Categoría: Fusiones

  • Unicaja y CCM alcanzan un acuerdo para su fusión con el «respaldo» de las autoridades

    La primera gran fusión entre las cajas desde el estallido de la
    crisis financiera ha tomado forma hoy, con el acuerdo alcanzado entre
    las presidencias de Unicaja y Caja Castilla-La Mancha (CCM). Las dos
    entidades destacan que esta integración «gozaría del apoyo y respaldo
    de las autoridades financieras competentes».

     El acuerdo entre las dos cajas es ya oficial, fruto de unas
    conversaciones que se han producido a un ritmo casi de urgencia, a raíz
    sobre todo de las dudas surgidas sobre la situación de Caja Castilla-La
    mancha.

    Las «bases del acuerdo» selladas hoy por las
    presidencias de ambas entidades darán lugar a «la principal institución
    financiera de Andalucía y Castilla-La Mancha, y una de las cinco
    primeras cajas de ahorros españolas».

    La fusión no se ve
    amenazada, en principio, por trabas administrativas. En un comunicado
    conjunto, remitido a la CNMV, tanto Unicaja como CCM destacan que «el
    proyecto de integración de ambas entidades gozaría del apoyo y respaldo de las autoridadesfinancieras competentes». Los gobiernos socialistas de Andalucía y
    Castilla-La Mancha ya dieron su visto bueno a esta operación.

  • Primera reunión de trabajo de CCOO de Unicaja y CCM

    Desde la Secretaría General de COMFIA, se ha pedido formalmente a ambos Presidentes una reunión para abordar la constitución de una mesa laboral ‘en la que se aborde y acuerde las condiciones de trabajo de la nueva Entidad resultante’, así como exigirle el cumplimiento por parte de ambas cajas de los compromisos contraídos en materia de empleo con la representación laboral, ‘cesando en la aplicación de cualquier medida lesiva para el empleo fijo o eventual de las entidades matrices o sus empresas participadas’.

     

    Ver comunicado completo en pdf

  • Conde (PP) muestra su sorpresa ante «el silencio» de Barreda y el PSOE en el proceso de fusión de CCM y Unicaja

    TOLEDO, 1 Mar. (EUROPA PRESS) –

       El senador del Partido Popular por Toledo, Agustín Conde,
    intervino esta semana en la Comisión Mixta del Tribunal de Cuentas en
    nombre del Grupo Popular, donde  mostró sus sorpresa ante «el silencio»
    del presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, y el PSOE en
    medio del proceso de fusión por absorción de Caja Castilla La Mancha
    (CCM) por parte de Unicaja.

       Según informó el PSOE en nota de prensa, el senador del Partido
    Popular instó a Barreda a «liderar la defensa de CCM, postura de la que
    permanece muy alejado al permitir que la llamen caja contaminada,
    enferma y no reaccionar», agregó.

       Conde indicó que el Partido Popular «no va a dejar de defender a
    Caja Castilla La Mancha, a sus clientes, impositores y trabajadores»,
    añadiendo que «si está enferma y es necesario curarla, que lo hagan
    aquí, en Castilla-La Mancha, que es donde está y donde debe seguir
    estando la sede de CCM».

       Respecto a la postura del Banco de España, el senador del Partido
    Popular consideró «intolerable» la actitud de su gobernador, Miguel
    Ángel Fernández Ordóñez, ya que «no se puede estar todos los días
    permitiendo o alimentando rumores en torno a una situación delicada de
    Caja Castilla-La Mancha», agregó.

       Por este motivo, Conde matizó que Fernández Ordóñez tiene dos
    opciones, «salir a la opinión pública a aclarar que CCM está sana y es
    una entidad solvente o, si no es así, intervenirla mañana mismo».El
    concluyó afirmando que «es una irresponsabilidad absoluta la que está
    cometiendo el gobernador del Banco de España, por lo que tendrá que dar
    muchas explicaciones».

    «PROFUNDA PREOCUPACIÓN»  

       De otro lado, Conde manifestó su «profunda preocupación» por el
    informe de Auditoría del Ayuntamiento de Cuenca respecto de los
    ejercicios 2004 y 2005, años en los que el PSOE gobernaba esta ciudad,
    con José Manuel Martínez Cenzano, actual Defensor del Pueblo, como
    alcalde».

       En este sentido, indicó que, según el Tribunal de Cuentas, el
    PSOE estuvo ocho años sin aprobar un presupuesto, lo que motivó un
    sinfín de irregularidades «que ahora han quedado de manifiesto». Entre
    ellas, «se encuentra que el 56 por ciento de los gastos del
    Ayuntamiento de Cuenca son nulos de pleno derecho; que haya 4.087.666
    euros gastados sin contrato alguno; o que se hayan realizado pagos
    indebidos al personal funcionario por importe de más de un millón de
    euros», informó el PSOE en nota de prensa.

       Asimismo, apuntó que el informe afirma, además que el PSOE
    constituyó una sociedad municipal denominada EMPUSER de la que «el
    Tribunal de Cuentas afirma que no tenía otro objeto que el de servir de
    sociedad instrumental para eludir la normativa de contratación y que ha
    provocado que los servicios contratados a través de esta empresa se
    hayan encarecido una media del 20 por ciento».

       En materia de Urbanismo, el Tribunal señala que se otorgaron
    licencias «admitiendo una edificación superior a la admisible
    legalmente, sin que la actividad inspectora y de disciplina
    urbanística, de la que se afirma que fue prácticamente nula, pusiera
    coto a esos desmanes», subrayó Conde.

       Por todo ello, el senador se mostró sorprendido de que el PSOE de
    Cuenca se negara a remitir al Tribunal de Cuentas un convenio
    urbanístico relativo al Plan Parcial Villa Román III que fue requerido
    por esa institución, preguntándose así «qué tiene que ocultar el PSOE
    para no hacer público este importante documento».

       Para Conde, «estamos ante un auténtico escándalo en la gestión de
    un Ayuntamiento, asunto que ahora está en manos de la Fiscalía del
    Tribunal de Cuentas, y por el que el PSOE de Castilla-La Mancha, y su
    secretario general, José María Barreda, va a tener que dar muchas
    explicaciones a los ciudadanos», apostilló.

  • El Gobierno usará todas las armas contra las crisis de cajas y bancos

    El Ejecutivo planea utilizar el Fondo de Garantía, las inyecciones
    de capital que permite Bruselas y las fusiones para evitar la caída de
    las entidades

    «El Gobierno está llamando a los bancos, a través de los responsables
    del Banco de España, para advertirles de que puede entrar en su
    capital. Si no hay crisis, ¿para qué quieren entrar en las entidades,
    para reforzarlas o para mangonearlas?», acusa sin sutilezas ni matices
    Cristóbal Montoro, portavoz de Economía del PP.

    Responsables de algunas entidades financieras consideran que
    Montoro, con estas declaraciones públicas, quería pinchar un proyecto
    que impulsó una parte del Gobierno. En concreto, todos apuntan al
    ministro de Industria, Miguel Sebastián. Según fuentes populares, que
    corroboran otras de la banca, Sebastián es partidario de seguir el
    modelo de Sarkozy, que ha inyectado capital público, de forma
    obligatoria, a todas las entidades francesas, según su tamaño. Los
    bancos y las grandes cajas se oponen radicalmente a esta medida. Están
    convencidos que tras ella llegará el control estatal sobre la concesión
    de créditos. Sería como entrar en la cocina de las entidades y decidir
    el riesgo que se asume. La banca no olvida aquella frase de Sebastián:
    «Se nos acaba la paciencia con los bancos», tras acusarles de cerrar el
    grifo de los créditos.

    Sin embargo, el Ministerio de Economía,
    dirigido por Pedro Solbes, afirma que es falso que se vaya a implantar
    capital público de forma obligada a todo el sector. «El plan es
    utilizar, en primer lugar, los Fondos de Garantía de Depósitos (FGD).
    Además, se pueden recapitalizar entidades con dinero público, sin
    olvidar las fusiones bajo la intervención y el control del Banco de
    España», comentan fuentes de Economía.

    Es decir, se utilizará
    toda la artillería disponible contra las crisis que atraviesen las
    entidades financieras. El que se use una u otra arma «dependerá de cada
    caso» y de la situación general. El ministerio transmite tranquilidad:
    «En España no hay una crisis general del sistema financiero, como
    ocurre en otros países». No obstante, el propio vicepresidente del
    Gobierno advirtió, el lunes pasado, que el Gobierno «está preparado
    para intervenir», en referencia al sistema financiero español.

    Las
    perspectivas oficiales (y sobre todo las no oficiales) hablan de un
    aumento del paro y de una caída del mercado inmobiliario que se
    traducirá, sin duda, en una angustiosa escalada de la morosidad. La
    relación es directa: cuantos más impagados hay, se necesitan más
    provisiones, lo que reduce los beneficios. Cuando las provisiones no
    son suficientes, las entidades entran en pérdidas y los morosos se comenel capital. Aquí es cuando empiezan los problemas de solvencia y llegan
    las intervenciones del Banco de España, como ocurrió con Banesto.

    Las
    entidades financieras no pueden abrir la persiana si no tienen un nivel
    de capital del 8%. Antes de traspasar esa línea roja, el supervisor les
    pide un plan de viabilidad. Si éste no es convincente, el Banco de
    España las mete en la UVI para buscar una solución. Ese camino ya lo ha
    recorrido Caja Castilla-La Mancha, que negocia su fusión con Unicaja.

    Salvo
    este caso, el resto del sector parece que aguanta, tras casi 20 meses
    de crisis, con más o menos goteras. Pero la clave es el factor tiempo.
    «No hay duda de que la banca española es solvente, pero si la crisis
    dura demasiado puede haber entidades más frágiles», ha reconocido con
    realismo Solbes.

    El nivel de impagados todavía es bajo, cercano
    al 4%, pero crece a toda velocidad. Además, el incremento no va a ser
    homogéneo: habrá grandes diferencias en función del crédito
    inmobiliario. En algunos casos, como Caixa Catalunya, Caja Madrid o
    Caja Castilla-La Mancha, los créditos malos ya representan alrededor
    del 5% del total, con posibilidades de alcanzar el 9% este año. En
    otros, como el Santander, BBVA, Popular o La Caixa, las cifras de
    morosos están por debajo del 3% y podrían no cruzar el umbral del 4%
    este año.

    En su comparecencia en el Congreso, Miguel Ángel
    Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España, abrió la puerta a
    posibles recapitalizaciones y sostuvo que el FGD puede desempeñar un
    papel «importante» para sanear entidades. Sin embargo, el Fondo suma
    apenas 7.500 millones de euros y puede quedarse corto, sobre todo si
    quiebran entidades de tamaño medio. Las ayudas no saldrán gratis.
    Cuando se recapitalice una entidad, el Gobierno exigirá que se saneen
    los activos malos. Y cuando haya fusiones, la entidad resultante deberá
    tener la solvencia necesaria.

    ¿Qué pasará con los ejecutivos?
    Economía quita hierro a esa cuestión. «En Banesto había irregularidades
    que acabaron en un juicio, pero si no existen esos problemas, no hay
    por qué echar a los gestores». El sector discrepa abiertamente. «Si los
    malos gestores siguen en su puesto tras recibir ayuda del Gobierno,
    podrían perjudicar a las demás entidades». Ponen el ejemplo de una
    entidad zombi que, tras una inyección de capital, ofrezca
    grandes remuneraciones por los depósitos y créditos a bajo precio. «Eso
    debilitaría a los competidores sanos, provocaría un efecto dominó».