Categoría: Noticias

  • El vicepresidente primero de Unicaja niega el acuerdo con CCM

    Según informaba ayer Europa Press, el
    vicepresidente primero de Unicaja, Manuel Atencia, aseguró que el
    diagnóstico de la situación financiera de Caja Castilla La Mancha «no
    permite hablar de acuerdo o principio de acuerdo para su integración
    con Unicaja», al menos «en este momento».
    «No se podrá hablar de acuerdo para la fusión
    entre ambas entidades hasta que quede despejada la situación financiera
    de la CCM y el aseguramiento de las garantías económicas y financieras
    que satisfagan las condiciones y los requisitos establecidos por el
    Consejo de Administración de Unicaja», indicó Atencia a esta agencia.

    Estas declaraciones chocan frontalmente con el comunicado emitido ayer por CCM y Unicaja,
    un comunicado en el que se afirmaba que los vicepresidentes de ambas
    entidades, Juan Pedro Hernández Moltó y Braulio Medel, respectivamente,
    habían alcanzado un principio de acuerdo para que ambas entidades se
    sumerjan en un proceso de «integración».

  • El Gobierno impone la «fusión exprés» de Unicaja y CCM para evitar la intervención

    Martes, 03-03-09
     
     
    El agravamiento de la situación financiera y el deterioro de la solvencia de Caja Castilla-La Mancha (CCM) han llevado al Gobierno a instar tanto a esta entidad como a Unicaja -a través de los ejecutivos socialistas castellano-manchego y andaluz- a realizar una rápida fusión antes de que el Banco de España se vea abocado a tener que intervenir la caja castellana.
    Ayer, ambas entidades enviaron un comunicado a la
    Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el que señalaban
    que las presidencias de estas cajas han alcanzado unas bases de acuerdo para
    su propuesta de integración. Añaden que la unión de Unicaja y CCM
    crearía la principal institución financiera de Andalucía y Castilla-La
    Mancha y una de las cinco primeras cajas de ahorros españolas.
    El comunicado indica que el proyecto de integración de
    ambas entidades «gozaría del apoyo y respaldo de las autoridades
    financieras competentes, para dar lugar a una institución financiera de
    la máxima solvencia y fortaleza económica, no sólo para el presente,
    sino también para el futuro».
    El Banco de España vigila
    En este sentido, el Banco de España lleva meses
    siguiendo con preocupación la evolución de CCM, hasta el punto de que
    en algún momento se planteó precisamente la intervención. Respecto a
    esto, el portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, contestó con
    mucha dureza el pasado miércoles al gobernador del Banco de España,
    Miguel Ángel Fernández Ordóñez, durante su comparecencia ante el
    Congreso de los Diputados. Montoro le señaló que en España estamos
    inmersos en una crisis bancaria, como lo demuestra el movimiento en
    torno a Caja Castilla-La Mancha para buscarle «un novio», donde sea y
    como sea.
    El portavoz del PP se refería a los movimientos habidos
    primero en el Gobierno socialista de Aragón para intentar fusionar a
    CCM como Ibercaja y, al fracasar éste, se pensó primero en la
    intervención y luego en una salida a través de la entidad andaluza
    Unicaja.

    Además, Montoro acusó al Banco de España de estar detrás
    de la operación Unicaja-CCM, al tiempo que insinuó que el supervisor
    bancario podía tener informes que aconsejaran la intervención de la
    entidad castellano-manchega.

    Como parte de los acuerdos alcanzados, se desarrollarán
    con carácter inmediato, los trabajos de «due diligence» y aseguramiento
    de garantías financieras «que satisfagan el cumplimiento de los
    requisitos y condiciones establecidas por ambos consejos de
    administración para proceder a la unificación», añade el comunicado
    enviado a la CNMV.
    Un «agujero» de 2.000 millones
    Algunas fuentes cifran el «agujero» de CCM en unos 2.000
    millones de euros, ligados fundamentalmente al sector inmobiliario y al
    aeropuerto de Ciudad Real. Además, añaden que se podría duplicar si la
    morosidad sigue evolucionando al ritmo actual y la situación de algunas
    empresas con créditos concedidos por esta entidad entran en concurso de
    acreedores o quiebran. Para sanear la fusión y no dañar en extremo las
    cuentas de Unicaja, el Fondo de Garantía de Depósitos de las Cajas les
    hará un préstamo a devolver en el tiempo que se determine.
    La fusión de Unicaja y CCM daría lugar a una caja con un
    activo aproximado de 60.000 millones, más de 42.000 millones en
    depósitos, créditos superiores a los 44.000 millones y 1.500 oficinas
    repartidas por una treintena de provincias y por el extranjero, 918 de
    las cuales pertenecen a Unicaja.

    La nueva entidad estaría presidida por Braulio Medel,
    actual presidente de Unicaja, y la vicepresidencia la ocuparía Juan
    Pedro Hernández Moltó, que en estos momentos preside CCM.

    Por
    su parte, el secretario de Economía y Empleo del PP, Alvaro Nadal,
    exigió ayer que los directivos de Caja Castilla-La Mancha (CCM) «asuman
    sus responsabilidades» por haber provocado que esta entidad sea la
    primera en «reventar» en España a causa de una «mala gestión» orientada
    «políticamente, y que se aclare si ocuparán un puesto en la caja
    resultante, informa Ep. Añade que se trata de una fusión «forzada» y
    una «solución política» a un «problema económico» de la entidad
    castellano-manchega. «No sé si estaba en iliquidez o en insolvencia o
    en qué estaba, porque eso nadie lo ha dicho», incidió.
    El secretario de Organización del PSOE de Castilla-La
    Mancha, José Manuel Caballero, consideró «positivo» el anuncio de
    fusión porque ha sido un acuerdo «basado en una decisión independiente,
    profesional y autónoma de las cajas», que se ha tomado «al margen de la
    política». El resultado será, a su juicio, será la creación de una caja
    de ahorros «sólida, solvente y con gran fortaleza en un momento
    complicado» en todo el mundo.

  • Unicaja condiciona la fusión con CCM a las ayudas públicas

    La morosidad de la castellanomanchega es el doble que la de la andaluza – Las dos entidades han alcanzado una base de acuerdo para la integración.

    La primer fusión de la crisis financiera camina lenta pero sin pausa. Unicaja y Caja Castilla La Mancha (CCM) presentaron ayer un comunicado conjunto en el que anunciaban que habían «alcanzado unas bases de acuerdo para la propuesta de integración de ambas entidades». También aseguraban que «se desarrollarán con carácter inmediato los necesarios trabajos de due dilligence (revisión contable) y aseguramiento de garantías financieras que satisfagan los requisitos de los consejos para la unificación». Con esta expresión se reconoce la necesidad de que los poderes públicos (Banco de España, Fondo de Garantía de Depósitos o el propio Estado) colaboren en la operación.

    Fuentes de la entidad vinculan la decisión final de la fusión a las aportaciones económicas y los compromisos de la administración pública con la entidad resultante para salvaguardar la integridad de Unicaja. La idea de la caja andaluza es que estas aportaciones permitan cubrir los créditos dañados de CCM y hacer frente a futuras contingencias que pueda derivarse de la fusión. Fuentes oficiales de Unicaja no se pronunciaron sobre esta cuestión y manifestaron que el comunicado no significa que la fusión sea definitiva.

    Unicaja se enfrenta a esta situación con un estado financiero saneado. Ganó 286 millones, un 20% menos, aunque supone un 1% si se compara con el beneficio recurrente. Sin embargo, la incorporación de una entidad como CCM -que es la número once del sector- en condiciones deficientes podría acarrearle problemas y comprometer su solvencia futura. Unicaja tiene unos 25.000 millones en créditos, con una morosidad del 2,18%, frente a los 20.000 de CCM, con un 4,8% de préstamos dudosos. Este es un asunto capital que se conocerá con más detalle cuando CCM presente las cuentas de 2008. En el mercado se espera una caída del beneficio del 50% frente a 2007, cuando logró 280 millones. También es probable que el descenso de los resultados sea mayor para que la cobertura de los créditos morosos pueda aumentar.

    Fuentes de Unicaja estiman que la auditoría contable podría durar en torno a un mes. Después, una vez intercambiada la información, debería pronunciarse el Banco de España y conocerse el compromiso del Gobierno con la operación.

    Precisamente ayer, el secretario de Estado de Economía, David Vegara, optó por no valorar la fusión, pero sí adelantó que no veía «problemas de solapamiento entre oficinas, ni de competencia» por la distinta implantación territorial de ambas cajas. Y también indicó que el Ministerio de Economía, apoyaba operaciones en las que se ganara tamaño y eficiencia, dadas las restrictivas condiciones de los mercados financieros internacionales, informa Alejandro Bolaños.

    Más adelante, los consejos de administración de ambas cajas deberían votar la integración, que deberá ser ratificada por las asambleas generales con una mayoría de dos tercios.

    En principio, en Unicaja no debería haber ningún problema porque hay consenso político sobre la fusión, y la única condición puesta por el PP es que la operación no perjudique la rentabilidad de la entidad. En el PP se ha pedido que los directivos de CCM «asuman su responsabilidad» por haber «reventado» la entidad y que aclaren que «seguirán al frente».

  • Vegara: Si la fusión entre Unicaja y CCM beneficia a ambas, bienvenida sea

    Madrid, 2 mar (EFE).- El secretario de Estado de
    Economía, David Vegara, valoró el acuerdo que han anunciado hoy Caja
    Castilla-La Mancha (CCM) y Unicaja sobre su fusión, y señaló que si
    ambas entidades consideran que así se defienden mejor sus intereses,
    «bienvenida sea».

    Durante su intervención en las jornada
    «Causas y soluciones a la crisis» organizada por la Asociación de
    Periodistas de Información Económica (APIE), Vegara consideró que la
    diferente vocación regional de ambas entidades hace que no haya
    solapamiento de negocio y que además «a priori» no haya problemas de
    competencia.

    «Si así lo han decidido los consejos de administración nos parece correcto», destacó.

    Caja
    Castilla-La Mancha (CCM) y Unicaja anunciaron hoy que han alcanzado
    bases de acuerdo para la propuesta de integración entre ambas entidades.

  • Encarecimiento del despido

    Nada impide que un empresario despida al trabajador que quiera. Lo que se pretende es que el despido, además de ser libre, sea gratuito.

    18-02-2009 – Más temible que la propia crisis económica es contemplar cómo hay quien en nuestro país se enroca en las posiciones que han conducido a ella. Este es el caso del actual gobernador del Banco de España, hasta hace poco secretario de Estado de Hacienda y en los diez primeros años del felipismo secretario de Estado de Economía y Comercio.

    Hay que reconocer que Fernández Ordóñez ha cambiado poco o nada sus planteamientos en los últimos veinticinco años. Ello tiene su cara y su cruz. Su cara, es un hombre de convicciones; nadie le podrá acusar de ser un converso al neoliberalismo económico. Su cruz, la actual crisis económica está demostrando lo errado que estaba, y continuar anclado en los dogmas de antaño linda con la demencia, a menos que sea por intereses como los que animan a la CEOE, lo que sinceramente no creo que sea el caso de Fernández Ordóñez.

    El gobernador del Banco de España comienza aseverando que las indemnizaciones por despido van de los 20 a los 45 días por año trabajado. No es cierto. Los que tal afirman olvidan que una tercera parte de los contratos (los temporales) carecen de indemnización. Tampoco gozan de ella los despedidos por causas disciplinarias, aquellos que un tribunal juzga justificados bien por un rendimiento deficiente del trabajador bien por cualquier otra falta.

    Veinte días de salario por año prestado de servicio tienen como indemnización los trabajadores despedidos por las llamadas causas objetivas, graves dificultades de la empresa, ya sean de tipo tecnológico o económico. Por último, nos encontramos con aquellos llamados improcedentes, los que en puridad no deberían existir, puesto que no responden a razones ni objetivas ni subjetivas, excepto el capricho o la voluntad del empleador. En teoría, la indemnización es la equivalente al salario de 45 días por año de antigüedad; digo que en teoría porque, a partir de aprobar lo que malamente se denominó plan de fomento del empleo indefinido, los contratos firmados a su amparo tienen sólo derecho a una indemnización de 33 días por año. Pues bien, es esta modalidad de despido, la caprichosa, la que se pretende abaratar proponiendo una indemnización de 20 días por año, igualando todas las extinciones de la relación laboral, tanto las justificadas como las que no lo son.

    El secretario general de la UGT afirma que lo que se intenta con esta propuesta es aprobar el despido libre, pero lo cierto es que éste, excepto para los delegados sindicales, existe ya en España desde hace muchos años. Nada impide que un empresario despida al trabajador que quiera. Lo que se pretende es que el despido, además de ser libre, sea gratuito.

    Fernández Ordóñez se fija en un hecho innegable, la velocidad enorme con que el desempleo comenzó a crecer en España nada más comenzar la crisis, y que ha situado a nuestro país a la cabeza de Europa. De esa anomalía concluye que nuestro mercado de trabajo está enfermo y que necesita cura, por la vía de desregularlo aún más y de abaratar el despido, y para ilustrar su argumento nos ofrece el ejemplo de dos países en los que, según dice, la indemnización por despido es muy reducida y la tasa de paro también. No entiendo cómo un hombre aparentemente inteligente como Fernández Ordóñez puede incurrir en tales simplificaciones. De la coincidencia en el tiempo o en un sujeto de dos fenómenos, de ninguna manera se puede concluir que uno es la causa del otro y menos cuál es la causa y cuál el efecto. Seguir tal procedimiento nos podría conducir a las inferencias más descabelladas. En esto se distingue una mentalidad mágica de otra científica.

    Una de las aberraciones del neoliberalismo económico es creer que los mercados están cerrados en sí mismos y que la causa de los problemas que, por ejemplo, puede tener el mercado de trabajo se encuentra en el propio mercado de trabajo y no en otras áreas de la economía, en el sector productivo o incluso en el mercado financiero. Las comparaciones internacionales deben realizarse con mucho tiento, puesto que son numerosas las variables que intervienen. La causa de las reducidas tasas de paro de Austria y Suiza hay que buscarla tal vez muy lejos del propio mercado laboral, en otras áreas económicas; y la baja indemnización por despido, lejos de ser la causa, es quizás la consecuencia. Cuando la tasa de paro es tan baja y el trabajador despedido encuentra inmediatamente empleo no se precisa que la indemnización sea cuantiosa.

    Pero no hay por qué negar que nuestro mercado laboral tiene graves defectos, aunque precisamente en la dirección contraria a la que apunta el gobernador del Banco de España. Es el exceso de flexibilidad y de desregulación el que permite que la crisis se traslade inmediatamente al mercado de trabajo, y que el ajuste recaiga de forma fulminante sobre los trabajadores. Con toda seguridad, si el despido fuese más caro, en especial en lo que hace referencia a los contratos temporales, la tasa de desempleo sería inferior. Pensar lo contrario no sólo va contra las leyes económicas, sino contra el sentido común.

    Fernández Ordóñez afirma que «deberíamos estar todos de acuerdo en que la mejor protección contra el desempleo no es la que se preocupa del subsidio del parado, sino la que consigue que la mayoría no pierda el trabajo». Pues no, señor gobernador, no estamos de acuerdo. Volvemos a emplear el argumento tan profusamente utilizado en otros tiempos de la caña y el pez. «Mejor que dar un pez es enseñar a pescar». El problema es que no siempre es posible enseñar a pescar, al menos con la rapidez que necesita el que está muriéndose de hambre.

    Pero es que, además, en estos momentos la medida más eficaz para que la mayoría no pierda el puesto de trabajo es preocuparse por la prestación de desempleo. Fernández Ordóñez debería apartar por un momento la vista de la oferta económica para fijarla en el lado de la demanda, actitud que reviste especial importancia en esta crisis que es de demanda. Debería olvidar por un instante la microeconomía para adentrarse en la macroeconomía y comprender que lo que aparentemente es bueno para una empresa considerada en solitario termina siendo fatal si se generaliza para todas ellas y para la economía en su conjunto. Lo que ahora precisan las empresas es demanda y es en la reducción del consumo donde se encuentra el talón de Aquiles. En la actualidad, el dinero público mejor empleado es el que se destina a los parados, cuya propensión a consumir estará próxima a la unidad.

    Incrementar la prestación por desempleo y permitir que los parados continúen consumiendo no es sólo una exigencia del Estado social, sino el mejor instrumento para impedir que otros trabajadores sean arrojados al paro.

    Juan Francisco Martín Seco
    Estrella Digital

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