Categoría: Mujeres e Igualdad

  • Compromiso con la igualdad

    El lema elegido por COMFIA-CC.OO. para las elecciones sindicales es Comprometidos contigo. Comprometidos en la igualdad de oportunidades y comprometidos en la conciliación de la vida personal y laboral. No en vano, éste es uno de los puntos clave de su acción.

    Hace cuatro años, cuando trabajadores y trabajadoras de banca y de
    ahorro mostraron su apoyo a COMFIA-CC.OO., les confiaron una de las
    reivindicaciones más importantes para las personas trabajadoras: la
    conciliación de la vida familiar y laboral. Hoy podría decirse con
    satisfacción que esta exigencia está más cerca de todas las personas
    que trabajan en el sector de banca y ahorro.

    Las firmas de acuerdos de conciliación de la vida familiar y laboral en
    los principales bancos y cajas del país (como SCH, Banesto, BBVA, Banco
    Popular, Grupo Sabadell, Caja Madrid, CAM y Caixa Galicia) supuso un
    antes y un después en la organización del trabajo en estas empresas.
    También se ha avanzado en la igualdad de oportunidades, prueba de ello
    son los protocolos de prevención y tratamiento del acoso sexual en Caja
    Jaén, Caja Canarias y, más recientemente, la firma de un Plan de
    Igualdad de Oportunidades en El Monte – Caja San Fernando.

    De nuevo, las trabajadoras y trabajadores del sector de banca y ahorro
    tienen una cita con las urnas los próximos días 22 de noviembre en
    ahorro y 20 de diciembre en banca, y de nuevo COMFIA-CC.OO. renueva su
    compromiso con todas las trabajadoras del sector financiero. El lema
    elegido es: Comprometidos contigo. Comprometidos en la igualdad de
    oportunidades y comprometidos en la conciliación de la vida personal y
    laboral.

    El camino hacia la igualdad es largo, pero sin retorno, y es por ello
    que un eje imprescindible en las propuestas está relacionada
    directamente con la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.

    Estas son algunas de las prioridades de COMFIA-CC.OO. para el nuevo
    mandato: la conciliación de la vida familiar y laboral, potenciando la
    corresponsabilidad de los hombres en el cuidado de personas
    dependientes; una carrera profesional libre de discriminación, sin
    obstáculos que limiten las posibilidades de desarrollo profesional de
    las trabajadoras; y, finalmente, unas condiciones laborales que
    permitan el desarrollo personal sostenible de las trabajadoras.

    Para avanzar en la consecución de estos cambios las trabajadoras
    han de implicarse directamente y ser las protagonistas de los mismos,
    no delegando en otras personas sus reivindicaciones sino participando
    activamente dentro de las políticas sindicales. Son las elecciones
    sindicales el momento de: incorporar mujeres a las tareas de
    representación sindical para incidir más en el sindicato, de manera que
    hombres y mujeres cuestionen por igual los modelos organizativos
    imperantes; dirigir el sindicato en igualdad de condiciones que los
    hombres y participar en la toma de decisiones que les afectan como
    trabajadoras.

    A tal fin, hay que animar a las mujeres que trabajan en banca y ahorro
    para que formen parte de las candidaturas de CC.OO. en sus centros de
    trabajo, porque hay que participar para decidir. En las anteriores
    elecciones muchas trabajadoras se incorporaron a COMFIA y ha sido
    durante estos últimos años cuando se han conseguido mayores avances en
    los temas de igualdad, no es casualidad.

    Estas elecciones han de servir para continuar este trabajo y avanzar en
    la mejora de las condiciones laborales de las trabajadoras de banca y
    ahorro, pero también ha de continuar la incorporación de mujeres a
    COMFIA, y las elecciones son una oportunidad de avance que no se puede
    ni debe desperdiciarse.

    Ana Herranz: Responsable de la Secretaría de la Mujer de la Federación
    de Servicios Financieros y Administrativos (COMFIA) de Comisiones
    Obreras.

  • Revista Trabajadora. Secretaria de la Mujer CC OO

    CC.OO. mantiene el compromiso de eliminar las
    barreras y dificultades que por razón de sexo hacen que las mujeres sean discriminadas en la representación legal de los trabajadores y en su participación activa en la negociación como delegadas sindicales.

    Ver revista Trabajadora 12-2006

  • Sindicatos y empresarios negocian medidas de igualdad para los convenios

    La igualdad entre hombres y mujeres va a condicionar la negociación de convenios colectivos en 2007. La patronal y los sindicatos intentan acordar los criterios que van a aplicar en las empresas a partir del año próximo, cuando entre en vigor la Ley de Igualdad, que obliga a las grandes compañías a negociar planes de igualdad.

    UGT y Comisiones Obreras pretenden pactar fórmulas para reducir la brecha salarial entre géneros y fomentar la promoción de la mujer. Pero la patronal es reacia a esos criterios. Ambas partes se reúnen esta semana para arrancar el diálogo sobre convenios.

    La guía básica sobre negociación colectiva que cada año pactan por estas fechas patronal y sindicatos cuenta este año con dificultades añadidas. Más que prorrogar lo acordado en ejercicios anteriores, los negociadores quieren incluir elementos surgidos de la nueva regulación sociolaboral. El más importante, y también el más controvertido, es el relativo a la Ley de Igualdad, que el Gobierno ha aprobado este año y que entrará en vigor previsiblemente en marzo de 2007. Por eso los convenios que se renueven el próximo ejercicio -afectan a más de cinco millones de trabajadores- deberían prepararse para la nueva ley.

    Los sindicatos acuden a la negociación con varias peticiones bajo el brazo. La principal es determinar qué deben contener los planes de igualdad, conjunto de medidas que deberán negociar todas las empresas con más de 250 trabajadores a partir del año próximo. «Eso facilitaría mucho la labor de los negociadores de convenios», indica Toni Ferrer, responsable de acción sindical de UGT. La norma no obliga a alcanzar acuerdos, pero sí a que empresarios y sindicatos se sienten a discutir.

    Tanto a UGT como a CC OO les gustaría incorporar medidas para favorecer la promoción profesional de la mujer. Que, a igualdad de méritos con un hombre, escale la mujer si está subrepresentada en la empresa. Y que, cuando existan diferencias salariales, se establezcan fórmulas para corregirlas. «Son las medidas que los hacen más refractarios, pero estamos dispuestos a marcar tiempos para aplicarlas», asegura Carmen Bravo, encargada de las políticas de igualdad en CC OO.

    Estas fórmulas deberían ir acompañadas de otras para acompasar la vida profesional con la personal. «Sabemos que este asunto condiciona mucho el acceso de la mujer a la responsabilidad», añade Bravo. Esta experta reconoce la dificultad de pactar medidas comunes para todas las empresas, pues cada una, según el tamaño y el sector, requerirá recetas específicas. Lo más urgente es ponerse de acuerdo con la patronal en cómo elaborar un diagnóstico de la situación de la mujer en cada empresa o sector. Ése es un requisito básico para empezar a aplicar la ley y obliga a suministrar a los sindicatos esa información.

    Acuerdo global

    Las dos centrales son conscientes de que esta cuestión puede empantanar el acuerdo global de negociación colectiva que intentan hilvanar esta semana con CEOE. «Las expectativas no son buenas porque seguramente en igualdad van a mantener la misma postura que hasta ahora. Pero no debiera empantanar la negociación», explica Carmen Bravo. Ferrer añade: «Este tema es el que más dificultad plantea».

    El principal problema es que los negociadores acuden a la mesa con una ley que aún no está en vigor (se halla en la fase de tramitación parlamentaria). Los empresarios pueden, por tanto, escudarse en que al menos hasta marzo no será obligatorio negociar planes de igualdad. La CEOE ha rehusado ofrecer su punto de vista a este periódico. Pero su actitud hacia las medidas laborales de la Ley de Igualdad es bien conocida. El presidente de esta organización, José María Cuevas, definió en su día la norma como un «rejón de muerte al diálogo social». Más recientemente la ha considerado un instrumento de presión de los trabajadores sobre las empresas.

    No todas las compañías comparten el discurso manifestado por la CEOE, según fuentes del Instituto de la Mujer. Este organismo cita como ejemplo el programa Óptima que desarrolla desde 1997 para las empresas que voluntariamente decidan fomentar la igualdad en sus plantillas. El plan cuenta con unas 50 empresas adheridas. Entre las que han solicitado sumarse este año figuran algunas de gran dimensión como El Corte Inglés o el BBVA (Zara también ha mostrado interés).

    La equiparación entre hombre y mujer en el puesto de trabajo está aún poco reflejada en los convenios colectivos. Aunque la mitad de todos los que existen en España tiene contemplada alguna cláusula de no discriminación entre sexos, lo cierto es que la mayoría son muy débiles, según reconocen los sindicatos.

    La Ley de Igualdad es una iniciativa pionera en Europa. Sólo Noruega tiene establecidos por ley criterios parecidos, sobre todo en lo referente a la presencia de mujeres en los consejos. En principio, el Gobierno fijó un periodo voluntario pero actualmente la paridad ya es obligatoria. La norma española establece que las empresas «procurarán», en un plazo de ocho años, que las mujeres ocupen el 40% de las plazas de los consejos (el texto inicial hablaba de cuatro años).

    Revista Trabajadora
    http://www.ccoo.es/mujeres

  • 25 de noviembre: día internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres

    En todo el mundo las mujeres han sido y son las principales víctimas de diferentes formas de violencia. No se agrede a un igual, sólo desde la óptica de la desigualdad es posible comprender la violencia ejercida contra las mujeres.
    Hasta hace poco se consideraba la violencia ejercida contra las mujeres como algo privado que ocurría dentro de la familia y sobre la cual la sociedad no tenía capacidad de actuación suscribiendo el no ver, no oír y callar. Sin embargo cada vez que “no vemos los golpes en el rostro de las mujeres, no oímos sus gritos de auxilio y callamos” estamos contribuyendo a perpetuar esta lacra social que atenta contra la vida de las mujeres.

    Puedes leer la revista en PDF aquí

  • Plantillas escasas y prolongaciones de jornada: obstáculos para la conciliación de la vida laboral y familiar en banca

    COMFIA-CCOO propondrá a los bancos un Plan de Empleo para crear 12.093 empleos en cuatro años que corrijan los déficits de plantilla que tienen las entidades. El plan supondría un incremento de los ingresos de la Seguridad Social por este concepto de 500 millones de euros en el periodo.

    El objetivo del Sindicato es combatir las prolongaciones de jornada en
    el sector, mejorando las posibilidades de conciliación de la vida
    laboral y familiar por un lado y, por otro, mejorar la calidad del
    trabajo y la atención al público.

    Las cifras por entidades han sido calculadas en función del volumen de
    horas no remuneradas que se realizan en cada banco por encima de las
    establecidas en el convenio o en los acuerdos colectivos. Hemos
    aplicado un coeficiente de reposición del 0,7 que permite calcular las
    necesidades de plantilla en contextos de fuertes inversiones en
    tecnología como las que se producen en el sector.

    Por entidades, algunos de los resultados son: 2.653 para BBVA que
    supondría estabilizar en el año 2010 su plantilla a los niveles que
    tenía en 2005 ya que en el presente año prejubilará a más de 2000
    trabajadores; el Santander tendría que crear 2.307 empleos; Banesto,
    1.104; el Grupo Popular 1.362 y el Sabadell, 1.063.

    Estas conclusiones son fruto del análisis de los resultados obtenidos
    en la III Encuesta sobre prolongación de jornada que se ha realizado
    con una muestra de 6.000 personas segmentadas por entidades,
    territorios, categorías y género en proporción al universo que se
    analizaba de 111.719 trabajadores.

    En esta ocasión se han realizado por vez primera más de cuatro
    «focus-group» (grupos de análisis) cuyos resultados nos han permitido
    mejorar el análisis cualitativo del problema y, sobre todo, de sus
    consecuencias.

    Uno de los datos relevantes es la aparición del «sindrome del quemado»
    («burn-out») entre los técnicos que prolongan su jornada. Los técnicos
    comienzan a apreciar de forma mayoritaria un cierto colapso en el
    modelo de organización del trabajo de las entidades analizadas:
    jornadas dilatadas, retribución decreciente, presión por la consecución
    de objetivos inalcanzables, detrioro de sus expectativas profesionales,
    deterioro de la vida personal,…

    La prolongación de jornada afecta, según la encuesta, a un 68% de los empleados y supone extender 9,5 horas la jornada semanal.

    COMFIA-CCOO dará a conocer los resultados de este trabajo a la patronal
    del sector, AEB, a las distinatas entidades, al Ministerio de Trabajo
    para que se comprometa a dotar de suficientes recursos a la Inspección
    de Trabajo para que pueda garantizar el cumplimiento de las normas
    laborales y a los grupos parlamentarios para que tomen las iniciativas
    legislativas adecuadas.