Categoría: Noticias

  • El director de la Obra Social de CCM contesta a Belda que mantendrá la acción social que lleva desarrollando muchos años

    CIUDAD REAL, 26 Feb. (EUROPA PRESS) –

       El responsable de la Obra Social y Cultural de Caja Castilla La
    Mancha (CCM), Martín Molina, aseveró que la caja regional mantendrá la
    labor social que desde hace tantos años viene desarrollando. «El
    posible agrupamiento de CCM, cuyo estudio se va a iniciar, supondrá el
    refuerzo de las cajas de ahorro, y ésta seguirá teniendo la aceptación
    del público», argumentó.

       De este modo se pronunció Molina sobre las declaraciones
    realizadas por Enrique Belda, afiliado del PP en Ciudad Real y
    consejero general en la asamblea de Caja Castilla La Mancha (CCM), que
    en un artículo de opinión dijo que la «desaparición» de la entidad
    castellano-manchega dentro de Unicaja, con motivo de la posible fusión
    entre ambas, provocaría menos fondos de beneficios destinados a la obra
    social en la región.

       «No hay mejor obra social que la que han hecho las cajas de
    ahorro en estos 30 años, que han garantizado la inclusión y el servicio
    financiero a todos los ciudadanos de España, vivieran donde vivieran, y
    entiendo que esto se va a seguir haciendo», defendió.

       Tras mostrar su respeto a las declaraciones de Belda, Martín
    Molina expresó su «fe plena en el modelo de las cajas de ahorro, y en
    lo que va a ser el futuro de las cajas de Ahorro en España». Se
    pronunció también al respecto el presidente de COCEMFE en la región,
    Marcelino Escobar, quien ensalzó la labor desarrollada por las cajas en
    favor de los discapacitados.

       Tanto Molina como Escobar realizaron estas manifestaciones a
    preguntas de los medios, tras firmar en Toledo un convenio de
    colaboración entre ambas instituciones.

  • Cajasol también contempla alianzas con cajas de otras comunidades

    Antonio Pulido dice que la entidad está abierta a fusiones a corto o medio plazo

    Ver artículo de El Pais completo

  • Consejeros de Unicaja ven «natural» la decisión de CCM y creen clave que haya garantías desde Gobierno y Banco de España

    SEVILLA, 25 Feb. (EUROPA PRESS) –

       Diversos miembros
    del consejo de administración de Unicaja consideraron «lógico y
    natural» la decisión del consejo de administración de Caja Castilla-La
    Mancha de autorizar por unanimidad continuar las conversaciones para la
    futura fusión con Unicaja, tras lo que consideraron clave analizar la
    viabilidad de la caja manchega, así como que existan garantías y apoyos
    desde el Gobierno y el Banco de España para hacer viable la operación.

       Fuentes del consejo de administración de la caja andaluza, que
    aplaudieron la decisión de CCM, apuntaron a Europa Press que «parecía
    lógico que tras la aprobación por parte del consejo de administración
    de Unicaja de iniciar contactos para una posible integración, el
    consejo de CCM también autorice esos contactos, todo esto entra dentro
    de la normalidad del proceso, en el que ya había una predisposición».

       Consideraron que a partir de este momento, para que la fusión sea
    posible, habrá que analizar la situación económica de CCM «para ver la
    viabilidad de esta absorción», un análisis en el que «habrá que tener
    en cuenta la situación de la entidad, así como las ayudas y
    aportaciones de todo tipo que realicen Gobierno y Banco de España para
    que haya garantías que permitan asumir por parte de Unicaja las
    dificultades o el ‘agujero’ que pueda existir».

       Para algunos de estos consejeros «conseguir una operación con
    solvencia  sólo es posible si se produce una voluntad del Banco de
    España y de las administraciones públicas; su apoyo es un elemento
    fundamental para despejar la viabilidad de esa acción». «La clave está
    en que se dilucide la situación de CCM y las garantías que el Banco de
    España y el Gobierno vayan a prestar para que se valore la viabilidad
    de la operación», aseveraron.

       Fuentes del consejo reconocieron que «queda mucho que hablar,
    muchas conversaciones y muchas puntadas, y esperamos que salga lo mejor
    posible» e insistieron en que el apoyo de las administraciones «será
    clave para conocer la viabilidad del proyecto», puesto que «en estas
    fusiones se barajan parámetros distintos a los políticos, también hay
    criterios económicos».

       Expresaron asimismo su confianza en el presidente de Unicaja,
    Braulio Medel, «que tiene capacidad para liderar ese proyecto y hace
    una buena gestión», tras lo que reconocieron que «poco se puede
    comentar actualmente, debemos ir teniendo más datos».

       El consejo de administración de Caja Castilla La Mancha (CCM),
    reunido hoy con carácter ordinario en su sede social de Cuenca ha dado
    el visto bueno por unanimidad de los quince miembros presentes en la
    reunión, a la petición formal de su presidente, Juan Pedro Hernández
    Moltó, de proseguir las conversaciones con la entidad andaluza Unicaja
    para el futuro proceso de fusión entre ambas cajas de ahorros.

       Además, con la autorización de CCM se da luz verde al inicio de
    una fusión ya respaldada públicamente por el presidente regional, José
    María Barreda, y el presidente andaluz, Manuel Chaves, y después de que
    la semana pasada el PP pidiera la dimisión de los nueve consejeros
    propuestos por el partido por falta de información sobre el proceso.

       Por su parte, el consejo de administración de Unicaja aprobó el
    jueves pasado por unanimidad autorizar al presidente de la caja,
    Braulio Medel, para seguir con las conversaciones con Caja Castilla-La
    Mancha (CCM) para alcanzar una fusión por absorción entre ambas
    entidades, según confirmaron a Europa Press fuentes del consejo de
    administración.

  • Zapatero conversó con Rajoy sobre la fusión de CCM y Unicaja, y constata su «buena colaboración»

    MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

    El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, confirmó
    hoy que ha conversado con el líder del PP, Mariano Rajoy, acerca del
    desarrollo del proceso de fusión de Caja Castilla-La Mancha y Unicaja,
    y constató su «buena colaboración.

    En una entrevista a la Cadena Ser que recoge Europa Press, el
    presidente del Ejecutivo explicó que «había habido algunas
    declaraciones del PP que parecía que estaban fuera de sitio», si bien
    matizó que Rajoy «siempre ha expresado buena colaboración» en el
    terreno financiero, con su respaldo a los decretos de medidas del
    Gobierno en apoyo del sector.

    Sobre la posibilidad de que se produzcan nueva fusiones de cajas de
    ahorros además de la de CCM y Unicaja, el presidente del Gobierno dijo
    que «eso está en la responsabilidad del Banco de España, que como todo
    el mundo conoce, tiene una gran autoridad y ha desempeñado muy bien su
    tarea», después de 20 meses de crisis financiera.

  • El Banco de España advierte de serios riesgos de crisis bancarias

    El sistema financiero «no va a quedar inmune», según el gobernador
    – Montoro (PP): «España atraviesa una situación como nunca hemos vivido»

    Van 20. El temporal financiero se ha llevado por delante 20 bancos
    en Europa desde el inicio de la crisis. En todos los países importantes
    han caído entidades financieras que obligan al sector público a
    nacionalizar o intervenir y, en definitiva, a gastar miles de millones
    de euros en un sector que ha hecho saltar las costuras de la economía
    europea. «En España, no. No ha pasado nada. Hasta ahora no ha quebrado
    ni un banco. Ésos son los hechos», reiteró ayer el gobernador del Banco
    de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, en la comisión de economía
    del Congreso. Y así es, pero los riesgos ya están ahí: el sistema
    financiero español «no va a quedar inmune frente a los procesos que la
    crisis financiera ha desatado», advirtió con el habitual tono precavido
    -y solemne- de todo banquero central.

    Fernández Ordóñez apuesta por ayudas temporales a las entidades en peligro

    «Saldremos de la recesión cuando lo haga EE UU», dice el gobernador

    El aviso a navegantes no bastó para evitar una sonora bronca con el
    PP, que asegura que España atraviesa ya «una crisis bancaria como nunca
    antes hemos vivido», según afirmó el ex ministro Cristóbal Montoro.

    Vienen
    curvas. El vicepresidente Pedro Solbes ha asegurado esta semana que el
    Gobierno está listo para intervenir si alguna entidad entra en barrena.
    Con toda la prudencia, el supervisor bancario español advirtió de eso
    mismo. «La banca española no tiene activos tóxicos, su
    situación es muy sólida», explicó el gobernador. Pero a renglón seguido
    añadió que puede necesitar «ayudas temporales y condicionadas» para
    algunas entidades si la crisis no se detiene. El órdago del PP consiste
    en que es el sector en su conjunto quien corre serio peligro.

    Fernández
    Ordóñez va de polémica en polémica. Varios parlamentarios le afearon
    sus declaraciones de hace sólo unas semanas respecto al coste del
    despido, que el gobernador no se cansó de matizar. Pero ayer la gresca
    se centró en su diagnóstico de la crisis bancaria. La tesis de
    Fernández Ordóñez es que no hay tal crisis en España: no va haber un
    alud de quiebras, aunque pueden aparecer problemas puntuales, que se
    combatirán cuando estallen, y «la profundidad de la crisis puede
    implicar un proceso de reestructuración de nuestro sistema bancario».
    Fernández Ordóñez avisó sin remilgos de futuros «saneamientos» y
    «recapitalizaciones» si la economía y el sector financiero no salen del
    círculo vicioso en el que están metidos.

    No bastó. Esas cautelas
    encendieron los ánimos en la bancada del PP. «Su deber es advertir
    sobre lo que se nos viene encima, que por supuesto usted conoce porque
    lo tiene encima ya», exclamó Montoro en alusión a la que a su juicio es
    la punta del iceberg: la posible fusión de Caja Castilla-La Mancha con
    Unicaja, forzada por los problemas de la entidad manchega. «¿Cómo puede
    decir que no sucede nada? ¿Esa fusión es una operación privada? Le
    vamos a exigir responsabilidades en el momento pertinente: cuando haya
    que movilizar recursos públicos para alguna entidad. Entonces me va
    usted a repetir que en España no pasa nada», atacó Montoro en un
    discurso salpicado de descalificaciones.

    Lejos de sacar pecho
    como otras veces, Ordóñez admitió que la solidez de la banca española
    en los últimos 20 meses ha podido sorprender ante una imagen
    internacional muy marcada por el pinchazo inmobiliario y la necesidad
    de financiación exterior. Y frente a los puntos fuertes -«la
    regulación, la inexistencia de activos tóxicos dentro o fuera
    del balance y el mayor recurso a la financiación a largo plazo»-,
    explicó con crudeza que difícilmente se van a poder esquivar las
    dificultades. La banca «se enfrenta a un problema de morosidad por el
    paro y el reventón inmobiliario, y va a sufrir por el encarecimiento de
    la financiación», dijo.

    Además, las entidades afrontan una caída
    del negocio mundial, y el nivel del crédito «no va a volver por donde
    solía. El sector está dimensionado con alegría, y habrá que
    reestructurarlo». En ese punto, el gobernador lanzó un mensaje de
    tranquilidad: «El Banco de España tiene tradición en la resolución de
    problemas; depositarios y acreedores de los bancos pueden estar
    tranquilos». «No tanto algunos accionistas», apostilló. Ante eventuales
    intervenciones, apostó por «buscar soluciones privadas y evitar poner
    dinero público». Y trató de apelar a la responsabilidad y a actuar «con
    discreción y profesionalidad». «Al dinero no le gusta el ruido»,
    contraatacó ante la virulencia de Montoro.

    Pero si el horizonte
    del sector financiero es complicado, la economía real está ya metida de
    lleno en un mar de sargazos. El gobernador ve una recesión de «cierta
    magnitud» en España, y una salida incierta: «Saldremos cuando lo hagan
    los EE UU», dijo. Es decir, no antes de 2010, a juzgar por las
    previsiones de la Reserva Federal estadounidense.

    Respecto a la
    restricción del crédito que estrangula la economía, la achacó a la
    caída de la demanda por la recesión y a la menor oferta por la crisis,
    tanto real como financiera, y destacó que en el trimestre que va de
    noviembre pasado a enero el crédito creció el 2,1%, aunque no negó el
    endurecimiento de los préstamos y la posibilidad de que las tasas
    empiecen a ser negativas, algo que ve como natural.

    Frente a
    quienes criticaron sus declaraciones «sobre el abaratamiento del
    despido» -en palabras de Joan Herrera, de ICV-, se defendió al ataque:
    «Dije lo contrario». Y fue igual de tajante sobre el subsidio de
    desempleo: «No estoy contra la indemnización por despido, pero prefiero
    un modelo como el austriaco: que genere menos paro, eleve la
    competitividad y permita subir los salarios».