Categoría: Mujeres e Igualdad

  • Promover la igualdad entre géneros y la autonomía de las mujeres

    Erradicar la pobreza es posible y las organizaciones sindicales CC OO y U. G. T. en nuestro firme compromiso contra las desigualdades instamos a los gobiernos a tomar las medidas necesarias para cambiar las circunstancias que atenazan a las mujeres colocándolas en una situación de discriminación de todo punto inadmisible.

    Los Objetivos de Desarrollo del Milenio son un acuerdo de mínimos – en
    la lucha contra la pobreza, la falta de educación, la desigualdad entre
    géneros, los grandes problemas de salud y los atropellos contra el
    medio ambiente – que alcanzaron 189 países bajo el auspicio de Naciones
    Unidas. Los esfuerzos realizados por estos países son desiguales e
    insuficientes para alcanzar las metas que se fijaron.

    En el mundo, según informe de la Organización Internacional del
    Trabajo, hay 1.300 millones de seres humanos viviendo en la pobreza, de
    los cuales el 70 por ciento son mujeres. Entre el 50 y el 80 por ciento
    de la producción, la elaboración y la comercialización de alimentos
    corre a cargo de las mujeres (Naciones Unidas). Dos terceras partes de
    los 876 millones de analfabetos del mundo son mujeres (Naciones Unidas) …

    VER Comunicado Conjunto CCOO UGT Promover la igualdad entre géneros y la autonomía de las mujeres

    VEr Díptico CCOO UGT. Las Mujeres constituyen el 70% de los 1400 millones de pobres absolutos

  • Un plus de representatividad

    El incremento de delegadas significa un plus de representatividad dentro del proceso de elecciones sindicales en los centros de trabajo.

    Las
    elecciones sindicales son un proceso por el cuál los
    trabajadores y trabajadoras eligen a sus representantes legales en
    los centros de trabajo, con un mandato de 4 años de duración.
    Los resultados de las mismas tienen también el efecto de
    determinar el nivel de representatividad de las organizaciones
    sindicales en los ámbitos superiores a la empresa; nivel de
    representatividad que determina la capacidad para negociar y firmar
    convenios colectivos sectoriales o para la interlocución con
    las Administraciones Públicas (diálogo social,
    procedimientos de consultas ante reformas legales…) y la
    representación en instituciones públicas estatales
    (INEM, INSS, Consejo Económico y Social, FOGASA, ….) y de
    otros ámbitos territoriales, entre otras facultades otorgadas
    por la legislación a las organizaciones sindicales
    representativas.

    Cada 4 años se convocan
    para renovar la representación elegida en el proceso anterior
    y, aunque no se celebran en una fecha única en todas las
    empresas del país, la gran mayoría se realizan en lo
    que se conoce como “periodo de concentración” que, para la
    mayoría de los sectores de actividad y territorios del Estado
    español, se produce a lo largo de un periodo de 18 meses.

    Este mes de septiembre se ha
    iniciado el proceso de renovación de las representaciones
    legales elegidas en el proceso anterior (septiembre de 2002 a
    diciembre de 2003) y hasta el 31 de diciembre de 2007 se realizarán
    elecciones en más de 100.000 centros de trabajo (1).

    En España hay algo más
    de 300.000 personas electas en los centros de trabajo (2), de las que
    el 39,68% lo han sido en candidaturas de CC.OO., el 29,55% de UGT y
    el 30,77% restante entre diversos sindicatos y agrupaciones
    electorales, de los cuales sólo unos pocos llegan a tener
    relevancia en algunos sectores y territorios. Solamente UGT y CC.OO.
    tienen implantación en todos los sectores y en todo el Estado
    español y por tanto la consideración de “sindicatos
    más representativos”. ELA y CIG también alcanzan
    dicha consideración legal al sobrepasar el 15% de
    representación en el País Vasco y Navarra, en el primer
    caso, y en Galicia en el segundo.

    Más allá de la
    relevancia política de cada proceso, las elecciones sindicales
    sirven para que la representación electa se adecue lo más
    posible a las características de las plantillas que conforman
    los centros de trabajo y, por agregación, a quienes conforman
    el colectivo laboral asalariado.

    El mercado laboral se ha
    transformado de forma importante en la última década,
    con la incorporación creciente de las mujeres a la actividad
    profesional; con la expulsión anticipada de muchos
    trabajadores y trabajadoras mayores de 50 años; con la
    incorporación de nuevas generaciones y con el fenómeno
    pujante de la inmigración.

    Que las candidaturas que
    concurren sean representativas de la configuración de las
    plantillas es algo lógico, deseable y beneficioso para el
    posterior ejercicio de la actividad representativa, pero con
    frecuencia se buscan criterios de representatividad exclusivamente
    profesionales o funcionales (talleres, oficinas, servicios técnicos,
    mandos, comerciales, turnos, instalaciones…) olvidando otros
    factores de representatividad como el sexo, la edad o el origen.

    Aumentar de forma significativa
    el número de electas en las candidaturas de CC.OO. en las
    empresas es un objetivo comprometido en su Plan de Igualdad, de forma
    que la importante presencia de mujeres en los centros de trabajo, en
    la afiliación y en sus órganos de dirección,
    también tenga su correlato en la representación
    electoral. La experiencia de procesos electorales anteriores, indica
    que el número de delegadas crece pero de forma insuficiente
    para alcanzar los objetivos de equilibrio de sexo en la
    representación sindical. CC.OO. ha aprobado medidas de
    incentivo a las organizaciones que mejoren los resultados en cuanto a
    la elección de mujeres y jóvenes en este nuevo proceso
    electoral que ahora se abre.

    Evolución
    en Comisiones Obreras

    La
    presencia de trabajadoras en las candidaturas presenta una continua
    evolución positiva, tanto en número como en porcentaje
    sobre el total de representantes de CC.OO. elegidos. Y esta situación
    se produce, no sólo a nivel global del Estado, sino en la
    práctica totalidad de los sectores de actividad y de las
    Comunidades Autónomas, pues en los pocos sitios donde no hay
    crecimiento en porcentaje sí lo hay en cuanto al número
    de elegidas.

    El crecimiento global en los
    últimos 4 años ha sido de cerca de 8.000 delegadas más
    y de 2,93 puntos más de representación de mujeres con
    respecto al total de personas elegidas en candidaturas de CC.OO. A
    pesar de este incremento, el porcentaje de representación de
    trabajadoras en las candidaturas -que alcanza actualmente el 27,83%
    -está aún lejos de la tasa de afiliación
    femenina que se sitúa en torno al 36%

    Las organizaciones sectoriales
    que han incrementado el porcentaje de mujeres por encima de la media
    han sido: COMFIA (Servicios Financieros y Administrativos), FECOHT
    (Comercio, Hostelería y Turismo), FITEQA (Textil, Químicas
    y Afines) y Sanidad y Sectores Sociosanitarios. Y las territoriales:
    Aragón, Asturias, Cataluña, Castilla y León,
    Ceuta, Madrid, Melilla, Navarra y Rioja.

    Las federaciones sectoriales que
    han aportado un crecimiento significativo en el número de
    delegadas han sido: Actividades Diversas, Agroalimentaria, FSAP
    (Administración y Servicios Públicos), COMFIA
    (Servicios Financieros y Administrativos), Federación de
    Enseñanza, FECOHT (Comercio, Hostelería y Turismo),
    FITEQA (Textil, Químicas y Afines) y Sanidad y Sectores
    Sociosanitarios. En cuanto a las territoriales: Andalucía,
    Canarias, Cataluña, Castilla y León, Madrid y la
    Comunidad Valenciana.

    Otro dato significativo y muy
    positivo es que el porcentaje de delegadas en el tramo de edad de
    menores de 30 años se incrementa en cerca de 7 puntos, y
    alcanza el 34,33% del total de jóvenes representantes de
    CC.OO.; un reflejo del mayor nivel de afiliación de mujeres en
    este tramo de edad.

    Mayor
    presencia femenina

    En
    cuanto a la presencia de delegadas elegidas en las empresas, CC.OO.,
    con 33.839 delegadas, se
    sitúa a la cabeza de las organizaciones sindicales en número
    y porcentaje de representación femenina, seguida por UGT, con
    22.974.

     

    Total

    CC.OO.

    UGT

    Resto

    %
    sobre total delegadas

    100
    %

    43,94
    %

    29,83
    %

    25,88
    %

    %
    delegadas sobre total representación

    25,12
    %

    27,83
    %

    25,39
    %

    31,31
    %

    Fuente:
    Elaboración propia partiendo de resultados oficiales a 30 de
    junio de 2006.

    CC.OO.
    es una organización implicada en la defensa de los derechos de
    igualdad y no discriminación de las mujeres en la sociedad y
    en el ámbito laboral. Así lo viene demostrando en la
    actividad cotidiana en la negociación colectiva, en el diálogo
    social, en el asesoramiento sindical y jurídico, la
    información y la formación. Por eso pretende que cada
    vez más trabajadoras participen en todos los ámbitos de
    decisión y representación y las elecciones son una
    buena ocasión para que éstas, además de dar su
    voto, lo pidan para convertirse en representantes de sus plantillas y
    sectores. Ese es el primer paso para que más trabajadoras
    dirijan la negociación colectiva en sus empresas o sectores,
    lideren las estructuras sindicales y hagan avanzar las políticas
    de las organizaciones en la lucha contra la discriminación.
    Quien apueste por las mujeres; quien apueste por un presente y un
    futuro con mayor equidad entre los sexos, conseguirá un plus
    de representatividad y legitimidad democrática.

    Rita
    Moreno Preciado
    trabaja en la Secretaría Confederal de Acción
    Sindical y Políticas Sectoriales de Comisiones Obreras.

    <NOTAS>(1)
    Además de en este periodo, en cualquier otra fecha del año
    se convocan elecciones en centros de trabajo de reciente creación
    o que, por diversas causas, aún no tienen representación
    electa, elecciones parciales para cubrir vacantes o crecimientos
    significativos de plantilla.

  • Revista Trabajadora núm 21

    Escuela y líderes. El sector agroalimentario. Entrevista con la antropóloga María Soledad Vieitez.Escuela Confederal de Juventud. Publicaciones y libros.El proyecto Equal Ariadna (2005-2007) GendertIT o las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y el género. Conferencia OIT. Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer …

    Escuela y líderes. El sector agroalimentario, de Cecilia Sanz. Entrevista con la antropóloga María Soledad Vieitez, de Carmen Briz. Escuela Confederal de Juventud, de Nuria Rico. Publicaciones y libros. Colaboraciones de Fefa Vila, Maite Garabieta y Rita Moreno. El proyecto Equal Ariadna (2005-2007), de Esmeralda Sanz. GendertIT o las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y el género, de Amaia Otaegui. Conferencia OIT, de Ana Santana. Instituto Europeo para la Igualdad de Género, de Maruja Sánchez. Elecciones sindicales, de Rita Moreno. Informe sobre violencia de Amnistía Internacional. Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer, de Susana Brunel. Concha Buika, Nosotras que perdimos la paz, Transamérica y Noticiero Internacional de Barrio. Colaboraciones de Olga Ruiz de León, Carmen Bravo Sueskun, Eva Antón y María Jesús Vilches. Cáncer de mama. Datos difíciles. Trabajando en el sector minerometalúrgico, de Blanca Mª Colorado.

    Ilustraciones de portada y contraportada de Carmen Martín Baroja. Si
    deseas contactar con ella puedes hacerlo a través del siguiente e-mail:
    barojaes@yahoo.es.

    Ver revista Trabajadora número 21

  • Conciliación: la política social del siglo XXI

    Un nuevo reto se plantea a las empresas que buscan la competitividad y la excelencia. El reto de la conciliación. La adicción al trabajo tiene sus días contados.

    Varias palabras se han convertido últimamente en las palabras de moda
    en las empresas, pero hay tres que destacaríamos sobre las demás:
    excelencia, innovación y conciliación.

    Por lo que respecta a la innovación, es evidente que las empresas han
    entendido que lo estándar ya no es suficiente y sólo vale anticiparse.
    La innovación ya está recogida en los planes de estudios para los
    futuros directivos y entendemos que es el único camino hacia la
    competitividad; pero hay otro concepto al que llegamos desde esa
    innovación en el campo de los recursos humanos y es la conciliación.

    Es ya un clamor social. No es un tema sencillo, no se trata únicamente
    de salir antes del trabajo. Las empresas deben diseñar políticas que
    permitan a sus empleados compaginar trabajo y vida personal. La
    adicción al trabajo tiene sus días contados, así como sus negativos
    efectos en la cuenta de resultados de la empresa. Trabajar más horas no
    implica mejores cifras de beneficios ni más productividad, sino más
    bien al contrario.

    Nuevas tendencias
    Quizá debamos relacionar este asunto con nuevas tendencias que
    detectamos en las escuelas de negocios. Hace dos años, el 60% de los
    estudiantes quería ser funcionario, pero este porcentaje ahora prefiere
    formar su propia empresa. Crece el espíritu emprendedor y ser
    empresario ya no está mal visto, sino todo lo contrario.

    En el afán de trabajar por la innovación, la conciliación se nos
    presenta como una de las vías en las que debemos innovar en formación y
    en acreditación. Las herramientas que desarrollan una política de
    conciliación son bastante flexibles en función de la empresa y de cada
    tipo de empleado.

    Algunas son las siguientes: Aplicar la flexibilidad laboral en horarios
    de entrada y salida porque las horas punta implican madrugar más,
    estrés, nervios y, a veces, retrasos inevitables; flexibilidad en
    permisos para necesidades familiares; planes de formación adaptados,
    incluso combinando e-learning con cursos presenciales. No se trata de
    ‘alargar’ la jornada, y, al final, la productividad sale ganando.

    Permitir optar por una jornada reducida en aquellos puestos y tareas
    donde sea posible, e inclusive analizar la posibilidad de trabajo a
    tiempo parcial es otra iniciativa importante. Teletrabajo, desde el
    domicilio, con los correspondientes sistemas y controles para que sea
    efectivo.

    Facturas, tareas rutinarias y repetitivas pueden realizarse fuera del
    lugar de trabajo con igual o mejor calidad que en la oficina. Una
    simple conexión a Internet, una intranet son las herramientas más
    adecuadas para esta modalidad de trabajo y reduce la necesidad de
    espacio físico, mobiliario, etcétera.

    Finalmente, hay que recordar que no basta con tener políticas de
    conciliación, sino que es preciso que los empleados las conozcan. Y que
    puedan comunicarse con la empresa, proponer mejoras o analizar sus
    aplicaciones. Surge el salario mental.

    Desde IDE-CESEM se trabaja en la búsqueda de soluciones, lo que nos ha
    llevado a integrar este problema como contenido formativo con el diseño
    de un Curso Superior de Auditoría de Conciliación de la vida laboral y
    personal. Toda esta actividad pretende reflejar el cambio interno de la
    empresa donde la entidad pretende especializarse en un nicho de la
    formación altamente innovadora y especializada.

    El mayor beneficio de las empresas que denominamos Familiarmente
    Responsables es la captación de talento porque acceden a personal
    altamente cualificado, que antes quedaba fuera por cuestiones
    personales como la maternidad, el cuidado de una persona mayor,
    etcétera.

    Algunos datos comparativos nos pueden hacer reflexionar sobre el camino
    pendiente. Tenemos la natalidad más baja de los países de nuestro
    entorno; sólo un 2% ó 4% de mujeres directivas frente al 40% de las
    empresas de Fortune; en Francia se reciben 700 euros al mes por el
    tercer hijo; y nuestros jóvenes son los primeros, por edad, en entrar
    en la drogodependencia.

    Desde el plano empresarial, los estudios nos retratan por detrás
    también de los países vecinos: trabajamos 1.800 horas al año frente a
    las 1.500 de la UE; nuestros horarios exigen un cambio radical de
    mentalidad; la productividad está 16 puntos por debajo de la UE –el 80%
    de los empleados dice que no rinde al 100%–; las relaciones laborales
    son muy rígidas, como demuestra el dato de que en España sólo el 7,6%
    son contratos a tiempo parcial mientras el 44% es la cifra de Holanda
    en esta materia. Se exige un cambio cultural y romper con la antigua
    cultura de que el que más progresa es el que más se queda.

    Compromiso de la dirección
    Cualquier proyecto relacionado con este ámbito sólo tendrá éxito si
    existe un compromiso de la dirección general de la empresa y se diseñan
    procesos de seguimiento y medición.

    No estamos ante un fenómeno pasajero. Conviene asumir esta tendencia
    porque, a la larga, la productividad de la empresa mejora al estar los
    empleados implicados por un mejor clima laboral. La cuenta de
    resultados demostrará que la conciliación es, a medio y largo plazo,
    una política muy rentable y retiene a los empleados esenciales para la
    empresa. La productividad general crece.

    Javier Zardoya. Director general Escuela de Negocios IDE-CESEM y Club Excelencia en Gestión

    Expansion

  • ¡Ya basta!

    25 09 06 COMFIA-CCOO de Banco Sabadell pensamos que la plantilla será más fuerte y estará en una disposició mejor para defender sus condiciones de trabajo si los sindicatos nos mostramos el máximo de unidos delante de la empresa, si somos capaces de generar confianza, de combinar la presión con la negociación y de elaborar propuetas que respondan a las necesidades de los trabajadores y trabajadoras. (PDF:Cat.)

    Publicación únicamente disponible en catalán