Categoría: Empleo

  • Propuesta de conversión de contratos temporales a fijos

    03 10 06 La conversión de los contratos temporales en fijos crearía empleo estable y le supondría a Banco Sabadell una bonificación de más de 1.000.000 de euros en 3 años. (PDF:Cat. / Cast.)

    Propuesta de conversión de contratos temporales a fijos

    El Acuerdo para la Mejora del Crecimiento y el Empleo (RDL 5/2006 de 9 de junio de 2006) recoge diferentes bonificaciones para el empresario por la creación de empleo fijo y la conversión de empleo temporal a fijo. Estas bonificaciones varían en función de los colectivos afectados (jóvenes, mujeres, parados…) En concreto, establece un Plan Extraordinario de bonificación de 800 euros anuales, durante 3 años, por cada contrato temporal celebrado antes del 1 de junio de 2006 cuya conversión a indefinido se realice antes del 1 de enero de 2007. El Grupo Sabadell, según datos de la empresa de agosto pasado, tenía 550 empleados con contrato temporal. Muchos de estos contratos son de interinaje para la sustitución de bajas de enfermedad o vacaciones. Este modelo de contrato es muy utilizado en Banco Sabadell porque su bonificación a efectos de la Seguridad Social es superior a la de los otros modelos de contrato temporal. En el resto del sector, se utiliza el contrato eventual por circunstancias de la producción para la casuística más arriba mencionada. El contrato de interinaje suele ser de poca duración y lo que el banco hace, en muchas ocasiones, es encadenar varios contratos de interinaje a los afectados. Esto le crea al empleado una sensación de precariedad mayor que la que producen los otros modelos de contratación temporal. Muchos de los empleados con contrato temporal han trabajado para la empresa en diferentes ocasiones y periodos, además de haber superado todas las pruebas de selección que la entidad exige, por lo que la empresa ya ha podido constatar el correcto desarrollo profesional de la mayoría de empleados con contrato temporal. El Banco recurre al empleo temporal no porque no necesitemos incremento de plantilla fija, sino porque en los últimos años se ha exigido un crecimiento negativo del empleo por las diferentes fusiones habidas en el Grupo. La austeridad en el control del empleo ha llevado a que en muchas oficinas y departamentos la falta de personal sea insostenible. Así mismo, es perfectamente conocido por toda la plantilla del banco y una queja continua por parte de los responsables de zona, el hecho de que los equipos de suplencias no pueden dar cobertura de ninguna de las maneras a la mencionada falta de personal. La conversión de los contratos temporales en fijos crearía empleo estable y le supondría a Banco Sabadell una bonificación de más de 1.000.000 de euros en 3 años. En consecuencia, hemos solicitado a la dirección de Recursos Humanos la apertura de negociaciones a fin de alcanzar un acuerdo por el que, acogiéndose a las bonificaciones de este Plan Extraordinario de estabilidad en el Empleo, convierta en indefinidos, antes de terminar el año, todos los contratos temporales celebrados antes del 1 de junio de 2006 que alcancen una antigüedad mínima de 6 meses, entendiendo que para ese plazo sirven los distintos periodos en que un empleado haya estado contratado. En paralelo, les solicitaremos que los contratos de ETT’s y becarios se conviertan en contratos directos con el Banco y, con el mismo criterio, se acojan al mencionado Plan.

    Sabadell, octubre de 2006

     

  • Offshoring, Nearshoring, Outsourcing: Unas redes complejas de producción

    La empresa del siglo XXI ha perdido su anterior característica clásica. En vez de trabajar con sus propios empleados para producir lo que va a vender, la empresa actual puede compararse a “una araña tejiendo su telaraña”, pues está creando constantemente vínculos entre diferentes socios y abastecedores y combinando su producción.

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    1. Introducción: Compañías
      que trabajan en red: ¿Acaso están
      descentralizadas y libres de todo vínculo?
    2. Redes empresariales: “Crecimiento
      ligero” y cooperación mundial
    2.1.
    Alianzas
    estratégicas y cooperación entre competidores
    2.2.
    Relación estable del abastecedor: La
    subcontratación en la manufactura
    2.3. Las empresas
    multinacionales: De la multinacional centralizada a la red integrada
    1. Inicio del trabajo de conocimiento: La
      deslocalización del trabajo electrónico
    3.1.
    ¿Cuáles son
    las tareas que se deslocalizan? De la entrada de datos a la consulta
    jurídica
    3.2. La subcontratación al
    exterior: no solamente a la India.
    3.3. Por qué las
    compañías subcontratan: un sinfín de
    motivos
    3.4. La importancia de la distancia. La
    preferencia por unos socios “vecinos”
    3.5. ¿Un ascenso en la
    cadena del valor? La dinámica de la cooperación a
    través del tiempo
    1. Condiciones laborales y situación del empleo
    4.1.
    Las
    consecuencias para el empleo: De la cooperación a la
    reducción de puestos de trabajo
    4.2.
    Condiciones asimétricas de empleo
    4.3.
    Trabajar a nivel mundial: La “aventura” y el
    estrés de la movilidad

    Bibliografía

    Introducción
    La empresa del siglo XXI ha perdido su anterior característica clásica.
    En vez de trabajar con sus propios empleados para producir lo que va a
    vender, la empresa actual puede compararse a “una araña tejiendo su
    telaraña”, pues está creando constantemente vínculos entre diferentes
    socios y abastecedores y combinando su producción. El producto final
    que llega al cliente – ya sea soporte lógico (“software”), una
    zapatilla de correr Nike o un ordenador Hewlett-Packard – es por
    consiguiente el producto de una red mundial cuyo sistema de producción
    puede cambiar muy
    fácilmente. Esta descripción de la nueva
    topología de la economía mundial fue realizada por Robert Reich,
    economista y antiguo miembro de la administración del Presidente
    Clinton (Reich 1991). Mientras tanto se ha empezado a oír hablar del
    término “empresa hueca”, una manera exagerada de llamar la atención
    ante el hecho de que la compañía individual ha dejado de ser el centro
    de las actividades, para convertirse más bien en una red compleja de
    procesos interorganizacionales. Esto desplaza la atención hacia la
    realización de actividades a lo largo de una compleja cadena de
    valores, con diferentes compañías que se especializan en segmentos
    individuales de la cadena, como por ejemplo en el diseño, la
    producción, la comercialización y la asistencia a la clientela (Gereffi
    et. al. 2003).

    El desarrollo de las empresas en estos
    últimos decenios se ha caracterizado por dos tendencias que se
    superponen. En primer lugar, hay una desagregación progresiva de las
    actividades que comúnmente se asocian al término “outsourcing” (la
    subcontratación de trabajos al exterior).

    Cada vez hay más
    compañías que, en vez de hacer todo ellas mismas, deciden adquirir
    afuera ciertos servicios, transfiriendo así una parte cada vez mayor
    del proceso de creación de valor a otras organizaciones. Esta tendencia
    se extiende a todos los sectores y funciones. La subcontratación no se
    limita a servicios tales como los restaurantes de las empresas, la
    limpieza o la manufactura de componentes. Hay una tendencia que aumenta
    hacia la manufactura de
    sistemas enteros por parte de productores
    exteriores. Los compradores continúan a ocuparse principalmente del
    desarrollo, del diseño y del trabajo de la comercialización, aunque a
    veces ni siquiera hacen ésto. La subcontratación surge en conexión con
    productos materiales y los servicios. Muchas empresas industriales han
    reducido enormemente el nivel de integración vertical (para la
    fabricación del automóvil Smart, esta integración se ha reducido a un
    mero 20%)
    y han afinado sus actividades hasta el ensamblaje final
    de sus productos (a menos que hayan subcontratado esta fase también).
    Asimismo se está convirtiendo en práctica corriente el subcontratar
    funciones administrativas e innovadoras y creadoras que requieren unas
    actividades que se basan en unos conocimientos altamente cualificados.
    Entre los diferentes tipos de actividades que se encargan a otras
    empresas figuran la gestión de personal, la contabilidad financiera, el
    desarrollo del soporte lógico y los sofisticados trabajos de análisis.

    En
    segundo lugar, bajo el término “offshoring” (deslocalización lejana) se
    trata de cambiar la dimensión geográfica de las actividades
    empresariales…

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  • “Selección y contratación de personal” se posiciona como uno de los subsectores estrella en la reducción del paro.

    “Selección y contratación de personal” se posiciona como uno de los subsectores estrella en la reducción del paro.

    • La Encuesta de Población Activa del segundo trimestre del año 2006
      muestra una nueva reducción de la tasa de paro, hasta el 8,5%, lo que se traduce en 98.800 parados menos que en el trimestre anterior.
    • El sector más dinámico en la generación de empleo continúa siendo el
      sector Servicios, creando 222.200 puestos de empleo en el periodo abril- junio del 2006 y reduciendo el desempleo en 80.200 parados.
    • Dentro del sector Servicios, “Selección y colocación de personal” destaca en la generación de empleo. En concreto, las empresas miembros de AGETT  incrementaron los contratos gestionados en un 7,9% interanual en el periodo enero-mayo de 2006.

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  • Avanzar en la mejora del derecho a la formación profesional

    Los retos y posibilidades del trabajo sindical en el corto y medio plazo, tienen que ver con el objetivo prioritario de mejorar el acceso a una formación profesional de calidad, que cuente con el reconocimiento de las administraciones competentes y que tenga efectos en el ámbito laboral.

    Los compromisos asumidos en el Programa de Acción del 8º Congreso
    Confederal y en la Declaración para el Dialogo Social de Julio del 2004,
    han orientado los objetivos de CC.OO. en la negociación que concluyó
    con la firma, en febrero de este año, del Acuerdo Tripartito de Formación
    Profesional para Empleo.

    CCOO valora, asimismo, que el Acuerdo debía ser coherente con los objetivos
    e instrumentos previstos en la Ley 5/02 de las Cualificaciones y la Formación
    Profesional, que pretende la mejora del conjunto de la formación profesional.
    Entre dichos instrumentos se han regulado ya el Catálogo Nacional de
    Cualificaciones y los Centros Integrados de Formación Profesional, y
    se encuentran en fase de elaboración los decretos correspondientes a
    la ordenación de la formación (títulos y certificados de
    profesionalidad).

    Entre los compromisos suscritos en el Acuerdo de Formación destacamos:

    La integración de la formación ocupacional y de la formación
    continua, con el fin de superar la rigidez normativa y la separación
    artificial de la formación -se dirija a personas ocupadas o desempleadas-,
    separación que dificulta la participación. Dicha integración
    debe expresarse en la regulación, mediante una norma estatal, de un único
    subsistema de Formación para el Empleo.

    La articulación entre la responsabilidad de las distintas administraciones
    y la inserción de la formación en la negociación colectiva
    sectorial, que se traduce en la participación tripartita y paritaria
    en el subsistema de Formación para el Empleo de las organizaciones sindicales
    y empresariales más representativas y la administración, tanto
    a nivel estatal como autonómico.

    Se trata de que las perspectivas sectorial y territorial confluyan para incidir
    en una eficaz adaptación de la formación a las distintas necesidades,
    mejorando la respuesta a las especificidades territoriales, y vinculando estas
    a las tendencias de carácter sectorial.

    La existencia de una oferta de formación modular referida al Catálogo
    Nacional de Cualificaciones, impartida en centros públicos y homologados
    (Centros Integrados especialmente) y acreditada por las administraciones competentes,
    incentivará la participación y permitirá acabar con otro
    de los grandes déficit de la actual formación, como es la falta
    de reconocimiento formal.

    Se consolida y mejora el derecho personal a la formación de los trabajadores
    a través de distintas fórmulas. Con carácter general la
    oferta sectorial no se restringe a los trabajadores y trabajadoras encuadrados
    en el sector, facilitando el acceso a cualificaciones de otros sectores, lo
    que contribuye a la empleabilidad y pone a disposición del conjunto de
    personas activas alternativas para enfrentar situaciones de incertidumbre o
    precariedad laboral. Por otra parte, se consolida el Permiso Individual de Formación
    y se amplían las posibilidades de solicitud, al incluir bajo su cobertura
    la formación modular, observar la asignación de fondos específicos
    para estos permisos, entender la participación en formación no
    exclusivamente como asistencia, así como requerir a la empresa basar
    la negativa a su concesión en causas objetivas.

    Se consolidan también los derechos de la Representación Legal
    de los Trabajadores, tanto en la formación de demanda (diseñada
    por las empresas), como en los Permisos Individuales de Formación.

    En cuanto a la mejora de la inversión, el Gobierno asume la necesidad,
    a partir de 2007, de una mayor aportación de recursos económicos
    que complementen la cuota de Formación Profesional.

    En este contexto, los retos y posibilidades del trabajo sindical en el corto
    y medio plazo, tienen que ver con el objetivo prioritario de mejorar el acceso
    a una formación profesional de calidad, que cuente con el reconocimiento
    de las administraciones competentes y que tenga efectos en el ámbito
    laboral.

    La articulación de los instrumentos definidos en las distintas normas
    que afectan a la formación profesional, debe seguir orientando la estrategia
    para reforzar el derecho personal a la formación. La propia integración
    de los dos subsistemas que propicia el Acuerdo de Formación para el Empleo,
    la oferta modular vinculada al Catálogo de Cualificaciones que deben
    promover las administraciones educativa y laboral en los Centros Integrados,
    la posibilidad de acceder a formación de cualquier sector, el Permiso
    Individual de Formación (PIF), son todas ellas iniciativas para facilitar
    el ejercicio del derecho a la formación.

    Sin embargo, uno de los principales problemas es la falta del reconocimiento
    del derecho a la formación durante el tiempo de trabajo, lo que precisa
    de apoyos legales, pero sobre todo de un esfuerzo sindical sostenido en la negociación
    colectiva.
    Retos sindicales

    Desde la Confederación Sindical de CC.OO., continuaremos el trabajo
    de desarrollo de la Ley 5/02 y articulación de las distintas normativas,
    competencia de diferentes administraciones, observando que la adaptación
    y ordenación de la formación profesional responda a los objetivos
    sindicales (respeto a las cualificaciones definidas en el Catálogo Nacional,
    modularización, etc.), exigiendo que los Centros de Referencia Nacional
    lideren las propuestas sectoriales en materia de formación, exigiendo
    asimismo que la norma que desarrolle el Acuerdo de Formación para el
    Empleo respete los compromisos asumidos, difundiendo entre las organizaciones
    los derechos reconocidos y los instrumentos que facilitan su ejercicio.

    Las organizaciones sectoriales por su parte tienen un importante reto en el
    ámbito de la negociación colectiva sectorial y de empresa. Como
    en acuerdos anteriores, el alcanzado en febrero viene precedido de un Acuerdo
    Bipartito (IV Acuerdo Nacional de Formación). Este contexto fortalece
    la capacidad de negociación sectorial sobre planes de formación
    que, en todo o en parte, se vinculen a módulos del Catálogo, con
    el fin de avanzar en la acreditación. El trabajo sectorial es imprescindible
    en la difusión e implantación de los derechos reconocidos a los
    trabajadores y trabajadoras en la, y a sus representantes legales(RLT).

    En cuanto a las organizaciones territoriales, tienen un importante papel en
    el desarrollo de los instrumentos de la Ley Cualificaciones en el ámbito
    autonómico, especialmente en lo relativo a la red de Centros Integrados
    y su oferta formativa. Hay que avanzar en la vinculación de la oferta
    a las necesidades del tejido productivo y a las estrategias de desarrollo. Una
    vez publicados los decretos de ordenación de la FP, el reto se encuentra
    en la inversión en Centros de FP, la ampliación de plantillas
    y formación del profesorado, en definitiva con la diversificación
    e incremento de la oferta de acciones de formación que cuenten con acreditación,
    único camino para hacer efectivo el derecho a la formación permanente.

    Nuestra participación en distintos órganos con competencia en
    formación profesional, así como nuestra presencia en las empresas
    debe permitirnos seguir avanzando en la mejora del derecho a la formación
    profesional, para lo que quizá haya que invertir el orden de prioridades,
    fortaleciendo el trabajo sindical y reduciendo la preocupación por la
    responsabilidad derivada de la ejecución de la formación.

    Gregorio Marchán
    Secretario confederal de Formación para el e

  • BOLETIN INFORMATIVO – ESPECIAL CÁDIZ (Septiembre/06)

    Unicaja continúa cerrando oficinas y destruyendo empleo en la provincia de Cádiz. Algunos datos de interés que lo demuestran.

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