Categoría: Fusiones

  • Molina (CCM) enmarca la posible fusión con Unicaja en un clima de «normalidad» dentro de la situación económica del país

      El director de la Obra Social de Caja Castilla La Mancha (CCM),
    Martín Molina, explicó hoy que la posible fusión de la caja manchega
    con la andaluza Unicaja se enmarca en un clima de «normalidad» dentro
    de la situación económica que atraviesa el país.

       A preguntas de los medios, durante la presentación de la XVI del
    Deporte 2008, el director de la Obra Social de CCM afirmó que son los
    órganos de gobierno de Caja Castilla La Mancha a quienes les compete
    informar sobre esta iniciativa.

       Recordó, asimismo, que esta semana el Consejo de Administración
    de CCM se va a reunir para estudiar y valorar la conveniencia de
    iniciar conversaciones con Unicaja para el agrupamiento de estas dos
    instituciones.

       Por ello, lanzó un mensaje de tranquilidad y normalidad «a lo que
    es un proceso de agrupamiento de dos entidades, dos cajas de ahorro con
    una gran identidad y con gran similitud».

       Preguntado si con la posible fusión se vería más reforzada la
    Obra Social y Cultural, Molina eludió hacer hipótesis en torno a este
    tema ya que, según dijo, «es más aconsejable guardar silencio».

  • Preguntas – Antonio Yélamo

    Qué nos gusta a los periodistas hablar o escribir, sobre las cajas
    de ahorro. Reconozcámoslo, es un tema que, a la vista está, tiene su
    morbo, vamos, que da para mucho: para visualizar las contradicciones de
    unos, las ambiciones de otros, las dudas de muchos y por qué no, las
    ansias, igualmente, de aquellos otros que ven, en este ámbito, el
    territorio idóneo para proyectar su futuro. Incluso, el asunto facilita
    articular discursos de todo tipo, desde el más extremadamente localista
    y obstruccionista, pasando por el estrictamente economicista o, como
    ocurre ahora, por aquel que apela, nada más y nada menos, que al
    sentimiento de autoestima de los andaluces. Se trata este último
    aspecto especialmente resaltable ahora que nos situamos a las puertas
    de la celebración del 28-F. Una exhibición sobre el potencial de
    nuestro sistema financiero, que se pone de manifiesto con la operación
    de fusión, por absorción, de Caja Castilla La Mancha (CCM) por parte de
    Unicaja, viene bien en estos días para levantar el ánimo de los
    andaluces, bastante alicaído últimamente por las graves consecuencias
    de la crisis económica.

     

     

    En todo caso, conviene estar muy atentos a la evolución de los
    acontecimientos para no vernos sorprendidos por los mismos. Aquellos
    viejos planes que se hicieron inicialmente han quedado obsoletos si se
    tiene en cuenta lo sucedido. Las primeras reticencias, cuando no, la
    abierta oposición a tal iniciativa por parte del PP, se ha comprobado
    cómo han quedado desbordadas por la rapidez con la que se están tomando
    las decisiones. Si nadie lo remedia, puede que los populares jueguen un
    papel marginal lo que pondría en cuestión, una vez más, su función como
    partido útil a la sociedad con verdadera capacidad para alcanzar
    grandes acuerdos necesarios para todos.

    Pero tampoco hay que
    dramatizar. Una cosa es el discurso un tanto alarmista haciendo
    hincapié en los riesgos que tiene un proceso de esta envergadura y
    otra, lo que realmente puedan hacer bajo la mesa, pactando los apoyos
    adecuados quién sabe a cambio de qué. A nadie se le escapa que en esto
    de las Cajas, prácticamente, se ha visto de todo. Así las cosas, será
    cuestión de estar atentos a qué dicen, esta semana, en la sesión del
    control al Gobierno en el Parlamento andaluz. Figura una pregunta sobre
    este asunto del Grupo Popular al vicepresidente Griñán. Una buena
    ocasión, por tanto, para comprobar la altura de miras de unos y otros
    y, sobre todo, el sentido de la responsabilidad. Y, por favor, que
    vayan a otros con ese cuento a favor de la despolitización de las
    Cajas, ahora que los bancos están cayendo como moscas en manos
    estatales y, conociéndose como se conocen, las perrerías cometidas en
    Caja Madrid o Cajasur, por ejemplo.