Categoría: Mobbing

  • ¡Ya está bien de intimidaciones a la plantilla!

    El Jefe de Zona de Mataró-Urbanas ha vuelto a hacer de las suyas. No contento con el comentario, más que desafortunado, sobre la idoneidad de contratar mujeres porque éstas se quedan embarazadas y cogen la baja, ahora, en una reunión de delegados y delegadas se descuelga con otro comentario digno de un juzgado de guardia.

    Nos referimos al llamamiento que ha hecho a los delegados y delegadas, para que transmitan a sus empleados/as el “sugerimiento” (eufemismo, pues no deja de ser una orden) de la necesidad de que se trabaje por las tardes, gratis. Señor Jefe de Zona de Mataró: ¡CUIDADO! por este camino no va usted bien.

    Le recordamos que las horas extras, excepto las llamadas estructurales, no son legales, y asimismo queremos recordarle que nadie está obligado a hacer más horas que las que marca el Convenio, y en este tema seremos con usted muy beligerantes.

    Si quiere esclavos a sus órdenes váyase a una república bananera, porque aquí está usted de más. Invitación que hacemos extensiva a todos aquellos Jefes, que como usted, se creen con derecho a pernada.

  • Seguim Vigilants

    Ha passat un any des de que els sindicats, de manera conjunta, vam fer sentir la nostra veu de manera inequívoca contra la política de catalogacions que s’estava seguint al banc. L’enviament de cartes a alguns desajustats va marcar un punt d’inflexió en la manera com la nostra empresa es relacionava amb els treballadors.

    Aquella activitat unitària va aconseguir reduir el nombre de cartes a enviar
    i que, de moment, no s’hagi repetit aquesta pràctica. La seva desaparició
    serà una fita de la qual ens haurem de felicitar tots

    Però aquesta és una lluita constant i no hem de baixar la guàrdia.
    Per això des de aleshores fem públiques regularment les situacions
    que vivim al voltant d’aquest afer.

    A la tardor, amb motiu de diverses campanyes de Banca Comercial (+x-, Ironman,
    etc.), vam patir un agreujament de les pressions que tothom rep a les oficines.
    Aquestes pressions cauen en cascada des de l’alta direcció i venen personificades
    en els responsables de Zona, a qui l’estructura del banc atorga l’aplicació
    directa de les seves polítiques comercials, de tal manera que fins i
    tot afecta l’organització del treball.

    L’alta direcció fomenta una actitud coercitiva i després s’arronsa
    d’espatlles o fa cara de sorpresa quan algú es passa de la ratlla, i
    el deixa com a únic responsable davant de la plantilla.

    Aquesta situació va provocar l’última campanya unitària
    dels sindicats, contra les prolongacions de jornada i les pressions, perquè
    l’exigència sobre les persones és altíssima i ens toca
    a nosaltres, com els seus representants, denunciar-ne les conseqüències
    i fer-ho extensiu als responsables i directius. No podem admetre que, a més
    de les pressions per la feina, la majoria de vegades exagerades, aquestes es
    transmetin amb males maneres. Això és el que hem exposat durant
    els passats mesos.

    Des de les Direccions Territorials i des d’algunes zones, sembla que es detecta
    una voluntat d’evitar actituds que son molt mal acceptades per la plantilla.

    Un canvi en les formes és un primer pas, però per garantir el
    seu futur compliment, caldrà que tots ens mantinguem vigilants.

    Per altra banda i lligat amb aquest sistema de relacions amb la plantilla cal
    aconseguir entre tots la modificació dels sistemes d’avaluació,
    catalogació i retribució. El sistema és voluntàriament
    tan complicat que no hi ha dues persones que l’entenguin igual i al final qui
    ha cobrat no sap si mostrar-se content o decebut. Malgrat la insistència
    de presentar el sistema com a objectiu, tothom constata a la realitat, que en
    última instància estem a l’albur i criteri d’una persona.

    Seguim dient NO als desajustats i si algú de vosaltres rebés
    alguna carta, que es posi immediatament en contacte amb nosaltres.

    Però també diem NO a la idea que s’amaga darrera, amb carta o
    sense: la de crear marginació dins de la plantilla I diem NO als responsables
    de que es produeixin aquestes situacions.

    NO abaixarem la guàrdia i farem partícip tota la plantilla de
    les situacions produïdes per aquest sistema, denunciant i informant totes
    aquelles irregularitats que observem.

    Barcelona, 24 de Març de 2005

    Veure comunicat conjunt en pdf.

  • BANESTO NO RESUELVE SUS PROBLEMAS LABORALES

    Reproducimos a continuación la circular distribuida por el Comité de Empresa de Zaragoza O.P. haciéndonos eco de su demanda de una solución negociada, tal y como hemos venido exigiendo al Banco desde el inicio del proceso. En todo momento hemos llevado nuestras gestiones con discreción, respetando la voluntad del trabajador afectado de que su interlocutor ante el Banco fuera el abogado por él designado, alejándonos de protagonismos sindicales y supeditándonos al ámbito unitario del Comité de Empresa.

    El Tribunal Superior de Justicia de Aragón, con fecha 7 de marzo de 2005, ha dictado sentencia en el caso de Francisco José Garza Sancho (trabajador acosado por sus superiores) y a partir de aquí debemos hacer una profunda reflexión en este asunto. Nuestra entidad, que se encuentra en la vanguardia de resultados económicos, está llegando a límites de tolerancia cero en lo que a relaciones laborales se entiende, y es que le preocupan más los buenos resultados financieros que mantener unas discretas relaciones con sus trabajadores, que a la postre son quienes generan esos resultados.

    Avisábamos en nuestra circular de 17 de septiembre del pasado año, que no se estaba tomando en serio el problema surgido en la O.P. de Zaragoza en febrero de 2003 (por los Sres. Gutiérrez, Nicolás y Jiménez) y que se estaba dejando pasar el tiempo sin adoptar medidas, incumpliendo lo establecido en el requerimiento de Inspección de Trabajo; fruto de esta desidia empresarial ha sido esta sentencia del TSJA que no solamente reconoce los hechos ya sentenciados por el Juzgado de lo Social nº 2 de Zaragoza, sino que introduce un mayor matiz en sus fundamentos, dando gran valor tanto a la citada sentencia como al informe inspector, y que dicta lo siguiente: «… y tras las actuaciones de acoso que se relatan claramente en los hechos tercero y cuarto de la sentencia, ha iniciado un síndrome ansioso depresivo, acreditadamente derivado del conflicto laboral…» «… lo que implica que la sentencia dictada no ha infringido los preceptos invocados en el recurso, sino que, por el contrario, los aplica adecuadamente, siendo procedente en consecuencia su confirmación, con desestimación del recurso interpuesto.»

    Creemos que estamos en un punto en el cual los dirigentes de esta entidad deberían empezar a tomarse este asunto con seriedad, no olvidemos que la sanción de 48.080,98 € ha pasado a engrosar las arcas del Tesoro Público, además de ser condenado en las costas del recurso. Entendemos que las actuaciones sancionadas de los acusados empiezan a resultar un poco caras para Banesto, a pesar de sus buenos resultados.

    Y no es nuestra intención que esta nuestra querida empresa se desprenda de parte de sus beneficios en hacer frente a incrementar la cuenta de ganancias del Erario Público. No señores, no vamos en esa dirección; a pesar de su desentendimiento y olvido de esta representación laboral, seguimos estando en posición de buscar soluciones, de ayudar en los graves problemas, de estudiar de una forma conjunta los textos y llegar a completar con rigor acuerdos laborales que den valor al principal elemento de esta empresa, su potencial humano.

    Nos gustaría que estas líneas no quedaran en el olvido, que si la Ley nos da y nos quita seamos consecuentes y juguemos en el juego de la vida, que a Vds. Sres. Responsables de la Alta Dirección, que también forman parte de esta empresa, se les abra la puerta de la negociación con los representantes laborales en estos asuntos y que no pongan barricadas al sentido común y a la tolerancia y estudien con detenimiento las consecuencias de esta sentencia y valoren con justicia las soluciones reclamadas: existe un trabajador dañado en su salud y todavía es posible su recuperación.

    Zaragoza, 13 de Marzo de 2005

    Sin comentarios…

  • Evaluator: El Juicio Final

    Hétenos aquí de nuevo tal como el año pasado por estas fechas. Han pasado los turrones, las felicitaciones de Navidad, las comidas con los compañeros, los apretones de manos, los besos y las primeras nieves del invierno. Pero ahora nos toca la evaluación. Sabíamos que estaba ahí, esperándonos en la esquina, pero no queríamos verla.

    Anualmente se nos mira y remira para ver si hemos cambiado de un año para otro, para ver si seguimos siendo los mismos o no. Si lo somos, o somos mejores, todo va bien. Pero si no somos los de antes, si algo hemos perdido o se nos ha caído por el camino, la cosa se complica (todo según el criterio del BBVA).

    Lo "equitativo" de este sistema evaluativo es que aquí no queda títere con cabeza. A mí me evalúa mi superior; a mi superior le evalúa el superior de mi superior; y así sucesivamente, hasta llegar a lo mas alto, hasta llegar al Vicepresidente que a su vez es evaluado por el Presidente, y al Presidente le evalúa Dios.

    Teologías aparte, lo que tenemos por delante habrá que afrontarlo de la manera menos traumática posible y evitando el mayor número de daños colaterales. Todos -evaluadores y evaluados -, tenemos que convivir con este "virus" hasta que seamos capaces de librarnos de él. ¿Qué podemos hacer? Ahí van nuestros consejos para salir del paso los unos y los otros.

    Consejos para cuando os toque el papel de evaluadores:
    Cuando llegue ese día, los evaluadores intentad ser lo más serios y generosos posibles. Al fin y al cabo, se trata de personas con las que convivís todos los días. Si hasta ahora os han servido, ahora os tienen que servir igualmente. No sois los Reyes Magos de Oriente que traen o no juguetes a los niños según como se han portado a lo largo del año. Supongo que si algo de vuestro subordinado no os ha gustado en el mes de agosto, ¡no os lo habréis callado hasta ahora, cinco meses después, para reflejarlo en la evaluación!.

    Por otro lado, no olvidéis lo que hizo el año pasado RR.HH. con algunas evaluaciones inferiores a 120 puntos: se dedicó a enviar cartitas amenazadoras contra las que tuvimos que luchar a brazo partido. No se acordaron del "comportamiento ético y la integridad personal" que pide el Código de Conducta del Grupo BBVA en el desarrollo de nuestra actividad.

    Y todo ello provocado, en algunos casos, por la injerencia manipuladora de ciertos Zonas que, despreciando la labor del evaluador y del evaluado, tenían un interés particular en rebajar algunas puntuaciones por motivos inconfesables e inconfesados.

    Por lo tanto, vuestra responsabilidad llega hasta el punto de, si se produce el caso, tener que hacer frente a vuestros superiores defendiendo vuestro criterio. A lo más que podéis llegar es a rebajar la puntuación, siempre que os lo ordenen por escrito. Que nadie se oculte detrás de vosotros, que den la cara si hay que pedirle responsabilidades por su actuación.

    Consejos para cuando os toque el papel de evaluados:
    Seriedad y crítica. No aceptéis una evaluación en la que no seáis parte activa. No "paséis" del asunto diciendo que nada podéis hacer porque ya está predeterminada. Sed críticos. Al fin y al cabo se os está juzgando, y cuando se nos juzga siempre debemos decir al juez lo que creemos apropiado en aras de nuestra mejor defensa. ¡Ojalá no tengamos que desarrollar ninguna campaña anti-cartitas como la del año pasado!. Asumid vuestra responsabilidad en el momento de la entrevista de evaluación, pedid opinar.

    Como guinda del pastel, recordaros a todos como "gestiona" el Banco oficialmente (lo dice el e-spacio) al colectivo de los desajustados, se le aplican medidas "plenamente integradoras ":

    • Seguimiento (acepción light del término persecución) ESPECIAL del colectivo
    • No percepción de retribución variable

    Como veréis, la primera todos sabemos la variedad de formas que adopta y la segunda es propia de un talante acorde con los tiempos democráticos que vivimos. Se trasluce de todo ello el propósito penalizador con que el Banco contempla todo este proceso.

    Mientras tanto, iros pensando – a los que aún no lo hayáis hecho -el firmar y enviarnos la carta que os adjuntamos, en la que se pone de manifiesto el rechazo al Informe de Competencias (la famosa "telaraña"), ya que, es un primer paso para empezar a desmontar el sistema evaluativo general de esta Empresa nuestra.

    Para terminar, deciros que en el caso de que se tuviera que aplicar algún método evaluativo algún día -por alguna razón de peso – tendría que ser uno más objetivo (¡habrá alguno!), y se aplicaría después de haber sido consensuado y discutido con los representantes de los trabajadores, tanto en el fondo y en la forma de llevarlo a cabo, como en sus consecuencias, pero su espíritu no debería estar impregnado nunca de un afán castigador sino motivador.

    Seguimos trabajando, seguiremos informando.
    Febrero 2005

    Ver Comunicado en pdf

  • Els presionadors també tenen premi

    Dins de la campanya unitària contra la pressió laboral i les prolongacions de jornada, els sindicats vam enviar a tots els caps de Zona i Directors Territorials de Catalunya una felicitació nadalenca, que suposem recordareu (la que els instava a valorar més la nostra salut i benestar que el lloc que ocupem als seus rànquings).

    Vam considerar que el sr. Ramon M. Llobera, llavors cap de Zona de Lleida i ara
    de Tarragona, havia fet els mèrits suficients per a rebre en mà
    la felicitació. Per això, el passat 23 de desembre, alguns delegats
    i delegades de diversos sindicats vam anar a Lleida per a fer-li arribar personalment,
    aprofitant per explicar les raons de la nostra visita als companys de les oficines
    de particulars i d’empreses, que comparteixen edifici amb la Zona.

    Sempre hem dit (per exemple, a l’anterior campanya unitària sobre els
    desajustats, que vam realitzar durant el passat mes de juny) que els diversos
    mecanismes de catalogació, avaluació i classificació formen
    part d’un sistema global del banc, basat en l’arbitrarietat i en fer de la submissió
    i la renúncia als propis drets el principal indicador, en lloc de la
    capacitat professional. Els resultats ja són coneguts: els incentius
    els cobra qui vol el banc, en la quantitat que vol el banc; ningú és
    capaç de saber, abans del 20 de febrer, quina quantitat cobrarà;
    guiar-se pel Conveni és incompatible amb una catalogació o puntuació
    elevada; les diferències entre els AVEs de la tropa i dels «alts
    directius» adquireixen proporcions feudals (xai rostit per als aristòcrates,
    desnutrició per als camperols); i multiplicitat de «exàmens»
    (informe anual, informe de competències, catalogació , rànquings,…)
    que tenen una cosa en comú: forçosament ha d’haver uns quants
    castigats i castigades.

    Ara bé, aquest sistema necessita de persones que l’apliquin i, si és
    possible, amb un entusiasme digne de millor causa. El sr. Llobera ha acreditat
    durant anys aquest entusiasme en les relacions amb els treballadors de la «seva»
    Zona: des d’intentar que joves contractats per 2/3 de la jornada fessin jornada
    completa (amb 2/3 del salari, és clar), fins intervenir directament per
    rebaixar la puntuació de les persones desafectes al règim, passant
    per castigar amb freqüents trasllats i rebaixa de catalogació un
    company que va preferir no adquirir més responsabilitats al banc.. Les
    últimes aportacions a la bona convivència laboral les ha pogut
    fer amb motiu de l’informe de competències i la catalogació: dos
    companys d’una mateixa oficina, delegats de diferents sindicats, obtenen la
    catalogació de «bo»; el sr. Llobera, avançant-se a les
    rebaixes de gener, intervé amb celeritat i… dues catalogacions més
    que baixen de «bo» a «normal».

    Aquestes pràctiques demostren dues coses. Una, que per molt que el banc
    pretengui presentar els seus sistemes d’avaluació com objectius, l’arbitrarietat
    pura i dura continua essent el que compta de veritat. Segona, que «alts
    directius» com el sr. Llobera són una garantia de guerra permanent
    contra la seva plantilla. Ens agradaria equivocar-nos, però sembla que
    els companys de Tarragona podran gaudir ara de les mateixes atencions que el
    sr. Llobera s’ha cregut en l’obligació de dispensar a la gent de Lleida.
    Hi ha dues possibilitats per evitar-ho: que el sr. Llobera adopti una actitud
    normal (tant de bo sigui així), o que tots plegats, treballadors i sindicats,
    sapiguem actuar adequadament contra els abusos i les arbitrarietats (per la
    part que ens toca, nosaltres ens comprometem a fer-ho).

    La tolerància zero amb les cacicades és una fórmula ja
    no democràtica, sinó de simple convivència entre persones
    adultes. I estem decidides i decidits a aplicar-la.

    Barcelona, febrer de 2005
    Veure comunicat conjunt en pdf.