    Por lo pronto, el Banco de España quiere tener tiempo suficiente para adaptar los planes de recapitalización de los bancos con necesidades de recursos a las duras exigencias de la Comisión Europea. Por ello, la institución gobernada por Luis María Linde les ha reclamado que presenten ya –hoy mismo, según diversas fuentes de las entidades– sus estrategias. La exigencia ha sorprendido a algunos bancos, que esperaban tener hasta la semana que viene. Pero el Banco de España quiere tenerlos cuanto antes y contar así con unas dos semanas para modificarlos –o introducirles «sugerencias de obligado cumplimiento», como se dice en el sector– antes de enviarlos a Bruselas, que a su vez les aplicará sus modificaciones.

    La medida afecta al Popular (3.223 millones de necesidad de capital), BMN (2.208 millones) y Libercaja (2.108 millones). Los consejos de Ibercaja y de Caja3 estuvieron ayer reunidos, sin que transcendiera su contenido.

    LOS RUMORES DE DIVORCIO CON IBERCAJA METEN EL MIEDO EN EL CUERPO A LOS 5.500 TRABAJADORES DE LIBERBANK

    Los cada vez más insistentes rumores de que el proyecto de fusión entre Ibercaja y Liberbank podría no llegar a buen puerto, comienzan a causar desasosiego a los trabajadores del banco liderado por Cajastur, el socio más débil del pulso entre las dos entidades y en el que se podrían concentrar los ajustes en caso de recibir el rescate europeo.

    Liberbank surgió precisamente de una fusión rota, cuando Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura, las tres entidades que la conforman, rompieron su acuerdo con la CAM hace aproximadamente un año. Su unión ya provocó un ajuste que afectó a 1.227 empleados, un 17% de su plantilla, y el temor es que haya una nueva ronda de despidos en los próximos meses. Actualmente, la entidad cuenta con algo más de 5.500 empleados.

    Miguel Ángel Rodríguez Castellano, secretario general Csica-Liberbank, ya señalaba a finales de septiembre, en un artículo publicado en El Periódico de Extremadura que “los trabajadores, ante esta hora crucial, exigimos saber de qué modo nos van a afectar de nuevo las futuras decisiones que se adopten de cara a la integración o no en Libercaja Banco o en otras posteriores”. “¿Se van a cerrar nuevas oficinas y realizar un nuevo Expediente de Regulación de Empleo?”, se preguntaba.

    En este entorno un tanto crispado, cada vez son más insistentes los rumores de ruptura en el proceso a tres bandas entre Ibercaja Liberbank y Caja 3, después de que el informe de Oliver Wyman detectase un déficit de capital del nuevo banco (Libercaja) en el escenario más adverso de 2.108 millones de euros. De esa cifra, el informe detecta unas necesidades de 226 millones de euros de capital para Ibercaja, una cifra muy baja que en solitario puede cubrir sin acudir a las ayudas públicas, mientras que Liberbank y Caja3 necesitan 1.198 y 779 millones de euros.

    Sin embargo, observadores del sector señalan que es difícil que se rompa el proceso, sino que los rumores responden al pulso que mantienen Menéndez con Franco por pasar a controlar la nueva entidad. Según el acuerdo inicial, el reparto accionarial del nuevo grupo acabaría con un 46,50% de las acciones para Ibercaja; Liberbank, con el 45,50% (Cajastur, 30,03%; Caja Extremadura, 9,10 %, y Caja Cantabria, 6,37 %), y Banco Grupo Caja 3, con el 8 % (CAI, 3,3 %; Caja Círculo de Burgos, 2,38 %, y Caja Badajoz, 2,32 %).

    LA BANCA PREPARA SUS PLANES DE VIABILIDAD CON DATOS HIPOTÉTICOS DEL ‘BANCO MALO’

    Popular, BMN, Liberbank, Ibercaja y Caja 3 presentarán sus planes de recapitalización ante el Banco de España entre hoy y el jueves. La falta de concreción sobre los detalles del banco malo ha degradado el ejercicio a meros planes provisionales, basados en escenarios hipotéticos sobre los precios de traspaso de sus activos.

    El Gobierno español va cumpliendo a duras penas con el estricto calendario de actuaciones que Bruselas impuso para el sector financiero como condición al rescate bancario. La aprobación de «un plan general y un marco legislativo» para el banco malo «antes de finales de agosto» se tradujo en el diseño entonces de un mero esqueleto sin contenido definitivo. La falta de concreción sobre los temas fundamentales, principalmente el precio de traspaso de los activos, ha hecho perder fuerza a otro de los hitos marcados por la Comisión Europea: los planes de recapitalización que deben presentar esta semana las entidades con problemas tendrán un carácter puramente «provisional», según fuentes del sector, basados en escenarios hipotéticos del banco malo.

    Banco Popular, BMN, Liberbank, Ibercaja y Caja 3 deben presentar sus informes, argumentando cómo garantizarán su viabilidad futura, esta semana. Lo hará previsiblemente entre hoy y el jueves, siempre antes de consumir el plazo de siete días que les dio el Banco de España la pasada semana al comunicárselo. Se trata de las entidades -excluyendo las ya nacionalizadas, que entregaron antes su documentación- en las que Oliver Wyman detectó necesidades de capital bajo condiciones de estrés. Una vez recibidos los planes, el Banco de España, bajo la supervisión de Bruselas, tendrá unos 15 días para evaluarlos, corregirlos o rechazarlos e imponer otros. A partir de ahí, se espera que el dinero europeo llegue a estas firmas antes de finales de año.

    «Es una nueva chapuza», señalan fuentes de una entidad, destacando que elaboran sus planes «con diferentes escenarios hipotéticos» que el Banco de España les ha facilitado a la espera de concretar los precios de traspaso de los activos que pasen al banco malo. Hasta entonces, los planes que presenten los bancos tendrán un mero carácter «provisional» que variará en función de la decisión que se tome.

    Por el momento se especula con que los activos se traspasen con un descuento de 5 o 10 puntos adicionales sobre las provisiones que se han exigido al sector para sanear su carga inmobiliaria. Se trata de un 35% en el caso de la vivienda terminada, del 65% para las promociones en curso y del 80% en el caso del suelo.

    De la horquilla de descuento adicional, o no, que se aplique finalmente al traspaso de los activos de las entidades dependerá el agujero que se genere y la cantidad de capital que se libere. Unos cálculos que desde el sector consideran que deberían conocer ya con precisión atómica en vista de que es su futuro el que está en juego. Un caso paradigmático es el de Banco Popular que, con unas necesidades de capital de 3.223 millones de euros en el escenario adverso del test de estrés, ha anunciado que saldrá al mercado para ampliar capital. Aunque la entidad tratará de conservar sus activos en su propio banco malo, del éxito de la ampliación dependerá el futuro de sus activos. En todo caso, convencer a un inversor, siempre reacio a las sorpresas, de que deposite su confianza en su proyecto bajo estimaciones provisionales complica aún más una tarea que se promete ardua.

    Tampoco es tema baladí para Liberbank, Ibercaja y Caja 3 cuyo proyecto de fusión ha quedado herido de muerte por los resultados de examen al sector. Ibercaja, que solo en solitario solo necesitaría 226 millones, reúne esta semana a su Consejo de Administración para decidir si mantiene su enlace con Caja 3 (con un agujero de 779 millones) y con Liberbank (a la que se requieren 1.198 millones).

    BMN, por su parte, ya ha visto naufragar su unión con Popular tras hacerse públicas sus necesidades de 2.208 millones. La entidad aspira ahora a reducir esta cuantía por debajo de los 1.000 millones, pero el precio al que el banco malo pague su carga inmobiliaria es una «x» fundamental de la ecuación.

    CAJA ESPAÑA DUERO REDUCIRÁ SU PRESENCIA EN EL FUTURO BANCO DESDE EL 30% A UN 10%

    El examen realizado por la consultora Oliver Wyman debilita la participación del Banco Ceiss en la nueva entidad por la pérdida de valor de sus activos

    El 30% de participación con el que inicialmente contaba el Banco Ceiss (Caja España de Inversiones Salamanca y Soria) en la nueva entidad resultante de la fusión con Unicaja queda ahora muy lejos.

    Los resultados de la auditoría de Oliver Wyman han permitido salvar la fusión, pero han condenado a la entidad ‘leonesa’ a una notable pérdida de presencia en la futura entidad.

    Así Unicaja refuerza su papel en el banco resultante y lo hace elevando su presencia de un 70% hasta un 90%, quedando la posición de Caja España Duero muy debilitada por el valor de sus activos (en el 10% o, incluso por debajo de este porcentaje).

    La reunión del pasado lunes por la mañana

    La decisión de ‘recortar’ el porcentaje del Banco Ceiss no es una especulación, sino una decisión firme. Así, tras aprobarse el ejercicio de estrés con un superávit de capital de 128 millones en la cuenta consolidada, Braulio Médel y Evaristo del Canto mantuvieron sendas reuniones para establecer un nuevo ‘pacto’ de reparto de capital.

     Inicialmente Unicaja mantenía ese conocido 70% de las acciones, frente al 30% destinado al banco Ceiss. Además, con los beneficios de esta participación, la entidad castellanoleonesa tenía previsto devolver los intereses tanto de los nuevos ‘cocos’, por valor de 1.500 millones, como del crédito de 525 millones del FROB 1.

    Sin embargo estos términos serán modificados para que la operación salga adelante. Braulio Medel advirtió el pasado lunes por la mañana a Evaristo del Canto durante la reunión del pasado domingo que el nuevo marco establecería una caída en el porcentaje de Ceiss hasta el 10%.

    Participación del Estado

    El objetivo no es otro que disminuir la presencia del Estado en la entidad y las obligaciones que ello conlleva, incluido el tope salarial de 500.000 euros anuales para las entidades con ayudas públicas que se impone en el Memorando de Entendimiento (MOU).

    La fusión salvará a Ceissde una segura nacionalización. Sin embargo, el Estado tomará la mayoría del banco castellanoleonés por la inyección de 1.500 millones en forma de bonos convertibles que recibirá para amortiguar el déficit de capital detectado en el examen de Oliver Wyman.

    Ceiss presenta un déficit de capital de 2.063 millones, frente al superávit de 452 millones de Unicaja. Según Oliver Wyman, la suma de ambas entidades genera un exceso de capital de 128 millones.

    LA FUSIÓN DE LIBERBANK CON IBERCAJA Y CAJA 3, INVIABLE SEGÚN BRUSELAS

    Necesitan 2.203 millones de euros, 100 millones más que por separado, según Wyman

    La Unión Europea (UE) ha frenado la fusión de Liberbank con Ibercaja y Caja 3, según informa hoy El Economista. Fuentes financieras citadas por el diario, afirman que el proyecto sería inviable para las autoridades europeas porque las ayudas que necesita son demasiado elevadas y porque las tres entidades en solitario cuentan con déficit de capital, de acuerdo con el informe de la consultora Oliver Wyman.

    Aún no se ha efectuado oficialmente el rechazo al proyecto de fusión, sin embargo, la integración está en el aire, según fuentes de las entidades, que aseguran que continúan con el plan, pero con una hoja de ruta en solitario.

    La integración de las tres entidades preveía ayudas públicas por un máximo de 2.500 millones de euros con el fin de asumir unas provisiones por este importe hasta finales de 2013, tiempo concedido en los decretos impulsados por el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos. No obstante, como consecuencia del rescate europeo al sector, los plazos marcados por el Memorándum de Entendimiento (MoU por sus siglas en inglés) son otros y el saneamiento total debe acabarse este mismo año, lo cual dificulta la viabilidad del grupo, que según Wyman, necesita 2.203 millones de euros, 100 millones más que por separado.

  • La mayoría silenciosa de Rajoy, el «Nixon» español

    Un grave error es asociar las decisiones que toman los gobernantes con la verdad absoluta decidida por el conjunto de los ciudadanos en los procesos electorales. Esto es pervertir el concepto de representatividad, dando por sentado que cuando el ciudadano vota delega todas sus opiniones, intereses y sentimientos en el político electo. Los que piensan de esta forma hacen un flaco favor a la democracia, puesto que esta debe entenderse como un proceso continuo de consulta y análisis del sentir ciudadano.

    El 3 de noviembre de 1969, Richard Nixon se dirigió al pueblo estadounidense -inmerso en el conflicto bélico de Vietnam-, en un discurso que se conoce como “The Silent Majority speech”, para decirles que por muchas demostraciones públicas que hicieran en la calle manifestándose en contra de la guerra, no iba a cambiar su política, puesto que su obligación era tomar decisiones independientemente de lo que las minorías fervorosas quisieran imponer con sus algaradas callejeras. Él gobernaba para la “mayoría silenciosa”, a la cual vinculaba con los principios constitucionales más rectos y al futuro como nación libre de los Estados Unidos. Este es un extracto:

    «Reconozco que algunos conciudadanos están en desacuerdo con el plan para la paz que he elegido. Honestos y patriotas americanos han llegado a conclusiones diferentes sobre cómo debe alcanzarse la paz. En San Francisco hace unas semanas he visto manifestantes llevando pancartas donde se leía: «Derrota en Vietnam, trae a los chicos de vuelta a casa». Bueno, una de las fortalezas de nuestra sociedad libre es que cualquier americano tiene derecho a alcanzar esa conclusión y a defender ese punto de vista. Pero como Presidente de los Estados Unidos, estaría incumpliendo el juramento de mi cargo si permito que la política de esta nación sea dictada por una minoría que comparte este punto de vista y que trata de imponérselo a la nación a través de manifestaciones en la calle. Durante casi 200 años la política de esta nación se ha realizado en base a nuestra Constitución por los líderes en el Congreso y en la Casa Blanca electos por toda la ciudadanía. Si una ruidosa minoría, por más ferviente que sea su causa, prevalece sobre la razón y la voluntad de la mayoría, esta nación no tiene futuro como sociedad libre.» (Discurso de la Mayoría Silenciosa”. Richard Nixon) 

    Esas minorías fervorosas que trataban de “imponer” -según Nixon- otras políticas, que trataban de romper el recto principio constitucional emanado del Congreso electo por los norteamericanos, protestaban nada más ni nada menos que contra la Guerra de Vietnam. Dicen que la historia está condenada a repetirse, y ha tenido que ser el Presidente de España el que de manera tan nefasta reeditara esta triste página de la misma. Desde un punto de visto sociológico y desde el análisis político, los errores de Nixon y de Rajoy son innumerables. Tantos son los errores que es difícil pensar que estas cosas se digan por equivocación.

    Seguramente el error más grave sea asociar los principios constitucionales y democráticos con los que no se rebelan en la calle contra las medidas del Gobierno, mientras que los movimientos legítimos de protesta social se connotan negativamente asociándolos con minorías que tratan de saltarse el orden establecido para imponer sus propias normas no decididas por el conjunto de los ciudadanos. Esto no es así. Los movimientos sociales suelen recoger estados de ánimo de una población que no se siente representada con las políticas de sus gobernantes y utiliza la protesta como medio inmediato de expresar democráticamente su opinión. Son microreferendums donde no se trata de saltarse el orden constitucional sino de adaptarlo a la voluntad de la ciudadanía.

    De esta forma, tampoco es correcto pensar que los ciudadanos que no marchan en manifestación en la calle son partidarios de las medidas que adopta el Gobierno, puesto que es absolutamente común que los movimientos sociales supongan avanzadillas del sentir ciudadano que también representan miles de voluntades de ciudadanos que se sienten afines a la protesta pero que no acuden por su menor hábito reivindicativo o por simple delegación en estos movimientos que ejercen su libertad de oponerse a las medidas de los gobiernos en la calle. Conviene recordar que las manifestaciones que se están produciendo en España, Portugal, Grecia, Nueva York,…así como en su día fueron las contrarias a la Guerra de Vietnam, son reivindicaciones donde encajan grupos sociales de muy diferentes tipos y no pueden vincularse exclusivamente como se pretende con movimientos sindicales, siendo estos un importante canal de movilización puesto que representan a un gran número de ciudadanos. La que protesta es la sociedad en su conjunto.

    Otro grave error es asociar las decisiones que toman los gobernantes con la verdad absoluta decidida por el conjunto de los ciudadanos en los procesos electorales. Esto tampoco es así, ya que a ningún ciudadano estadounidense se le preguntó cuando votó a Nixon si quería ir a la Guerra de Vietnam. Esto es pervertir el concepto de representatividad, dando por sentado que cuando el ciudadano vota delega todas sus opiniones, intereses y sentimientos en el político electo. Los que piensan de esta forma hacen un flaco favor a la democracia, puesto que esta debe entenderse como un proceso continuo de consulta y análisis del sentir ciudadano.

    Cuando la sociedad protesta, generalmente es por que no se ve reflejada en las decisiones que se adoptan por su gobierno, y esto sucede cuando se toman medidas y decisiones que no cuentan con el respaldo de la ciudadanía, independientemente de que haya habido un proceso electoral. Las elecciones en democracia sirven para otorgar un mandato democrático que debe estar en constante revisión por parte de los ciudadanos, ya que los votos no dan legitimidad a los gobernantes para tomar las decisiones que les plazcan (no consultadas con el pueblo). Eso no es la legitimidad democrática de las urnas. Por eso existen los movimientos sociales. Porque la ciudadanía advierte que se está pervirtiendo su voto o que se están lesionando sus intereses de una manera excesiva o porque intuye que hay una falta de transparencia en las medidas que se adoptan.

    Sobre falta de transparencia en cuanto a los motivos de las medidas que está adoptando el Gobierno español ver el demoledor y muy didáctico análisis de Vicenç Navarro en “La gran estafa: el presupuesto aprobado por el Gobierno” (Diario Digital Nueva Tribuna; 1/10/12), pero vamos a tratar de hacer más transparente aun los por qué de las protestas sociales en la calle contando lo que la cancillera alemana no cuenta.

    Desde hace algún tiempo el Ministerio de Trabajo alemán está contactando con todos los servicios públicos de empleo de las regiones europeas con mayor tasa de desempleo juvenil. El motivo: pues que los demógrafos alemanes han advertido al Gobierno que en poco tiempo no alcanzarán la tasa de reposición de efectivos. Esto supone -por decirlo en términos sencillos- que no tienen jóvenes suficientes como para sostener su sistema productivo. ¿Qué están haciendo? Pues se han lanzado a firmar acuerdos con regiones europeas, especialmente España, que necesitan desesperadamente una salida laboral para sus jóvenes, donde ofrecen su famosa formación en prácticas en Alemania, pero aquí viene la sorpresa…los jóvenes que acudan a las prácticas se quedarán en Alemania. El acuerdo contempla facilidades para adquirir una vivienda e incluso plazas de guardería. Tan brillante es el plan que hasta en eso han pensado, ya que de esta manera evitan la destrucción de empleo en las guarderías del Estado y dan salida a viviendas vacías. Por eso darán preferencia en las prácticas a aquellos jóvenes que ya tengan algún hijo a su cargo. La idea está clara: una persona muy joven y con hijos en cuanto pase allí algún tiempo con trabajo, guardería y casa…es difícil que retorne a su país. La inversión queda en Alemania. Lo que España invirtió en ese joven se pierde.

    Fíjense hasta qué punto el Gobierno alemán se dedica a construir su propio futuro que están intentando a través de estos acuerdos reorientar la inmigración en su país hacia una inmigración más latina, menos relacionada con lo árabe y con los posibles conflictos religiosos derivados. Es decir, prefieren a los españoles que a los turcos. Suena mal pero es así.

    En resumen, nuestros jóvenes se irán a Alemania (como antiguamente) pero esta vez no volverán, y la pregunta que debemos hacernos no es sólo cómo evitar esta pérdida irreparable de nuestro capital humano y nuestro tejido social sino cómo podemos pensar a estas alturas y después de leer esto que Alemania va a contribuir en algo a ayudar a España a salir de la crisis. Lo que no cuenta Angela Merkel es que hasta que no haya cubierto su tasa de reposición con jóvenes españoles no dará orden al Banco Central Europeo de que fluya el crédito.

    ¿Hablamos de transparencia?

  • Si siguen los recortes en los PGE y no se convoca un referéndum habrá huelga general

    Participaron centenares de miles de personas, que manifestaron su rechazo a la política antisocial y de recortes  del Gobierno, y a unos Presupuestos Generales del Estado para 2013 que contribuirán a  aumentar el desempleo, la pobreza y la exclusión social.

    Las manifestaciones celebradas en 57 ciudades se convirtieron en un clamor a favor de un referéndum sobre las medidas del Gobierno, y de una huelga general si el Ejecutivo no lo convoca.