Categoría: Negociacion Colectiva

  • Constitución de la mesa de negociación estatal de Financieras

    El día 4 de Febrero se constituyó la mesa negociadora del convenio estatal de Establecimiento Financieros de Crédito y Leasing para el año 2005.

    El
    día 4 de Febrero se constituyó la mesa negociadora del
    convenio estatal de Establecimiento Financieros de Crédito y
    Leasing para el año 2005.





    El
    objetivo de esta reunión era la denuncia del convenio vencido
    y el arranque formal del nuevo convenio, también se acordó
    la publicación en el BOE de las tablas salariales y demás
    conceptos económicos del 2004 que se han visto afectados por
    la cláusula de revisión. El acta con los nuevos
    importes se publicará en la página oficial de Comfia.





    Por
    nuestra parte comentamos nuestra intención de mejorar el
    convenio en los siguientes aspectos:







    • Reducción
      de jornada en 8 horas hasta las 1718.


    • Compensar
      los trabajos en festivos. Pedimos que el valor de un día
      festivo sea el 150% de un día normal mas un día de
      licencia.


    • Cambiar
      las horas de lactancia por incremento en la baja por maternidad a
      petición de la trabajador/a.


    • Ayuda
      para guardería hasta los 3 años.


    • El
      incremento salarial: IPC real + 1 punto.


    • Crecimiento
      del seguro de vida al mismo ritmo que las tablas de convenio.


    • Fijar
      el seguro por Invalidez absoluta en 15000 ?.


    • Mantener
      las condiciones del préstamo de convenio en los casos de
      excedencia.


    • Pasar
      el porcentaje de retribución de las horas extras del 35% al
      50%.


    • Regular
      la evaluación de la RLT en cuanto a la retribución
      variable (donde exista) en los siguientes aspectos: La evaluación
      debe efectuarse proporcionalmente a las horas ?efectivas?,
      descontando las empleadas en su función de representación.
      Cuando esta evaluación resulte imposible, se asimilará
      su cumplimiento al cumplimiento medio del grupo al que pertenezca.




    – La acumulación
    de horas sindicales (art. 33.1), ?por empresa? en lugar de ?por
    centro?.






    Pendiente del convenio
    anterior, quedaba por definir la lista de estudios que ,en cualquier
    caso, puede acogerse al articulo de ayuda para estudios:
    Empresariales, Económicas, Derecho, Relaciones Laborales,
    Informática, Matemática financiera e Idiomas de la CEE.


    La
    reunión se levantó emplazándonos ambas partes
    para el día 10 de Marzo, donde nos contestarán a estas
    cuestiones.





    Os
    seguiremos informando.

  • El CocoChip Febrero 2005

    Trasporte/aparcamiento; Convenio; Formación; Salud laboral; Trabajar para vivir ó vivir para trabajar; Cuando las cosas se hacen mal, salen mal …

    Ver revista

  • LA OTRA REALIDAD

    El pasado martes 8 de febrero, se celebró la Junta General de Accionistas de Banesto, y como estaba previsto, intervino Pere Marqués, representando a CC.OO. y UGT, con la intención de hacer oír la voz de todos los trabajadores, ya que entre ambos sindicatos representamos al 80% de la plantilla. El objetivo era denunciar la doble realidad que existe en Banesto: la de los magníficos resultados que año tras año se consiguen y las condiciones en las que cada día deben desarrollar su tarea los trabajadores y trabajadoras.

    Argumentando que no tendría objeto nuestra intervención en la Junta si no hubiera un mar de fondo real y un descontento palpable en la plantilla por la política de personal, comercial y de retribuciones, en definitiva, se denunció la otra realidad que viven los empleados de Banesto y a la que la Alta Dirección ha venido haciendo oídos sordos:

    • Otra realidad es la que mantiene desde el año 1992 el mismo número de pagas (16,25) para los empleados de Banesto, mientras la mayoría de los otros bancos (SCH, BBVA, Popular, etc.) alcanzan las 18,25 que permite el Convenio.
    • Otra realidad son los constantes aumentos en las retribuciones del Consejo de Administración desde 1999, siendo el de este año del 10,84%, mientras nuestro Convenio contempla sólo el 3,2%.
    • Otra realidad es la reducción del nominal de la acción para evitar dar más cuartos de pagas por beneficios, mientras el más beneficiado es un solo accionista, el SCH con el 88,44% de las acciones.
    • Otra realidad son las presiones comerciales más allá del umbral de la lógica para conseguir unos objetivos basados en un “salvaje” plan comercial que permite a la Dirección alardear, sin ruborizarse, de cumplir en este ejercicio, con un año de antelación, los objetivos previstos para 2006.

    ¿Se imaginan ellos el coste que esta consecución ha supuesto para los trabajadores en presiones, prolongaciones de jornada, incremento de carga de trabajo, estrés y ansiedad? Esa es la otra realidad. Pero aún hay más.

    • Como el indigno comportamiento del banco con muchos prejubilados que han dado los mejores años de su vida por Banesto y ven ahora que los responsables del banco se niegan a cumplir sus propios compromisos en el pago de las cotizaciones del Convenio Especial de la Seguridad Social, y a otros, simplemente se les expulsa de la Colaboradora Médica de Madrid.
    • Como la farisáica utilización de la expresión «capital humano» o «responsabilidad social corporativa», tan del gusto de la Alta Dirección y tan vacías de contenido como su propia puesta en escena de la Junta de Accionistas: del 89,14% de accionistas representados, el 88,44% correspondía al SCH. Tan sólo tomaron la palabra siete accionistas y el portavoz de UGT y CC.OO., y la mitad de ellos para quejarse de la reducción del nominal en vez de abonar dividendos. Esta es la otra realidad.

    Por último, hay que decir en honor a la verdad, que la Presidenta contestó específicamente a nuestra intervención con un tono positivo, reconociendo el papel social que jugamos los Sindicatos y su disposición al diálogo, aunque, acto seguido bendijo las bondades de la empresa y su política de personal y considerando que con las retribuciones variables ya se beneficia suficientemente a la plantilla, confundiendo el premio por la consecución de unos objetivos individuales con una distribución más justa y ecuánime de los beneficios. Con su política, sólo unos pocos se reparten todo el pastel, con nuestra propuesta, todos nos esforzamos y todos ganamos.

    Después de esta Junta y para ser coherentes con las promesas efectuadas, ahora es la empresa quién ha de mover ficha y cristalizar en acuerdos las medidas que posibiliten que realmente en Banesto seamos una empresa líder también en condiciones de trabajo. Nosotros estamos dispuestos a ello.

  • De nada, Jou. Una llamada a la solidaridad

    14 02 05 La solidaridad entre nosotros es imprescindible para poder afrontar situaciones similares y es una irresponsabilidad hacia uno mismo pensar: «a mi no me pasará». (PDF:Cat. / Cast.)

    De nada, Jou. Una llamada a la solidaridad

    En julio de 2004 publicamos una hoja que se tituló «¿Cuál es la jornada habitual de trabajo?» (La encontraréis en nuestra web http://bs.comfia.net, en Publicaciones / comunica-dos). En aquel escrito se reflejaba la situación vivida por un compañero de informática que fue despedido de una empresa filial del Grupo. El escrito acababa con «Os seguiremos informando» y, por eso, queremos deciros que, finalmente, los hechos han dado la razón a quien siempre la ha tenido. La empresa, previamente al juicio, acordó «un precio», evitando que el caso acabara con una sentencia de despido improcedente y con las posibles consecuencias que se pudieran producir a continuación. Pero no nos debemos engañar. Nadie le quita los meses de angustia que ha debido soportar Jou, que pasó de ser considerado un trabajador reconocido en su trabajo, a un «delincuente» en potencia en cuestión de horas, y a enfrentarse a una situación inestable. ¿Y todo por qué? No es preciso buscar explicaciones coherentes. Probablemente no existen. Lo podemos dejar en que es posible que alguno no supiera oponerse a una petición de “guillotina” y temió más por su cuello que por plantearse si el cuello que iban a cortar se lo merecía. Ahora Jou trabaja en otra empresa como informático, donde casi gana lo mismo que cuando trabajaba en el Banco, pero con un horario establecido que sólo varía de forma excepcional. Si a eso le sumamos el quilometraje, las dietas y las horas extras que cobra, resulta que su salario neto supera el sueldo que percibía cuando formaba parte del BS. Al final de este escrito incluimos una carta que Jou ha dirigido a esta sección sindical. De este caso pensamos que se pueden extraer algunas conclusiones: • Por un lado, insistimos en la necesidad de saber diferenciar entre la parte privada y la parte profesional en el transcurso del día. No es ésta una práctica general en el Banco, donde parte de la plantilla tiene por costumbre regalar horas a cambio de nada, sacrificando las necesidades de su vida personal y contribuyendo, de alguna manera, a que no se haga una planificación coherente de las cargas de trabajo con la seriedad que merece. • También es necesario hacer una reflexión importante respecto de la actitud que deberíamos tener cada uno de nosotros ante una situación de injusticia en la que un compañero se ve afectado. • Nos dirigimos también a los diferentes jefes, en todos los niveles, para que sean conscientes de que una de sus obligaciones es defender al personal que depende de ellos de los ataques jerárquicos desproporcionados. Ciertamente es más sencillo quedarse al margen y mirar de «escaquearse» del conflicto, pero sería mucho más justo mantener una actitud más honesta en todas las situaciones. • Para acabar, insistimos en que la solidaridad entre nosotros es imprescindible para poder afrontar situaciones similares y que es una irresponsabilidad hacia uno mismo pensar: «a mi no me pasará». Escrito de Jou:«Han sido muchos meses de lucha, muchos meses de buscar la verdad por todos los medios posibles. No ha sido un camino de rosas, pero puedo decir que en este camino, he tenido la suerte de encontrarme con grandes personas que en un momento u otro y, de una forma totalmente desinteresada, me han ayudado a tirar adelante y llegar hasta el final consiguiendo el objetivo propuesto. La sorpresa agradable no es que esta gente me haya ayudado. La sorpresa es que no nos unía un fuerte vínculo de amistad, ni tan sólo un vínculo directo en cuanto al trabajo, y que además lo han hecho por convicción y por ayudar a que la verdad se impusiera por encima de las mentiras o medias verdades lanzadas al aire por algunos descerebrados que no se merecen ni que los nombre. La parte desagradable de esta historia es que ciertas personas en las que yo confiaba ciegamente, bien por la amistad que nos unía, bien por el vinculo directo en el desarrollo de nuestro trabajo, ni tan siquiera se han preocupado de mi situación, ni de preguntarme (directa o indirectamente) qué es lo que había pasado, ni tampoco, obviamente, de apoyarme en el momento más importante, justo cuando se tenía que hacer justicia con mi caso. No estoy enfadado con estas personas. Sí algo defraudado, pero de cualquier manera, el mensaje que me gustaría hacerles llegar es que puede que un día se encuentren en una situación parecida a la mía, igual o peor incluso. Será entonces cuando recordarán estas cuatro rayas y pensarán que posiblemente no actuaron correctamente, dando la espalda a un buen compañero cuando más lo necesitaba. En todo caso, de lo que estoy convencido es de que estas personas, de los que no he recibido ningún tipo de apoyo, se cruzarán con los que me han ayudado a mí, o con otros con los mismos principios y convicciones que, no me cabe duda -y pongo las manos en el fuego-, también los ayudarán y los asesorarán con todo lo que sea necesario, para que la verdad salga a la luz y la justicia impere por encima del despotismo, del abuso de autoridad, tal como finalmente ha pasado en mi caso. Sirva este pequeño escrito para agradecer a estas personas todo el tiempo que me han dedicado, haya sido un minuto, una hora o veinte días. A todos ellos, y en especial a los integrantes de CC.OO., ¡muchísimas gracias! Ya sabéis con quien podéis contar cuando necesitéis cualquier tipo de ayuda. Lo que habéis hecho os honra como personas. ¡GRACIAS de todo corazón».

    Sabadell, marzo 2005

  • La trastienda de Banesto

    En la junta de accionistas de Banesto se pudo oír la voz de los trabajadores; el secretario general de CCOO que también representaba a UGT denunció que «tras una fachada brillante Banesto oculta una sórdida trastienda». Que el banco «no tiene en cuenta los intereses de los trabajadores», rechaza el diálogo con ellos, e impone todos sus criterios en los centros de trabajo, con presiones que llegan incluso a «la amenaza», para lograr sus «salvajes objetivos comerciales».

    Texto íntegro de la intervención:

    Buenos días Señora Presidenta. Buenos días señoras y señores accionistas.

    Mi nombre es Pere Marqués Esteban y hablo tanto en mi condición de accionista como de trabajador del Banco Español de Crédito, así como por mi responsabilidad como Secretario General de la Sección Sindical Estatal de Comisiones Obreras en Banesto, así como en representación de la Sección Sindical Estatal de UGT en Banesto.

    En primer lugar quiero felicitarle, Señora Presidenta, por los excelentes resultados que ha obtenido nuestra entidad. Lo que nos congratula enormemente como Sindicato ya que ésta es la mejor forma de garantizar la estabilidad de la empresa.

    Estos resultados han sido posibles por la ilusión y el trabajo de todos cuantos componemos Banesto y creemos que, de forma especial, gracias a la profesionalidad y esfuerzo de todos sus trabajadores y trabajadoras.

    Me hubiera gustado que la primera intervención sindical en una Junta presidida por Vd. fuera con el único motivo de poder decir lo orgullosos que estamos de pertenecer a esta empresa, de felicitarla por su gestión al frente de la misma. Pero éste no es el caso. Mi presencia en esta tribuna responde a la necesidad de exponer que, detrás de lo que oficialmente se transmite a la sociedad y a los accionistas, en Banesto se esconde otra realidad mucho menos atractiva, mucho más dura, la que vivimos día a día en las oficinas los trabajadores y trabajadoras. Es otra realidad que también existe y que nos vemos en la obligación de denunciar. Podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que tras una magnífica y brillante fachada se esconde una sórdida trastienda.

    ¿Por qué hablamos de sórdida trastienda? ¿Por qué la intervención en la Junta de los Sindicatos? Espero responder a esas preguntas de forma inmediata.

    Señora Presidenta: debería llamarle la atención el hecho de que intervenga en representación de Comisiones Obreras y de UGT, que juntos sumamos casi el 80 por ciento de la representación sindical; considero que no debería dejar caer en saco roto nuestras opiniones.

    Todos los puntos que quiero resaltar en mi intervención tienen un denominador común: la imposición unilateral de criterios por parte de los directivos de la empresa, la negativa sistemática a negociar los temas que afectan a las condiciones y a los intereses de los trabajadores. No se contempla en ningún momento una política de consenso, donde a un problema se busque una solución entre las partes implicadas. En Banesto sólo se imponen los criterios, siendo además algunos de ellos muy cuestionables.

    Pero aquí, llegados a este punto, deberíamos hacernos todos una reflexión. ¿No decimos siempre que una empresa se basa en tres pilares fundamentales: la dirección, los accionistas y los trabajadores? Pues le respondo de forma taxativa que no, que los intereses de los trabajadores se hurtan día a día en esta empresa. Sirva como ejemplo el segundo punto del orden del día de esta junta. Por cierto, punto sobre el que estamos estudiando la posibilidad de impugnarlo legalmente.

    El motivo es que con la decisión de retribuir al accionista por medio de la reducción del valor nominal de las acciones se está beneficiando, sin ninguna duda, a los accionistas (aunque no podemos olvidar que hay uno – el SCH – que posee el 88,44% de las mismas y éste sí que sale beneficiado, muy beneficiado). Por el contrario con esta decisión se esta perjudicando y mucho a los trabajadores, ya que se nos impide poder participar como en justicia nos corresponde de los beneficios que obtiene nuestra entidad.

    Desde el año 99 Banesto está en la senda de los beneficios y desde ese momento viene retribuyendo al accionista con este sistema totalmente diferente al utilizado, si no por la totalidad, sí por una abrumadora mayoría de empresas que obran en consecuencia con la letra y el espíritu de la ley.

    Para cerrar este tema me gustaría conocer su opinión sobre los siguientes aspectos:

    ¿Qué opina del hecho que desde el año 1999, es decir, desde que se utiliza la fórmula de la reducción del valor nominal de las acciones, Banesto está obteniendo unos beneficios que crecen año tras año mientras los trabajadores y trabajadoras seguimos cobrando el mismo número de pagas por participación en beneficios que en el año 92?

    ¿Qué opina del hecho que desde el año 1999 el Consejo de Administración ha aumentado de forma incesante sus emolumentos mientras que los trabajadores y trabajadoras seguimos anclados en el mismo número de pagas por participación en beneficios que en el año 92?

    ¿Qué opina del hecho que nuestro banco matriz, el SCH, así como el BVA, el Popular, el Deutsche Bank (es decir, los grandes bancos de nuestro país) paguen a sus trabajadores 18,25 pagas mientras que los trabajadores y trabajadoras de Banesto siguen anclados desde el año 92 en las 16,25 pagas?

    No sirve en este caso la respuesta de que ya se paga a los trabajadores con las retribuciones variables, no es eso. Las retribuciones variables son para ir premiando día a día la consecución de objetivos individualizados. Lo que nosotros solicitamos es una distribución más justa, más ecuánime de los beneficios.

    Por ello creemos que deben reconsiderar su decisión, deben solventar un error y hacer compatible los intereses legítimos de los accionistas y de la empresa con los intereses también legítimos de los trabajadores.

    Hay otros muchos temas que también queremos denunciar, pero como ya he utilizado mucho tiempo en esta tribuna, simplemente haré un breve esbozo de cada uno de ellos:

    * Hablemos de responsabilidad social corporativa. ¿Sabe Vd., Señora Presidenta, cuántos acuerdos hemos firmado en los últimos años la representación sindical? Pocos, muy pocos acuerdos y además de poca entidad. El motivo: la política de personal que se sigue aplicando en Banesto, basada en decisiones unilaterales, ninguneo hacia los sindicatos, falta de respeto a los trabajadores… Así es difícil avanzar.

    Tenemos la sensación de que cuando nuestros directivos hablan de responsabilidad social corporativa, cuando se utilizan estas palabras para dar más realce a las actuaciones de Banesto, se está hablando de otra empresa ya que la realidad dice que no puede haber en una empresa responsabilidad social corporativa cuando no se considera, cuando no se valora, una parte tan esencial de la misma como son sus trabajadores y trabajadoras.

    * Hablemos de presiones. ¿Ha oído Vd. hablar, Señora Presidenta, de las presiones en los centros de trabajo? En Banesto hemos traspasado ya el umbral de la lógica presión comercial por la consecución de objetivos a las más desmedidas amenazas, todo basado en un salvaje plan comercial que, con tal de conseguir los objetivos marcados, hasta se vulnera la propia normativa del banco. Aquí sólo nos cabe esperar que esto no traiga consecuencias negativas para nuestra entidad.

    A veces nos da la sensación de tener unos directivos que únicamente piensan en el corto plazo, en asegurarse sus bonus en lugar de hacer una política comercial capaz de compaginar un trato humanizado a los empleados, una fidelización real y a largo plazo de la clientela con los objetivos más inmediatos.

    * Hablemos de prolongaciones de jornada. ¿Ha oído Vd. hablar, Señora Presidenta, de las prolongaciones de jornada? A la imposición de objetivos difícilmente alcanzables se une el aumento y la complejidad de productos que conllevan una especialización muchas veces inexistente y un incremento muy importante de carga de trabajo. En contrapartida cada vez hay menos trabajadores en las oficinas; las consecuencias de esta forma de trabajar son el estrés, la ansiedad, las prolongaciones de jornada…

    * Hablemos de prejubilados. ¿Ha oído Vd. hablar, Señora Presidenta, del trato dispensado por nuestra dirección a aquéllos que han dado sus mejores años por Banesto, a los prejubilados? Pues sepa Vd. que tampoco en este caso Banesto se comporta correctamente, dándose la circunstancia de que no cumple ni siquiera con los compromisos adquiridos con ellos, como son las cotizaciones del Convenio Especial de la Seguridad Social o la Colabordora Médica de Madrid.

    Como ve, Señora Presidenta, es difícil poder decir, a pesar de los resultados que hoy presenta en esta Junta, que estamos en una empresa líder, en una empresa ejemplar, en una empresa con responsabilidad social corporativa.

    Ustedes afirman sin ningún rubor, con total contundencia, que lo más importante de la empresa es su capital humano. Pero deben saber que el camino se demuestra andando, que es necesario no sólo creer de palabra en las personas, es necesario demostrarlo con hechos. Y aquí es donde el discurso de la dirección se demuestra que está vacío.

    Ya finalizo, Señora Presidenta. Hasta aquí he intentado reflejar una realidad que, con toda seguridad, es muy distinta de la que a Vd. le transmiten sus colaboradores. Pero lo que he descrito es lo que viven día a día los trabajadores, lo que se palpa en todas las oficinas de Banesto, todos los días.

    Déjeme que antes de finalizar, con todo el respeto, le haga una invitación: la invito a conocer esta otra realidad, la trastienda de Banesto. Para ello es necesario que no vea y escuche sólo por los ojos y los oídos de sus más estrechos colaboradores, que considere otras posibilidades. La primera, que sea Vd. la que vea y escuche sin intermediarios. La segunda, que conozca otras voces y opiniones, así podrá comprobar cómo esta realidad que he intentado describir también existe.

    Será entonces, cuando tengamos todos una percepción más real de lo que ocurre en Banesto, cuando podremos abordar de forma consensuada y dialogada la búsqueda de soluciones a los problemas existentes en nuestra entidad.

    En ese camino, Señora Presidenta, podrá contar con nosotros, con los Sindicatos, sin ninguna duda. Ello redundará en beneficio de todos: de los trabajadores, de los accionistas y de la entidad.

    Señora Presidenta, señoras y señores accionistas, muchas gracias por su atención.