Categoría: Fusiones

  • El ‘caso Malaya’ salpica la fusión CCM-Unicaja

    Caja Castilla La Mancha puede sumar en unmes a su alta morosidad30 millones prestados a un imputado en la trama

      Ver reportaje completo de El Mundo

  • La encrucijada de las cajas

    La polémica desatada en torno a la proyectada fusión entre Unicaja y
    Caja Castilla-La Mancha para aliviar la delicada situación financiera
    de la última ha reavivado el debate sobre la configuración de las cajas
    de ahorro y el juego de intereses que inspiran su operativa.

     

    La intervención política que se adivina en la operación entre
    Unicaja y CCM es un duro golpe a los esfuerzos de profesionalización y
    modernización realizados en los últimos años. La sombra partidista ha
    llegado, incluso, a frustrar intentos de fusión. El más reciente, el de
    las vascas BBK y Kutxa, del que se había descolgado Caja Vital también
    por la politización.

    La naturaleza de las cajas dificulta
    una reforma profunda de sus estructuras, pues requiere voluntad
    política. Y ésta ha ido menguando al tiempo que las entidades
    aumentaban su músculo financiero y su capacidad para financiar los
    grandes proyectos impulsados por las diferentes administraciones.

    La atomización del sector, donde conviven más de 45 entidades, ha
    contribuido a su crecimiento desaforado: desde 2006, las cajas han
    abierto 1.600 nuevas oficinas y han contratado 6.000 nuevos empleados,
    hasta alcanzar la cifra de casi 132.000. Su papel asciende ya a más del
    50% del sistema financiero español.

    Las propias cajas han
    reclamado una reducción de la presencia política. La propuesta del
    presidente de la CECA, Juan Ramón Quintás, de reducir el peso político
    en los consejos hasta un 25% de los representantes frente al 50% actual
    para evitar que las pugnas entre dirigentes autonómicos, provinciales y
    locales por sus parcelas de poder bloqueen la toma de decisiones , va
    en la buena dirección, pero se antoja insuficiente para promover
    órganos de gobierno más reducidos, más eficientes y, sobre todo, no
    sometidos a los designios de los políticos de turno.

    Lo
    deseable es que el Gobierno aproveche esta oportunidad para emprender
    una reforma de la regulación de las cajas que ponga fin a su ambigua
    configuración jurídica. Tampoco hay que olvidar que las fusiones no son
    en sí mismas un maná. De nada servirán si no están basadas en la lógica
    financiera ni logran economías de escala que permitan ganar
    competitividad. Debe evitarse cargar facturas adicionales a los
    contribuyentes. La precariedad de algunas cajas, acentuada por la
    injerencia política, debería ser una oportunidad para racionalizar el
    sistema financiero y no para contaminarlo más.

  • Medel, el hombre de las fusiones

    El presidente de Unicaja, que lleva 22 años en el cargo, afronta la
    primera integración entre dos cajas de distintas comunidades autónomas.

     Ver artículo de El Pais del 22-02-09 completo

  • Junta Andalucía colaborará en la fusión de Unicaja para evitar dificultades

    Jaén, 21 feb (EFE).- La Junta de Andalucía ha
    mostrado hoy su disposición a colaborar en el proceso de fusión entre
    Unicaja y la Caja de Castilla-La Mancha para evitar cualquier
    dificultad y reducir los plazos al máximo.

    A preguntas de los
    periodistas, el vicepresidente primero de la Junta, Gaspar Zarrías, que
    ha inaugurado hoy las obras de rehabilitación del Ayuntamiento de
    Vilches (Jaén), ha insistido en que, según la Ley Orgánica de Cajas de
    Ahorros, el Gobierno andaluz va a colaborar para que el proceso «se
    lleve con total normalidad y se culmine llegando a buen puerto, lo
    antes posible y en las mejores condiciones posibles».

    Para
    Zarrías, los pronunciamientos de ambos consejos de administración para
    iniciar las conversaciones representan «el camino correcto» que hay que
    seguir para alcanzar el objetivo de la fusión.

    En este
    sentido, ha resaltado que la decisión es «buena» para el sistema
    financiero andaluz y el español, puesto que la fusión permitirá generar
    la quinta entidad en el conjunto de España y, además, contar con
    presencia, desde una caja andaluza, en el 70 por ciento del territorio.

    «No
    entendemos el titubeo o la crítica del PP, en algo que, evidentemente,
    es bueno para Andalucía», ha lamentado el vicepresidente primero, quien
    les ha pedido «que pongan las menos chinas posibles», además de
    «sentido común y colaboración».