Categoría: Jornada

  • Nuevo paseo al Sima

    De toda nuestra plataforma, única y exclusivamente, han hecho una valoración en costes

    >> Ver el comunicado en PDF-17 julio 2007

    Desde COMFIA-CCOO lamentamos deciros que la reunión de Mesa de Convenio de ayer, 17 de julio de 2007, ha sido un paseo más para vernos las caras nuevamente con nuestra patronal, de la que lo único que hemos obtenido ha sido una enmienda a la totalidad a nuestras propuestas.

    De toda nuestra plataforma, única y exclusivamente, han hecho una valoración en costes



    Según ellos nuestras peticiones suponen un aumento del 8 %; desde COMFIA-CCOO, no entendemos que es lo que se ha tenido en cuenta para llegar a este porcentaje, ya que muchas de las propuestas no suponían coste alguno para la patronal, tales como:

    – Reducción del plazo de solicitud para los días sueltos.
    – Tiempo necesario para acompañar a consultas médicas a menores de 14 años, familiares dependientes o discapacitados.
    – Que los 3 días por hospitalización puedan cogerse dentro de los diez días siguientes al hecho causante.
    – Compensación del día libre retribuido dentro del mismo mes, si no fuera así no podrá ser denegado por la empresa en la fecha en que el trabajador lo solicite.

    Este es el Fruto del compromiso adquirido en la pasada reunión del 4 de julio, donde nos aseguraron que estudiarían profundamente nuestras propuestas.

    Esperamos que en el periodo estival este Fruto madure y tengan en cuenta además de los recursos económicos, a los recursos humanos, que somos la base de las empresas.

    Volveremos a vernos el próximo 5 de septiembre.

    Vosotras, vosotros sois nuestra fuerza
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    Agrupación de Telemárketing COMFIA-CCOO

  • Iberphone S.A.U. España: Pago de Pluses en Vacaciones

    Comfia CCOO ha exigido el pago de todos los pluses (idiomas, nocturnidad, domingos, festivos y festivos especiales) en la retribución del periodo vacacional.

    Como resultado del Conflicto Colectivo interpuesto por  COMFÍA-CC.OO a Iberphone S.A.U. por el pago de pluses de domingos y festivos en periodo de vacaciones, el Acto de Mediación  del día 10 de julio de 2007 en el SIMA se ha firmado el siguiente acuerdo:

    • Los trabajadores percibirán a partir del 1º de enero de 2007   durante el periodo de vacaciones, la media de lo que hayan percibido por los complementos de domingo, festivos, y festivos especiales
    • Se calculara sumando las cantidades de complementos del año en curso que haya generado cada trabajador(domingo, festivos y festivos especiales).
    • La cantidad resultante se divide en 360 días(12 meses de 30 días) y se multiplica por 32(días de vacaciones que marca el convenio).
    • El importe se hará efectivo con la nomina del mes de enero de  cada año vencido, salvo en casos de abandonar antes la empresa, que  se abonara con el correspondiente finiquito.

    No dudéis en acudir a nuestros delegados para cualquier consulta, y una vez mas ha sido la sección sindical de COMFIA-CCOO, quien ha defendido vuestros derechos y ha impedido a la empresa, quedarse con un solo céntimo de los trabajadores, exigiendo el pago de todos los pluses (idiomas, nocturnidad, domingos, festivos y festivos especiales) en la retribución del periodo vacacional.

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  • JUSTICIA EN EL BANCO POPULAR

    Después de casi un año de negociaciones, comunicados, artículos, concentraciones, etc., por fin podemos informar que los trabajadores de Atos Origin que prestan sus servicios en el Banco Popular van a poder disfrutar de un acuerdo satisfactorio, según ellos mismos nos han hecho saber.
    Este acuerdo, al margen de la iniciativa tomada por Comfia CC.OO. (que ha estado en permanente contacto con los trabajadores), ha sido finalmente posible gracias a que los propios compañeros allí desplazados decidieron, por unanimidad, no aceptar el capricho del Banco, que pretendía eliminar la jornada de verano por imposición y sin abonar ni un solo Euro.

    Puedes leer el documento en PDF aquí

  • La baja maternal permite aplazar las vacaciones al año siguiente

    El Constitucional diferencia entre una baja por enfermedad y una por maternidad, ‘íntimamente relacionada con la condición femenina de la trabajadora’. Establece que la baja maternal no afecta al disfrute de las vacaciones, que podrán aplazarse hasta superar si es preciso el límite del año natural al que corresponden.

    Discriminación directa por razón de sexo. Es lo que el Tribunal Constitucional (TC) ha estimado en una sentencia en la que juzgaba el caso de una mujer a quien su empresa denegó el disfrute a su mes de vacaciones porque, tras una baja por incapacidad temporal encadenada a un permiso de maternidad, había superado el año natural que tenía para disfrutarlas.


    Los hechos transcurrieron así: en 2002 una mujer con contrato laboral indefinido en un ayuntamiento debía disfrutar de sus vacaciones durante el mes de agosto. Un día antes de que comenzaran sus vacaciones causó baja por enfermedad común, que se prolongó hasta el 25 de septiembre. Ese mismo día la mujer dio a luz, por lo que se acogió a la licencia por maternidad por un periodo de 16 semanas, que expiraron el 14 de enero. La trabajadora informó de que su deseo era que su mes de vacaciones retribuidas le fuera acumulado a la baja de maternidad. Esto es, que empezaran el 15 de enero de 2003 y concluyeran el 15 de febrero. Sin embargo, el ayuntamiento denegó su petición al considerar que su periodo de vacaciones estaba fijado para el mes de agosto y le recordó que las vacaciones son anuales y que el derecho a disfrutarlas caduca con el año. El TC señala que la negativa a que la trabajadora pudiera coger sus vacaciones fue una decisión discriminatoria por razón de sexo, ‘en cuanto se fundó en el momento y las circunstancias de su embarazo y posterior maternidad’.


    Según el TC esta discriminación incluye ‘aquellos tratamientos peyorativos que se fundan no sólo en la pura y simple constatación del sexo de la víctima, sino en la concurrencia de razones o circunstancias que tengan con el sexo de la persona una conexión directa e inequívoca, como sucede en el embarazo, elemento o factor diferencial que, por razones obvias, incide de forma exclusiva sobre las mujeres’. Así el tribunal diferencia claramente entre baja por enfermedad común y baja por maternidad. Un valor protegido por el artículo 14 de la Constitución, que excluye toda distinción o trato peyorativo a la mujer en la relación laboral.


    Una sentencia con base en el Tribunal de la UE


    La Sala primera del Tribunal Constitucional cita en su sentencia otra dictada en el mismo sentido por el Tribunal de la UE que dice que ‘cualquier trabajadora ha de poder disfrutar de sus vacaciones anuales en un periodo distinto del de su permiso de maternidad’. A ello el Constitucional añade: ‘y ha de ser así incluso cuando al servirse de tal permiso se haya superado la fecha límite para el goce de las vacaciones’.


    José Antonio Linares, socio de Cuatrecasas, recuerda que la futura ley de igualdad, que se tramita en estos momentos en el Congreso, también incluirá el concepto de considerar discriminatorio cualquier cuestión relacionada con la condición sexual de la mujer. Linares explica que la nueva doctrina, que deriva de una directiva comunitaria, puede llegar a suponer que las empresas hagan frente a nuevos gastos.Arantxa Corella


    Cinco Dias                                                                        Fecha artículo:

  • El síndrome del trabajador quemado

    Las causas de la enfermedad son la mala organización empresarial y una inadecuada predisposición del empleado

    El actual ritmo laboral, cada vez más acelerado, suele provocar periodos de estrés entre la mayoría de trabajadores. Pero estar estresado no es lo mismo que estar quemado. El burnout, como se denomina a este síndrome en los países anglosajones, aparece tras un proceso de agotamiento mental, físico y emocional continuo. Los expertos advierten de que si no se diagnostica a tiempo suele desencadenar en una depresión aguda, hasta el punto de forzar la baja laboral. Las causas de esta enfermedad son una mala organización empresarial y una inadecuada predisposición del empleado..


    La primera vez que se escuchó el termino burnout fue en 1974, en boca del psicólogo clínico alemán Herbert Freudenberger. Desde entonces, se le han dado innumerables definiciones a esta enfermedad, muchas de las cuales coinciden en tres aspectos fundamentales: agotamiento emocional, aislamiento laboral y vacío existencial, derivado de la creencia de que el trabajo que uno hace carece de sentido.


    A pesar de que el absentismo laboral causado por este síndrome supone un coste elevado para las empresas, el burnout todavía no está regulado. Si bien algunos Tribunales de Justicia ya lo han reconocido como «enfermedad profesional», en la mayoría de casos «no se suele asociar con el desarrollo del trabajo», lamenta la psicóloga Maribel Novella, profesora del Máster de Prevención de Riesgos Laborales de la Universidad Politécnica de Cataluña.     

    En su opinión, esta enfermedad depende mucho de la personalidad de cada uno, así como de los aspectos negativos que tenga que afrontar durante su jornada laboral. Las personas que potencialmente pueden desarrollar este síndrome suelen haber estado «muy motivadas» al acceder a un nuevo empleo, y haber ido perdiendo fuerzas e ilusión al ver «incumplidas sus expectativas», explica Novella. En la mayoría de casos, por otra parte, los afectados reconocen haber sido explotados por su empresa, que no cumplía con el contrato firmado.       

    Esto es, precisamente, lo que le sucedió a E. O., de 29 años, que recientemente ha recibido el alta médica después de estar quemado durante tres meses. Tras pasar por varios empleos, fue contratado como ejecutivo de cuentas por una agencia de publicidad de Barcelona, «un puesto que llevaba años deseando», recuerda.


    En su contrato se decía que su horario era de 9:00 a 14.30 y de 15.30 a 18.30, por lo que percibiría unos 1.700 euros al mes. Sin embargo, durante los dos primeros años no salió casi ningún día antes de las nueve de la noche. «Trabajaba 15 horas más a la semana», cuenta E. O., que desde los primeros meses fue consciente de que «estaba siempre estresado». Poco a poco, su motivación se fue diluyendo. Pero, al ser una persona «muy exigente» consigo misma, fue absorbiendo cada vez más clientes, hasta que un día cometió un error que dañó la imagen de la agencia.


     


     


    Aquel incidente fue su punto de inflexión. Llegaron las noches de insomnio en las que no podía alejar su pensamiento de sus responsabilidades laborales. «El trabajo me estaba desquiciando», confiesa E. O. Lo cierto es que cada vez se sentía «más irritado, frustrado e impotente» por no poder escapar de aquella desagradable situación. E. O. recuerda que se aisló «de todo y de todos», hasta que una tarde sufrió «un colapso físico y anímico», que le obligó a acudir a su médico de cabecera primero y más tarde a un psicólogo, del que todavía es paciente.     

    E. O. sigue trabajando en las mismas condiciones, pero su situación personal ya no es la misma. «Lo único que ha cambiado he sido yo, mi forma de concebir mis responsabilidades». Ahora, sólo espera encontrar otro trabajo que le permita desarrollar sus aptitudes sin perjudicar su salud. La historia de E. O. refleja el drama que padece el 15% de los trabajadores, sobre todo en los sectores de servicios, sanidad y educación, según varios estudios académicos.


    Para hacer frente a este síndrome, los expertos en recursos humanos recomiendan a las empresas invertir en cursos de formación preventiva. El Deutsche Bank, por ejemplo, hace muchos años que «se apoya en profesionales de la psicología para crear un entorno de trabajo que impida la aparición de este síndrome», afirma su responsable de Formación, Carles Lombart.    

    En el caso de esta entidad financiera, el apoyo lo han encontrado en el Instituto de Formación Avanzada (Infova), que imparte cursos a unas 8.000 personas cada año, el 50% de los cuales están relacionados con este síndrome. «Lo primero que han de saber los directivos es que el burnout no es el problema, sino una posible consecuencia de su modelo de gestión», afirma su director general, Gonzalo Martínez.        

    Para crear un ambiente laboral saludable, continúa Martínez, «es imprescindible mejorar la comunicación interna», así como «clarificar los roles y las responsabilidades». En este sentido, «la formación no debe ser una acción aislada, sino un proceso con varias metodologías», con sesiones de seguimiento que pueden durar hasta seis meses, explica este experto.        

    Pero los empleados también han de poner de su parte. «Hay que trabajar con ellos la queja y el victimismo, que son la antesala del quemado», afirma el director general de Infova. Lombart, por su parte, destaca lo «gratificante» que resulta escuchar a los empleados que pasan por estos cursos, donde aprenden a mejorar su capacidad para abordar los problemas que el mundo laboral les genera.




    BORJA VILASECA



    El Pais