Categoría: Fusiones

  • La paja en el ojo ajeno

    JAVIER PÉREZ ROYO – 27/02/2009

    Hace algo más de un mes que el Parlamento de la Comunidad de Madrid,
    a propuesta del Gobierno presidido por Esperanza Aguirre, aprobó
    mediante la Ley de acompañamiento de los Presupuestos de la comunidad,
    una reforma de la Ley de Cajas de Ahorro, con la finalidad expresamente
    declarada de impedir que siguiera siendo presidente de Caja Madrid
    Miguel Blesa y proceder a sus sustitución por Manuel Pizarro. Desde
    entonces se suceden las escaramuzas de naturaleza política y jurídica
    entre los actuales gestores de la Caja y los miembros del Gobierno de
    la comunidad, de las que van informando puntualmente los medios de
    comunicación.

    ¿Se imagina alguien la que se habría montado si el presidente de la
    Generalitat de Cataluña o el presidente de la Junta de Andalucía
    hubieran actuado de la misma manera que la presidenta de la Comunidad
    de Madrid, con la finalidad de sustituir al presidente de La Caixa o de
    Unicaja? ¿Qué es lo que no se estaría diciendo de José Montilla y de
    Manuel Chaves y de su afán de controlar políticamente a las entidades
    financieras?

    En Andalucía, con ocasión de la aplicación de la Ley
    de Cajas de Ahorros de 2001, ya tuvimos ocasión de ver como se las
    gasta el PP, que no dudó en alterar nada menos que la distribución de
    competencias entre el Estado y la Comunidad Autónoma de Andalucía
    definida en la Constitución y el Estatuto de Autonomía y utilizó su
    posición como Gobierno de la Nación para tomar la decisión insólita de
    sustraer a Cajasur de la competencia de la comunidad autónoma, para
    trasladarla al Estado, pasando a ser el Ministerio de Hacienda, ocupado
    por Rodrigo Rato, el que tuvo la atribución de supervisar la acción de
    la caja andaluza en lugar de la Consejería de Economía y Hacienda,
    ocupada por Magdalena Álvarez. Para ello se sirvió de manera torticera
    de los Acuerdos con la Santa Sede de enero de 1979.

    El PP no ha
    tenido el menor reparo en intervenir políticamente en la gestión de las
    Cajas de Ahorro, llegando a límites en las comunidades en las que
    gobierna que no admite comparación con lo que ocurre en las demás.

    Tal
    vez por eso y porque, como dice el conocido refrán, piensa que todos
    son de su condición, se haya reaccionado con tanta virulencia ante el
    inicio del proceso de fusión de Unicaja y de la Caja de Castilla la
    Mancha, llegándose incluso a abrir un expediente a dos de los miembros
    del consejo de administración de la Caja castellano manchega por no
    presentar su dimisión con la finalidad de torpedear la posible fusión.

    No
    creo que exista o al menos no se ha evidenciado la existencia de la más
    mínima prueba de que estemos ante una operación de naturaleza política
    orquestada por los presidentes de la Junta de Andalucía y de Castilla
    la Mancha, sino ante una operación económico-financiera, en la que la
    iniciativa y el control del proceso va estar dominado por los propios
    consejos de administración y en la que la interferencia política está
    siendo mínima.

    No son los Gobiernos andaluz y castellano-manchego
    los protagonistas de la decisión, sino que, de haber alguno, sería el
    Banco de España. Ojalá el respeto que se está produciendo en este caso
    por parte del poder político se extendiera al funcionamiento de las
    cajas de ahorro en todas las comunidades autónomas y no se repitieran
    conductas que son completamente injustificables.

    En todo caso,
    sería de esperar que se fijara una posición clara, sin ambigüedades por
    parte del PP en Andalucía. No del PP en Málaga, sino del PP en
    Andalucía, pues no nos encontramos ante un problema provincial, sino
    ante un problema que interesa al conjunto de la comunidad.

  • El presidente de CCM, dispuesto a irse para allanar la fusión con Unicaja

    El camino para la integración entre Caja Castilla-La Mancha (CCM) y
    Unicaja se muestra cada vez más despejado. Tras la luz verde dada el
    miércoles pasado por el Consejo de Administración de la entidad
    manchega a la operación, su presidente, Juan Pedro Hernández Moltó, se
    encuentra dispuesto a renunciar a sus responsabilidades ejecutivas si
    con ello facilita la unión entre ambas, según fuentes consultadas por
    este periódico.

    El directivo lo tiene claro: si el problema pasa por su puesto, él se marcha.Es más, está abierto a rechazar un hipotético cargo en la entidad
    financiera resultante de la fusión, que, en principio, sería la
    vicepresidencia, ya que el primer ejecutivo de la entidad andaluza,
    Braulio Medel, parece tener asegurada la presidencia.

    Además, tal y como ha publicado elEconomista en los últimos
    días, esta decisión encajaría con las limitaciones que el Banco de
    España quiere imponer a la integración de las dos cajas de ahorros:
    según su criterio, la anterior ejecutiva no debe permanecer en el grupo
    financiero fusionado y tiene previsto exigir su salida.

    Esta exigencia de la institución que lidera Miguel Ángel Fernández Ordóñez viene determinada por los 1.000 millones de euros de ayuda que la entidad financiera con sede en Cuenca recibiríapara facilitar su absorción por parte de Unicaja. Además, la
    consecución de esta maniobra corporativa dejaría a Braulio Medel al
    frente de la caja andaluza más allá de los comienzos de 2010, cuando
    tanto él como gran parte de los consejeros que hayan cumplido dos
    mandatos deben salir de la entidad.

    Los representantes de trabajadores, impositores y otras
    organizaciones sí tienen garantizada su presencia en la Asamblea de la
    caja de ahorros.

  • Una aberración el ataque encarnizado a CCM

    Viernes, 27-02-09
    La situación de CCM fue uno de los asuntos abordados en
    el desayuno informativo, y sobre el mismo Fernando Jerez considera una
    «aberración» el «ataque encarnizado» a Caja Castilla-La Mancha (CCM),
    la mayor entidad financiera de la comunidad y cuya posible fusión con
    Unicaja ve bien. Jerez aseguró en este sentido que la mayor entidad
    financiera que han tenido las empresas de la región para trabajar y
    crear empleo ha sido Caja Castilla-La Mancha y «no me parece lógico que
    se entre en un debate político por parte de nadie, ni por parte del PP
    ni del PSOE». Sobre la posible fusión con la malagueña Unicaja,
    Fernando Jerez señaló que «siempre he sido amigo de las fusiones» y
    lamentó no haber conseguido él eso mismo en el sector cerámico, del que
    es empresario. «Lo que toca ahora son las fusiones y a Caja Castilla-La
    Mancha le ha tocado», dijo. Añadió también que «quizás no se ha sabido
    gestionar una política de comunicación adecuada». Tras recordar que
    caja y bancos tienen problemas en todo el mundo, Jerez considera que el
    ataque a Caja Castilla-La Mancha le parece «encarnizado y
    desproporcionado».Y ello, dijo, «con independencia de que la política de
    CCM haya sido más expansiva o haya ido hacia sectores inmobiliarios, y
    en ese ánimo de crecer para ser más fuerte, ha encontrado muchos
    problemas y entre todos debemos ayudar para que se minimicen». Fernando
    Jerez entiende que «sería deseable un menor peso político en las
    cajas», donde deberían tener más peso los impositores.

  • El agujero patrimonial de CCM supera los 3.000 millones según las cuentas en poder del BdE

    El desequilibrio patrimonial de Caja
    Castilla La Mancha (CCM) supera los 3.000 millones de euros, cantidad
    que podría llegar a los 4.000 de confirmarse como fallidas determinadas
    contingencias de riesgo contraídas por la entidad. Tal es la conclusión
    que se deduce de las cuentas que al cierre del ejercicio figuran en
    poder del Banco de España, y que básicamente coinciden con las
    conclusiones de un informe de PricewaterhouseCoopers (PwC) elaborado a
    petición de Ibercaja, cuyos resultados fueron determinantes para que la
    entidad aragonesa descartara la operación de fusión con la manchega. Lo
    peor, con todo, es que el margen de intermediación de CCM es
    prácticamente marginal, lo cual quiere decir que Caja Castilla La
    Mancha no gana dinero.

    Tanto el examen de las cuentas a cierre
    del ejercicio como el informe de PwC, que también obra en poder del
    Banco de España, resultan “demoledores”, según fuentes cercanas al
    antiguo banco emisor, y se yerguen como el gran obstáculo para que
    fructifique la operación de fusión por absorción que, descartada
    Ibercaja, se intenta ahora llevar adelante con la ayuda de la malagueña
    Unicaja. “Es el Banco de España quien tiene que restablecer el
    equilibrio patrimonial de CCM, poniendo sobre la mesa 3.000 millones de
    euros, como mínimo, en ayudas para que sea posible la operación con
    Unicaja”.“Difícilmente se puede apelar en estas circunstancias al Fondo
    de Garantía de Depósitos en Cajas de Ahorros (FGDCA), cuyos recursos
    totales deben rondar los 4.100 millones”. En estas condiciones, parece
    realmente complicado que Unicaja vaya a embarcarse en esa absorción sin
    las oportunas garantías de saneamiento público de la entidad que
    preside Juan Pedro Hernández Moltó. El consejo de administración de
    Unicaja autorizó a Braulio Medel a mantener contactos con la CCM sobre
    la base de que esa operación no afecte a la solvencia, a la
    rentabilidad y a la liquidez de Unicaja, una trilogía que quedaría
    seriamente dañada con la fusión con una CCM no saneada previamente.

    Peor
    aún que el agujero patrimonial, en opinión de las fuentes, es la
    situación de la cuenta de resultados de CCM al cierre del ejercicio
    2008. Y es que la entidad castellano manchega no tiene margen de
    intermediación, es decir, no gana dinero con el negocio típico de coger
    dinero con una mano y prestarlo con la otra. “El margen de
    intermediación en 2008 fue prácticamente nulo”. Y ello porque ese
    margen se lo comen los costes de financiar el activo. La Caja tiene en
    los mercados de financiación mayorista 9.500 millones de euros, lo que
    quiere decir que casi la mitad de su cartera de crédito se financia en
    el exterior, con lo que ello supone dadas las circunstancias.

    Rebaja de rating

    En
    efecto, si la Caja tenía dificultades para financiar ese endeudamiento,
    la situación se ha hecho insostenible con la rebaja del rating sufrida,
    que ha dejado la deuda de CCM al nivel del bono basura. Resultado: el
    coste de financiación se ha disparado todavía más, convirtiendo en
    misión imposible la tarea. “El problema es que Caja Castilla La Mancha
    no tiene futuro. Así de duro es el diagnóstico. ¿Quiere el Banco de
    España gestionar esta situación a costa de Unicaja? Eso es apostar a
    una quiebra de mucha mayor proporción en un plazo de dos o tres años.
    Una grave irresponsabilidad”.

    Ocurre que el gobernador del Banco
    de España quiere ocultar los resultados de una mala gestión llevada a
    cabo en CCM, y ello con el absurdo argumento (puesto que hay Cajas con
    problemas de todos los “colores” políticos) de que los gestores son
    socialistas y la entidad está ubicada en una Comunidad Autónoma con
    presidente socialista desde los inicios de la democracia. “La solución
    lógica es la intervención de la Caja, como se hizo en anteriores crisis
    bancarias con indudable acierto”, aseguran las fuentes, que es opción a
    la que en los últimos días se han mostrado proclives gente como Josep Oliú, presidente del Banco Sabadell, o Francisco González, del BBVA.

    El Consejo de Administración de CCM autorizó el miércoles por unanimidad a su presidente, Hernández Moltó,
    a negociar la “fusión” con Unicaja. “Estamos convencidos de que este
    proceso interesa a la región, a nuestros clientes e impositores y a los
    empleados de esta caja de ahorros”, declaró un enérgico Moltó, quien,
    no sin fina ironía, condicionó el éxito de las negociaciones “a los
    requisitos técnicos de viabilidad económica y financiera, a su
    aprobación por los órganos de gobierno de esta entidad y a las
    autorizaciones de la Administración”. El mismo día, el PP castellano
    manchego acusó a José María Barreda, presidente de la Comunidad, de “poner en peligro CCM para hacer ricos a unos cuantos amigos”.

  • Barreda cree que el PP quiere «un escándalo» sobre CCM y éste asegura haber actuado «con responsabilidad»

    TOLEDO, 26 Feb. (EUROPA PRESS) –

       El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda,
    consideró hoy que, en relación a Caja Castilla La Mancha (CCM), «da la
    impresión que por parte del Partido Popular no quieren una solución,
    quieren un escándalo», dentro de su estrategia de «cuando peor, mejor»
    y con el objetivo de «erosionar» tanto al Gobierno como a él mismo. La
    oposición, por su parte, consideró que en este tema ha actuado «con
    responsabilidad, siendo discretos».

       En su intervención en el último punto del pleno celebrado hoy en
    las Cortes regionales, sobre la fusión entre CCM y Unicaja, Barreda
    insistió en que los ‘populares’ «no quieren que haya tranquilidad y
    calma en CCM, quieren un escándalo» y para ello hacen «profecías
    autocumplidoras», que ellos mismos pronuncian y luego «hacen todo lo
    posible para que se cumpla».

       Barreda, que dijo que su dinero está en CCM «y ahí va a seguir
    estando porque estoy tranquilo y seguro», reconoció, por otra parte,
    que esperaba que la presidenta regional del PP, María Dolores de
    Cospedal, desautorizara públicamente a una senadora ‘popular’ –en
    referencia a Carmen Riolobos– «que tiene la mandíbula de cristal» y
    que vertió distintas «injurias» contra su persona en relación a este
    asunto.

       «No tengo horchata en la sangre, no me dan igual las cosas»,
    puntualizó el presidente regional, quien consideró que «parecería un
    ser de otra galaxia si no me viera afectado por las injurias». A
    continuación, lamentó la «doble vara de medir» que tienen los
    ‘populares’ y según la cual «al presidente de Castilla-La Mancha se le
    puede decir cualquier cosa, que para eso está, pero luego no se puede
    ni leer el BOE».

       Volviendo a Caja Castilla La Mancha manifestó que en estos
    momentos no es «nada conveniente» para ayudar a la tranquilidad y la
    calma «introducir permanentemente desconfianza, alarmas y motivos de
    zozobra», e insistió –como le solicitó previamente la oposición– en
    que el mejor alegato para dar tranquilidad a los clientes es decir que
    él también tiene su dinero en CCM.

    NO HAN QUERIDO CONTAR NADA

       Con anterioridad, y desde las filas ‘populares’, su portavoz, Ana
    Guarinos, que lamentó que el Gobierno «hasta ahora no ha querido hablar
    ni contar nada», justificó el debate general en que el PP y los
    ciudadanos de la región «tienen derecho a conocer la verdad y hasta
    ahora no nos la han contado».

       A continuación, Guarinos interpeló al Gobierno sobre por qué
    «quiere sacar fuera» la caja, por qué renuncian a la defensa de CCM, y
    por qué están fomentando el trasvase de dinero de Castilla-La Mancha a
    Andalucía, lamentando, además, que esta «fusión por absorción» haya
    sido «decidida, parece ser, desde Ferraz y por el PSOE».

       «Tendrán que decir a quién defienden ustedes» dijo Guarinos, que
    se preguntó, asimismo, porque «sabe más» la Junta de Andalucía «que lo
    que se sabe aquí o no se atreven a contarnos». Por ello, insistió en
    saber «en qué situación real se encuentra la caja», porque «si está
    bien y no tiene problemas de solvencia, porqué trasvasar el dinero de
    los castellano-manchegos a Andalucía», inquirió.

       Finalmente, la portavoz del PP, quien desveló que «ya nos
    gustaría ser absorbentes y no absorbidos», cuestionó si se puede
    garantizar que no se vaya a perder ningún puesto de trabajo y defendió
    que como partido, durante este tiempo, «hemos actuado con
    responsabilidad siendo discretos».

    TRISTE ESTRATEGIA

       Por su parte, el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista,
    Santiago Moreno, quien destacó que «el PP, ya con Zaplana, comenzó su
    ataque a las cajas», lamentó el «auténtico sabotaje» que desde las
    filas ‘populares’ están haciendo a Caja Castilla La Mancha y la «triste
    estrategia» de «erosionar» al presidente regional, José María Barreda,
    que se esconde detrás.

       Instó al PP a defender la caja «pero apostando por hacer una
    entidad fuerte» en Castilla-La Mancha porque, hasta ahora, parece que
    «les dan lo mismo los trabajadores, les dan lo mismo los impositores y
    les dan lo mismo las empresas», preguntándose, igual que aquí el PP ve
    inconvenientes, si no los tienen «en que murcianos y valencianos se
    lleven nuestra agua».

       «Son como los pirómanos que ahora vienen a apagar el fuego»,
    declaró el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, quien recalcó
    que la fusión dará una «caja más fuerte» a los dos implicados, por lo
    que pidió a la oposición que «aparte» a CCM de su estrategia y
    planifiquen su futuro.

       Tampoco dejó pasar la ocasión de revelar cómo uno de los
    consejeros del PP dimitidos en CCM, Ignacio López, ha sido sancionado
    con 36.000 euros por la Comisión Nacional del Mercado de Valores. «No
    tenía que haber dimitido, lo que no tenían es que haberlo propuesto»,
    apostilló.

    FUSIÓN ES INTELIGENCIA

       Anteriormente, la vicepresidenta del Gobierno regional y
    consejera de Economía y Hacienda, María Luisa Araújo, aseveró que una
    fusión «no habla de debilidad sino de inteligencia», por anticiparse a
    los riesgos que el nuevo escenario financiero ha puesto sobre la mesa y
    recalcó que CCM está hoy «donde han decidido que esté, con acierto, sus
    órganos de gobierno».

       Recordó así que los representantes del PP en el Consejo de
    Administración de la entidad han votado a favor en todas las reuniones
    desde 2004, considerando «escandaloso» que los ‘populares’ tengan la
    «desfachatez» de hablar de politización de la fusión después de haber
    obligado a sus consejeros en la caja a dimitir.

       A juicio de Araújo, la dimensión del proyecto de CCM y Unicaja es
    «importante» porque significa unos 8.000 empleados para un territorio
    de más de diez millones de personas, por lo que instó al PP a que «no
    entorpezcan ni obstaculicen» estos procesos de futuro y desarrollo ya
    que «no conozco ningún equipo de fútbol que quiera jugar en tercera
    regional pudiendo hacerlo en Champion».

       María Luisa Araújo precisó que «ser de los primeros en
    posicionarse ante estos cambios es un activo estratégico», y por ello
    consideró que «no hay nada que justifique todos los rumores que se han
    difundido estos días» y esa política del PP de «sembrar dudas» y de
    «destruir con la esperanza de sacar tajada del proceso».

       Finalmente, subrayó que el Ejecutivo regional respeta la
    independencia de las cajas, convencida de que será «útil e interesante»
    que los contactos políticos se sigan produciendo. «Apoyaremos como
    hemos apoyado hasta ahora todas las decisiones de nuestra cajas si van
    dirigidas a fortalecerse y ser más competitivas», dijo y agregó que el
    objetivo último será defender los derechos de los más de 1.200.000
    impositores y clientes de CCM.