CCOO considera que todo proceso de fusión debe pasar inexcusablemente por la firma de un Acuerdo Laboral como condición suspensiva del mismo.
Categoría: Fusiones
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COMPARECENCIA DE LA SECCIÓN SINDICAL DE CC.OO. DE CAJA BADAJOZ EN LA ASAMBLEA DEL PARLAMENTO DE EXTREMADURA
Como ya sabréis la mayoría, las secciones sindicales de Caja Badajoz comparecimos, ante la Comisión No Permanente de la Asamblea del Parlamento Regional creada para el estudio de la revitalización del sistema financiero extremeño, el pasado 21 de noviembre, de forma individual y por separado.
1.- ¿Qué opinan sobre la posible fusión de Caja Badajoz y Caja Extremadura?.
Entendiendo esta pregunta, en relación con el sistema financiero de la región, no desde el punto individual de cada Caja, como parece desprenderse de las declaraciones aparecidas en prensa de nuestro Presidente, que alega no ser el momento de una fusión, debido al actual panorama de crisis económica y que la caja está bien gestionada (no lo pondremos en duda, al menos desde el punto de vista económico de los beneficios), es rentable, tiene un índice de solvencia de los más altos del país y un volumen adecuado de la Obra Benéfico Social.
A nosotros estas excusas nos parecen más bien un motivo para todo lo contrario. ¿No es mejor enfrentar una posible fusión cuando estamos fuertes y los demás débiles? ¿O vamos a esperar a que los demás estén fuertes y nosotros no? ¿Quiere decir esto que las Cajas Vascas (ya han firmado el acuerdo BBk y Kutxa) se fusionan porque no son rentables, o las de Castilla y León no están bien gestionadas, o las Cajas Andaluzas no son solventes, y, por eso afrontan una más que posible fusión?
Nadie, absolutamente nadie, puede asegurar que, en el actual panorama económico y lo que queda por llegar, las Cajas Extremeñas sigan siendo rentables a corto plazo.
Una economía saneada, fuerte y competitiva, es capaz de generar puestos de trabajo, este trabajo crea riqueza, la riqueza favorece el consumo, el consumo hace que el tejido empresarial (comercio, industria, …) sea productivo, un tejido empresarial productivo potencia la economía, una economía potente genera puestos de trabajo, éstos generan riqueza,…… en definitiva, es un pez que se muerde la cola, pero en sentido positivo.
El problema estriba en que la región necesita crear miles y miles de puestos de trabajo. Estos puestos se consiguen iniciando proyectos y creando infraestructuras a mediana y gran escala, que necesitan ser financiadas. ¿Las Cajas Extremeñas (al día de hoy y aunque sean rentables), son suficientes para financiar estas infraestructuras a gran escala que la región necesita para su crecimiento económico? No lo sabemos. Pero podemos deducir que la respuesta es NO, puesto que si fuera SI, la Junta no estaría intentando potenciar un sistema financiero, que tal y como está sería suficiente para financiar las infraestructuras y proyectos necesarios para el crecimiento económico de Extremadura.
En la sección sindical de CC.OO. de Caja Badajoz, creemos que la suma de los recursos financieros de las Cajas Extremeñas, es necesaria, conveniente, positiva (siempre que se haga bien) y demasiado tiempo se ha tardado en tomar esta decisión, si es que finalmente es así. Si no lo fuera, y se produjeran las distintas fusiones que están previstas en el panorama nacional, (es muy posible que la intención sea la de dejar las 45 cajas actuales en alrededor de 15) junto con el empeoramiento de la crisis económica anunciada por numerosos expertos y también por el elegido como próximo presidente de EE.UU. (lo que sucede allí siempre tiene consecuencias aquí) en poco tiempo quedaríamos en situación de debilidad, corriendo el consiguiente riesgo.
La posición de CC.OO. se basará fundamentalmente en la exigencia de :
– Garantías laborales, con la firma de un Acuerdo Laboral, como condición suspensiva, que garantice el empleo, la homologación de condiciones de trabajo y la negociación de cualquier proceso de movilidad.
– Garantías económicas, Proyecto de Viabilidad de la nueva Entidad.
– Garantías sociales, mantenimiento del status jurídico de la Caja, mantenimiento del volumen de la Obra Social y un Código de Conducta y Responsabilidad Social.
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Mareando la perdiz: fusión, no; fusión, sí.
Mirar para otro lado y no hacer caso a estos tiempos de cambio es irresponsable y, si se quiere, hasta peligroso.
Muchos son ya los que a estas alturas de la película se han manifestado con respecto al tema tan manido y antiguo de esa posible o hipotética fusión entre las dos cajas de ahorros extremeñas. Ello sólo ha provocado un debate dentro de la propia sociedad extremeña, la cual mira perpleja el cúmulo de opiniones que se están dando y sin que, excepciones aparte, sean claras, inteligibles y coherentes para la mayoría- El tiempo transcurre inexorablemente y aquí cada uno ha venido opinando –algunos tratando de vender su burra– como le ha dado la gana y en función, muchas veces, de intereses propios y hasta, posiblemente, egoístas y mezquinos.
Hoy, y ello lo sabe hasta el más tonto del pueblo de al lado, las circunstancias ya son otras muy distintas. La globalización del sistema financiero y las últimas y graves turbulencias que lo han azotado hacen pensar que el futuro de estas entidades financieras, las cajas de ahorros –otrora inmersas en fines y objetivos admirables y envidiables– se vean obligadas a cambiar el chip e integrarse en lo que los tiempos, la situación y lo avatares de una economía, que ya no volverá a ser igual que antes, demandan. Mirar para otro lado y hacer caso omiso a estos tiempos de cambio no es más que un posicionamiento irresponsable y, si se quiere, hasta peligroso. Es evidente, y ahí están sus datos, que ambas cajas de ahorros gozan actualmente de una muy buena salud; pero, ¿puede alguien garantizar que de cara a un inmediato futuro consigan ambas navegar placenteramente y con los mismos ratios de solvencia, eficiencia, seguridad y beneficios?
VOLVEMOS A insistir: los tiempos que corren, y los que previsiblemente se avecinan, no tendrán nada que ver con los tiempos pasados. Lamentarse después por no haber tomado la decisión correcta y oportuna puede traer en el futuro consecuencias no deseables; incluso para la viabilidad de ambas cajas hermanas aún fusionándose. El tiempo corre que vuela y el retraso en tomar decisiones serias, concretas y responsables no hacen más que crear incertidumbres y cábalas entre toda la sociedad extremeña.
Sí es verdad que a uno le sorprende la ambigüedad de aquellos que tienen la obligación y la responsabilidad de coger al toro por los cuernos y dejarse, repito, de ambigüedades cuando se toca el tema de la posible o no fusión. La Junta de Extremadura, y su presidente en particular, no han dicho todavía nada al respecto de forma clara y contundente. Por lo que respecta a los presidentes de ambas entidades, en sus múltiples declaraciones a diferentes medios, han dado la sensación de que cada uno va por su lado con planteamientos y posicionamientos diferentes- Por otro lado, la comisión parlamentaria creada hace ya mucho tiempo (con secreto y nocturnidad como decía alguien con cierta autoridad) para el estudio de la posible viabilidad o no de la fusión no se ha manifestado para nada. ¿A qué esperan los miembros de esta comisión con la que está cayendo? Tal vez a que alguien les diga lo que hay que decir en el momento oportuno y aunque no sea ya el momento adecuado ¿O tal vez (¡ojo, que las cajas no están politizadas!) hasta que los políticos, y una vez repartidas sus respectivas cuotas de poder, se pongan de acuerdo? No quiero pensar en otro tipo de intereses personales porque eso ya sería el colmo y esta bendita y sufrida tierra nuestra no se lo merece. Por otro lado, manifestar también como obstáculo o problema –se ha esgrimido absurdamente en más de una opinión– el argumento trasnochado y pueblerino de la futura ubicación de la sede central me parece de lo más arcaico e irresponsable.
Para terminar, existe un tema dentro de este contexto que ninguno –o casi ninguno– de los muchos opinantes han tocado y es el tema de los más de 2.000 empleados que forman las plantillas de ambas cajas y ello es muy serio. Es evidente que ante una fusión, caso de realizarse, la duplicidad de oficinas en muchos casos y de servicios centrales, y más al ser éstos últimos unificados, pueda llevar consigo un posible ajuste en las plantillas; o sea, prejubilaciones anticipadas o algún tipo de ERE. Que sepan los responsables de las futuras negociaciones entre las partes implicadas que, de producirse el proceso de fusión (y me atribuyo una opinión que aunque personal tal vez pueda parecer atrevida), ahí estarán, sin fisuras ni protagonismos personales, todos los representantes de los trabajadores; independientemente también de las siglas a las que cada uno pueda pertenecer. Otra cosa sería una guerra estéril, inútil y con consecuencias nefastas para muchos en el futuro.
José Morán. Consejero general de Caja de Extremadura en representación de los empleados.
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José Jarones. Cámara de Cáceres.
«Si la fusión mejora la situación de eficacia financiera, bienvenida sea»
– ¿Ve necesaria la fusión de las Cajas Extremeñas?
– Si es para que aumenten los criterios de eficacia financiera y de mejor servicio a las empresas y particulares, entiendo que sí es necesaria. Considero que son muchos los proyectos empresariales que requieren de una mayor concentración de capitales para llevarlos a efecto. Por ejemplo, cabe reseñar la iniciativa del aeropuerto internacional de Cáceres que actualmente está liderando Caja Extremadura.–¿Está preparada la sociedad para esta fusión?
– Los que deben estar preparados son los Consejos de administración de las entidades y las propias cajas, entendiéndolas en su sentido más amplio. Son ellas las que deben saber transmitir y explicar con claridad a la sociedad que los sostienen los beneficios que tendría la fusión de ambas entidades.
– ¿Qué ventajas y escollos pueden encontrarse en el proceso?
– Entre las ventajas principales que veo estaría el conseguir mayor músculo financiero. Entre las desventajas, destaco que la sociedad extremeña no entendiese determinadas actuaciones que se llevaran a cabo durante el proceso, y que sirvieran para desunir a la sociedad, en un futuro en el que es necesario estar más unidos que nunca.– Mucha gente habla de las tensiones territoriales Cáceres-Badajoz como un posible escollo. ¿Está de acuerdo?
– Sí, y no reconocer un problema es no tener intención de resolverlo. Por eso, todo el proceso de fusión, en caso de realizarse, debería ser transparente para no generar desconfianza.
– ¿Cómo vería que se fusionaran con otras cajas de fuera de la región?
– No creo que actualmente se estén dando las circunstancias necesarias para esto, ni que la sociedad extremeña lo viera en estos momentos con buenos ojos, pues nos queda camino por recorrer en la propia región en ese mismo sentido.
– ¿Se han dado hasta el momento los pasos adecuados?
– Lo desconozco. En estos momentos se encuentra en debate en algunos círculos de la sociedad extremeña, pero considero que no ha llegado al conjunto de la misma.
– ¿Cuándo cree que culminará el proceso?
– Primero debe empezar. Se ha dicho que la actual situación de crisis no es el mejor momento. Quizás, nos deberían informar si trae ventajas, por ejemplo, en la mejora de la situación crediticia actual. Si es así, el argumento de que ahora no es el momento se desvanece. Deberían analizarse con precisión las ventajas y desventajas de la fusión en el momento actual. Habría que ponerlas en una balanza y decidir si mejoraría la obra social o el crédito, si serían más eficaces, etcétera…
– ¿Cuál debe ser el criterio predominante en la fusión, el político o el económico?
– El de política económica. Es decir, los criterios de eficacia, rentabilidad y servicio a la comunidad. No debemos olvidar que son entidades que tienen la obligación de revertir parte de sus beneficios en obras sociales, y por otro lado tienen que atender eficazmente a las empresas y particulares, pues tienen una gran importancia en la economía regional como motor financiero. Por este motivo, si la fusión va a mejorar la actual situación de atención y eficacia financiera, bienvenida sea.
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Ni comer ni dejar comer: fracaso del proyecto de fusión por motivos electorales.
Como ya toda la plantilla sabe, el pasado viernes la asamblea de KUTXA no alcanzaba los dos tercios necesarios para dar validez a su fusión con BBK, en cuya asamblea el proyecto fue aprobado con el 72% de los votos.
Los intereses electorales se han impuesto sobre la conveniencia económica y las necesidades sociales. La fusión de BBK y KUTXA era una magnífica oportunidad para avanzar por una camino que van a tener que transitar muchas entidades financieras para hacer frente a los efectos y consecuencias de la crisis económica y financiera que tenemos encima y cuya duración y profundidad es todavía una inquietante incógnita.
La fusión, en lo que a las plantillas se refiere, habría arrancado con un magnífico acuerdo laboral, impulsado por CC.OO. y suscrito también por Pixkanaka, que daba estabilidad y seguridad a las relaciones laborales, dando respuesta a las aspiraciones de prejubilación de un amplio colectivo de las dos cajas, regularizaba la situación de las personas en licencia retribuida de KUTXA, cerrando el paso a los traslados forzosos y dando garantías de empleo, incluso a las personas con contrato eventual, unificando la jornada de las dos cajas en torno a la de BBK, mejorando sensiblemente las aportaciones a las EPSVs (aumento de aportación y voluntariedad efectiva para las aportaciones de la plantilla en el caso de BBK y casi duplicaba la aportación en el caso de KUTXA), mejorando las condiciones de los prestamos de vivienda habitual de los dos colectivos. Una minucia, vamos.
Todo esto se ha ido al garete con la inestimable colaboración de la minoría sindical, ELA y LAB, que han sumado sus votos en las asambleas del viernes a los del PP y PSE para impedir que el acuerdo se aplicara. Pero detrás de toda esa pantalla de humo que ha intentado levantar esta “cofradía del santo reproche” con sus pronunciamientos de algunos comités de BBK y sus manipulaciones del acuerdo está su pretensión de expulsar a la plantilla de la expansión de las relaciones laborales aún a costa de perjudicar a toda la plantilla. Lo curioso es que en ese intento hayan encontrado la dócil colaboración de ALE (los autoproclamados campeones de la expansión), ASPEM (¿tendrá algo que decir su delegado de Barcelona?) e incluso la menguada representación de UGT (¡una representante entre 150 en el conjunto de las dos cajas!).
Al menos las plantillas tienen cerca a una parte de los responsables de que el proyecto de fusión no vaya adelante a los que pedir explicaciones.
Por nuestra parte hemos dejado claro, una vez más, nuestros criterios para cualquier proceso de fusión: acuerdo laboral previo, reforzamiento de la Obra Social, pluralidad en los órganos de gobierno. Y, por supuesto, mantenimiento de la unidad de empresa en todo lo que concierne a las relaciones laborales: Una plantilla, un único convenio.
Bilbao-Donostia, 1 de diciembre de 2008.