Categoría: Fusiones

  • JOSÉ LUIS JOLÓ EMPRESARIO

    «Nadie asegura que en el corto o medio plazo las actuales cajas sean rentables»

    – ¿Ve necesaria la fusión de las cajas de ahorro extremeñas?

    – Sin duda ninguna, soy partidario de la fusión. Incluso, casi la veo necesaria. Al margen de que las dos entidades son eficientes y rentables, nadie asegura hoy que lo vayan a ser a corto o medio plazo. El aumento de masa crítica las hará menos vulnerables a los nuevos problemas que están apareciendo en la economía global.

    – ¿Qué beneficios puede tener?

    – Muchos. Entre ellos un aumento sustancial de los fondos propios. También una significativa mejora de costes en informática y organización, y un único departamento de riesgos y de marketing. Otras ventajas serán una revisión de la red de oficinas, un máximo aprovechamiento de sinergias y la orientación a una nueva cultura corporativa.

    – Actualmente, ¿se dan las circunstancias necesarias?

    – Desde hace unos años, la fusión ha estado en el pensamiento político, pero por distintas cuestiones el proyecto ha quedado aparcado. Ahora se dan, todavía de forma más clara, las circunstancias necesarias. No sólo hay que tener en cuenta los peligros de crisis, sino la exposición al riesgo de ciertos sectores, y sobre todo las nuevas incertidumbres que están aflorando en un mercado global.

    – Para culminar el proceso, ¿debe haber cambios externos en el ámbito social o político?

    – Más que culminar, diría que para iniciar el proceso son necesarios cambios. Entre ellos la voluntad política, que no tengo duda de que la hay, cambios societarios con menos politización de los órganos de gobierno, y una mayor profesionalización en la orientación estratégica.

    – ¿Ve necesario que la fusión incluya de alguna manera a entidades de fuera de la región?

    – Antes de plantear una fusión fuera, se debería contemplar si es posible incorporar a otras entidades de la región, como las cajas rurales. Aún sabiendo que pudiera haber alguna complejidad por sus estatutos, sería muy beneficiosa una entidad financiera única y con el mayor músculo financiero posible. No veo posible en el corto plazo la fusión con otra entidad de fuera, porque entiendo que lo primero que debemos hacer es consolidar y proyectar la nueva entidad resultante.

    – ¿Cuáles son los escollos más importantes?

    – Estos procesos son lentos, con mucha complejidad en su desarrollo y con ciertas incertidumbres que hay que despejar desde el principio. Para ello, es necesario tener una estrategia muy bien definida y un equipo directivo mentalizado en la responsabilidad asumida, sin que haya interferencias de ninguna clase, tanto políticas como públicas. Los procesos de fusión tienen muchas amenazas, pero son una gran oportunidad. He participado de forma directa en tres fusiones, algunas traumáticas, y he llevado a cabo dos absorciones y hay un mensaje que quiero manifestar: la suma de las entidades fusionadas no da nunca el sumando de las dos. Durante el proceso hay pérdidas de negocio, por la concentración de riesgos y por otros motivos. El resultado de uno más uno no da dos, previsiblemente da 1,5.

    – ¿Cuándo cree que se alcanzará?

    – Cuando las autoridades políticas tengan los informes y tomen la decisión y voluntad política para llevarla a cabo. Entiendo que pocos escenarios son tan favorables para llevarlo a cabo, sin prisa pero sin pausa.

  • Julián Carretero Secretario CC.OO.

    «Es imprescindible que se mantenga la naturaleza jurídica de la entidad»

     

    ¿Ve necesaria la fusión de las cajas de ahorro extremeñas?

    -Creo que es conveniente. Soy partidario de las fusiones por voluntad. Las obligadas por la necesidad suelen suceder cuando las cosas no van bien. Hemos venido defendiendo reiteradamente la fusión porque sería muy importante contar con más músculo financiero, para que fuera el motor de un giro del modelo de crecimiento. Por otro lado, es lógico pensar que una entidad más grande puede afrontar también mejor las situaciones financieras de cara a los usuarios.

    Actualmente, ¿se dan las circunstancias necesarias?

    -Precisamente porque creo que se debe ir a una fusión por voluntad, todo lo que sea dejar correr el tiempo no beneficia. Estas cosas hay que abordarlas. Pero creo que la actual situación económica no debe ser ningún impedimento. Siempre y cuando, lógicamente, existan las voluntades y los consensos necesarios. La premisa fundamental es que haya un plan de viabilidad empresarial que la justifique. Si no lo hay, no tiene sentido. En segundo lugar, hay que buscar unos objetivos. El principal debe ser contribuir de mejor manera al desarrollo económico. Ese objetivo está consensuado en términos sociales y políticos.

    Habla de beneficios, ¿y los problemas?

    -Hay que tener en cuenta que estas cosas necesitan unos plazos, que además son diferentes. Tomar la decisión es lo que menos tiempo lleva, ejecutar el proceso tarda más, son las cuestiones técnicas de cualquier fusión. A veces se da más importancia a cosas menores, como la sede o el nombre que tendrá. Lo más importante es la cuestión económica y de empleo. Sin embargo, lo que más me preocupa es que hay que mantener la naturaleza jurídica de la caja. Eso significa que el mayor peso de las decisiones tiene que seguir teniendo un valor político y social. Hay muchos ojos puestos en esto y la banca privada lleva años detrás de las cajas para meter el diente.

    Para culminar el proceso, ¿debe haber cambios externos, en el ámbito social, político?

    -No tiene que haber una preparación de la sociedad. Estas cosas no la influyen. Y es que hablamos de estas cosas como si fueran algo extraordinario. Aquí se ha dado, con Caja Cáceres y Caja Plasencia. Fuera se está dando en Andalucía, Castilla y León…

    ¿Ve necesario que se incluya a entidades de fuera de la región? Usted fue de los primeros en hablar de ello…

    -Lo único que yo puse de manifiesto es, ni más ni menos, que poner encima de la mesa lo que todo el mundo sabe. Seríamos ilusos si pensáramos que cualquier proceso en esa dirección se iba a quedar en el ámbito regional. Siempre y cuando responda a una serie de objetivos y se mantenga la naturaleza jurídica de las cajas.

    ¿Le parece que los pasos que se han realizado hasta el momento son los correctos?

    -Hasta que no se tenga un dictamen, no sé si la Comisión de la Asamblea va a a contribuir. De todas maneras, creo que hay que quitarle dramatismo. Son los órganos de gobierno los que deben tomar la decisión. Ese respeto hay que tenerlo. La naturaleza social de las cajas hace que tenga que haber un debate social y político. Lo que sería malo es que prevaleciera un planteamiento político sobre uno de viabilidad económica. Si lo que se ha planteado era un camino a resolver porque la sociedad tiene cosas de decir sobre el tema, pues está bien.

  • JUAN VEGA | PROFESOR DE LA UEX

    «Se puede ser más competitivo y eficiente si se es más grande»

    -¿Ve necesaria la fusión de las cajas de ahorro extremeñas?

    -Es claramente necesaria. En contra de muchas opiniones, no porque la actual coyuntura de crisis lo exija, sino porque es necesario para un desarrollo estratégico del sistema financiero extremeño. Es decir, se está yendo hacia entidades más grandes, enfocadas hacia la diversificación del negocio financiero, entre otros aspectos. En definitiva, una nueva entidad con mayor capacidad para afrontar inversiones de cualquier tipo.

    -¿Qué beneficios puede tener?

    -Lo resumo en tres palabras: economías de escala. Se puede ser más competitivo y más eficiente si es más grande. Se trata de tener un tamaño adecuado ante la reestructuración del nuevo mapa financiero. Además esto no ocurre sólo en banca, sino también en otros sectores, como construcción o telecomunicaciones.

    -¿Ve algún inconveniente?

    -Se habla del inconveniente de dónde irá la sede social o qué personas la dirigirán. Desde mi punto de vista, esos son problemas de poca entidad. El principal puede ser la redundancia de oficinas y personal. Es decir, la realización de los ajustes necesarios para que la fusión no resulte traumática. En otras palabras, los ajustes deben realizarse en términos de reubicación, no contando el número de sobrantes. Creo que esto es lo fundamental.

    -Actualmente, ¿se dan las circunstancias necesarias para la fusión?

    -¿Existe consenso político real para abordar la fusión entre los dos grandes partidos? ¿Los cuadros directivos de las entidades realmente la apoyan? Si no se cumplen estas dos premisas, hay claras limitaciones, no se debería implantar. El planteamiento de la nueva entidad tiene que estar apoyado por las instituciones y por los directivos.

    -¿Ve necesario que la fusión incluya de alguna manera a entidades de fuera de la región?

    -Lo veo muy complicado. Se habla de esta fusión desde hace años y no resulta fácil. Luego, si no es fácil entre dos entidades extremeñas, mucho más difícil es incorporar entidades de fuera.

    -¿Cuál son los escollos más importantes para conseguir la fusión?

    -Para mí lo más importante es que se transmita bien la idea. Es decir, primero hay que conocerla muy bien. Segundo, hay que darla a conocer muy bien. Se tiene que transmitir perfectamente que es buena para la región. Y por supuesto, se tiene que realizar un proceso transparente. Que los empleados y las organizaciones sociales lo vean como una oportunidad, no como una amenaza. No es fácil de conseguir.

    -¿Cuándo cree que se alcanzará?

    -No soy adivino. Por lo que se ha leído en prensa, se manejaba a priori la fecha de 2010. Para mí no debería retrasarse mucho más, porque ya llevan varios años, y no se trata de postergarlo.

    -¿Le parece que los pasos que se han realizado hasta el momento son los correctos?

    -Creo que sí. La comisión de la Asamblea está trabajando bien, con discreción, desde luego, y también con sensibilidad. Las declaraciones de los políticos y los directivos también son tranquilas. Se está haciendo bien.

    -Una sola caja, ¿debe ser un objetivo más político o económico?

    -Desde mi punto de vista, el objetivo debe ser sobre todo económico. Vamos a un escenario de entidades mayores, aunque hay que tener en cuenta que la caja fusionada no estará entre las más grandes.

  • JUAN SILLERO, CONSEJERO GRUPO GALLARDO

    «En un principio, la fusión de las dos cajas regionales parece suficiente»

    -¿Ve necesaria la fusión de las cajas de ahorro extremeñas?

    -Yo pienso que esta opción es buena en sí misma. Evidentemente, el aumento de tamaño va a significar un incremento de capacidades y también debería significar una disminución de costes. Una caja grande tendría más capacidad para entrar en proyectos importantes. Creo que es una buena decisión.

    -¿Qué beneficios puede tener?

    -Sobre todo, el de tener más capacidad para poder entrar en proyectos económicos de una importante dimensión.

    -Actualmente, ¿se dan las circunstancias necesarias para la fusión?

    -Creo que en la sociedad sí que se dan las circunstancias. No conozco a fondo el entramado político. Aquí hay una cuestión, el acuerdo tiene que llegar entre los órganos de gobierno de las dos entidades. Lógicamente, ese acuerdo tiene que ser impulsado políticamente. No tengo un conocimiento profundo de qué opinión tienen los órganos de las cajas extremeñas y del entramado político, porque además no es una cuestión sólo del partido gobernante.

    -Para culminar el proceso, ¿debe haber cambios externos, en el ámbito social, político?

    -Entiendo que se dan todas las circunstancias para lograrlo. No tiene que haber un cambio en la sociedad para permitir la fusión de las cajas. No creo que tenga nada que ver una cosa con la otra.

    -¿Ve necesario que la fusión incluya de alguna manera a entidades de fuera de la región?

    -En principio, parece que la fusión entre las dos cajas extremeñas es suficiente. Además, hay que tener en cuenta que es un proceso muy complicado, y que no se deberían incorporar otros elementos que lo complicaran aún más. Dicho esto, vivimos en una economía globalizada, por lo que no es descabellado pensar en soluciones de este tipo. La gente que ha abogado por esta opción busca tener una entidad con más fuerza de la que puedan tener las dos cajas. No es descabellado pensar en esto, pero opino que la fusión de las dos entidades extremeñas genera suficientes complicaciones como para ponerse a pensar en fusiones suprarregionales. Luego hay otro aspecto, que habría que analizar, que es la territorialidad. Estas cajas han estado muy ligadas al territorio. Yo empezaría a pensar por unir las dos. A pesar de todo, no es un proceso fácil.

    -¿Cuál son los escollos más importantes para conseguir la fusión?

    -Fundamentalmente, debe ser una decisión política-profesional de los órganos de gobierno de las cajas, no de los partidos políticos. Quiero que se entienda este concepto de política. Ellos son los que mejor conocen la situación de sus entidades. Luego, la decisión debe ser apoyada por los políticos.

    -¿Cuándo cree que se alcanzará?

    -Ya he apuntado que es un proceso complicado, que requiere tiempo. En cualquier proceso de este tipo aparecen dos culturas distintas. Lo primero es que los órganos de gobierno deben tomar la decisión de llevarlo a efecto. Sin embargo, hay un largo camino que recorrer.

    -¿Le parece que los pasos que se han realizado hasta el momento son los correctos?

    -Reitero que debe ser un acuerdo de las propias entidades, desde el punto de vista económico. No creo que sea conveniente forzar el proceso.

  • JOSE MANUEL SANCHEZ ROJAS. PRESIDENTE CAJA BADAJOZ.

    Caja Badajoz quiere esperar al final de la crisis antes de hablar de fusiones

    Ahora no toca. El presidente de Caja Badajoz abogó ayer por salir primero de la actual crisis financiera antes de ponerse a pensar en fusiones con otras entidades.

    Durante la presentación del informe anual sobre la agricultura y ganadería extremeñas, José Manuel Sánchez Rojas aseveró que en estos tiempos de tormenta «lo que hay que hacer es resistir la crisis económica». «Una vez que pase, esperamos que más pronto que tarde -incidió-, nos plantearemos lo que haya que cambiar».

    A juicio del máximo responsable de la entidad, lo verdaderamente importante es superar la presente situación, «ya que hay un viento muy fuerte que nos puede llevar a todos por delante».

    A preguntas de las periodistas, aseguró que, superada la crisis, los órganos de gobierno de Caja Badajoz se plantearán la situación y tomarán la decisión que consideren más adecuada para «los intereses de la entidad, del sistema financiero y de la economía extremeña en general».

    Esta postura también vale para la posibilidad de que en la fusión también participen entidades de fuera. «¿Por qué no? -respondió- Un vez que pase la crisis, estamos abiertos a tratar todas las opciones».

    Más fuertes

    Sánchez Rojas admitió que todas las entidades están sufriendo la crisis, especialmente en el descenso de la actividad. Eso se puede comprobar en la desaceleración que durante el año pasado sufrió el crecimiento de los depósitos y créditos que los extremeños tenían.

    Sin embargo, destacó que ninguna entidad española ha necesitado que el Estado le inyecte fondos para garantizar su liquidez.

    Detalló que el sistema financiero de Extremadura goza especialmente de «buena salud». Destacó que las entidades de la región tienen más solvencia y liquidez que la media española. Por ejemplo, la que él preside tiene uno de los coeficiente de solvencia más altos del país. Con estos números, «Caja Badajoz puede cumplir con su papel en la sociedad», aseguró

    El presidente de la caja recordó que el volumen de créditos que los extremeños tienen concedidos supone un 130% de los depósitos bancarios. Hasta 2003, la dinámica era la contraria, lo que era fruto de una atonía inversora. Como sucede en el conjunto de España, la región tiene que salir fuera a pedir dinero, algo que es propio de las economías más desarrolladas.