Categoría: Noticias

  • Rebelión en CEOE contra las obligaciones salariales de convenio.

    la patronal se plantea que el nuevo acuerdo para la negociación colectiva recoja expresamente nuevos “criterios objetivos” que permitan a una empresa poder incumplir el acuerdo salarial del sector.

    11-12-2008

    La dureza de la recesión económica está provocando que muchas empresas se planteen incumplir el acuerdo salarial del convenio sectorial en la negociación colectiva del próximo año, si como se temen están en dificultades para seguir adelante.

    Por esta razón, en los órganos de dirección de la patronal muchos representantes empresariales han pedido esta semana que, ante un eventual acuerdo con los sindicatos para la negociación colectiva del próximo año, se recoja expresamente una cláusula que haga posible que “de forma efectiva” las compañías puedan incumplir el acuerdo salarial del sector, si no pueden hacer frente a su aplicación.

    Se trata de desarrollar, pero sin modificarlo con fuerza de ley, el artículo 82 del Estatuto de los Trabajadores, según informaron las diversas fuentes empresariales consultadas por EXPANSIÓN. El citado precepto dice, en síntesis, que los acuerdos sectoriales “establecerán las condiciones y procedimientos” por los que las empresas “podrían no aplicar” el régimen salarial si se ve dañada su estabilidad económica. Y si no existiese esa cláusula en el convenio sectorial, una empresa podría descolgarse del acuerdo retributivo del sector, siempre que haya acuerdo entre la empresa y los representantes de los trabajadores.

    Sin embargo, los medios consultados recalcan que ese precepto “no se cumple casi nunca” y, por otra parte, y con frecuencia, muchos convenios repiten automáticamente las condiciones recogidas en el Acuerdo Marco Interconfederal (AMI) de 1980, aunque ya está derogado. Es decir, que con el ejercicio en curso, la empresa lleve tres años consecutivos en pérdidas.

    Por lo tanto, la patronal se plantea que el nuevo acuerdo para la negociación colectiva recoja expresamente nuevos “criterios objetivos” que permitan a una empresa poder incumplir el acuerdo salarial del sector. “Al menos, mientras dure esta situación”.

    Fidalgo
    No obstante, el secretario general de CCOO, José María Fidalgo, considera que con el actual artículo 82 del Estatuto de los Trabajadores, la propuesta de la patronal ya es posible aplicarla y, en todo caso, que “la mejor cláusula de descuelgue salarial respecto al convenio sectorial es el acuerdo que está bien negociado y no precisa de rectificaciones”.

    La propuesta de facilitar que las empresas puedan incumplir el acuerdo salarial del sector forma parte del nuevo planteamiento de CEOE de que el acuerdo con los sindicatos “no sea una mera prórroga de los pactados en años anteriores, sino que sea una verdadera respuesta frente a la crisis. En la patronal hay un consenso general de que no se puede firmar cualquier cosa”.

    Bárcenas se acerca a Díaz Ferrán
    Jesús Bárcenas, presidente de la patronal de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) dio ayer un paso de acercamiento a su gran rival y presidente de CEOE, Gerardo Díaz Ferrán.

    Ante la Asamblea de Cepyme, celebrada en Madrid, Bárcenas, expresó su “compromiso profundo y sin fisuras” con la CEOE y mostró su apoyo al modelo organizativo que ambas organizaciones han desarrollado “en los últimos treinta años”, además de reafirmar su determinación de “mantener la estrategia conjunta” de ambas entidades, vigente desde 1980.

    El presidente de Cepyme apoyó ayer, en la Junta Directiva de CEOE, que Díaz Ferrán pueda adelantar las elecciones antes de 2010, tal y como adelantó EXPANSIÓN el pasado 18 de septiembre. Bárcenas aprovechó también su discurso para insistir a los bancos de que el apoyo financiero que han recibido del Gobierno “se transforme en medidas concretas y eficaces” para las empresas y los ciudadanos que impulsen la economía.

    M. Valverde

    Expansion

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  • El permiso de paternidad se ampliará a cuatro semanas

    El permiso de paternidad, actualmente de 13 días para los casos de nacimiento, adopción o acogida, se ampliará a cuatro semanas. No hay compromiso de fechas pero sí un imperativo político para el Gobierno.

    El permiso de paternidad, actualmente de 13 días para los casos de nacimiento, adopción o acogida, se ampliará a cuatro semanas. No hay compromiso de fechas pero sí un imperativo político para el Gobierno.

    10-12-2008 – El Congreso de los Diputados aprobó ayer por unanimidad, a propuesta de CIU, pedirle que acelere al máximo los trámites. «Se trata de dar un nuevo impulso a las familias y la implicación de los hombres en el cuidado de los hijos», defendió la portavoz de Igualdad de CIU, Mercé Pigem. La medida no tendrá coste para las empresas ya que correrá a cargo de la Seguridad Social.

    Todos los portavoces coincidieron en algo: 13 días es un plazo harto insuficiente para que «los padres se involucren en la corresponsabilidad del cuidado de hijos e hijas», como sintetizó Pigem.

    El derecho al permiso de paternidad existe por voluntad del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que lo implantó a través de la Ley de Igualdad en marzo de 2007. Y la ampliación a las cuatro semanas figura además como objetivo de legislatura en el programa electoral del PSOE.

    Pero antes, el próximo 1 de enero, se elevará a veinte días el permiso de paternidad para las familias numerosas y aquellas que tengan hijos con discapacidad. El discurso de los grupos tuvo el mismo hilo conductor: superar una discriminación legal que afecta a los hombres que quieren tener más responsabilidades familiares.

    ANABEL DÍEZ
    El Pais

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  • Navidad en crisis

    Se perfilan unas navidades que romperán con el acostumbrado despilfarro de las sociedades consumistas. Serán fechas difíciles para los verdaderos afectados por la crisis.

    09-12-2008 – Estas navidades serán unas fechas difíciles para muchas familias. Recortes de plantilla en las grandes empresas, familias que no pueden pagar sus hipotecas y créditos, inmigrantes que ya no pueden enviar remesas a sus parientes, pequeños empresarios que tienen que cerrar sus comercios o sus empresas… Tan sólo en España las cifras de desempleo han llegado ya a los tres millones de personas y con unas perspectivas de aumento en los próximos meses. Sin embargo, los causantes de esta crisis siguen con su ritmo de vida.

    “Más de 900 euros se gastará en promedio cada familia española estas navidades”, dicen los periódicos. Polvorones, mazapanes, juguetes para los más pequeños… Cifras que quedan muy lejos para miles de personas que se han visto afectadas por la crisis o que viven bajo el umbral de la pobreza. Tan sólo en España, más de un millón y medio de personas viven en infraviviendas, según el último informe de la organización Cáritas.

    Las navidades de 2008 serán unas fiestas en crisis, según dicen los estudios. Las familias reducirán los gastos en estas fechas de gran consumo y evitarán el despilfarro propio de la Navidad. Habrá menos regalos y tan sólo se harán a la familia. Tampoco se saldrá tanto a cenar o al teatro. Aunque los más pequeños tendrán los regalos de los Reyes Magos garantizados. Videojuegos y videoconsolas son los regalos que más piden los niños en Navidad.

    Las Administraciones y las ciudades de todo el mundo también se apretarán el cinturón. Ciudades con menos luces y menos engalanadas darán la bienvenida al nuevo año, que se espera también difícil.

    Las televisiones y los anuncios nos bombardean ya todos los días con los miles de productos para las próximas fiestas: árbol de Navidad, belenes, adornos para la mesa navideña, pavos, corderos, gambas, pescados… y regalos, perfumes, corbatas, juguetes, la Barbie, la Wii… Y, sobre todo, personas sonrientes y felices. Muy felices por poder comer un buen plato el día de Navidad, tener regalos debajo del árbol o comer un trozo de turrón en familia con un gran fuego de chimenea. Una réplica idílica de un Primer Mundo irresponsable, con una sociedad egoísta que sólo se acuerda de aquellos que no lo pasan tan bien cuando salen en las noticias.

    Ningún juez ha pedido responsabilidades a los grandes magnates financieros o las grandes fortunas especulativas del mundo. ¿Se ha pedido la dimisión de los presidentes de los bancos? ¿Y los promotores de vivienda? Mientras, el dinero de los todos va a las arcas de la gran banca en un plan de rescate que aún no da resultados y que no llega a la gente.

    Los agentes sociales piden que ese dinero llegue a las familias y las empresas vulnerables, pero los bancos no se atreven a abrir la puerta de los préstamos. Periodistas y expertos en economía explican que los bancos aún no han tocado fondo y que necesitan ese dinero para el futuro. Nadie todavía conoce ni puede prever la magnitud de los agujeros de los bancos.

    Y en este mundo de consumo y de crisis, de grandes cifras y de derroche, nos olvidamos de los más vulnerables y excluidos. Hoy, más de 1.200 millones de personas pasan hambre y su situación se ha visto agravada con la actual crisis alimentaria. Millones de personas no tienen acceso a la educación y a la salud. Miles de niños son explotados en trabajos que nadie quiere por un plato de arroz. Las enseñanzas de aquel rabino, Jesús de Nazareth, que nació en Belén un 25 de diciembre, dan luz al mundo que nos rodeo. Hoy más que nunca necesitamos del verdadero espíritu de la Navidad: compartir con el que no tiene. El espíritu de la solidaridad.

    ANA MUÑOZ ÁLVAREZ
    Solidarios

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  • Salarios por empleo

    El Gobierno apoya a los sindicatos frente a las advertencias de la CEOE.

     

    09-12-2008 – El presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, lo puede decir más alto pero no más claro: «congelación salarial en 2009 y ya veremos en 2010».

    En su opinión, la situación económica es tan grave – «desde que tengo uso de razón no recuerdo una situación igual»-que «ahora de lo que toca hablar en la negociación colectiva es cómo se salva el mayor número de empleos y no cómo se mejora el poder adquisitivo de los salarios».

    No es una opinión o un comentario hecho a la ligera, es lo que piensa la inmensa mayoría de las empresas que empiezan a tener problemas muy serios para encontrar los créditos necesarios para pagar la paga extra de Navidad. Esta es la razón por la que en buen número de empresas se ha empezado a plantear la congelación salarial para el próximo año. Esto supone que el poder de compra de los trabajadores se verá recortado por el efecto de la crisis económica. No se trata de subir los salarios igual que aumentan los precios, sino que en 2009 se queden igual que en 2008. Es decir, «que se trabaje más cobrando menos».

    La razón, según explica Díaz Ferrán, es que muchas han pasado de tener beneficios a recortarlos fuertemente o tener pérdidas. Esta situación unida a una clamorosa falta de liquidez por parte de las entidades financieras hace que no haya recursos para invertir, y si no se invierte no sólo no se crea empleo sino que se empieza a destruir. En su opinión, entre 2008 y 2009 se van a destruir un millón de empleos netos, lo que significa que la tasa de desempleo se situará en torno al 17%, lo que equivale a cerca de cuatro millones de parados.

    ¿Cómo se sale de esta situación? En opinión de los empresarios la única salida es recortar costes empresariales para recomponer la tasa de beneficio, acumular los recursos suficientes para volver a iniciar el proceso de inversión-ganancias-más empleo.

    Entre esa reducción de costes un elemento clave es recortar los costes laborales, tanto salariales como indirectos. Esto implica congelar salarios, recortar entre 5 y 6 puntos las cotizaciones a la Seguridad Social, abaratar el coste del despido y flexibilizar la negociación colectiva para ir eliminando progresivamente los derechos adquiridos. Una auténtica receta de caballo.

    Pero los datos están ahí. Según el Banco de España los aumentos salariales pactados para ocho millones de trabajadores en sus convenios colectivos se ha incrementado este año el 3,5%. Si a esto se le añaden los costes laborales no salariales, el aumento es del 5,3% como certifica el Instituto Nacional de Estadística (en la Encuesta Trimestral de Coste Laboral) «se trata del mayor crecimiento desde el primer trimestre de 2003».

    Las empresas argumentan que con este crecimiento de costes dejan de ser competitivas ya que estos aumentos de costes se trasladan al precio de los productos encareciéndolos frente a los que se fabrican en el exterior. Al final el consumidor no elige los productos por estar fabricados en España sino porque tienen mejor relación calidad-precio.

    Ante esta situación, las empresas que no pueden bajar los costes laborales por la oposición de sus trabajadores y el temor a un conflicto laboral, optan por lo más fácil que es reducir plantilla.

    Lo tienen fácil. Hay más de tres millones de trabajadores con contratos temporales y sólo tienen que esperar a que venzan y no renovarlos. Esta fórmula además de ser barata no plantea conflictos. Según los teóricos, es una de las razones por la que la tasa de desempleo crece en España con mucha más rapidez que en el resto de países europeos y lo que explica que sea el país de la UE con la tasa de paro más elevada.

    Cuando el pasado lunes la delegación de Comisiones Obreras encabezada por Ignacio Fernández Toxo y de UGT con Toni Ferrer acudieron a la sede de la CEOE para prorrogar el Acuerdo Inter-Confederal para la Negociación Colectiva (AINC) y escucharon estos planteamientos se quedaron literalmente de pasta de boniato, como afirma Ferrer.

    Los sindicatos dijeron que para ese viaje no se necesitaban alforjas. Sencillamente se rompían las negociaciones antes de empezarlas. El efecto práctico es que suponía dar carpetazo a siete años en que el AINC ha sido el punto de referencia de la negociación colectiva, que ha garantizado el periodo más prolongado de paz social desde que se inició la transición económica. Si se mantiene la congelación salarial se abrirá un año de conflictividad salpicado por cientos de expedientes de regulación que ya empiezan a ser contestados en la calle. «Los trabajadores no somos los culpables de esta crisis y por lo tanto no tenemos por qué pagarla», afirma el secretario general de la UGT, Cándido Méndez.

    El representante de CC. OO. replica la tesis de la patronal argumentando que «lo fundamental en un año en que el peligro es la deflación es que los salarios suban muy por encima de la inflación para reactivar el consumo y evitar que se paralice la economía».

    Toni Ferrer fue más lejos al afirmar que este planteamiento tendrá que ser asumido por el Gobierno a la hora de fijar el salario mínimo interprofesional para 2009. Esta es la razón por la que han pedido un aumento del salario mínimo interprofesional (SMI) del 8% para situarlo en 648 euros, lo que supone el 60% del salario medio neto.

    Ante este planteamiento el Gobierno está pillado entre la espada y la pared. El presidente Zapatero se había comprometido a subir el SMI a 1.000 euros durante la legislatura y no va a incumplir su palabra.

    El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, se ha inclinado abiertamente por las tesis sindicales. Es lógico, ya que el Gobierno decidió bajar 400 euros los impuestos a cada contribuyente para reducir el consumo. «No parece lógico que ahora nos pidan a nosotros que les quitemos ese dinero». Añaden que además el Gobierno ya ha dado ejemplo al decidir no congelar el salario de los 2,5 millones de empleados públicos a pesar de que tienen su puesto de trabajo garantizado.

    El vicepresidente segundo Pedro Solbes ha intentado conciliar afirmando que se tendrían que poner en funcionamiento las cláusulas de descuelgue. Se trata de que las empresas en pérdidas o con baja productividad no tengan que sufrir el mismo aumento de las que están bien. El dirigente del Metal de UGT, Fernández Lito se ha posicionado en contra.

    Las negociaciones entre patronal y sindicatos aún no se han roto, pero las posibilidades de salvar el AINC es muy difícil.

    Mariano Guindal
    La Vanguardia

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  • El paro se dispara en España por la precariedad y la escasa industria.

    El sector secundario supone el 16% del PIB, frente al 40%en los países europeos más industrializados. La temporalidad está cerca del 30% y supera con mucho la de las economías occidentales de la UE.

     

    09-12-2008 – La fuerte creación de empleo en España en los años de bonanza fue el asombro de la economía europea. De la misma manera en que ahora el brutal crecimiento del desempleo causa perplejidad y alarma en el continente. En apenas un año, se ha pasado de una tasa de paro del 8% a otra próxima al 12,8%, mientras la mayoría de países europeos están manteniendo sus tasas de empleo. El alto nivel de temporalidad y un modelo productivo precario y con escaso sector industrial son los responsables.
    El desempleo español ha subido casi cinco puntos en un año, hasta casi rozar los tres millones de parados. En otros países, como Italia, Reino Unido, Francia o Portugal, los incrementos son inferiores a un punto. Muy lejos quedan Alemania y los países nórdicos, donde la crisis apenas si está afectando al empleo. La prueba es que incluso están logrando disminuir sus tasas de paro.
    De hecho, solo Irlanda y España sufren graves deterioros de sus mercados laborales. Con todo, la tasa de paro del país insular aún se situaba en octubre en el 7,1%. España no es solo el socio de la UE donde crece más el desempleo, sino que también es donde hay un mayor número de parados en términos absolutos si se exceptúa Alemania, aunque este país tiene más del doble de ocupados. Ya hay 2,96 millones de parados en España, y la mayoría de los expertos dan por seguro que se llegará a los 4 millones en el 2009.

    TRISTE DIFERENCIA
    Tres catedráticos de Derecho del Trabajo –Francisco Pérez de los Cobos (Complutense), Carlos Palomeque (Salamanca) y Jesús R. Mercader (Carlos III)– y uno de Economía –Juan José Dolado (Carlos III)– son unánimes al afirmar que lo que dispara al paro en España son las «peculiaridades» del modelo productivo y la estructura laboral.
    El 75% del producto interior bruto (PIB) está sustentado por los servicios (63,4%), principalmente el turismo, y por la construcción (11,5%), mientras que la industria apenas sí aporta el 16%. En los países industrializados europeos, el peso de las empresas productivas es del 40%. Incluso en estados menos desarrollados como Turquía es del 24%.
    El empleo industrial es más estable: sus trabajadores son más productivos, están más especializados y han recibido más formación de sus empresas, con lo que a estas les interesa menos sustituirlos. Así, el sector, donde trabajaban 3,2 millones de asalariados en octubre del 2007, apenas sí ha perdido 76.800 efectivos en un año, en línea con lo que sucede en el norte de Europa.
    Además, una empresa industrial «no está basada en el artificio sino en actividades más asentadas», apunta Palomeque. Junto a Dolado, afirma que las crisis afectan a todos los sectores, pero al industrial mucho más tarde, y por eso en Europa apenas sí se nota por el momento.
    Por contra, la construcción, que estaba dando empleo a 2,7 millones de personas, ha perdido 256.100 trabajadores. Los servicios, también muy sensibles a la crisis y con 13,6 millones de empleados en octubre del 2007, han dejado en la calle a 232.200 personas.
    También hay unanimidad entre los expertos sobre los efectos perniciosos de la altísima precariedad del mercado laboral, ya que los temporales son más baratos y fáciles de echar. Aún se firman al mes más de un millón de contratos de este tipo, frente a apenas 130.000 fijos. La tasa de temporalidad roza el 30%, cuando en Alemania está en torno al 14%, en Italia es del 13%, y en Portugal es del 22%. Bélgica, Holanda y Reino Unido no llegan a los dos dígitos.
    Los expertos niegan que, como defienden las empresas, la legislación laboral sea demasiado rígida. Los costes del despido, apuntan, son similares en toda Europa, e incluso países como Francia o Holanda ofrecen muchas más garantías a los trabajadores que España.
    La prueba es que los empresarios realizan miles despidos, más que en cualquier país europeo. Mercader y Palomeque se quejan de que los empresarios españoles recurren demasiado a la flexibilidad externa (es decir, a los despidos), mientras que en Europa se ensayan más medidas de flexibilidad interna: de reorganización.

    FRANCISCO J. DE PALACIO
    El Periodico

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