Categoría: Negociacion Colectiva

  • PARA HACER OIR NUESTRA VOZ

    A estas alturas, no cabe duda de que hay dos realidades en Banesto: la de la Alta Dirección de nuestra Entidad y la de los trabajadores. Para los primeros, todo va viento en popa: se baten todos los récords de beneficios, se superan año tras año los objetivos, nuestros productos se sitúan entre los más competitivos del sector, somos una marca líder, somos el primer banco que tiene a una mujer como Presidenta…Trabajamos, en definitiva, en una empresa «ejemplar».

    Entonces ¿por qué nos quejamos los sindicatos y los trabajadores? Pues porque tras esa imagen idílica, tras esa fachada tan bonita, se esconde un mundo diferente donde resaltan las miserias, donde la realidad del día a día alcanza sus cotas más crudas.

    La política de recursos humanos en Banesto no cesa en su empeño de exprimir hasta la extenuación a los trabajadores y trabajadoras. Año tras año se produce un incremento en las presiones por objetivos hasta límites cada vez más intolerables; el aumento y la complejidad de productos conllevan una especialización inexistente y un incremento significativo de la carga de trabajo, en contrapartida cada vez hay menos trabajadores por sucursal, cuya consecuencia son las prolongaciones forzosas de jornada, el estrés y la ansiedad generalizados en los empleados; un proceso de externalización de trabajos típicamente bancarios que tiene como único objetivo la reducción de costes; un trato injusto y deshonesto hacia los prejubilados, a los que les niegan los compromisos que la propia empresa tiene firmados con ellos; una Alta Dirección sólo preocupada en conseguir unos objetivos que garanticen sus bonus, incapaces de compaginar la política comercial con el trato humanizado a los empleados, como todos hemos podido comprobar en la última campaña de Tarifa Plana.

    A este panorama nada gratificante debemos añadir que también este año y los próximos, nuestros directivos han decidido utilizar la disminución del valor nominal de la acción como forma de retribución a los accionistas, hurtando a los trabajadores, una vez más, su participación en Beneficios, según establece el Convenio Colectivo. Sería bueno recordar que el gran beneficiado de esta actuación es el principal accionista, el SCH, que posee el 88,447% del capital, ya que con este mecanismo se ahorra el pago de impuestos.

    Como muestra del alejamiento de nuestros directivos de la realidad que denunciamos, baste recordar que tanto en SCH como en BBVA (que están en 18,25 pagas, máximo establecido por Convenio), se está negociando una paga extra por Participación en Beneficios como consecuencia de los magníficos resultados económicos del 2004. En consecuencia, en Banesto no podemos seguir con actitudes propias de una economía salvaje que no tiene en cuenta al que produce.

    Todo este cúmulo de desatinos nos ha decidido a intervenir en la Junta de Accionistas para que la Presidenta nos explique sus razones públicamente. Para ello es necesario que nos remitáis las delegaciones de votos que tengáis, A TRAVÉS DE LOS DELEGADOS DE CC.OO. Y UGT, con objeto de hacer oír la voz de los trabajadores y trabajadoras y, si es preciso, impugnar decisiones del orden del día.

    27 de enero de 2005

  • Telemarketing: Una propuesta inaceptable

    Recibimos un nueva propuesta que modifica cualitativa y cuantitativamente, por supuesto a la baja, las condiciones y los parámetros de la propuesta que el pasado 21 de diciembre en principio la patronal estaba dispuesta a asumir y supuestamente a firmar.

    A finales de la pasada semana recibimos un escrito que, en nombre de la patronal de telemarketing, nos trasladaba a todos los sindicatos presentes en la mesa del III convenio una nueva propuesta (aunque no sabemos si este escrito está avalado por todas las empresas, solo por algunas, si estas son mayoría o es la propuesta tan solo del Gerente de la patronal, porque ya sabemos el proceder de esta asociación empresarial), que modifica cualitativa y cuantitativamente, por supuesto a la baja, las condiciones y los parámetros de la propuesta que el pasado 21 de diciembre en principio estaban dispuestos a asumir y supuestamente firmar.

    Parece que la patronal de telemarketing tiene como concepto de negociación colectiva el incumplimiento de lo pactado, que una vez que se llega a unos límites y a un consenso en la negociación, estos se pueden reformar en función de tan solo los intereses unilaterales y que se pueden rebajar las condiciones del acuerdo sin que esto tenga la mas mínima consecuencia. No es de recibo.

    Tanto Comfía-CCOO., como FeS-UGT, seguimos exigiendo a las empresas de telemarketing, como mínimo, que asuman su responsabilidad y sus compromisos, y le trasladamos una vez mas que el suelo de la salida negociada de este III convenio colectivo pasa por admitir las condiciones del anterior preacuerdo de diciembre.

    No creemos que sea positivo que se modifique de manera tan engorrosa la redacción del texto sobre la sucesión de empresas, desvirtuando la referencia a la plantilla existente, con la introducción de excepciones por particiones de campaña que tan solo pueden dar lugar a diferencias de interpretación de lo pactado.

    No vamos a admitir que no se tenga que indemnizar a los trabajadores y trabajadoras despedidos si no se cumplen por la nueva empresa los compromisos y se modifica el dimensionamiento inicial que los hizo perder su puesto de trabajo. Ni que se cambie ahora por una bolsa de tres meses, cuando antes ya había en el convenio la obligación de mantenerla seis meses.

    No podemos admitir que todos los casos excepcionales de falta de reubicación de indefinidos se salden como un cambio sustancial de condiciones, con un máximo de nueve meses de indemnización, y no como despidos objetivos, que tienen una indemnización máxima de doce meses. La diferencia, como las empresas de telemarketing saben, es obvia.

    No aceptamos que la concreción horaria de la reducción de jornada por lactancia se tenga que pactar o acordar con la empresa, cuando la ley concede este derecho en exclusiva a la trabajadora o al trabajador.
    En definitiva, la calificación que nos merece esta última propuesta es de INACEPTABLE, ya que lo que se pretende con la misma es rebajar, nuevamente, las condiciones del preacuerdo comprometido en diciembre y no podemos aceptar que las reglas de la negociación sean alteradas unilateralmente y en beneficio de una sola parte.

    24 de enero de 2005

    Ver propuesta AEMT

  • 2004: RECORD DE BENEFICIOS. ESFUERZO DE TODOS, GANANCIAS PARA POCOS

    Recientemente se han hecho públicos los resultados de Banesto en 2004. El ejercicio ha sido calificado por nuestra Presidenta como muy bueno y queda patente que todo el pesimismo manifestado semanas atrás con la decisión del Banco de España de cargar las prejubilaciones contra beneficios, no estaba justificado.

    Las cifras son abrumadoramente positivas y CC.OO. nos alegramos y mucho de ello. El esfuerzo de los trabajadores de Banesto ha obtenido mejores resultados de los esperados, lo que viene siendo una tendencia habitual desde hace muchos años. Los objetivos previstos para el año 2006 se nos anuncian posibles para el 2005, lo que significa un esfuerzo importante para una plantilla comprometida con ellos.

    El problema es que este esfuerzo de la plantilla no se ve reconocido ni compensado. Con la decisión ya anunciada de continuar un año más con el sistema de retribución al accionista a través de la disminución del valor de la acción, se nos sigue negando la participación en los beneficios, utilizando una triquiñuela legal de ingeniería financiera que creíamos sólo se utilizaban en otros tiempos y por otros Presidentes.

    A esto debemos añadir que las plantillas se ven cada vez más ajustadas sin personal suficiente para dar un buen servicio; los objetivos comerciales se imponen a través de multiconferencia, en algunas ocasiones con prácticas que vulneran la normativa vigente; se implanta un proceso de externalización masivo con el único objetivo de reducir costes, aún a costa de empeorar el servicio y las condiciones laborales; la calidad del empleo va empeorando por la utilización cada vez mayor de ETT, subcontratas, franquicias, etc; la tensión en las sucursales alcanza niveles máximos con las periódicas campañas comerciales que hacen de la coacción y la amenaza el principal y único argumento comercial.

    Con este desolador panorama, no es de extrañar que muchos trabajadores aspiren legítimamente a causar baja en el banco por el medio que mejor se adapte a su situación personal, unos a través de la prejubilación y los jóvenes buscando un lugar en la competencia.

    ESTO ES UNA VERGÜENZA; mientras se alardea de números y de objetivos conseguidos, nosotros, los de a pie, los trabajadores y trabajadoras de esta empresa, queremos ser reconocidos y recompensados como nos corresponde. QUEREMOS NUESTRA PARTICIPACIÓN EN LOS BENEFICIOS QUE ENTRE TODOS HEMOS CONSEGUIDO.

    Vamos a iniciar una toma de contacto con los otros sindicatos con la idea de unir nuestros esfuerzos en la consecución de este objetivo. No podemos seguir con la sensación de que en Banesto, detrás de una fachada brillante de cara a la galería, hay una trastienda sórdida llena de interrogantes.

    19 de enero de 2005