Categoría: Documentacion

  • El sistema financiero ante el escenario 2009/2010. Gabinete Técnico COMFIA CCOO

    Reflexión sobre fórmulas para conciliar dos objetivos: la solvencia del sistema financiero y el flujo crediticio. Documento complementario de la resolución adoptada por la comisión ejecutiva de comfia el 3 de febrero de 2009.

    Reflexión sobre fórmulas para conciliar dos objetivos: la solvencia del
    sistema financiero y el flujo crediticio. Documento complementario de
    la resolución adoptada por la comisión ejecutiva de comfia el 3 de
    febrero de 2009. 

    La concesión de
    préstamos hipotecarios por parte de cajas de ahorros y bancos ha
    estado acompañada de un proceso de titulización a terceros
    concretado en la emisión de cédulas hipotecarias, con objeto de
    aligerar sus balances y continuar con su actividad prestamista. Una
    buena parte de las emisiones ha sido suscrita por inversores
    extranjeros, tal y como refleja el saldo de las inversiones del
    exterior en España en bonos y obligaciones emitidas por
    instituciones financieras monetarias en el segundo trimestre de 2008
    (258.407 millones de euros). El problema no deriva del volumen de la
    deuda de las entidades financieras, muy alto, sino que como la
    duración de las emisiones ronda los tres años y la de los créditos
    es muy superior
    obliga
    a su renovación en un plazo no demasiado largo, en unas condiciones
    de sequía de liquidez y falta absoluta de confianza de los
    inversores
    .

    Descargar estudio completo en PDF

    SISTEMA FINANCIERO_ESCENARIO_REFLEXIONES.pdf

    Ir al Blog de Comfia sobre la crisis

  • Crisis. ¿what crisis?

    Enlaces a Comfia-TV-extra y blog de Comfia-CCOO, ambos sobre la crisis.


    En el siguiente enlace http://www.comfia.tv/extras/se puede seguir la charla de Miguel Angel García Díaz, del Gabinete Técnico Confederal de CCOO, en la que caracteriza las especificidades de la crisis en España, la cual va más allá de la crisis financiera internacional.
    Son especialmente interesantes los datos aportados sobre el sector financiero español, muy especialmente en estos momentos en los que desde muchas instancias sociales y políticas se está situando a cajas y bancos en el punto de mira de la sociedad con el argumento de estar provocando una contracción del crédito que agudiza la crisis.
    También existe un blog http://blog.comfia.net/crisisdonde se están colgando textos (entre otros la «Resolución
    de la Comisión Ejecutiva de Comfia sobre el papel del sector financiero ante la crisis d la economía española
    » ), videos, artículos, etc. sobre ‘la que nos está cayendo encima, fundamentalmente en este país’. Muy
    interesante.

  • ¿Crisis? ¿What crisis?

    Enlaces a ComfiaTV-extra y blog de Comfia-CCOO, ambos sobre la crisis.
     


    En el siguiente enlace http://www.comfia.tv/extras/ se puede seguir la charla de Miguel Angel García Díaz, del Gabinete
    Técnico Confederal de CCOO, en la que caracteriza las especificidades
    de la crisis  en España, la cual va más allá de la crisis financiera
    internacional.
    Son especialmente interesantes los datos aportados
    sobre el sector financiero español, muy especialmente en estos momentos
    en los que desde muchas instancias sociales y políticas se está
    situando a cajas y bancos en el punto de mira de la sociedad con el argumento de estar
    provocando una contracción del crédito que agudiza la crisis.
    También existe un blog http://blog.comfia.net/crisis donde se están colgando textos (entre otros la «Resolución de la Comisión Ejecutiva de Comfia sobre el papel del sector financiero ante la crisis d la economía española» ), videos, artículos, etc. sobre ‘la que nos está cayendo encima, fundamentalmente en este país’. Muy interesante.

  • RESUMEN CONDICIONES LABORALES

    Descárgate aquí las condiciones laborales de Caja Duero

    Te resumimos en este boletín tus condiciones de trabajo que nacen del Estatuto de los Trabajadores, el Convenio Colectivo y los acuerdos propios de Caja Duero.

     

  • Respuestas sindicales a la globalización (Andrew Bibby)

    A finales de septiembre de este año (2007), 1.800 activistas, procedentes de treinta países, se manifestaron junto a las instalaciones de IBM, en solidaridad con los trabajadores italianos de esta empresa en conflicto con la misma.

    Fue en cualquier caso un tipo
    de protesta bastante poco habitual: tuvo lugar en Second Life, el mundo
    virtual poblado actualmente por unos siete millones de suscriptores, y
    los manifestantes que vestían camisetas del sindicato eran “avatares”
    de este programa de Internet.

    Resulta fácil presentar la visión de que, mientras que el capital es
    global, el trabajo sigue siendo local, de que, mientras que las
    empresas han encontrado el marco pertinente para operar de manera
    eficaz a escala transnacional, los sindicatos permanecen anclados en
    una visión del mundo basada en el estado-nación. La protesta contra IBM
    en Second Life (en este caso, coordinado por la Federación Sindical
    Mundial UNI) puede, o no, prefigurar vías futuras para emprender
    acciones sindicales, pero, al menos, sí sugiere que los sindicatos
    encuentran nuevas e interesantes maneras para tratar de responder de
    forma creativa a los retos de la globalización.

    Indudablemente, la adaptación de los sindicatos a una economía
    mundial globalizada no está exenta de problemas, y la mejor manera de
    describirla sigue siendo la alusión a «un proceso en curso». En
    cualquier caso, como se refiere claramente en una nueva e importante
    colección de ensayos, tienen lugar ciertos avances significativos,
    tanto en lo que atañe a la teoría, como a la práctica.

    En el libro, Trade union responses to globalization (Nota 1)
    (Respuestas sindicales a la globalización), se recoge en un solo texto
    parte del trabajo de la Red mundial de investigadores sindicales
    (GURN), creada en 2004 con el fin de animar a investigadores y
    sindicalistas a examinar las respuestas del movimiento sindical a la
    evolución actual de la economía en el mundo. El libro está editado por
    Verena Schmidt, de la Oficina de Actividades para los Trabajadores de
    la OIT, que detecta tres hilos comunes en esta obra: “En primer lugar,
    la necesidad de ampliar agenda sindical; en segundo lugar, el papel de
    la creación de redes y alianzas; y en tercer lugar, el papel de la OIT
    y las normas del trabajo en la consecución de una globalización justa».

    Obviamente, no hay nada especialmente nuevo en lo que respecta al
    comercio mundial, una cuestión a la que se alude en un ensayo incluido
    en el libro acerca de la industria del plátano en Colombia, en el que
    se destaca que un reducido número de gigantes mundiales lleva un siglo
    o más dominando la explotación de este producto. De todos modos,
    históricamente, las alianzas sociales y la negociación colectiva se han
    organizado, casi sin excepción, en el interior de las fronteras
    estatales nacionales. Puede que esto esté comenzando a cambiar. Sin
    ninguna duda, la familia de instituciones sindicales mundiales, entre
    las que figuran la Confederación Sindical Internacional (CSI), el
    Comité Consultivo Sindical (TUAC) de la OCDE, y en especial, las diez
    Federaciones Sindicales Mundiales (FSM), asumen un nuevo papel de gran
    importancia.

    Las FSM han asumido el liderazgo en la negociación de un número
    creciente de convenios marco internacionales con empresas
    multinacionales, en lo que constituye un modelo para trasladar los
    convenios colectivos regulados a la escala mundial que ha sido adoptado
    ya en más de treinta casos. Como señala Marion Hellmann del sindicato
    Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM), los
    convenios marco internacionales ofrecen una vía para ir más allá de los
    códigos de conducta voluntarios de las empresas que, en su opinión,
    pueden representar, simplemente, un truco de marketing. “Los convenios
    marco internacionales constituyen un reconocimiento formal de la
    asociación social a escala mundial”, afirma, subrayando que se trata de
    instrumentos cualitativamente diferentes de los códigos voluntarios.
    “Las empresas multinacionales que suscriben tales convenios se
    comprometen a respetar los derechos de los trabajadores, de conformidad
    con los convenios esenciales de la OIT», añade.

    Hellmann describe con detalle un convenio marco concreto, suscrito
    en 1998 entre la ICM y la multinacional sueca del mueble IKEA, que,
    gracias al compromiso de ambos interlocutores sociales, ha contribuido
    a elevar los estándares laborales en países tan diversos como Polonia,
    Malasia y China. En cualquier caso, Hellmann destaca algunos de los
    problemas prácticos encontrados para extender el alcance de los
    convenios marco, de modo que cubran adecuadamente las redes de
    proveedores y subcontratistas de las multinacionales.

    Esta última cuestión (de gran relevancia, ya que muchas grandes
    empresas externalizan cada vez más diversos aspectos de lo que fueron
    en su momento sus funciones básicas) es abordada asimismo por otros
    autores que contribuyen al libro. Se aprecian tendencias en curso
    claramente contradictorias. Por un lado, la externalización del trabajo
    que se realizaba en su momento internamente, puede asociarse a un
    empeoramiento de las condiciones de trabajo. En un ensayo en el que se
    examina el sector de las TI, tanto en Silicon Valley, California, como
    en Bangalore, India, ubicación especializada en este tipo de
    tecnologías, Anibel Ferus-Comelo señala que una fuerte competencia
    sobre los precios de ordenadores y productos electrónicos está dando
    lugar a unas cadenas de subcontratación altamente complejas: “Aunque ha
    sido una estrategia corporativa de éxito, tiene consecuencias
    perjudiciales para los trabajadores que ocupan los últimos lugares de
    la cadena de suministro en diversas regiones del mundo. El trabajo en
    el sector de las TI significa con frecuencia tener de un empleo
    precario en una estructura ocupacional altamente estratificada con
    contratos de escasa duración o a corto plazo», escribe. Otros dos
    autores, Esther de Haan y Michael Koen, describen los problemas de
    proteger las normas fundamentales del trabajo en otra industria
    externalizada, concretamente el sector de la confección en el sur y el
    este de África.

    Por otro lado, la naturaleza cada vez más vinculada de las cadenas
    mundiales de generación de valor, en las que se reúnen productores de
    materias primas, fabricantes, intermediarios y minoristas de productos
    finales, puede percibirse como generadora de nuevas oportunidades para
    la exportación de condiciones laborales adecuadas a empresas y
    contratistas que operan en los “eslabones” primeros de dicha cadena.
    Lee Pegler y Peter Knorringa, en un ensayo acerca de las implicaciones
    para los sindicatos del análisis de las cadenas mundiales de generación
    de valor, consideran entre otros aspectos si las empresas que
    participan en dichas cadenas han mejorado o no sus condiciones de
    empleo (aunque los datos probatorios que revelan estos autores son,
    como mucho, poco concluyentes). En cualquier caso, puede considerarse
    que las multinacionales actúan como una especie de mecanismo de
    transmisión, que transfiere prácticas de las relaciones laborales de
    sus países de origen a los proveedores y los contratistas de otras
    regiones, y ésta es un área a la que los sindicatos les convendría
    prestar una mayor atención. En palabras de Verena Schmidt, «el concepto
    de las cadenas de generación de valor brinda ciertas oportunidades en
    el ámbito del trabajo… Organizarse con arreglo a cadenas de
    suministro podría constituir una vía para orientar esfuerzos e ir más
    allá de los vigentes convenios de cooperación norte-sur».

    Se argumenta que un problema fundamental para los sindicatos al
    organizarse obedece a la naturaleza voluble de las empresas
    multinacionales, preparadas para reubicarse, aparentemente, a voluntad
    en nuevos destinos que ofrezcan menores costes, o mayores subvenciones
    de la Administración. Por ejemplo, al parecer, la industria de la
    confección en el sur de África ha padecido en los últimos años a causa
    de la retirada de los inversores asiáticos, debida a la modificación de
    las normas sobre cuotas de exportación. El sector de la confección en
    Bulgaria se enfrenta también a graves dificultades de organización.
    Nadejda Daskalova y Lyuben Tomev describen los esfuerzos dedicados por
    la Confederación de Sindicatos Independientes de Bulgaria para proteger
    los derechos fundamentales en el trabajo. “En varias empresas textiles
    propiedad de inversores extranjeros reubicadas en Bulgaria desde países
    vecinos, la práctica generalizada consiste en trabajar de 14 a 16 horas
    al día a cambio de una retribución mínima, lo que supone una infracción
    grave de la legislación social y laboral», señalan.

    No es sólo el capital el que puede moverse libremente: en un mundo
    cada vez más globalizado, la mano de obra, también. La ONU señaló
    recientemente que la cifra mundial de migrantes asciende a 191
    millones, en su mayoría trabajadores y personas a cargo de éstos. Como
    es bien sabido, los trabajadores migrantes se exponen especialmente al
    riesgo de padecer condiciones de empleo deficientes y explotación en el
    trabajo; en ciertas circunstancias, la presencia de trabajadores
    migrantes no sindicatos en la población activa de un país puede ejercer
    presiones a la baja sobre las condiciones que disfrutan los
    trabajadores nacionales. En dos ensayos particularmente interesantes
    incluidos en esta recopilación se hace referencia a las iniciativas
    emprendidas por los sindicatos para hacer frente a tales retos.
    Ann-Marie Lorde, que ha desempeñado un papel fundamental en un reciente
    proyecto sobre la migración de mujeres en el sector sanitario
    coordinado por la Internacional de Servicios Públicos, FSM del sector
    público, analiza las oportunidades de un planteamiento sindical
    combinado respecto a la migración intrarregional en la región del
    Caribe a través de la labor de los Sindicatos del Sector Público del
    Caribe (CPSU). Jane Hardy y Nick Clark informan de la labor emprendida
    en el Reino Unido y Polonia para sindicar al elevadísimo número de
    trabajadores migrantes polacos (en su mayoría, jóvenes) que se han
    desplazado recientemente a Gran Bretaña. Entre las iniciativas figuran
    el envío en misión de servicio de un trabajador de la federación
    sindical polaca Solidaridad al British Trade Union Congress, con el fin
    de colaborar en la afiliación de los migrantes polacos en los
    sindicatos británicos. Los autores refieren asimismo los esfuerzos
    complementarios dedicados por los sindicatos polacos para informar a
    los futuros migrantes polacos sobre sus derechos en el extranjero.
    Aunque colaboraciones de esta índole se encuentran en una etapa
    inicial, la experiencia hasta la fecha ha sido claramente positiva. “La
    posibilidad de un reconocimiento mutuo de tarjetas sindicales podría
    elevar el atractivo de la sindicación para una mano de obra móvil”,
    sugieren los autores.

    Si la necesidad de una mayor colaboración transnacional por parte de
    los sindicatos es un mensaje de esta obra, otro tema recurrente es la
    conveniencia de que los sindicatos amplíen su ámbito de actuación para
    establecer alianzas con otras organizaciones, y en especial con ONGs.
    Como señalan Mary Margaret Fonow y Suzanne Franzway, “ha habido una
    proliferación de espacios políticos en los que los intereses de los
    trabajadores se solapan con otros movimientos y con organizaciones
    dedicadas a la defensa de diversas causas a las que concierne el
    desarrollo y los derechos laborales”. La perspectiva de estas autoras
    es feminista, y perciben una fuerte necesidad de que los sindicatos
    aborden la globalización mediante el desarrollo de estructuras y vías
    de actuación que capaciten a las trabajadoras y a las mujeres
    sindicadas: “Aquéllos a los que atañe la renovación del movimiento
    sindical deben tener en cuenta el modo fundamental en que el género
    estructura la globalización neoliberal, los mercados de trabajo y los
    convenios de libre comercio. Abogamos por un análisis de género porque
    la política que atañe a éste está íntimamente relacionada con los
    sindicatos, la globalización y los esfuerzos por poner en cuestión la
    agenda neoliberal”, mantienen.

    El valor de la forja de alianzas por parte de los sindicatos con
    otras organizaciones constituye una propuesta inequívoca formulada en
    esta obra. Otro mensaje en el que inciden casi todos los autores es la
    relevancia de la OIT y de las normas del trabajo para la consecución de
    una forma de globalización basada en la justicia y la equidad. Como
    señala Verena Schmidt, el papel asumido por la OIT en este sentido
    puede observarse ya en sus principios constitutivos de 1919, e
    indudablemente en su llamamiento en 1944 para evitar que la mano de
    obra sea tratada como una mercancía. Las normas internacionales del
    trabajo constituirán una importante herramienta de campaña, propone
    Schmidt, para mejorar las condiciones de trabajo en una economía
    mundial que se globaliza.

    Publicado en Revista del Trabajo de la OIT

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    Nota 1Trade union responses to globalization: A review by the Global Union Research Network, editado por Verena Schmidt. OIT y GURN, Ginebra, 2007.