Categoría: Divulgacion

  • Preguntas y respuestas

    ¿QUÉ SON Y QUÉ PROBLEMA HAY CON LAS SICAV?

     

     Una Sociedad de Inversión de Capital Variable (SICAV) es una Institución de Inversión Colectiva (IIC) cuyo objetivo es canalizar la inversión de los clientes exclusivamente en activos financieros. Se constituyen como sociedades anónimas, deben contar con un capital mínimo de 2,4 millones de euros y cien accionistas, y cuentan con la particularidad de tributar al 1%. Además, tienen la ventaja de no tributar en la renta del ahorro del IRPF por los dividendos y plusvalías que se generan mientras no se rescate su participación.

    El problema viene cuando una sola persona o grupo de personas mayoritario acapara el 99,9% del capital social, y el resto del capital lo poseen los accionistas necesarios para cumplir el requisito legal. Es decir, en realidad se tratan de Instituciones de Inversión Privada.

    De este modo se consigue eludir la tributación de las millonarias plusvalías y dividendos obtenidos por los socios mayoritarios, porque no tienen necesidad de reintegrar su participación al controlar íntegramente el destino de las inversiones de la SICAV, y jamás tributarán en el IRPF por la renta del ahorro diferida. Desde GESTHA no nos parece justo ni equitativo que las personas que poseen patrimonios mil millonarios no tributen en su Renta personal.

    En este sentido, consideramos necesario establecer un porcentaje máximo de participación en una Sicav de entre el 2% y el 5% del capital social máximo de la sociedad, fijado en sus estatutos. En caso de que una Sicav no respetara el nuevo porcentaje máximo de participación, sería una causa de descalificación como institución de inversión colectiva.

    Asimismo, convendría fijar un límite temporal máximo a partir del cual hacer tributar las mil millonarias plusvalías financieras devengadas cuando no se reembolse la participación en una Institución de Inversión Colectiva.

     

     Carlos Cruzado,  Presidente de los Técnicos de Hacienda (GESTHA)

  • Encuesta. El orgullo de trabajar en Barclays

    Crítica a la encuesta de este ejercicio 2011 que la empresa Barclays Bank S.A. hace anualmente a sus empleados/as.

    No lo será por sus altos directivos. Estamos cansados de tanta hipocresía británica, de tanto paseo de plató en plató y de tanto recién llegado derrochando amor hacia la compañía a la que acaban de llegar, y de la que saldrá más pronto que tarde en un corcel con la silla repujada en plata y las alforjas llenas de oro dejando a su paso un reguero de desencanto, desanimo y desolación. Mientras, a la gente más humilde de la organización se les niega absolutamente todo: desde la limpieza de las oficinas hasta la mísera asignación para vacaciones, deportes y excursiones que veníamos recibiendo desde que reinaba Carolo en otras tierras no tan preñadas de orgullo, pero mucho más cumplidoras con sus compromisos respecto a la plantilla.

    Pero, ¿es que no leen las encuestas que ustedes mismos encargan?. Esas a las que conceden tanta importancia que hasta el último día están arreando a la plantilla para que las realicen, con pesadez cansina. Pero, ¿no ven la valoración que de ustedes hacen los empleados de la entidad?. No ven que les hemos suspendido de nuevo, ¿o es que no les importa mientras les sigan engordando la bolsa?. Cómo nos vamos a sentir orgullosos de un banco que está desde hace años sin timón, improvisando constantemente a puro  golpe de efecto publicitario, y de talonario suponemos. Pero cómo nos vamos a sentir orgullosos de unos directivos que abandonan negocio en zonas rurales con oficinas rentables por meros criterios geométricos y mantienen abiertas oficinas con perdidas recurrentes desde su apertura. Pero cómo nos vamos a sentir identificados con una marca representada por quien deja escapar el negocio que dimana de todas las indemnizaciones de los prejubilados por no respetarles las condiciones de empleados como se ha hecho siempre. Perdiendo a clientes que traen clientes tan  fieles como rentables.

    Orgullosos sí, pero de esos compañeros de la red que están haciendo ímprobos esfuerzos para mantener a estos clientes premier, que fueron empleados, y lo están consiguiendo a pesar de nuestra poco previsora alta dirección. No deja de resultar paradójico que son los niveles más bajos, los teóricamente menos comprometidos a lo largo de su carrera laboral, los que están dejando el dinero en la entidad. Si el Barclays son esos empleados que cuidan el negocio y los que aún habiendo extinguido su relación laboral continúan unidos a la entidad como clientes,  manteniendo  unos fuertes lazos afectivos con la marca, eso sí es para sentirse orgullosos. ¡Díos mío qué buenos vasallos si tuvieran buen Señor!                     

    Nuestra alta dirección vive anclada en la puesta en escena,  sin atreverse a dar el salto al vacío, aquiescente a los dictados Londinenses. De espectáculo saben mucho nuestros directivos, herederos culturales del tradicional vodevil francés. Con excelentes puestas en escena a cargo de la prima Donna de turno que con su fluidez verbal, su locuacidad…, es capaz, en un maravilloso ejercicio de transformismo, de hacer ver un bello cisne blanco donde momentos antes vimos un bufón. La comunicación está bien, pero no suple la capacidad en la gestión del negocio bancario. Y por eso les juzgamos y les suspendemos. Nos vemos en septiembre.

     

     

  • Wikileaks publica 287 documentos sobre empresas de seguridad, vigilancia y espionaje

    Assange lo califica de: «esfuerzo para echar luz sobre una industria secreta que gana miles de millones de dólares«.

    WikiLeaks ha publicado este jueves un total de 287 documentos, llamados ‘Spy Files’, con información sobre las actividades de compañías de seguridad, vigilancia y espionaje de 25 países, en lo que su fundador, Julian Assange, ha tildado de «esfuerzo para echar luz sobre una industria secreta que gana miles de millones de dólares».

    La publicación de estos archivos ha contado con la colaboración de Bugged Planet y Privacy International, así como de medios de comunicación como The Washington Post, L’Espresso, The Hindu Times y la Oficina de Periodismo de Investigación de Reino Unido, según ha informado el diario online The Huffington Post.

    Con estos archivos, WikiLeaks desvela el funcionamiento de la tecnología de vigilancia y espionaje que los gobiernos y otras organizaciones pueden comprar para espiar a «individuos o poblaciones enteras». En este sentido, de los documentos se desprende que aparatos como BlackBerry o iPhone pueden grabar cada toque de teclado que haga una persona y que hay aplicaciones que permiten hacer fotografías a los usuarios de los MacBook mientras los están utilizando.

    «¿Quién de aquí tiene un iPhone?, ¿Quién tiene una BlackBerry? ¿Quién usa Gmail? Pues estáis todos jodidos. La realidades que los contratistas de Inteligencia están vendiendo ahora mismo a países de todo el mundo sistemas de vigilancia para esos productos», ha dicho Assange durante una rueda de prensa en Londres.

    «Las compañías de espionaje internacional están asentadas en los países con tecnología más sofisticada y venden su tecnología a cualquier país del mundo. La industria está, en la práctica, sin regular», ha señalado WikiLeaks a través de su página web.

    «Las agencias de Inteligencia, ejércitos y Policía son capaces de interceptar llamadas sigilosamente y en masa, así como de intervenir ordenadores sin la ayuda o conocimiento de los proveedores de red», ha agregado. «La localización física de los usuarios puede ser sometida a seguimiento si llevan encima su teléfono móvil, aunque no esté en funcionamiento», ha revelado.

    Assange ha recalcado que Estados Unidos, Reino Unido, Sudáfrica y Canadá están desarrollando «sistemas de espionaje» y que la información está siendo vendida por igual «a dictaduras y democracias».

    En total, los archivos desvelan información de 160 empresas, entre ellas la española Agnitio –que ofrece «la más avanzada tecnología de biometría de voz que permita la identificación, rastreo y precisa verificación de identidad usando la voz», según su página web–, que estaría desarrollando estas aplicaciones y aparatos de espionaje, ignorando o saltándose la regulación y «haciendo un guiño a los regímenes dictatoriales que cometen abusos contra los Derechos Humanos».

    Durante la investigación de estas compañías, WikiLeaks, con la ayuda de la revista online francesa Owi, habría descubierto cómo la compañía de seguridad francesa Amesyssold habría vendido equipamiento de estas características al ex líder libio Muamar Gadafi –asesinado el 20 de octubre por tropas rebeldes a las afueras de Sirte, su ciudad natal– para espiar a la oposición.

    VENTA A AGENCIAS OCCIDENTALES

    Sin embargo, WikiLeaks ha matizado que ‘Spy Files’, que ha generado además un mapa de distribución de las empresas según el país en que están instaladas y sus operaciones –se puede consultar en http://WikiLeaks.org/The-Spyfiles-The-Map.html–, es «algo más que información sobre países occidentales buenos exportando a países malos en desarrollo».

    «Empresas occidentales están también vendiendo un amplio rango de equipamiento de espionaje masivo a agencias de Inteligencia occidentales. En las historias de espías tradicionales, las agencias de Inteligencia como el MI5 (los servicios de espionaje británicos) pinchan el teléfono de una o dos personas de interés. En los últimos diez años, los sistemas de espionaje masivo e indiscriminado se han convertido en la norma», manifiesta WikiLeaks.

    «Las compañías venden en secreto equipamiento para grabar constantemente las llamadas de teléfono de países enteros. Otros graban la localización de todos los teléfonos móviles de una ciudad, con un margen de 50 metros. Los sistemas para infectar a todos los usuarios de Facebook, o propietarios de ‘smartphones’ están en el mercado de Inteligencia», apostilla.

    WikiLeaks dejó de publicar cables el 24 de octubre debido al bloqueo financiero de empresas como Visa, MasterCard, PayPal, Western Union y Bank of America. Estas cinco compañías dejaron de permitir hacer donaciones a la organización días después de la publicación de 250.000 cables diplomáticos de Estados Unidos. Por este motivo, para poder asegurar su «supervivencia económica», WikiLeaks dejó de publicar información, aunque siguió abierta a donaciones.

    La organización es responsable de la mayor fuga de documentos confidenciales de la historia. Información relacionada con la guerra de Irak y Afganistán y asuntos del Departamento de Estado del gobierno estadounidense han sido algunas de las informaciones más impactantes que la organización ha publicado.

  • Preguntas y respuestas

    ¿QUIÉN CARGA EN ESPAÑA CON EL PESO DEL FRAUDE FISCAL?

    El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha publicado recientemente nuevos datos de su estudio ‘Opinión pública y política fiscal’, en los que llama especialmente la atención que un 82% de los españoles considere que en nuestro país los impuestos «no se cobran con justicia«, y un 84% perciba que existe «bastante o mucho fraude fiscal».

    Ante este panorama urge analizar quiénes son los verdaderos responsables del fraude fiscal en nuestro país. Así, lo primero que cabe destacar es que de la evasión fiscal que se produce cada año en España, cercana a los 60.000 millones de euros, cerca del 72% (42.700 millones de euros) corresponde a las grandes fortunas, corporaciones empresariales y grandes empresas, un porcentaje tres veces superior al correspondiente a pymes y autónomos.

    De este modo, casi las tres cuartas partes de la evasión fiscal se localiza en las 41.582 empresas de mayor tamaño, mientras que las pymes (1.379.961 sociedades que representan, junto a los autónomos, el 97% del tejido empresarial español) generan el 17% del fraude fiscal total. Por su parte el colectivo de autónomos, que agrupa a más de tres millones de trabajadores por cuenta propia, es responsable únicamente un 8,6% del fraude en nuestro país.

    Estos datos dejan clara la necesidad de realizar un mayor esfuerzo a la hora de detectar y combatir posibles irregularidades entre las grandes compañías, ya que desde hace muchos años se ha puesto la lupa sobre las rentas del trabajo, de los autónomos y de las microempresas en lugar de perseguir las grandes bolsas de fraude.

    Mientras tanto, el 23,3% de la economía de nuestro país se encuentra sumergida, equivalente a unos 245.000 millones de euros anuales, un grado de evasión que supone un coste para cada español de 839 euros anuales adicionales en materia de impuestos y cuotas sociales a causa de la evasión fiscal.

    Carlos Cruzado
    Presidente de los Técnicos de Hacienda (GESTHA)