Categoría: Fusiones

  • CCOO y UGT en Groupama y Azur acuerdan el redimensionamiento de las plantillas

    Las representaciones sindicales de CC.OO. y UGT en Groupama y Azur acuerdan con la dirección de la empresa resultante, el redimensionamiento de las plantillas mediante la firma de un protocolo de intenciones, tras la fusión de ambas empresas.

    El documento expresa la voluntad de abordar el proceso de reordenación,
    reorganización e integración de las plantillas bajo formulas orientadas
    a minorar el efecto negativo sobre el empleo, bajo el principio de
    igualdad de oportunidades.

    La empresa adquiere el compromiso de no aplicar unilateralmente medidas
    colectivas de naturaleza extintiva de contratos, ni traslados de
    carácter forzoso, así como la contratación de trabajadores temporales o
    a través de ETT, salvo por circunstancias especiales.
    Las partes acuerdan negociar en primer lugar un plan de empleo que
    determine el dimensionamiento definitivo de las plantillas y terminada
    esta fase proceder a la negociación de las condiciones laborales del
    colectivo procedente de Azur con el fin de lograr su incorporación al
    actual Convenio Colectivo de Seguros Groupama.

    En el marco de las relaciones laborales, se constata el respeto y el
    reconocimiento por parte de la empresa, la condición de representantes
    legales y sindicales de los que la ostentan a la firma del protocolo,
    durante el curso de las negociaciones. Finalizada esta etapa, se
    acuerda que la representación será la que existía, hasta las próximas
    elecciones a celebrar en el año 2.008. Los delegados de Azur mantendrán
    a titulo individual sus garantías sindicales, hasta la fecha indicada
    para la celebración de las elecciones.
    Por ultimo, la empresa se compromete a correr con todos los gastos
    necesarios para el desarrollo de las reuniones y a mantener y respetar
    todos los acuerdos contraidos en materia de responsabilidad social.

    Durante las sesiones celebradas los días 19 y 21 de septiembre, se
    constituyó la mesa negociadora, se firmó el protocolo, se acordó el
    calendario de reuniones y la empresa hizo publico que estaba previsto
    que la integración de las plantillas se realizaría el próximo 2 de
    octubre, comprometiéndose a facilitar la documentación necesaria.

  • El Ministerio de Trabajo prepara un plan para forzar una cadena de fusiones entre Mutuas en 5 años

    El sector de las mutuas de trabajo y enfermedades de trabajo está revuelto. El detonante es un plan del Ministerio de Trabajo para forzar una cadena de fusiones en un tiempo récord de cinco años con un claro objetivo: pasar del actual mapa, compuesto por 26 entidades, a otro con apenas una decena de mutuas.


    Las premuras del Gobierno ya han dado sus primeros resultados.En Cataluña, las mutuas territoriales Reddis (Reus) y MATT (Tarragona) han encaminado su integración, lo mismo que Egara (Terrassa) y SAT (Sabadell). Y la actual MC Mutual ya es una consecuencia de ese plan, fruto de la fusión entre Midat y Cyclops, y podría volver a serlo, porque en el sector también se le asigna otra unión similar con Mutua Intercomarcal.

    El caso de Midat no es baladí. Fuentes conocedoras de la operación aseguran que el Gobierno vetó la fusión entre Midat e Ibermutuamur cuando ésta ya estaba acordada entre las cúpulas de ambas entidades.El no a la fusión fue expreso aduciendo a las negociaciones del Estatuto de Cataluña, que se encontraban en su recta final, y a que la operación representaba la pérdida para Cataluña de la sede del nuevo grupo mutual, que iba a situar su cuartel central en Madrid, donde está actualmente el de Ibermutuamur.

    En todo caso, esos movimientos son sólo parte del primer paso previsto desde el Ministerio de Trabajo, que niega ningún plan expreso, pero sí admite que está incentivando un proceso ordenado para clarificar la excesiva atomización del sector.

    En una primera etapa se obligará una cascada de operaciones que permita integrar a las mutuas más pequeñas para intentar conseguir economías de escala lo antes posible y facilitar futuros procesos de negociaciones. En ese proceso inicial se sitúan las actuales conversaciones en el País Vasco, donde se está defendiendo la fusión entre Mutualia y Mutua de Navarra; en Valencia, la de Muvale con la madrileña UMI, mientras que Ibermutuamur sigue su proceso de negociaciones con Fimac y Mutua Montañesa, también catalana.

    El segundo paso, más conflictivo por los debates territoriales que puedan surgir por el camino, sería el de promover la fusión de las grandes entidades con mutuas fusionadas anteriormente, pero que todavía no han conseguido el umbral de negocio que fije el Gobierno como óptimo.

    Fuentes del sector indican que, actualmente, apenas existen dos mutuas intocables, ambas asociadas a dos grandes grupos aseguradores de capital español. Por una parte Fremap, la mutua de trabajo de Mapfre; la segunda, Asepeyo, adscrita a Catalana Occidente.El final de todo el proceso, que requerirá una legislatura más de mandato socialista, supondrá la existencia de tres mutuas con brazos sobre las 17 comunidades autónomas y otras cuatro de perfil supraautonómico, pero sin llegar a abarcar el conjunto del territorio nacional.

    En privado, los responsables del ministerio, encabezados por el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, -de la que dependen las mutuas de trabajo- se refieren a una cuestión de «eficiencia y eficacia», que vendría a completar un proceso de los años 80 también auspiciado por otro Gobierno socialista. En aquel caso, se pasó de 180 mutuas profesionales a una treintena.

    Ahora, el proceso adquiere tanto tintes técnicos como políticos.En el Ministerio de Trabajo existe interés en que las mutuas de trabajo generen mayor excedente para la Seguridad Social: el equivalente a su beneficio neto, que siempre va a parar a las arcas de la Seguridad Social, ya que los ingresos de las mutuas proceden de las cotizaciones sociales fijadas por el Estado para las empresas y los trabajadores en activo.

    Blindar la caja única

    En el ámbito político, el PSOE estaría intentando blindar la unidad de mercado y de la caja única de la Seguridad Social y, de paso, facilitar el tránsito de las mutuas de trabajo. Existe interés de que puedan convertirse a medio plazo en entidades gestoras de la Seguridad Social y abandonar su status actual de colaboradoras. Ese último extremo permitiría descongestionar en parte la sanidad pública española, víctima de un gasto creciente y de unos centros de atención desbordados por el aumento de la población y la universalidad del sistema.

    Para el caso de mejorar los ratios de eficiencia de las mutuas, el principal reto del Ministerio es conseguir reducir al máximo el nivel de extornos, un auténtico tabú en el sector. En un sector público regulado, como el de las mutuas de trabajo, legalmente es imposible competir en tarifas, aunque el Ministerio ha amenazado con rebajar unilateralmente las tarifas. La única opción para ganar cuota de mercado pasa por convencer a ejecutivos y empresarios que acepten rebajas en las cuotas pero sin que los descuentos se apliquen sobre éstos. Se trata, en realidad, de comisiones que las mutuas de trabajo -en algunos casos alcanzan el 30% para empresas con plantillas extensas- aceptan pagar indirectamente a cambio del contrato de una empresa.

    Desde un ordenador o un coche para el ejecutivo de turno a, incluso, la financiación para crear un nuevo pequeño centro de trabajo.Según fuentes del sector, el contrato para una empresa de 20 trabajadores puede generar un extorno de 6.000 euros. La dificultad estriba en encontrar ese tipo de faltas.

    Autorregulación sobre buenas prácticas

    Las mutuas de accidentes de trabajo y enfermedad profesional suscribieron ayer un compromiso de autorregulación por el que crearán un código de buenas prácticas y transparencia, en colaboración con la administración de la Seguridad Social, que articule un conjunto de mecanismos para garantizar la competencia leal y de cuyo cumplimiento se encargará la propia administración.

    El secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, presente en la firma del acuerdo, expresó su satisfacción por este compromiso, que ha contado con la unanimidad de las 26 asociaciones mutualistas.

    El acuerdo contempla la puesta en marcha de un órgano interno de resolución de conflictos. Asimismo, el nivel de cumplimiento del código se revisará de forma periódica.

    El acuerdo obliga a los firmantes a tipificar las prácticas que deben quedar completamente excluidas -entre ellas, las que puedan menoscabar el patrimonio de la Seguridad Social- o aquellas otras que otorguen beneficios que superen el ámbito de las prestaciones reglamentarias o que vulneren la separación entre los servicios que otorgan las mutuas y los que prestan las sociedades de prevención.

    El Mundo

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  • Historia de un empleado BS

    04 08 06 Carta que hemos recibido de un empleado de Banco Sabadell. (PDF:Cat. / Cast.)

    HISTORIA DE UN EMPLEADO BS

    (carta recibida de un empleado del Banco Sabadell)

    Ya hace años que entré a trabajar en el Banco Sabadell. Aquello era bastante diferente de lo que ahora es esta empresa. El sentimiento de trabajar para aquel Banco Sabadell era de orgullo y causaba admiración en el entorno de los allegados.

    Yo estaba contento porque pensaba que era un trabajo con un buen horario que me permitiría compatibilizar el trabajo con la familia y mis intereses por otros temas. Con los años ha resultado que de aquel horario queda poco porque me dijeron que si quería “mejorar” tendría que poner más tiempo. Dije que sí y primero empecé a descuidar mis intereses personales y al final incluso a la familia. I no dije nada de lo que pensaba.

    Aquel banco que me ayudaba a pagar las gafas que necesitaba a fuerza de puntear listados y que incluso, si requería otro tipo de intervenciones médicas, también me daba soporte económico. Ay! Aquello se acabó. Me lo quitaron. Pero yo, agradecido por los favores ya recibidos, no dije nada de lo que pensaba.

    Llegaron los ordenadores y pensé que sería una ayuda para mejorar el rendimiento y tal vez podría dedicar un poco más de tiempo a la familia. Sin embargo, en vez de eso, cada vez tengo que estar más pendiente de mil y una historias que el ordenador me comunica: normas que he de cumplir, circulares que he de leer, correos que no paran de llegar, formularios que he de cumplimentar. Uf! Un sinfín de tareas. Y de aquel tiempo que pensaba recuperar, nada de nada. Pero no dije nada de lo que pensaba.

    Más recientemente, han empezado a quitarme salario de la nómina. Por lo que se ve ya no tengo derecho a que el tiempo que he dedicado a “esta casa” me lo retribuyan y aquella pequeña alegría que tenía cuando caía un trienio me la quitan de otros conceptos que dicen que son “voluntarios”. Adiós a la antigüedad! Y no he dicho nada.

    Dicen que me premian el esfuerzo que he dedicado al Banco y a su crecimiento con los bancos que han ido incorporando al Grupo. Pero en realidad, me lo acaban quitando de esos conceptos “voluntarios”, de esta nómina que ni siquiera entiendo muy bien. A pesar de todo, no digo nada. Callo.

    Un día, me puse a pensar sobre mi silencio. ¿Porqué no digo nada? ¿Porqué callo? ¿Puede ser que tenga miedo a levantar la voz por lo que me puedan hacer? Pero, ¿es que no me han hecho ya bastante?

    He decidido que a partir de ahora no me voy a callar, voy a reclamar y a protestar cada vez que me agredan. No vaya a ser que un día me encuentre con que también me han quitado mi voz.

    Sabadell, agosto de 2006

  • Prejubilaciones en el Urquijo

    03 08 06 Hemos manifestado a la dirección de Banco Sabadell que estamos dispuestos a firmar el acuerdo si es para todos los trabajadores y se garantizan las condiciones de prejubilación en caso de cambio normativo. (PDF:Cast.)

    Por seguridad jurídica, podemos firmar si están todos

    Tal y como indicábamos en nuestra circular con UGT y CGT, hemos analizado el contenido del acuerdo firmado por CSI-CSIF, CC y ELA y, efectivamente, tal y como ya anticipábamos se mantienen las diferencias en los puntos que detallábamos en dicha circular. No obstante y haciendo un esfuerzo de responsabilidad, que esperamos sea correspondido por la dirección de Banco Sabadell, queremos manifestar nuestra disposición a firmar el acuerdo si se incorpora a los trabajadores de los colectivos 1 y 3 del Plan de Pensiones y se incluye el punto SEXTO del acuerdo de prejubilaciones de Banco Sabadell, que garantiza las condiciones de prejubilación, en caso de cambio normativo. Los motivos de esta decisión y propuesta son claros y sencillos, pero importantes para nosotros y creemos que para todos los trabajadores de Banco Urquijo: 1. No queremos dejar el despido como la única posibilidad legal de jubilación anticipada para los trabajadores que no estén recogidos en el acuerdo de prejubilaciones, porque las únicas posibilidades legales de jubilarse anticipadamente en la Seguridad Social son alguna de estas tres situaciones:  Tener cotizaciones antes del 1 de enero de 1967.  Estar amparado por un acuerdo colectivo, aunque no se tengan cotizaciones anteriores al 01/01/1967. Por ello la importancia de incluir a todos en el acuerdo.  Estar despedido, al menos seis meses antes de pedir la jubilación anticipada. 2. Un acuerdo de eficacia general que también incluya, como en el Sabadell, un punto de garantía de mantenimiento de las condiciones, en caso de cambio normativo, garantiza mayor seguridad jurídica a todos los trabajadores afectados y también a la empresa. La voluntad de CC.OO. es defender los intereses de todos los trabajadores, sin exclusión, y colaborar para que el proceso de fusión se desarrolle de la mejor forma posible. Los trabajadores, y los sindicatos como sus representantes, somos los máximos interesados en garantizar que el proceso de integración se hace de la forma mejor y más exitosa posible, porque está en juego tanto nuestros puestos de trabajo, como las condiciones de los mismos. Desde ese ejercicio de responsabilidad y a pesar de que el resto de condiciones sean inferiores al anterior acuerdo de prejubilaciones, manifestamos nuestra disposición de firma del acuerdo, si al mismo se incorporan los dos colectivos que faltan. No sólo no es una petición descabellada, es una necesidad por seguridad jurídica y para dar el mismo tratamiento en Banco Urquijo que se ha dado en el acuerdo de prejubilaciones de Banco Sabadell, que sí ha firmado CC.OO. y que “afecta a la totalidad de la plantilla”. Creemos que la profesionalidad de los trabajadores, demostrada durante muchos años, y la seguridad necesaria para seguir ejerciéndola en Banco Sabadell, exigen este esfuerzo que esperamos sea compartido por la dirección de Banco Sabadell.

    Agosto de 2006

  • Fusión virtual o incapacidad para poner en marcha un proyecto de futuro

    Da la impresión, por el goteo de informaciones que se han venido produciendo en la prensa económica, que lo de la fusión virtual más bien puede quedar en agua de borrajas. Pero no porque no haya interés por parte de una serie de cajas rurales en llegar a concretar acuerdos de este tipo.

    Para mantener los ritmos de crecimiento

    Durante años, las cajas rurales han venido utilizando todos los sistemas
    posibles para financiar la fuerte expansión crediticia que ha tenido
    lugar en los últimos tiempos. La utilización de la titulización
    ha sido generalizada, pero éste es un recurso limitado.

    Las cajas rurales más grandes, hace tiempo que han visto la necesidad
    de buscar nueva financiación en los mercados internacionales con objeto
    de mantener los ritmos de crecimiento. Pero la escasa dimensión de estas
    entidades, en la escala internacional, provoca que dicha financiación
    sea cara, especialmente en comparación con los tipos de interés
    que consiguen los grandes bancos y cajas de ahorro.

    La consecuencia es que las otras entidades pueden seguir creciendo en activo
    a unos tipos más competitivos que los de las cajas rurales, lo que va
    abriendo una brecha cada vez mayor entre la rentabilidad de unos y la de otros.

    Estos procesos no son nuevos

    Hace ya casi 10 años, una consultora hizo un estudio de las cajas rurales,
    el famoso Informe McKinsey, en el que ya se manifestaba la necesidad imperiosa
    que tenían las cajas rurales de buscar fórmulas de asociación
    si querían afrontar con garantías el futuro. McKinsey era muy
    claro al respecto de que, si este sector no avanzaba en procesos de integración
    (reducción de costes, economía de escala, etc), las posibilidades
    de futuro se reducirían sustancialmente.

    De hecho, en aquella época, los años 1996-1997, se creó
    el denominado G-7, o grupo formado por las cajas rurales más grandes
    y potentes, que serían las encargadas de pilotar dicho proceso de asociación/integración.

    Pero todo fue en vano. La negativa de las cajas rurales a ceder el más
    mínimo ápice de autonomía, bajo la falsa bandera de mantener
    cada uno su personalidad jurídica, dio al traste con uno de los intentos
    más serios de llegar a acuerdos beneficiosos para todas las cajas en
    cuestión.

    Se repite la jugada

    A nosotros nos parece que ahora está pasando lo mismo. Las cajas rurales
    quieren consolidar balances, quieren ir a los mercados internacionales para
    financiarse barato y poder seguir compitiendo con el Santander, con el BBVA
    y con las cajas de ahorro, pero no quieren perder la tan traída y llevada
    “personalidad jurídica”.

    ¿A quien le interesa mantener esa personalidad jurídica aun a
    costa de sacrificar el futuro de las entidades? Únicamente a unos Consejos
    Rectores que piensan más en mantener su estatus de privilegio que en
    fortalecer y buscar viabilidad para estas entidades tan necesitadas de tamaño.
    Y a unos equipos de dirección que pueden ver peligrar sus sillones en
    caso de que la búsqueda de tamaño sea real.

    ¿Quiénes son los grandes perjudicados de esta política
    tan miope? Los trabajadores, los socios y los clientes de las cajas rurales,
    porque lejos de encontrarse con empresas dinámicas que tengan capacidad
    de crecimiento y, sobre todo, capacidad para afrontar los retos futuros, se
    encuentran con empresas cuya propia incapacidad para llegar a acuerdos, está
    hipotecando ese futuro.

    La división del sector cada vez es más manifiesta

    Todo lo anteriormente dicho está llevando al sector de cooperativas
    de crédito a una división cada vez mayor. En las Asambleas de
    RGA, del Banco Cooperativo, etc., ya es habitual ver a dos o tres bandos en
    las votaciones. No se trata de cuestiones puntuales, sino de estrategias y alianzas
    que cada vez son más estables, lo que, no nos cabe duda, hará
    muy complicada la recomposición de anteriores consensos.

    Desde Comfia-CC.OO. consideramos que los Consejos Rectores y los equipos de
    dirección de las cajas rurales tienen la obligación de buscar
    elementos de confluencia, consensos para alcanzar acuerdos que permitan defender
    el futuro de las entidades. No nos vale poner delante la pantalla de la “personalidad
    jurídica”, pues ello no es más que una falacia para seguir
    manteniendo los privilegios y las posiciones.

    Son necesarios consejos rectores valientes que, en caso necesario, estén
    dispuestos a hablar de tu a tu con el de enfrente, y que antepongan los intereses
    generales de las empresas (trabajadores, socios, clientes) a los suyos propios.

    Madrid, julio 2006.

    Desmentido de la Asociación Española de Cajas Rurales acerca de la Fusión Virtual