Categoría: Economía y Política

  • «Observar en directo el Eurogrupo y su incompetente forma de hacer las cosas, fue para mí una verdadera revelación»

    El economista James Galbraith ha pasado esta semana junto con el ministro griego de finanzas Yanis Varoufakis, incorporándose al equipo científico de la negociación griega. Fue entrevistado por Shawn Tully  para la revista Fortune para compartir sus experiencias «desde dentro».

    ¿Están los destinos de Grecia en manos de Angela Merkel? Uno de los más reconocidos economistas vivos, estrechamente vinculado al ministro griego de finanzas Yanis Varoufakis, dice que el obstáculo fundamental que se atravesaba en el camino del compromiso era la espectacular división registrada dentro del propio gobierno alemán, con una fracción que exigía la total adhesión de Grecia a los compromisos previos, y otra fracción, muy poderosa, que abogaba por el compromiso.

    ?Todo depende de Merkel?, nos dice James Galbraith, quien pasó siete días a mediados de febrero junto con Varoufakis en Bruselas y en Atenas.

    ?Hemos escuchado al ministro de finanzas de Merkel, con una actitud negativa, y al vicecanciller, que quería el diálogo. A quien no hemos escuchado es a la propia Merkel. Sabemos que no quiere hablar, salvo que sea estrictamente imprescindible. Son lo más duros que pueden, luego hacen una concesión en el último minuto, para no tener que hacer dos?.

    Galbraith resumen con una cuestión el dilema de Merkel (y la mejor esperanza para llegar a un acuerdo):

    ?¿Quiere Merkel ser la persona que presida la desintegración de la Eurozona??

    Difícil resulta imaginar una pareja más disímil que la formada por Galbraith y Varoufakis. El primero es el hijo ?educado en Harvard, Yale y Cambridge? del legendario economista John Kenneth Galbraith. Varoufakis es un agitador incendiario que viste gabardinas de piel y camisas azul brillante en sus reuniones con las estiradas elites europeas y cabalga motos de gran cilindrada para relajarse. Sin embargo, como colegas en la Universidad de Texas en Austin, no sólo llegaron ha trabar una gran amistad personal, sino que se hicieron almas intelectualmente gemelas, coescribiendo en 2013 ?junto con el economista británico Stuart Holland? un opúsculo sobre la solución de la crisis de la Eurozona en el que abogaban por reemplazar una buena parte de la deuda soberana de las naciones en problemas por unos bonos a bajo interés supergarantizados por el respaldo del BCE. [Véase el texto, traducido al castellano en SinPermisoModesta Proposición .] Es claro que las ideas de Galbraith ayudaron a moldear la controvertida campaña de Varoufakis para ?poner fin? a la austeridad en Grecia y proteger el empleo público y las pensiones de los griegos.

    Trabajando estos días codo con codo con Varoufakis, Galbraith ha tenido ocasión de ver ?desde dentro? el caótico maniobreo del Eurogrupo que reunió a los ministros europeos de finanzas, celebrado el pasado 16 de febrero en Bruselas.

    ?Yo estuve con los equipos técnicos, entre el 11 y el 17 de febrero, incluida la reunión de Bruselas. Me encontraba en la sala de calderas acompañando al equipo de trabajo griego.?

    En el cónclave del Eurogrupo, Pierre Moscovici el comisario de la UE para asuntos económicos y financieros, presentó a Varoufakis un borrador de comunicado que permitía a Grecia solicitar una extensión de su acuerdo de préstamo garantizándole tiempo para discutir un nuevo programa de crecimiento para Grecia. Como dijo Varoufakis en la conferencia de prensa luego de la reunión, él estaba listo para firmar el comunicado de Moscovici, al que alabó como un ?documento espléndido? y un ?verdadero punto de ruptura?.

    Pero el jefe del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, estaba elaborando su propio documento:

    ?Yanis dijo: ´Tengo un texto?. Y Dijesselbloem dijo: ?No, el texto es este?.?

    Galbraith y el equipo griego trataron entonces de combinar partes de los dos borradores, a fin de producir un documento aceptable para ambas partes:

    ?Me dediqué entonces, junto a otras personas, a combinar los dos borradores [el de Moscovici y el de Dijeselbloem] en busca de lograr un texto que pudiera ser suscrito. No tardamos más de media hora en hacerlo.?

    Pero entonces, según el testimonio de Galbraith, el ministro alemán de finanzas Wolfgang Schäuble, cerró la reunión. ?Dijo que ?no?? a la elaboración de una declaración conjunta como preludio de un compromiso, asegura Galbraith.

    Para Galbraith, la falta de coordinación del lado europeo resultaba estupefaciente:

    ?Yo soy un veterano del personal de expertos del Congreso estadounidense. Contemplar un cuerpo institucional oficial funcionando con tamaña desidia y de forma tan ad hoc, observar en directo el Eurogrupo y su incompetente forma de hacer las cosas, fue para mí una verdadera revelación?.

    El 18 de febrero, Varoufakis presentó una solicitud formal de extensión del acuerdo de préstamo con el Eurogrupo. Una vez más, las divergentes respuestas dejaron asombrado a Galbraith:

    ?Jean-Claude Juncker [presidente de la Comisión Europea] dijo que era un buen punto de partida?. Galbraith hace notar también que el vicecanciller alemán Sigmar Gabriel, dijo que la carta sobre la extensión del préstamo constituía ?un punto de partida? para las negociaciones. Pero Schäuble desmintió a Gabriel, desdeñando la solicitud como ?una posición insubstancial?.

    ?Se me pusieron los ojos chiribita con este espectáculo?, dice Galbraith. ?¡Es Alemania! ¡El gobierno más poderosos de Europa!.?

    Para Galbraith, las divisiones internas en Alemania, y entre las propias naciones, han dejado claro que los dirigentes europeos son malos negociadores:

    ?Cometieron el error de dejar claro ante Yanis que ellos estaban jugando un juego muy duro, pero sin jugarlo muy bien, si juzgamos la cosa desde el punto de vista de la pericia política más elemental.?

    Galbraith rechaza enfáticamente la idea de que la posición griega fuera confusa:

    ?Yo creo que los europeos quieren pretender que es confusa, pero la confusión existe sólo en sus propias mentes, no en la posición griega.?

    Para Varoufakis y Galbraith, el politiqueo mezquino se atraviesa en el camino de la sensatez económica:

    ?Los jugadores institucionales ?el FMI, la Comisión Europea y el BCE? han sido constructivos. Pero los acreedores, los jugadores activos, son los ministros de finanzas, y estos están divididos y son hostiles?

    El campo de los que se oponían radicalmente incluía a España, Portugal y Finlandia:

    ?Sus dirigentes políticos se enfrentan a procesos electorales y a una oposición creciente. Están aterrorizados ante la perspectiva de sus respectivas oposiciones políticas saquen ventaja de la posición griega.?

    Así pues, la supervivencia política en el cargo significa para ellos harto más que la salvación de la Eurozona.

    Para romper el impasse se precisará con toda probabilidad de la intervención del único dirigente lo suficientemente poderoso como para desbaratar estas maniobras de la politiquería: Angela Merkel.

    En todo este tremendo lío, la admiración de Galbraith por su amigo Varoufakis no ha hecho más que crecer. Aun cuando muchos dicen que el heterodoxo armario ropero y las declaraciones provocativas de Varoufakis ?observando, por ejemplo, que el acuerdo de reformas era el equivalente financiero de la tortura del ?submarino?? generan la hostilidad del establishment financiero europeo, Galbraith dice, al contrario, que los ministros de finanzas deberían darle la bienvenida como ave rara que se atreve a decir la verdad y nada más que la verdad:

    ?Su honradez intelectual, su claridad mental, su erudición, son cosas completamente insólitas en los círculos europeos. Yo estoy seguro de que, cuando se enfrentan a él por vez primera, deben de experimentar una especie de shock.?

    Como ejemplo de la honradez sin tacha de Varoufakis, cita la observación de su amigo, según la cual, entre todos aquellos con quienes ha venido negociando, Schäuble, su más duro antagonista, sería ?el único en el que habría encontrado cierta substancia intelectual?.

    Tras las deprimentes experiencias en Bruselas, Galbraith encontró en Atenas un ambiente exultante:

    ?Hace entre tres y seis meses, Atenas resultaba de todo punto deprimente. Ahora se ha operado un cambio radical de humor; el sentido del orgullo ha sido restaurado.?

    Y nadie simboliza mejor ese nuevo optimismo que Varoufakis:

    ?Caminábamos juntos desde el Ministerio hasta el Parlamento. ¡Toda una experiencia! Gentes que iban en sus coches, bajaban ventanillas para estrecharle la mano, los conductores de autobuses paraban para saludarle, anda rodeado de chiquillos por las calles.?

    Varoufakis se detuvo incluso cinco minutos para apoyar cálidamente, mano en codo, a una señora de la limpieza en busca de trabajo:

    ?Es una estrella tan popular como el propio Alexis Tsipras.?

    ¿Conseguirá Varoufakis mantener a Grecia en el euro, pero al precio de dejar caer el programa de crecimiento que llevó a este gobierno de izquierda al poder? Galbraith:

    ?Eso es imposible. Él va montado en su moto de gran cilindrada y es un buen conductor. Aceptó su cargo con rechinar de dientes. Lo que quería era poner en práctica sus ideas.?

    Los ministerios europeos de finanzas nunca han conocido nada igual a Varoufakis. Y Merkel tendrá que decidir en los próximos días si entrar en compromisos con alguien considerado tan radical y transgresor es realmente una opción para ella. Lo que anda en juego es el futuro del euro.

     

    James K. Galbraith es profesor de la Lyndon B. Johnson School of Public Affairs de la Universidad de Texas (Austin). Entre sus últimos libros, Inequality and Instability: A Study of the World Economy Just Before the Great Crisis (2012) y The End of Normal: The Great Crisis and the Future of Growth (2014). Es coautor con Yanis Varoufakis y Stuart Holland de la Modesta Proposición para la salida de la crisis de la Eurozona (2013).

    Fuente SinPermiso

    Traducción para www.sinpermiso.info: Mínima Estrella

    canonaede-attac

    ¡Enlazar no es delito!¡No al canon AEDE!

    El año que viene, muchos de los artículos que en la actualidad pueden leerse en esta página y en otras webs no se podrán publicar debido a que la modificación de la Ley de Propiedad Intelectual, y la implantación del llamado canon AEDE lo podría dificultar, si no imposibilitar. Esta medida supone una mordaza para toda la comunicación por Internet, y en especial para las organizaciones sin ánimo de lucro que, como ATTAC, trabajan por la difusión de la información crítica de calidad entre la ciudadanía y la educación popular.

    ENLAZAR NO ES DELITO. CITAR ES UN DERECHO. EL LIBRE ACCESO A LA CULTURA Y A LA INFORMACIÓN, LA BASE DE UNA DEMOCRACIA.

  • Comfia CCOO y los titulares de ‘El País’

    Un amigo le decía a otro: «mira esa desgraciada familia, el hijo drogadicto, la hija borracha y el padre se acuesta con la madre«. Así, o muy parecida, es la noticia que el pasado domingo 15 y lunes 16  de febrero, ofreció en su portada, editorial incluida, el muy «serio y riguroso» diario EL PAÍS.

    Entre líneas presenta, en esta España plagada de escándalos, un hecho normal y legal como si fuera un fraude o una inmoralidad desde un titular cargado de intención y juicio que prácticamente no hace falta seguir leyendo: «CCOO de Banca gastó 14 millones en comidas y viajes en cinco años. Se destinaron grandes partidas a restaurantes, hoteles y a organizar congresos».

    Ya podríamos felicitar a este periódico, porque si su objetivo, como parece por razones que desconocemos, es perjudicar a este sindicato y por extensión al sindicalismo confederal, no hay ninguna duda de que medianamente lo ha conseguido. Lo ha conseguido con su titular en la portada del domingo cuando dice «CCOO de banca pagó a sus delegados 3,7 millones en sobresueldos» aunque luego la noticia describa que son «complementos salariales» reflejados en su presupuesto y en los balances aprobados en los órganos de dirección y de auditoría, lo que nada tiene que ver con los miles de delegados sindicales de esta Federación, ya que responden a criterios objetivos y medibles de las personas con responsabilidad en los órganos de dirección y con plena dedicación a su responsabilidad sindical.

    La pregunta lógica que se hace cualquier persona que conozca la función y la actividad de un sindicato, al leer el titular de que COMFIA CCOO destina un gran parte de su presupuesto a viajes y a organizar reuniones y congresos, es: ¿Qué tiene de condenable que una organización sindical emplee sus recursos en su misión y función principal, que es atender y organizar a los trabajadores en todo el territorio que le es propio? Y se pregunte ¿Qué tiene de malo que gaste la parte más importante de sus recursos, en actividad, y por esto, en celebrar encuentros, reuniones, seminarios, cursos, asambleas y congresos hasta en el último rincón de la geografía española? Siendo lógico, por no decir de cajón de madera de pino, que esta actividad precisa de muchos desplazamientos, como seguro que reflejan los planes de trabajo de esa organización. Y por ello, necesita realizar muchísimo gasto en billetes de tren, avión, autobús, mucho gasto en gasolina, alquiler de coches, parkings, autopistas, comidas, alquiler de salas y locales, etc, etc. La pregunta sigue siendo la misma ¿dónde está el problema?

    La pregunta es si lo que quiere insinuar este periódico cuando titula su portada que COMFIA CCOO se ha gastado en desplazamientos una media de 2,8 millones de euros al año es que juzga que es demasiado, y por ello lo califica como un lujo impropio de la actividad de un sindicato de clase, impropio de una  organización como COMFIA CCOO o lo que quiere es levantar sospechas interesadas sobre la honestidad de los dirigentes de esta organización. 

    Aunque esta Federación, como ha hecho, abra sus armarios y cajones como ninguna en este país y explique con detalle la razón y causa de ese esfuerzo económico y de medios para poder responder con eficacia a su función de representar y defender los intereses de los trabajadores y trabajadoras de sus sectores que como demuestran con su afiliación y su voto elección tras elección sindical.

    EL PAÍS con su denuncia parece que nos quiere decir a sus lectores que son excesivos los esfuerzos y los

     gastos en viajes para una organización que tiene que promover y negociar decenas de convenios estatales de sector y con ello atender a sus respectivas comisiones negociadoras y comisiones paritarias y financiar sus respectivas reuniones mensuales o trimestrales.

    Pero en el fondo, la pregunta, principal y determinante, que supongo que en las próximas semanas o meses nos podremos responder es: «para qué estos titulares» o ?a qué intereses responden». El tiempo lo dirá. Como también el tiempo, la militancia sindical de miles de personas, el trabajo honrado, la ética y la decencia de los sindicalistas de CCOO de Banca conseguirán limpiar su nombre y sus siglas manchados por este ataque injusto. 

    Quim González Muntadas | Etica.Org.SL

  • «Lo que se dice, lo que se hace».No hay sobresueldos, no hay gastos suntuarios

    Cuando alguien «roba» el balance contable de una organización y se lo «presta» a un medio de comunicación que lo transforma en noticia destacada en portada, normalmente se hace para dañar la imagen de esa organización.  (Incluye rueda de prensa del Secetario Gral de CCOO-Sevicios (antiguas Comfia y Fecoht), José María Martínez )

    Si el periodista que elabora la noticia hubiese tenido interés en informar del balance contable de COMFIA, accediendo a los datos a través de los cauces regulares, el resultado de la investigación hubiera sido otro, quizás no tan espectacular y manipulado como el que se publicó, pero sí más honesto y riguroso. 


    En eso ha consistido la intervención de José María Martínez en la rueda de prensa de hoy, que hemos transmitido en directo, y cuyo vídeo hemos colgado de inmediato en la página web (más abajo). Una rueda de prensa de la que también ofrecemos la oportuna crónica informativa. ?No hay sobresueldos, no hay gastos suntuarios, ninguna empresa financia al sindicato?, ha apuntado Martínez en su primera intervención. Y entonces ¿qué ha pretendido El País con su exclusiva?
    La respuesta a esta pregunta no es nuestra. Sí sabemos el resultado de la información: un golpe bajo a la imagen de CCOO. Sobre todo, cuando tras escuchar al secretario general de Servicios de CCOO, los llamados sobresueldos no son sino una retribución regular y transparente a una estructura de responsables sindicales, con su correspondiente declaración de impuestos y cotización a la seguridad social. Que no hay gastos suntuarios de unos cuantos privilegiados, hay gastos asociados a la actividad sindical de la federación (por ejemplo, el titular autorizado de una tarjeta es uno, pero esa tarjeta puede registrar el pago de una comida de menú de 20 personas, aunque el movimiento figure a su nombre). Que se producen 23.000 desplazamientos al año a cargo de 5.000 delegadas y delegados del sindicato en todo el país para visitar oficinas y centros de trabajo y desarrollar acción sindical, y dicha actividad implica viajes, dietas y alojamiento en muchos casos, con un gasto global que puede resultar abultado, pero que obedece a lo que hemos mencionado. Que ninguna empresa financia a CCOO, porque lo que se firman son acuerdos derivados de la Ley Orgánica de Libertad Sindical en las grandes entidades financieras para la actividad del sindicato en la empresa (negociación colectiva, asesoramiento sindical, derechos laborales, ERE, planes de viabilidad, intervención de economistas y abogados?), acuerdos que suscriben todos los sindicatos con representación en la misma. 

    En definitiva, que la intención del que robó los papeles de la contabilidad de COMFIA, y su complicidad con el medio de comunicación que impactó dos días en portada y páginas interiores (editorial incluida) pareció clara: manipular y utilizar la información para golpear a CCOO. Dos días después, el sindicato da cumplida respuesta a la información orientada de El País, y deja al descubierto las vergüenzas de un periódico y de un grupo de comunicación, acostumbrado a repartir certificados de rigor y profesionalidad, cuando en realidad es capaz de sacrificar por el negocio a excelentes informadores/as, a las que pone en la calle porque se atrevieron a criticar en asambleas sus decisiones. Así son las cosas.

    Artícuos relacionados:


    – Y por último, una interesante artículo ‘Peter Osborne y la muerte del periodismo tradicional’ que ilustra, y permite entender, algunas claves sobre la pérdida de independencia de los medios de comunicación tradicionales. Se trata de un extracto de la carta de dimisión de este reputado periodista del Daily Telegrapf que dice cosas como: «nos encontramos con una situación en la que no son sólo los gobiernos los que presionan a los periódicos de forma efectiva. En realidad, son las grandes corporaciones las que en muchos casos pueden decidir lo que debe aparecer en las páginas de los diarios». 

    Rueda de prensa: José María Martínez sobre noticias publicadas en El Pais

  • CCOO cree que El País utiliza la transparencia de COMFIA para retorcer sus cuentas y minar su credibilidad

    La transparencia del sindicato con sus balances contables es fruto de una reflexión que CCOO lleva haciendo en los últimos años y buena prueba de ello es la constitución del Centro Confederal de Recursos Humanos y el Centro Confederal de Gestión Financiera

    El reportaje de opinión e información que ayer y hoy ha dedicado El País para glosar las cuentas entre 2008 y 2012 de la entonces federación de banca de CCOO (COMFIA), con un impacto tipográfico y editorial propio de las ?exclusivas de estado?, no deja de ser un intento inconfesable de retorcer las cuentas que el sindicato ha hecho públicas y de minar su credibilidad que más tarde nos aconseja restablecer con ?una decisión drástica de la dirección del sindicato?. Es el periodismo de barricada que dice corporativamente rechazar, pero que de vez en cuando abraza el rotativo del Grupo Prisa.

    En situaciones como las ahora comentadas hagas lo que hagas recibirás el correspondiente varapalo. ?Si no haces públicos los balances contables y facilitas las cuentas del sindicato serás emplazado sin miramientos a hacerlo. Si por el contrario, facilitas la información requerida esta será retorcida para cuestionar su contenido y minar tu credibilidad?, afirma CCOO. Ahora con la información ya publicada e interpretada, de poco sirven las explicaciones que ofrezcas porque ?el medio acusador? solo aceptará tu harakiri de complicidad con la información y opinión publicadas.
    Desde hace unos años, CCOO viene acometiendo un sostenido proceso de transparencia que afecta a la publicación de sus cuentas y,  progresivamente, las de sus organizaciones confederadas. Un proceso de transparencia contable y eficiencia financiera que se ha traducido ya en la constitución del Centro Confederal de Recursos Humanos y el Centro Confederal de Gestión Financiera, y que concluirá el próximo 4 de marzo, cuando una reunión ampliada del Consejo Confederal (máximo órgano entre congresos) a la que asistirán 400 personas debata y apruebe un documento de código ético denominado: Medidas para reforzar las mejores prácticas de gobierno y control en CCOO.

    Ayer la Federación de Servicios de CCOO (fruto de la fusión de COMFIA y FECOTH) salió al paso de la ?espectacular información de portada y páginas de interior? que El País difundió. Explicó el origen de las retribuciones, su carácter complementario y los distintos sistemas implementados a lo largo del tiempo. Informó de la transparencia de las mismas, de su tributación por IRPF, incluso con el último cambio normativo, de su cotización a la Seguridad Social, siendo de las primeras organizaciones en hacerlo. Nada ha publicado hoy El País al respecto. Eso sí, hoy El País vuelve a la carga con el importe de las dietas y viajes y acusa a CCOO de que la respuesta oficial oscila ?entre lo inexistente y lo insuficiente?. Vamos, que demos las explicaciones que demos, no escaparemos a su dedo acusador.

    Tanto la Dirección Confederal de CCOO como la Federación de Servicios aclaran que las cuentas siempre han sido presentadas y aprobadas en su máximo órgano de dirección; que la gestión económica ha sido buena y la organización goza de solvencia e independencia; que la antigua COMFIA siempre ha estado al corriente de pago de sus obligaciones fiscales y económicas; y que el gasto corriente de la actividad sindical y los gastos de personal siempre han estado ajustados a un porcentaje de los ingresos por cuotas. Y entonces, la pregunta que cabe hacerse es ¿a qué obedece este ataque de El País a CCOO?


    Recordemos que los mayores accionistas de El País son el BBVA y La Caixa.  Como CCOO ha revalidado su mayoría en banca y ahorro, fruto de la confianza de los trabajadores en nosotros, y, nos encontramos en plena negociación del Convenio de Ahorro y en puertas del de Banca, el enemigo a batir es CCOO. 


    Documentos relacionados:








    Jornada de movilización

  • Banca y Rurales: CCOO incrementa su mayoría.

    En las elecciones sindicales celebradas en el día de ayer en las entidades del sector bancario 

    Ayer 11 de febrero elegimos en Banca a quiénes nos van a representar sindicalmente para enfrentarnos a las múltiples dificultades que atravesamos y a las que nos esperan.
    El mapa es el de la representación global y actualizada de todo el sector. 


    CCOO somos el primer sindicato en los cuatro grandes, BBVA, Santander, GSabadell, GPopular, pero también en otros bancos como Deutsche Bank, Bankinter, Evobanco, Grupo BNP, Andbank, Triodos Bank, ING Directo, Bankoa,? 

    En este momento, de problemas y amenazas, desde CCOO constatamos con satisfacción el amplio respaldo y la confianza en nuestras candidaturas, en nuestra forma de hacer, en nuestro programa. Nos confirma aún más como el primer sindicato en Banca, en todo el sector financiero y nos compromete más contigo, con nuestra afiliación y con todas las plantillas. 

    En lo inmediato tenemos que afrontar las reestructuraciones pendientes, la defensa del empleo, y el comienzo de las negociaciones para nuestro Convenio Colectivo. La operación para tener en la Mesa al conjunto de sindicatos corporativos o ?próximos a las empresas? no ha alcanzado sus objetivos. Los bancos nos lo van a poner muy difícil, pero también es una oportunidad, si lo abordamos con decisión, unidad, inteligencia y firmeza.


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