Categoría: Medio ambiente

  • Formación sobre medio ambiente

    17 02 07 El cinismo que está demostrando Banco Sabadell con referencia al medio ambiente no tiene límite. Nos insta a todos los empleados a hacer obligatoriamente un curso sobre el Sistema del Medio Ambiente y nos deja claro que es para cumplir los requisitos necesarios para obtener la ISO 14001-2004. (PDF:Cat.)

    Publicación únicamente disponible en catalán

  • CCOO propone cuatro medidas contra el cambio climático

    Comisiones Obreras propondrá hoy al Gobierno, que promueva al menos cuatro medidas legislativas para hacer frente al cambio climático.

    En este sentido, Comisiones Obreras pedirá al Gobierno que asuma cuatro
    medidas legislativas sobre movilidad, fomento de energías renovables,
    modificación del sector eléctrico y sobre el uso de la energía en el
    sector de los servicios y el comercial.

    En España, el transporte es responsable del 31% del total de las
    emisiones y, de ese porcentaje, el 90% corresponde al transporte por
    carretera. De ahí que sea imprescindible la aprobación de una Ley
    Estatal de Movilidad. Dicha norma debe marcar las directrices estatales
    en torno a la movilidad y condicionar la planificación urbanística y
    sectorial, así como la obligación de establecer planes autonómicos y
    municipales de movilidad. Una ley de este tipo puede crear las
    condiciones para que las administraciones competentes desarrollen una
    política de gestión del transporte y no tanto de infraestructuras.

    La transformación energética hacia un modelo no contaminante será
    impensable sin el uso de las energías renovables. El desarrollo de la
    eólica en los últimos años -el pasado 8 de diciembre la eólica cubrió
    el 31% de la demanda energética española-, ha puesto de manifiesto su
    potencial, pero su evolución futura, como el de otras fuentes (solar,
    por ejemplo) necesita de un marco regulatorio básico que sea estable y
    que no esté sujeto a tantos cambios e incertidumbres en su sistema
    retributivo. Es imprescindible la aprobación de una ley impulse las
    energías renovables

    La Estrategia Nacional contra el Cambio Climático debería
    introducir también elementos de planificación del sector eléctrico en
    la modificación de la ley del sector eléctrico de 1997, que actualmente
    se debate en el Congreso de los Diputados. Hay que mejorar la calidad
    del servicio eléctrico y racionalizar la tarifa en función de sus
    costes reales y de la necesidad de reducir el consumo energético.

    La Estrategia Nacional Contra el Cambio Climático debe incluir una
    ley sobre el uso de la energía en el sector de los servicios y el
    comercial. Se trataría de una norma básica para limitar el despilfarro
    energético en uno de los sectores difusos en los que más ha estado
    aumentando el consumo.

    Aparte de estas cuatro iniciativas legislativas, la Estrategia
    debe reorientar el sistema fiscal y de precios de los recursos y los
    servicios que incluyan el transporte y la energía, así como del sistema
    de ayudas públicas y de I+D+i.

    Departamento Confederal de Comisiones Obreras y de la Fundación ISTAS

  • La movilidad y el Banco Sabadell

    24 01 07 Resposta de Juan-Cruz Alcalde Merino a la carta que enviamos al presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, sobre la movilidad.

    La movilidad y el Banco Sabadell

    Apreciada Maria Garcia, En respuesta al comunicado que el pasado 24 de noviembre remitiste al Sr.Josep Oliu, debo agradecer las felicitaciones que en el mismo detallas relativas al galardón de empresa española del año 2006 que nos concedió la Cámara de Comercio de España en Estados Unidos, así como a la obtención de la calificación In Accordance otorgada por el Global Reporting Initiative a las empresas comprometidas con la sostenibilidad, a la que posteriormente se añadió la obtención del Sello de Oro a la Excelencia otorgado por el Club Excelencia en la Gestión (representante en España de la European Foundation for Quality Management –EFQM-). Asimismo comparto los comentarios relativos a la necesidad de existencia de un compromiso claro de respeto al medio ambiente, tal y como nuestras políticas de responsabilidad social corporativa recogen. Somos y queremos seguir siendo una Entidad socialmente responsable y comprometida con el medio ambiente, debiendo encontrar las mejores soluciones que, en cada momento, sea factible aplicar a los problemas que en este ámbito se nos presenten. En cuanto a la ampliación prevista del Centro Corporativo de Sant Cugat, estoy convencido que representará mejoras significativas respecto a la situación del actual centro corporativo de Sabadell, el cual por su antigüedad puede presentar algunas carencias que, sin duda, serán subsanadas con la construcción del nuevo edificio. A lo largo del proceso de definición de requerimientos para la construcción del mismo, serán analizadas las diferentes posibilidades que en materia de respeto medioambiental aparezcan, así como los diferentes servicios que deben ponerse a disposición de nuestros empleados. Desde el Gabinete Laboral te mantendrán puntualmente informada de los avances que se vayan produciendo y establecerán las correspondientes negociaciones con los representantes de los empleados con el fin de proceder a un traslado ordenado, evitando –en la medida de lo posible- cualquier conflicto. Saludos cordiales, Sant Cugat del Vallés, 24 de Enero de 2007

    La movilidad y el Banco Sabadell

    Transcribimos la carta que hemos enviado al presidente de Banco Sabadell: «Distinguido señor Oliu, Vaya por delante nuestra felicitación, personalmente para usted y de forma extensiva a toda la plantilla de la nuestra entidad, por el galardón de empresa española del año 2006 en los Estados Unidos otorgado por la Cámara de Comercio de España en los EUA. También nos congratulamos de la decisión del Banco de adherirse al Pacto Mundial de las Naciones Unidas y por la obtención de la calificación “In Accordance” que otorga el GRI a las empresas comprometidas con la sostenibilidad. Sin duda con iniciativas como éstas, de forma gradual, iremos consiguiendo entre todos que el mundo en el que vivimos y trabajamos sea un poco mas justo y equitativo, asumiendo, a la vez, la cuota de responsabilidad social que el Grupo Banco Sabadell, como empresa que quiere significarse en la vertiente de la responsabilidad social corporativa, le corresponde. A pesar de ello, queremos hacerle partícipe de la perplejidad que nos provoca leer en el Banco de Noticias los principios que el mencionado Pacto de las Naciones Unidas expone, y que nuestra entidad ha suscrito, en contraste con la realidad que se vive diariamente en el Centro Corporativo de Sant Cugat. El principio séptimo del Pacto establece que las empresas tendrán que mantener un enfoque preventivo que favorezca el medio ambiente. El principio octavo, que las empresas tienen que fomentar las iniciativas que promuevan mas responsabilidad ambiental. Y, finalmente, el principio noveno, que las empresas tienen que favorecer el desarrollo y la difusión de las tecnologías respetuosas con el medio ambiente. En este sentido queremos hacer patente que CC.OO. dará todo el soporte i apoyo a cualquier iniciativa que el Grupo Banco Sabadell pueda tomar y que revierta en la mejora del medio ambiente y de la situación de sus empleados; tal y como ha sido la decisión de utilizar papel reciclado para las impresiones de documentos internos de trabajo, decisión digna de ser felicitada. Hace tres años y siete meses que se produjo el primer traslado de empleados/as al mencionado centro corporativo. En aquel momento, y en repetidas ocasiones posteriores, hemos solicitado a los responsables de RR.HH. que se ponga en marcha un servicio de transporte colectivo de empresa desde las principales ciudades de origen de la plantilla de este centro corporativo. La respuesta a esta solicitud siempre ha sido negativa y se ha eludido todo diálogo al respecto. Recientemente hemos podido saber que el Banco tiene previsto hacer un edificio nuevo en el polígono de Can Sant Joan donde trasladará un elevado número de trabajadores y trabajadoras. Ciertamente, si las informaciones que tenemos no son erróneas, la cantidad de personas que trabajarían entre este nuevo centro y en el que actualmente existe sería de 3.000 aproximadamente. Si el Grupo Banco Sabadell continua negándose a establecer una cobertura de transporte de empresa para sus empleados/as, esto vendrá a significar que las emisiones de gases de efecto invernadero que los desplazamientos en vehículo privado producirían, y que actualmente son más de 170.000 toneladas de CO2 por año, serían un 200% mas elevadas. Esto hace evidente que el concepto de sostenibilidad tiene que ir, ineludiblemente, ligado al de movilidad y, por tanto, la responsabilidad en temas de sostenibilidad tiene que extenderse a la cobertura de la movilidad de los empleados de una empresa. Además, no podemos obviar el destacar el riesgo de sufrir accidentes “in itinere” al que se exponen los que se ven en la necesidad de usar el vehículo privado; cuya incidencia ha aumentado un 50% del nivel anterior al traslado al Centro Corporativo de Sant Cugat del Vallès. Realmente no se entiende como se puede conciliar la posición de la empresa en este tema con el séptimo principio del Pacto de las Naciones Unidas. Como tampoco se puede conciliar con el principio octavo del Pacto la clara apuesta del Grup Banc Sabadell per la promoción del vehículo privado, para los traslados al Centro Corporativo de Sant Cugat del Vallès, en detrimento de fórmulas más sostenibles y de responsabilidad empresarial. De la misma forma, es incomprensible como un edificio de hace escasamente 4 años desde su inauguración, no ha contado con la instalación de sistemas de cogeneración de energía y que harían que el principio noveno del Pacto fuera algo mas que una mera declaración de intenciones. Más paradójico es, teniendo en cuenta la excepcional situación de nuestro país en cuanto a la posibilidad de aprovechamiento de la radiación solar como fuente alternativa y totalmente limpia de obtención de energía. Queremos creer que la planificación del nuevo edificio, que seguramente se empezará a construir pronto, tendrá en cuenta ésta y otras posibilidades que favorezcan el objetivo de conseguir una política empresarial sostenible, que a la postre, como declara el propio Grupo Banco Sabadell, es su pretensión. Sin olvidar que la empresa tiene que dar respuesta a las necesidades de un número tan ingente de empleado/as desplazándose diariamente fuera de sus respectivas ciudades, y prever la reserva de espacios para servicios como jardín de infancia, restaurante gratuitos y instalaciones deportivas, tomando ejemplo de otras entidades que han ubicado sus centros corporativos alejados de núcleos urbanos. No podemos intervenir en la decisión del Banco de ubicar a sus empleados y empleadas a un centro de trabajo que les aleja de sus residencias, pero sí que afirmamos que esta decisión se contrapone directamente al Pacto de Conciliación de la Vida Laboral y Personal que el Banco de Sabadell ha firmado con la representación sindical y con el programa OPTIMA, ya que contraviene directamente el propósito de acercar a los trabajadores/as a los centros de trabajo más próximos a su residencia. Como representantes sindicales tenemos que denunciar los grandes perjuicios que supone a la plantilla del Centro Corporativo de Sant Cugat del Vallès, en el terreno económico, de riesgos laborales, de riesgos psicosociales, y de conciliación de la vida laboral y personal el hecho de tener que trasladar diariamente a un centro de trabajo alejado de sus respectivos núcleos urbanos, de hecho distante de cualquier núcleo urbano. Por todo lo expuesto queremos pedirle a usted, de forma muy especial, que haga las recomendaciones necesarias para que la postura que hasta ahora han mantenido los responsables de RR.HH., consistente en denegar sistemáticamente las solicitudes de planes de transporte de empresa, así como otras ventajas sociales para los trabajadores sea replanteada y se abran negociaciones con los representantes de CC.OO. y de las otras organizaciones sindicales para poder establecer el mejor sistema de dar cobertura a estas necesidades que están siendo cada vez más urgentes. Muy cordialmente, María García García Sabadell, 21 noviembre de 2006»

  • La movilidad y el Banco Sabadell

    21 11 06 Transcribimos la carta que hemos enviado al presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu. (PDF:Cat. / Cast.)

    La movilidad y el Banco Sabadell

    Transcribimos la carta que hemos enviado al presidente de Banco Sabadell: «Distinguido señor Oliu, Vaya por delante nuestra felicitación, personalmente para usted y de forma extensiva a toda la plantilla de la nuestra entidad, por el galardón de empresa española del año 2006 en los Estados Unidos otorgado por la Cámara de Comercio de España en los EUA. También nos congratulamos de la decisión del Banco de adherirse al Pacto Mundial de las Naciones Unidas y por la obtención de la calificación “In Accordance” que otorga el GRI a las empresas comprometidas con la sostenibilidad. Sin duda con iniciativas como éstas, de forma gradual, iremos consiguiendo entre todos que el mundo en el que vivimos y trabajamos sea un poco mas justo y equitativo, asumiendo, a la vez, la cuota de responsabilidad social que el Grupo Banco Sabadell, como empresa que quiere significarse en la vertiente de la responsabilidad social corporativa, le corresponde. A pesar de ello, queremos hacerle partícipe de la perplejidad que nos provoca leer en el Banco de Noticias los principios que el mencionado Pacto de las Naciones Unidas expone, y que nuestra entidad ha suscrito, en contraste con la realidad que se vive diariamente en el Centro Corporativo de Sant Cugat. El principio séptimo del Pacto establece que las empresas tendrán que mantener un enfoque preventivo que favorezca el medio ambiente. El principio octavo, que las empresas tienen que fomentar las iniciativas que promuevan mas responsabilidad ambiental. Y, finalmente, el principio noveno, que las empresas tienen que favorecer el desarrollo y la difusión de las tecnologías respetuosas con el medio ambiente. En este sentido queremos hacer patente que CC.OO. dará todo el soporte i apoyo a cualquier iniciativa que el Grupo Banco Sabadell pueda tomar y que revierta en la mejora del medio ambiente y de la situación de sus empleados; tal y como ha sido la decisión de utilizar papel reciclado para las impresiones de documentos internos de trabajo, decisión digna de ser felicitada. Hace tres años y siete meses que se produjo el primer traslado de empleados/as al mencionado centro corporativo. En aquel momento, y en repetidas ocasiones posteriores, hemos solicitado a los responsables de RR.HH. que se ponga en marcha un servicio de transporte colectivo de empresa desde las principales ciudades de origen de la plantilla de este centro corporativo. La respuesta a esta solicitud siempre ha sido negativa y se ha eludido todo diálogo al respecto. Recientemente hemos podido saber que el Banco tiene previsto hacer un edificio nuevo en el polígono de Can Sant Joan donde trasladará un elevado número de trabajadores y trabajadoras. Ciertamente, si las informaciones que tenemos no son erróneas, la cantidad de personas que trabajarían entre este nuevo centro y en el que actualmente existe sería de 3.000 aproximadamente. Si el Grupo Banco Sabadell continua negándose a establecer una cobertura de transporte de empresa para sus empleados/as, esto vendrá a significar que las emisiones de gases de efecto invernadero que los desplazamientos en vehículo privado producirían, y que actualmente son más de 170.000 toneladas de CO2 por año, serían un 200% mas elevadas. Esto hace evidente que el concepto de sostenibilidad tiene que ir, ineludiblemente, ligado al de movilidad y, por tanto, la responsabilidad en temas de sostenibilidad tiene que extenderse a la cobertura de la movilidad de los empleados de una empresa. Además, no podemos obviar el destacar el riesgo de sufrir accidentes “in itinere” al que se exponen los que se ven en la necesidad de usar el vehículo privado; cuya incidencia ha aumentado un 50% del nivel anterior al traslado al Centro Corporativo de Sant Cugat del Vallès. Realmente no se entiende como se puede conciliar la posición de la empresa en este tema con el séptimo principio del Pacto de las Naciones Unidas. Como tampoco se puede conciliar con el principio octavo del Pacto la clara apuesta del Grup Banc Sabadell per la promoción del vehículo privado, para los traslados al Centro Corporativo de Sant Cugat del Vallès, en detrimento de fórmulas más sostenibles y de responsabilidad empresarial. De la misma forma, es incomprensible como un edificio de hace escasamente 4 años desde su inauguración, no ha contado con la instalación de sistemas de cogeneración de energía y que harían que el principio noveno del Pacto fuera algo mas que una mera declaración de intenciones. Más paradójico es, teniendo en cuenta la excepcional situación de nuestro país en cuanto a la posibilidad de aprovechamiento de la radiación solar como fuente alternativa y totalmente limpia de obtención de energía. Queremos creer que la planificación del nuevo edificio, que seguramente se empezará a construir pronto, tendrá en cuenta ésta y otras posibilidades que favorezcan el objetivo de conseguir una política empresarial sostenible, que a la postre, como declara el propio Grupo Banco Sabadell, es su pretensión. Sin olvidar que la empresa tiene que dar respuesta a las necesidades de un número tan ingente de empleado/as desplazándose diariamente fuera de sus respectivas ciudades, y prever la reserva de espacios para servicios como jardín de infancia, restaurante gratuitos y instalaciones deportivas, tomando ejemplo de otras entidades que han ubicado sus centros corporativos alejados de núcleos urbanos. No podemos intervenir en la decisión del Banco de ubicar a sus empleados y empleadas a un centro de trabajo que les aleja de sus residencias, pero sí que afirmamos que esta decisión se contrapone directamente al Pacto de Conciliación de la Vida Laboral y Personal que el Banco de Sabadell ha firmado con la representación sindical y con el programa OPTIMA, ya que contraviene directamente el propósito de acercar a los trabajadores/as a los centros de trabajo más próximos a su residencia. Como representantes sindicales tenemos que denunciar los grandes perjuicios que supone a la plantilla del Centro Corporativo de Sant Cugat del Vallès, en el terreno económico, de riesgos laborales, de riesgos psicosociales, y de conciliación de la vida laboral y personal el hecho de tener que trasladar diariamente a un centro de trabajo alejado de sus respectivos núcleos urbanos, de hecho distante de cualquier núcleo urbano. Por todo lo expuesto queremos pedirle a usted, de forma muy especial, que haga las recomendaciones necesarias para que la postura que hasta ahora han mantenido los responsables de RR.HH., consistente en denegar sistemáticamente las solicitudes de planes de transporte de empresa, así como otras ventajas sociales para los trabajadores sea replanteada y se abran negociaciones con los representantes de CC.OO. y de las otras organizaciones sindicales para poder establecer el mejor sistema de dar cobertura a estas necesidades que están siendo cada vez más urgentes. Muy cordialmente, María García García Sabadell, 21 noviembre de 2006»

  • Informe Stern: La economía del cambio climático

    Aún queda tiempo para evitar los peores impactos del cambio climático, si emprendemos acciones enérgicas ahora. La evidencia científica en estos momentos es abrumadora: el cambio climático constituye una grave amenaza global, y exige una respuesta global urgente.

    Este Informe ha evaluado una extensa serie de pruebas de los impactos del cambio climático y de los costes económicos, y ha utilizado varias técnicas diferentes para evaluar los costes y los riesgos. Desde todas estas perspectivas, la evidencia recopilada en el Informe llega a una sencilla conclusión: los beneficios de acciones enérgicas y tempranas superan con creces los costes económicos de la inacción.

    El cambio climático afectará los elementos básicos de la vida de personas de todas partes del mundo – el acceso al agua, la producción de alimentos, la sanidad, y el medio ambiente. Cientos de millones de personas podrían sufrir hambre, escasez de agua e inundaciones costeras a medida que se calienta el planeta.

    Utilizando los resultados de modelos económicos anteriores, el Informe estima que si no actuamos, los costes globales y los riesgos del cambio climático equivaldrán a la pérdida de al menos un 5% del PIB global anual, ahora y siempre. Teniendo en cuenta una mayor diversidad de riesgos e impactos, las estimaciones de los daños podrían alcanzar un 20% o más del PIB.

    Por contra, los costes de acciones pertinentes – reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero para evitar los peores impactos del cambio climático – pueden limitarse a alrededor de un 1% del PIB global anual.

    Las inversiones que se hagan en los próximos 10 a 20 años tendrán profundos efectos en el clima durante la segunda mitad de este siglo y en el siguiente. Lo que hagamos ahora y a lo largo de las próximas décadas podría plantear riesgos de grandes alteraciones en la actividad económica y social, a un nivel similar a los riesgos asociados con las grandes guerras y la depresión económica de la primera mitad del siglo XX. Y será difícil o imposible invertir estos cambios.

    Así que la toma de prontas y enérgicas medidas está claramente justificada. Dado que el cambio climático es un problema global, la respuesta ante el mismo debe ser internacional. Debe basarse en una visión compartida de los objetivos y en acuerdos sobre marcos que aceleren las acciones a lo largo de la próxima década; y debe inspirarse en enfoques que se refuercen mutuamente a nivel nacional, regional e internacional.

    El cambio climático podría tener impactos muy graves en el crecimiento y en el desarrollo

    Si no se toman medidas para reducir las emisiones, la concentración de emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera podría alcanzar el doble de su nivel reindustrial tan pronto como el año 2035, comprométiendonos prácticamente con un aumento medio global de temperatura de más de 2º C. A más largo plazo, habría más de un 50% de probabilidades de que el aumento de temperatura superara los 5º C. Un aumento de esta índole sería extremadamente peligroso; equivale al cambio producido en las temperaturas medias desde la última edad del hielo hasta hoy. Un cambio tan radical en la geografía física del mundo tiene que dar lugar a importantes cambios en la geografía humana – dónde viven las personas y cómo viven su vida.

    Incluso a niveles de calentamiento más moderados, todos los indicios – desde estudios detallados de los impactos regionales y sectoriales de patrones meteorológicos cambiantes hasta modelos económicos de los efectos globales – apuntan a que el cambio climático producirá grandes impactos en la producción mundial, en la vida humana y en el medio ambiente. Todos los países serán afectados. Los más vulnerables – los países y poblaciones más pobres – sufrirán antes y más intensamente, aun cuando sean los que menos hayan contribuido a las causas del cambio climático. Los costes de las condiciones meteorológicas extremas, incluidas las inundaciones, las sequías y las tormentas, ya están aumentando, incluso para los países ricos.

    La adaptación al cambio climático – es decir, la toma de medidas para crear resistencia y minimizar los costes – es imprescindible. Ya no es posible impedir el cambio climático que tendrá lugar a lo largo de las próximas dos o tres décadas, pero aún es posible proteger en cierta medida nuestras sociedades y economías contra sus impactos – por ejemplo, proporcionando mejor información, mejor planificación, así como cultivos e infraestructura más resistentes al clima. La adaptación costará decenas de billones de dólares al año tan sólo en los países en desarrollo, y ejercerá más presiones sobre recursos ya de por sí escasos. Debería acelerarse el trabajo de adaptación, especialmente en los países en desarrollo.

    Los costes de la estabilización del clima son considerables pero manejables; una demora sería peligrosa y mucho más costosa

    Los riesgos de los peores impactos del cambio climático pueden reducirse sustancialmente si se consigue estabilizar los niveles de gases de efecto invernadero en la atmósfera en el equivalente (CO2e) de entre 450 y 550ppm CO2. El nivel actual es de 430ppm CO2e, y está aumentando a más de 2ppm cada año. Una estabilización en este rango requeriría que las emisiones estuvieran por lo menos un 25% por debajo de los niveles actuales en el año 2050, y tal vez mucho más.

    En última instancia, sea cuál sea el nivel de la estabilización, las emisiones anuales deberán reducirse a más de un 80% por debajo de los niveles actuales. Esto constituye un reto importante, pero una acción sostenida a largo plazo puede lograrlo a unos costes que resulten bajos en comparación con los riesgos de la inacción. Las estimaciones centrales de los costes anuales de lograr una estabilización de entre 500 y 550ppm CO2e se sitúan en un 1% del PIB global, en el supuesto de comenzar a tomar medidas enérgicas ahora.Los costes podrían ser aún más bajos si hubiera avances significativos en eficiencia, o si se midieran los importantes cobeneficios, por ejemplo, de una menor contaminación del aire. Los costes serán más elevados si la innovación de las tecnologías bajas en carbono se retrasa más de lo previsto, o si los formuladores de políticas no logran aprovechar al máximo aquellos instrumentos económicos que permitan una reducción de emisiones, en el momento, lugar, y modo en que resulta más barato hacerlo.

    Ya sería muy difícil y costoso intentar alcanzar una estabilización a 450ppm CO2e. Si nos demoramos, puede que se pierda la oportunidad de lograr una estabilización a 500- 550ppm CO2e.

    Se requieren medidas sobre cambio climático en todos los países, y estas medidas no tienen por qué frustrar las aspiraciones de crecimiento de países ricos o pobres

    Los costes de tomar medidas no están distribuidas igualmente en los sectores o en el mundo. Aun si los países ricos asumen la responsabilidad de reducciones absolutas en emisiones de un 60-80% en 2050, los países en desarrollo deben tomar medidas importantes también. Pero no se debería pedir a los países en desarrollo que asuman la totalidad de los costes de estas medidas por sí mismos, y no tendrán que hacerlo. Los mercados de carbono de países ricos ya están empezando a proporcionar flujos financieros para apoyar el desarrollo de tecnologías bajas en carbono, a través del Mecanismo de Desarrollo Limpio, entre otros. Ahora se precisa una transformación de estos flujos para apoyar acciones al nivel requerido.

    Las medidas sobre cambio climático también crearán importantes oportunidades empresariales, a medida que se crean nuevos mercados de tecnologías bajas en carbono y de otros bienes y servicios bajos en carbono. Estos mercados podrían llegar a valer cientos de billones de dólares anuales, y el empleo en estos sectores crecerá en consecuencia. El mundo no está obligado a elegir entre evitar el cambio climático o promover el crecimiento y desarrollo. Los cambios habidos en las tecnologías energéticas y en la estructura de las economías han creado oportunidades para desvincular el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero. De hecho, el hacer caso omiso del cambio climático llegará, con el tiempo, a perjudicar el crecimiento económico.

    La lucha contra el cambio climático es una estrategia que favorece el crecimiento a más largo plazo, y se puede hacer de manera que no limite las aspiraciones de crecimiento de países ricos o pobres.

    Existe una serie de opciones para reducir las emisiones; se requieren medidas enérgicas y decisivas para estimular su acogida

    Las emisiones pueden reducirse mediante una mayor eficiencia energética, modificaciones de la demanda, y la adopción de tecnologías de energía limpia, calor y transporte. El sector energético de todas las regiones del mundo tendría que llegar a una «decarbonización» de un 60% como mínimo en 2050 para que las concentraciones atmosféricas se estabilizaran en 550ppm CO2e, o menos, y también serán necesarias grandes reducciones de emisiones en el sector de transportes.

    Aun con una expansión muy fuerte del uso de energías renovables y otras fuentes de energía bajas en carbono, los combustibles fósiles podrían representar más de la mitad del suministro global de energía en 2050. El carbón seguirá desempeñando un papel importante en la mezcla energética de todo el mundo, incluyendo las economías de rápido crecimiento. La captura y almacenamiento de carbono a gran escala será necesario para permitir el uso continuado de combustibles fósiles sin dañar la atmósfera.

    También es imprescindible lograr reducciones no energéticas, por ejemplo, por medio de la deforestación y de procesos agrícolas e industriales.

    A través de opciones políticas enérgicas y decisivas, será posible reducir las emisiones, tanto en las economías desarrolladas como en las que están en desarrollo, al nivel necesario para la estabilización en el rango requerido, manteniendo a la vez un crecimiento continuado.

    El cambio climático constituye el mayor fracaso del mercado jamás visto en el mundo, e interactúa con otras imperfecciones del mercado. Tienen que formularse tres elementos de política para una respuesta global efectiva. El primero es la fijación del precio del carbono, aplicada a través de impuestos, comercio de emisiones o regulación. El segundo se refiere a una política que apoye la innovación y el despliegue de tecnologías bajas en carbono. Y el tercero se refiere a medidas para eliminar las barreras a la eficiencia energética, y para informar, educar y persuadir a las personas acerca de lo que pueden hacer para responder al cambio climático.

    El cambio climático exige una respuesta internacional, basada en un entendimiento común de los objetivos a largo plazo y en un acuerdo sobre marcos de acción

    Muchos países y regiones ya están tomando medidas: la UE, California y China figuran entre los que tienen las más ambiciosas políticas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El Convenio de la ONU sobre Cambio Climático y el Protocolo de Kioto ofrecen una base para la cooperación internacional, junto con una serie de asociaciones y otros enfoques. Pero ahora se requieren medidas más ambiciosas en todo el mundo.

    Al afrontar diversas circunstancias, los países harán uso de distintos enfoques para hacer su contribución al cambio climático. Pero las acciones emprendidas por los países a título individual no es suficente. Cada país, por muy grande que sea, es sólo parte del problema. Es fundamental crear una visión internacional compartida de los objetivos a largo plazo, y construir marcos internacionales que ayuden a cada país a desempeñar el papel que le corresponde en los esfuerzos por lograr estos objetivos comunes.

    Los principales elementos de futuros marcos internacionales deberían incluir: Comercio de emisiones: La expansión y vinculación del creciente número de sistemas de comercio de emisiones en el mundo es una poderosa manera de fomentar reducciones de emisiones rentables y de promover acciones en países en desarrollo; La fijación de objetivos firmes en países ricos podría generar flujos por valor de decenas de billones anuales para apoyar la transición a alternativas de desarrollo bajas en carbono.

    Ver Conclusiones del Informe Stern sobre la Ecnonomía del cambio climático. PDF 107 Kb