Categoría: Medio ambiente

  • Huella de carbono e impacto social de las empresas.

    La transversalidad de algunos de los indicadores de Sostenibilidad empresarial (o indicadores de RSE o de buen gobierno, o de información no financiera: habría que aclarar ya de una vez todo esto), es evidente. (Artículo continuación del publicado por la revista Daphnia en 2014).

     

    Indicadores clave huella laborl

    La evaluación de la RSE (o sostenibilidad) se concreta en la medición de una serie de ‘huellas’ de impacto sociolaboral (laboral, fiscal,medio ambiental…), en toda la cadena productiva, y de inversiones.

    Para informar sobre el impacto medioambiental hemos defendido como indicador relevante y de consenso la huella de carbono, incluso también como ejemplo ‘pedagógico’ del resto de huellas (en esto, en principio hay consenso ‘científico’) El problema viene, como siempre, en quién y cómo se mide.

    Lo planteado aquí es oportuno en este momento en el sector financiero, que recordemos tiene asignada la función social de evaluar riesgos y dar crédito a la economía y proyectos. Y nos referimos al sector financiero en sentido amplio: no olvidemos al sector público (ICO y otros organismos e instituciones), y a las instituciones financieras globales (las IFI’s: Banco Mundial, FMI…(2) ). Además la banca, y en particular la española está publicitando el impulso al tema de su aportación a la sostenibilidad y en concreto, su plan sobre huella de carbono (gran despliegue mediático en la COP25.  Ver ejemplo  – link)

    Sin duda, es de interés. Pero:

    • Se señala en muchos medios y estudios que en el cálculo de la huella no se tienen en cuenta de forma adecuada en los grandes proyectos de inversión (cadena productiva ). Véase este Informe clave de ‘BankTrack’ y artículo resumen. Es cierto que el plan que anuncian dura tres años, por lo que habrá que seguir vigilando, crítica y constructivamente este reto, para que no se consolide, como ha ocurrido otras veces, un sistema no completo.
    • Desde el punto de vista laboral observamos que no se está calculando la estimación de la huella por el transporte de empleados. Y es clave, dada la capilaridad del tipo de empresas (miles de oficinas). Nos refuerza además el argumento vinculado la exclusión bancaria / despoblación / cierre de oficinas (que obligará a más desplazamientos también a clientes)

    Seguramente algunas empresas sí estarán tomando medidas positivas, y otras no. De ahí la importancia de la comparabilidad de los indicadores. Recordemos que el objetivo de todo este largo proceso es conseguir información clara, accesible, relevante y comparable para los grupos de interés. Y por tanto, la importancia de los observatorios, yaa sean sectoriales o globales.

    Un buen método para avanzar es comprobar la transparencia y efectividad de los datos que aparecen en las memorias no financieras de las empresas (reguladas ahora por una Directiva – Ley 11/2018. Ver el Área del Blog dedicada a la REGULACIÓN DE LA SOSTENIBILIDAD / RSE)

    Proponemos una tabla para un estudio / estimación rápida, y para avanzar en el sistema de indicadores de referencia de la Ley y Directiva de Información No Financiera / CERSE :

    Sector – Subsector – Empresa

    Huella de carbono:  Dato. ¿Aparece en el registro público * ? Link

    Alcance (grandes proveedores; grandes proyectos; cartera de préstamos ) Nivel de 0 a 4, por ejemplo

    ¿Estiman la huella por transporte de empleados? Nivel de calidad del cálculo.

    ¿Participan los sindicatos?

    ¿Participa la empresa en planes de movilidad?…

    (Estudio planteado en varios ámbitos. Plazo Marzo 2020)

    En la línea de acción / incidencia institucional de acción estamos pidiendo que el registro público de huella de carbono (que depende del Ministerio de Transición Ecológica) * se incluya/inste el cálculo del transporte de empleados. Lo instamos también desde el CERSE, en el proceso de consulta sobre la Ley de Economía Sostenible, y en las peticiones sobre la Ley de Transición Ecológica. El sistema de incidencia se complementa con la reivindicación en cada empresa (vía negociación colectiva, acción sindical, relaciones laborales, acuerdos, convenios…) Al mismo tiempo también insistimos en la participación de las empresas en planes de movilidad sostenible -existentes, o demandando su creación- en los entornos de sus grandes sedes.

     

    ¿Qué efecto produce ampliar a 75 kilómetros el ámbito de movilidad geográfica en una empresa con 20.000 trabajadoras y 600 oficinas? En su huella de carbono, en la probabilidad de accidentes, en la calidad de sus medidas de conciliación, tiempo de trabajo. Calidad de empleo.

     

    La relación de todo esto con los temas de salud, seguridad, accidentes, TIEMPO DE TRABAJO, conciliación, igualdad… Es más que evidente.

    Pero, atención: estamos seguros de que se avanzará en este campo. Pero la publicidad del avance en los indicadores / huellas medioambientales no debe ocultar otras huellas, sean de calidad de empleo o más globales (fiscal (¡), de equidad, de responsabilidad en la cadena productiva…). Nos referimos al temido greenwashing (lavado verde… y de otros colores, tamaños y … formas) 

    Artículo de referencia, que publicó la revista Daphnia (link). Versión blog.

    Articulo 2 (incluye acceso a una interesante guía para incluir el tema en los convenios colectivos) : Movilidad Sostenible y Segura: una sentencia clave (#RSE y Ley)

    Es un buen momento -ya todo esto se incluye en el Acuerdo de Progreso para España– para recordar que el proceso de determinación de indicadores para medir la sostenibilidad empresarial está estancado. Vetado por la resistencia al cambio de modelo productivo / energético – negacionismo del cambio climático y desigualdad. Relación con indicadores de transparencia / lucha contra la corrupción.

    (2) Sobre las las instituciones financieras internacionales, recomendamos ver esta nueva guía de la CSi sobre las normas laborales vinculantes a los bancos multilaterales de desarrollo. Un nuevo y claro ejemplo de clausulas y criterios para avanzar hacia una SOSTENIBILIDAD plena, que deben ser vinculantes (Hablamos de Derechos Humanos)

    (!) Exigimos el dato de la Huella Fiscal (real) en memorias de INF/Sostenibilidad/RSE. Tenemos un compromiso congresual de exigirla en todas las empresas. Sin ingresos no habrá protección social. Y jamás ha sido más evidente la necesidad de una reforma fiscal 

    (Artículo actualizable)

    @jcarlosgonz en Blog de Responsabilidad Social!

  • Temporales y otros fenómenos extremos

    CCOO conseguimos que Banco Sabadell incorpore un protocolo de actuación de emergencias climatológicas y desastres naturales, ante los últimos fenómenos vividos con el GLORIA y el DANA… sigue leyendo

  • El trabajo sindical en la Cumbre del Clima COP25. Aportación de la Federación de Servicios de CCOO

    La Federación ha participado en el grupo de observadores oficiales en la Cumbre del Clima , en coordinación de la Secretaría de Medio Ambiente y Movilidad de CCOO y a su vez por la Confederación sindical Internacional.

    Nuestra aportación principal ha estado centrada precisamente en impedir que los mercados (su parte tóxica) arruinaran los objetivos de la cumbre, y de todo el proceso de avance de lo conseguido en la Cumbre de París.  Y no ha podido ser. Ni concreción – ambición climatica ni acuerdo en el tema mercado (artículo 6).  Pero seguimos aportando y presionando. El Planeta se la juega. Nuevo: encuesta Cambio Climático y mundo laboral

    Responsabilidad Social.– Y es que no se puede solucionar un problema real vinculándolo a un sistema no real: unos mercados que hace tiempo tienen un fin especulativo (1). Un sistema roto en el que dominan países claramente saboteadores en los que parece se apoyan multinacionales que no tienen interés en solucionar los problemas. Parece que la avaricia corporativa ha vencido a la ambición climática.

    La propuesta de acción -en la que estamos implicados hace ya mucho tiempo-  está detallada en este otro artículo:

    Riesgos sociales en la COP25Indicadores y criterios para los fondos climáticos y medioambientales, ya sean públicos o privados. Hablamos, más allá del mecanismo del mercado de emisiones (el famoso artículo 6),  de magnitudes de negocio anuales como los 100.000 millones de $ del Fondo Verde del Clima o los otros 100.000 millones de € del Plan Verde Europeo presentado en la misma cumbre. La principal tarea a abordar es evaluar el impacto social de cada empresa. La medición de sus huella medioambiental, laboral, fiscal (2) … en toda su cadena productiva, asegurándonos de que no exista ninguna cuestión inaceptable en ningún ámbito. Transparencia real para poder obtener la licencia para operar en la que se debe basar ese nuevo contrato social (New dealdel que tanto se habla hace un tiempo.
    ¿New Green Deal? Nunca funcionará si no se tiene en cuenta el factor DESIGUALDAD. Sería mejor un New Green-Red Deal.

     

    Indicadores clave huella laboral medioambiental

    (1) Cerca del 40% de la inversión extranjera directa (IED) va a parar a «empresas fantasma», es decir empresas que no tienen actividad económica significativa – (Revista del Fondo Monetario internacional -Ver artículo con comentarios)

    (2) Las multinacionales se niegan a evidenciar es su huella fiscal, y termina imperando el marquetin (esto abunda en el desorden económico en el predominio de la especulación, además de socabar la protección social de cada país/ planeta). Ver nuestro comunicado (CCOO). En CCOO congresualmente nos hemos mandatado para exigir el tipo fiscal real de cada empresa.

     

    Desigualdad y cambio climático son los dos grandes desafíos de la humanidad (Unai lo ha estado recordando en todas sus intervenciones en la Cumbre), y como intentamos contar aquí, son cuestiones vinculadas: Justicia social, fiscal, equidad y protección social (incluido el derecho al medio ambiente y a una transición justa, no sólo ya por el cambio climático, sino por el cambio ecológico: por primera vez oímos, por fin, en boca de líderes empresariales: ‘el modelo productivo es claramente insostenible’. Y era hora. Sean consecuentes y no sigamos jugando al disimulo, marca y reputación. Son conceptos y paradigmas secundarios que agravan la (in)competencia y el dumping socialmente irresponsable.

     

    Aportamos también nuestra acción sindical, institucional e incidencia mediática. Ver aquí una recopilación de acciones y conclusiones: COP25: No habrá empleos en un planeta muerto.

    Más información @jcarlosgonz , responsable de Sostenibilidad / RSE / Medio ambiente de la Federación de Servicios de CCOO. Consejero del Consejo Estatal de RSE -CERSE.

    (Recordemos que este Consejo, actualmente paralizado, tiene el mandato legal de ofrecer una serie de indicadores para que empresas y sector público elaboren informes de impacto económico, social y medioambiental)

    Más información y mensajes claves (formato 'píldoras' en la versión blog de este artículo – enlace.

    No habrá empleos en un planeta muerto. Lo que nos quedó de la COP25

    Valoración CCOO COP25

  • Valoración de CCOO sobre la Cumbre del Clima. Menos declaraciones y más acciones

    Termina la COP25 de Madrid y comienza el recorrido hacia la 26, en Glasgow. Para CCOO, las Conferencias de las Partes y el multilateralismo corren el riesgo de perder credibilidad y ampliar la brecha que les separa de la sociedad civil. Falta de ambición, lentitud a la hora de planificar y tomar decisiones, plegarse al capital abandonando el carácter e importancia de lo público cediendo poder a entidades económicas, financieras y multinacionales que anteponen sus intereses a los de la sociedad y a la preservación del planeta, son ejemplos de esa desafección.

    14 de diciembre de 2019

    Para aquellas y aquellos que creemos en la participación y en la toma de decisiones compartidas, estos espacios y estas instituciones deben modificar su forma de proceder pues existen ideologías y poderes fácticos que quieren dinamitarlas y ante ello han de reaccionar y recuperar la confianza de la gente.

    Esta Conferencia de las Partes, la 25, será recordada como la COP del artículo 6, pues ha sido el elemento estrella. Este artículo está redactado en el Acuerdo de París en titulares enunciando lo referente a los mercados de carbono y esos titulares se tienen que rellenar con contenidos y aspectos concretos para entrar en vigor, y sustituir a lo recogido en el protocolo de Kyoto, en 2020. Sobre esto ya se hizo un intento el año pasado en Katowice, Polonia, país que recientemente se ha desmarcado de sus 27 socios europeos en lo referente a alcanzar un acuerdo vinculante de emisiones 0 para 2050, pero en esa COP24 no se llegaron a acuerdos y se decidió continuar en Chile, bueno en Madrid, que como ya es sabido el país andino rehusó realizar la Cumbre en su territorio no fuera a ser que el mundo viera cómo el Gobierno está maltratando a su pueblo, y las negociaciones se han torcido. Algún país, Brasil entre ellos, ha intentado introducir mecanismos de mercado que pueden llevar a una doble contabilidad y esto no es del agrado de, entre otros, la UE, pues rompe las reglas que rigen el mercado y que tanto tiempo y esfuerzo ha costado establecer.

    Y la negociación de ese artículo, eminentemente económico, se ha impuesto a temas como la justicia social, brecha de género, respeto a los derechos humanos, transición justa, que estuvieron “secuestrados” por algunas partes y fueron utilizados para forzar las negociaciones durante estos días de reuniones multilaterales. Una actitud miserable.

    La Confederación Sindical de Comisiones Obreras, como parte integrante del movimiento sindical internacional, más de 100 delegadas y delegados de 22 países bajo las siglas de la Confederación Sindical Internacional (ITUC, International Trade Union Confederation traía a esta Conferencia de las Partes tres elementos fundamentales de reivindicación desde la perspectiva más socio-laboral:

    • Aumentar la ambición respecto al clima con una transición justa sin dejar a nadie en el camino.

    • Sumarse a la nueva iniciativa “Acción Climática para el Empleo”.

    • Compromiso a financiar un desarrollo bajo en carbono con apoyo explícito a los más vulnerables.

    Y, por supuesto, la lucha contra la brecha de género, el respeto a los derechos humanos, la justicia social y la participación de la sociedad civil en las discusiones y en la toma de decisiones eran, y son, fundamentos que están integrados en las reivindicaciones sindicales.

    Con estos mensajes hemos llamado a secundar manifestaciones y acciones dentro y fuera de la Cumbre, hemos organizado y participado en actos tanto de alto nivel como, sobre todo, con otras organizaciones de la sociedad de la que estamos acostumbrando tiren los jóvenes y la capacidad movilizadora de Gretta. Hemos reclamado una mayor ambición para la reducción urgente de emisiones y avance en un cambio de modelo, financiación para corregir daños, pérdidas y en adaptación a la nueva realidad. Hemos reclamado fondos suficientes para los países en vías de desarrollo que coincide que son los que menos contribuyen al calentamiento global sin olvidar que todos son, somos, responsables de la situación de emergencia climática en la que nos encontramos aunque eso sí, con responsabilidad diferenciada, por supuesto. Nos hemos sentido aterrados con los informes de organismos y paneles científicos como el de los océanos, y el del IPCC, y todo con el ánimo de aportar compromiso y acción para cumplir con aquello de que la subida de la temperatura media global no supere el 1’5º, aunque esta cifra es probable que ya se nos haya escapado.

    Y llegados a este punto, y trasladando lo global a lo local, es tiempo de actuar, como indicaba el mensaje de la COP, y hacerlo en nuestro país, con urgencia. Es necesario establecer un gran marco estable de diálogo social que analice, planifique, tome decisiones y lleve a cabo las medidas necesarias para descarbonizar nuestra economía, preparar y formar a la gente trabajadora para que tenga la capacitación necesaria requerida en otros empleos de nueva creación, y a aquellas y aquellos que por diversas razones no puedan hacerlo, acompañarles desde los poderes públicos, que nadie quede atrás. Tenemos que avanzar en medidas de ahorro y eficiencia energética, impulsar la economía circular, incentivar cambios en nuestra industria para hacerla competitiva, y exigirles responsabilidad y esfuerzos en los cambios a la vez que contribuyen a investigar, innovar y desarrollar, acometer reformas en el mercado agrario potenciando la agricultura ecológica y el consumo cercano, abordar con mayor énfasis la movilidad sostenible con el transporte público como elemento fundamental y planes de movilidad a empresas y centros de trabajo, aplicar políticas de compras verdes y socialmente responsables desde las Administraciones, planificar y gestionar montes y terrenos forestales para obtener productos… Numerosas posibilidades y enormes retos.

    Y es por todo ello por lo que reclamamos al conjunto de la comunidad internacional y a nuestros poderes públicos menos declaraciones y más acciones. El tiempo se agota, pongámonos a ello.

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    Foto John Englart – Flickr Creative Commons  Algunos derechos reservados

    No habrá empleos en un planeta muerto. Lo que nos quedó de la COP25.

  • La sostenibilidad global, en la encrucijada

    José Carlos González, responsable Federal de Sostenibilidad, RSE e ISR de la Federación de Servicios de CCOO

    La sostenibilidad global se encuentra en un momento crítico, en una encrucijada. El fomento de la mentira y las noticias falsas, la “perversión del lenguaje”, el marketing excesivo, la vuelta a la caridad como sustitución de la responsabilidad, el greenwashing (lavado verde… y de todos los colores) son las amenazas permanentes a un desarrollo verdaderamente sostenible y a una autentica Responsabilidad Social de las Empresas. Amenazas, materializadas cada día, para el futuro del planeta.

    Artículo para el Anuario de la revista especializada Compromiso RSE, de perfil comercial. Como complemento, véase el artículo (link) escrito en las mismas fechas para la revista de CCOO de Madrid (ambos son muy complementarios -los artículos y los medios- y ofrecen una visión global de nuestra estrategia)

    Las oportunidades y los peligros de esa encrucijada, que siempre ha existido, están ahora más claros. Algunas cosas han cambiado en este último año respecto a la situación que intentaba explicar en la entrevista de la edición anterior de este Anuario. Hay nuevo Gobierno (sí, en funciones), cuya actitud hacia la RSE, el CERSE (El Consejo Estatal de la Responsabilidad Social de las empresas, paralizado, defenestrado. Realmente, vetado ), los Derechos Humanos, el trabajo decente, el medio ambiente… hacia la sostenibilidad global e integral, en definitiva, parece más positiva. Pero la provisionalidad, el inmenso desorden y la confusión, que vienen del tiempo perdido de la etapa anterior, hacen que la salida sea aun más compleja.

    Un cambio fundamental es la existencia de una Ley de información no financiera. Ya decíamos que la clave era conseguir unos informes con indicadores claves relevantes, comparables, claros y accesibles para los grupos de interés, y que recopilaran y complementaran lo esencial de los múltiples informes que ya elaboran las empresas, y los que deberán elaborar mediante, esperamos, nuevas regulaciones y directivas. Es complicado explicarlo en pocas palabras, pero creemos que la resistencia a estas directivas y regulaciones son las que precisamente están haciendo que la incertidumbre, costes regulatorios y burocracia sean mayores.

    Costes además en la credibilidad, y más costes que continúan sin valorarse correctamente. Porque, en definitiva, se trata de valorar correctamente costes y beneficios. Una parte (normalmente la empresarial) quiere hablar de intangibles (positivos) y otra (contestatarios, molestos, indignados) queremos hablar más de costes negativos que quedan un tanto ocultos (sociales y medioambientales) y el impacto social de su influencia en la política y en los reguladores.

    Los ODS (ojo al “ODSwashing”) tienen la virtud de marcar un camino y remarcar que Desarrollo Sostenible y la RSE son, a efectos prácticos y con lo que respecta a indicadores e informes, conceptos similares. Nuestra labor fundamental es intentar que lo que tiene que ver con la protección social, la lucha contra la desigualdad y el trabajo decente no queden fuera. Una aportación muy concreta a estas cuestiones, utilizando los indicadores sobre equidad como punto de apoyo, es nuestro proyecto -informe sobre equidad- que por ahora estamos aplicando a un sector (el sector financiero) pero queremos extender a más sectores.

    La otra labor que estamos abordando en nuestra estrategia tiene que ver con la transparencia y la calidad de la democracia, y es intentar aclarar todo lo relacionado con uso, ambiguo -cuando no perverso- término grupos de interés. Hay una frase que oímos “apartar a los molestos, fomentar las buenas prácticas” que nos parece muy peligrosa… tiene que ver con la falta de credibilidad, tanto de la RSE como la crisis de valor y de valores que vivimos. Crisis además cada vez más cainita y polarizada.

    El fomento de la mentira y las noticias falsas, la “perversión del lenguaje”, el marketing indecente, la vuelta a la caridad como sustitución de la responsabilidad, el mencionado greenwashing… son las amenazas al desarrollo sostenible y la RSE, y al planeta. Fomentan, además, una actitud de guerrilla a la contra, poco constructiva. Y esto tiene que ver con la claridad de los informes empresariales (financieros y no financieros), que recordemos, ya tenían que ver con el anterior estallido de la crisis, en la que seguimos.

    Además de los 40 años de la Constitución, estamos celebrando los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el centenario de la creación de la OIT. El Futuro del Trabajo, el futuro del Planeta está en juego.

    @jcarlosgonz

    Ver artículo en el anuario

     

     

    Imagen de Gerd Altmann en Pixabay