Categoría: Prevision Social

  • Los estudiantes piden a Trabajo que amplíe la cobertura de la pensión de orfandad hasta los 25 años

    El Sindicato de Estudiantes pidió hoy al Ministerio de Trabajo que amplíe un año la cobertura de la pensión de orfandad absoluta, pasando de los 24 años actuales a 25 años, en cumplimiento del programa electoral del PSOE.

    Según el Sindicato de Estudiantes, los huérfanos absolutos constituyen uno de los colectivos más desfavorecidos económicamente, y dentro del mismo se encuentran miles de estudiantes en todo el Estado.

    En este sentido, considera que la reforma de la Ley General de la Seguridad Social para la ampliación de la cobertura de la pensión de orfandad absoluta hasta los 25 años, tal y como prometió el PSOE en su programa electoral con el que concurrió a las elecciones del pasado 14 de marzo, debe hacerse de inmediato.

    A su juicio, dicha reforma favorecerá a muchos jóvenes que están acabando sus estudios o que están buscando su primer empleo, «jóvenes en la mayoría de los casos en situaciones económicas precarias y que para los cuales esta prestación es fundamental».

    Asimismo, el Sindicato denunció que se ha puesto en contacto con el Ministerio de Trabajo en reiteradas ocasiones desde el pasado mes de junio solicitándole que haga ya efectiva esta medida, y de momento no ha habido por su parte ninguna respuesta concreta.

    Europa Press, 13 de enero de 2005

  • Bush lanza una campaña para justificar su plan de privatización parcial de las pensiones

    El presidente George W. Bush se lanzó ayer a defender públicamente uno de sus compromisos de campaña, quizá el que más dudas despierta entre su propio electorado: la reforma de un sistema de pensiones que dentro de unos años -cuando se jubile en masa la generación del baby boom que nació a partir de 1946- corre el riesgo de quiebra.

    El presidente estadounidense cree que los trabajadores jóvenes que lo deseen deberían poder desviar un porcentaje de sus impuestos destinados a las pensiones a crear fondos de inversión para complementar sus jubilaciones cuando se retiren.

    «El que tenga ahora veinte o veintitantos años y está empezando a trabajar debería reflexionar sobre un sistema de seguridad social [pensiones de jubilación] que irá a la quiebra, a la bancarrota, a menos de que el Congreso actúe ahora», dijo Bush en la Casa Blanca, en el primero de una serie de actos destinados a convencer de su plan -que se convertirá en uno de los caballos de batalla de su segundo mandato- a una sociedad que no ve clara la urgencia. El presidente cree, en cambio, que la reforma de las pensiones es una parte irrenunciable de su programa para reducir el déficit presupuestario en los próximos años y que, aunque los actuales fondos de jubilación cubren las necesidades, hay que anticiparse a los problemas que se prevén para el futuro. Los demócratas que se oponen al plan sospechan que se exageran esos problemas para desmantelar los pilares de la protección social.

    El sistema de pensiones se creó hace 70 años, en plena Depresión, y ha funcionado bien, pero su punto débil, como en Europa, es la demografía: cada vez hay menos trabajadores activos que sostengan a los que se jubilan. Cuando el presidente Roosevelt puso en marcha el sistema, en 1935, había 42 empleados por cada jubilado. Ahora hay tres, y la previsión para dentro de 25 años es que habrá dos activos por cada pasivo. Las pensiones y los beneficios que reciben 47 millones de personas suponen casi medio billón de dólares anuales, y, por el momento, los fondos del sistema no tienen problema para cubrir esa cantidad. Pero lo tendrán a partir de 2007, a medida que se vaya jubilando la generación del baby boom, la explosión demográfica que se extendió entre 1946 y 1964. Según los cálculos del propio sistema, los desembolsos superarán a los ingresos en 2018; si no hay cambios, el sistema de pensiones no podría funcionar a partir del año 2042.

    Los críticos de Bush creen que con estas perspectivas no es urgente lanzarse a un plan tan radical. «La situación no es de desastre», en opinión de Dean Baker, del Centro de Investigación Política y Económica. Algunos líderes demócratas lo inscriben en la estrategia de intentar prolongar durante años el dominio republicano, como Harry Reid, el nuevo líder del partido en el Senado, que cree que el plan consiste en «destruir el sistema de seguridad social dando el dinero a los peces gordos de Wall Street». Según el comentarista conservador de The New York Times David Brooks, «la gente que instintivamente confía en los mercados financieros apoya la reforma de Bush, mientras que los que desconfían de los mercados están en contra». El respaldo a la iniciativa de Bush depende de la edad del que contesta, según una encuesta de Gallup: un 55% de las personas entre 18 y 29 años están a favor, pero el porcentaje va decayendo hasta el 31% de apoyo entre las personas mayores de 60 años.

    Faltan por conocerse casi todos los detalles sobre cómo funcionará el plan. Bush ha dicho, hasta el momento, que no desencadenará un aumento de los impuestos dedicados a las pensiones y que no afectará a los jubilados, pero que el equilibrio del sistema a largo plazo implicará «recortes» en los beneficios de los futuros jubilados.

    En una entrevista con The Wall Street Journal, el presidente explicó que un problema estructural, como el del futuro de las pensiones, «no se arregla con tiritas», y que dejará que el Congreso concrete el plan, pero que los que se oponen al cambio «corren un riesgo político». La advertencia vale tanto para republicanos rebeldes como para los demócratas que ya han advertido de que harán campaña en las legislativas de 2006 contra el plan de reforma que es incierto, se apoya en el rendimiento de los mercados de valores y prevé el recorte de algunos beneficios a empleados cercanos a la jubilación. El presidente promete que dará «cobertura política» a los congresistas que apoyen su plan y sufran esas críticas: «Tengo la obligación de dirigir en este asunto».

    Un juez, al frente de la seguridad

    Michael Chertoff, un juez federal que parece sacado de un cuadro de El Greco, es el elegido por el presidente George W. Bush para ocupar el puesto de responsable de Seguridad Nacional, a cargo hasta ahora de Tom Ridge. La Casa Blanca anunció ayer la propuesta, que deberá ser confirmada por el Senado. Chertoff «ha demostrado un compromiso profundo con la causa de la justicia y una determinación inquebrantable para proteger a los estadounidenses», según Bush, que celebró la labor de Chertoff como alto cargo de Justicia entre 2001 y 2003.

    El elegido agradeció la confianza y dijo que «será un orgullo volver a trabajar con los hombres y mujeres que forman la línea frontal contra el terror». El Departamento de Seguridad Nacional, creado después del 11-S, tiene 180.000 funcionarios y coordina la labor de 22 organismos. Tom Ridge ha sido su primer responsable. Su despedida será garantizar que todo vaya bien el próximo día 20, en la toma de posesión de Bush.

    La primera opción de Bush -Bernard Kerik, el ex jefe de policía de Nueva York- supuso un tremendo fiasco, porque días después de su nominación, en diciembre, se supo que tenía una hoja de servicios poco edificante, que incluía capítulos como haber contratado a una inmigrante irregular o haberse enriquecido con las acciones de una empresa que fabrica material para la policía.

    Ahora, curándose en salud, el presidente ha elegido a alguien muy leal -como todo su equipo-, pero sin sorpresas: «Ha sido confirmado tres veces por el Senado», dijo, refiriéndose a sus responsabilidades previas en los tribunales y anticipando que no habrá problemas para su confirmación.

    Y no los habrá, a juzgar por las reacciones de republicanos y demócratas, que aplaudieron la nominación. La biografía de Chertoff siempre ha estado ligada a la justicia y a la política antiterrorista, sin despegarse del Partido Republicano, para el que trabajó en las investigaciones parlamentarias de los embrollos inmobiliarios y políticos de los Clinton.

    La designación coincide con una situación de mucha mayor tranquilidad en la opinión pública de EE UU en cuanto a la percepción de riesgo de atentado terrorista. Según un sondeo de Gallup, el 59% cree que no es probable que haya un atentado en las próximas semanas, contra el 39%, que opina lo contrario. Es el porcentaje más optimista de los últimos tres años y medio, desde el 11 de septiembre de 2001.

    El Pais, 13 de enero de 2005

  • Primeros pasos para la aplicación de un Buen Acuerdo

    Varias semanas después de la firma del Acuerdo de Diciembre de 2003, por el que se cambió el sistema de pensión de los colectivos A, C y E pre-80, están empezando a llegar las cartas para la comprobación de datos personales, de los partícipes en activo, y prejubilados desde el 2000, de los citados colectivos.

    El BBVA ya ha puesto, el 30 de Enero, a disposición de la Gestora los 297 millones de €, resultado de la conversión en efectivo de la póliza que aseguraba el Plan, sin ninguna merma y con intereses, tal y como se recogía en la cláusula de garantía incluida en el Acuerdo.
    Dentro de unas semanas llegarán también las cartas a los partícipes de los colectivos B, D, E post-80, F, G, H, K, M, N, y P, para comprobar sus datos personales y calcular el importe individual de la aportación a recibir en Diciembre 2004 por la viudedad de pasivo que la vendemos y será disponible.

    Durante este periodo, CCOO hemos realizado bastantes asambleas, en centros y en nuestros locales, y constatamos que el Acuerdo, una vez conocido, está siendo valorado muy positivamente por los trabajadores afectados en general, y aún más por los prejubilados desde el 2000, que no tenían firmada la actualización salarial.

    Queremos recordar, la oportunidad del Acuerdo, sus ventajas, y la legitimidad de la representación (acción y efecto de representar; personas que representan a una colectividad…) sindical, así como las garantías con las que venimos trabajando:

    • Ganamos en derechos, flexibilidad e información. El fondo es de titularidad
      de cada trabajador, disponible y transmisible en caso de fallecimiento (ya
      los ha habido desde la firma). Están cubiertas todas las contingencias.
      Se dispondrá como cualquier Plan. Se accede a la información
      a través de bbvanet o Cajeros.
    • Ganamos los mínimos de Aportación inicial (2.163,64€)
      y de Aportación anual (540,91€), más el redondeo al alza
      de los % que resulten para cada partícipe, de un cuartillo (0,25%).
      Ej.: si sale 1’34 se aplicará el 1’50, si el 1’79, el 2’00, etc.
    • Ganan los Prejubilados, al actualizarse, para el cálculo, el salario
      al 31-12-03. Y a partir de aquí se incorporan al cálculo general
      para determinar su capital objetivo.
    • Ganan los participes con derecho a jubilación anticipada a los 60
      años, a los que hasta ahora se les venían calculando los derechos
      con la previsión de jubilación a los 63 años. Para la
      aportación extraordinaria que corresponda se instrumenta una Póliza
      de excesos, propiedad del titular y tan disponible como el Plan.
    • Ganan los colectivos C y E-Pre80 al revisarse el cálculo de los P.E.
      Los partícipes del E pre-80 (BGF), que tenían unos derechos
      pasados en una póliza externa al Plan y sólo disponible a la
      jubilación, incorporarán estos derechos a una Póliza
      de excesos del mismo tipo que los de jubilación anticipada a los 60
      años del A.
    • Ganamos una nueva aportación anual de 150.000 € al Plan para
      gastos de funcionamiento. Es una mejora para todos los colectivos porque incide
      en el valor de las participaciones que aumenta por menores gastos.
    • Nuestro actuario revisará todo el proceso, y CC.OO. nos estamos preparando
      para asesorar a los afiliados y partícipes que nos lo soliciten.

    Estos días están llegando a los colectivos A, C y E-pre 80 las cartas con un resumen del Acuerdo y la recogida de datos personales y profesionales, porque ahora hay posibles beneficiarios que antes no tenían derecho. Recomendamos cotejar bien los datos y contestar con rapidez. Ante cualquier duda podéis dirigiros a los delegados de CC.OO., a nuestros correos electrónicos o a la página web.

    A partir de Abril, una vez cerradas las cuentas del ejercicio 2003, y una vez aprobadas por la Comisión de Control del Plan, la actuaria realizará los cálculos para por una parte certificar los derechos consolidados al 31-12-03 (capital inicial del nuevo sistema), y por otra, hallar el capital objetivo y fijar el porcentaje de aportación que permitirá llegar al mismo. En un nuevo escrito, se comunicará, la Aportación Inicial y el Porcentaje que se aplicará mensualmente, una vez redondeado al 0’25, en las aportaciones futuras. En dicho escrito figurarán también los conceptos del salario pensionable utilizados en los cálculos y en el caso de los compañeros de BGF el importe individual procedente de la Póliza antes citada. Nuevamente aquí os pedimos respuestas rápidas y consultarnos todo lo que necesitéis.

    Con fecha 30 de Enero 2004, se ha transferido a la Gestora el importe de la conversión de la póliza de aseguramiento, junto con la rentabilidad pactada desde el 1 de Enero, lo que ha supuesto la entrada al Plan de un capital de 297.426.232,94 €. Cantidades que CCOO contrastaremos con nuestro actuario, y la distribución de las mismas entre todos los partícipes beneficiarios del Acuerdo de cambio de sistema.
    Además, se ha convocado ya una reunión de la Comisión de Control del Plan para el día 9 de marzo donde la Gestora nos va a informar de la política de inversiones, (la rentabilidad del Plan en 2003 es del 5,61%), y a la que llevaremos nuestra propuesta conocida de prudencia en las inversiones, compras escalonadas y entretanto trabajar con inversiones a corto en Repos o similares, y mantenimiento del porcentaje de renta variable en el 20%. También estamos en la tarea de incorporar lo antes posible la libre designación de beneficiarios para todos los Colectivos, y en la del nuevo redactado y homogeneización de las Especificaciones.

    Este es nuestro estilo, trabajo y rigor, información seria y acuerdos beneficiosos para toda la plantilla, defensa de la Negociación Colectiva, y donde se demuestra la capacidad de propuesta e iniciativa de CCOO.
    No podemos dejar de mencionar, porque también es nuestra obligación deshacer confusiones, que es el opuesto al de los compañeros de CGT: Porque el estilo de este sindicato viene siendo el de sembrar sistemáticamente la sospecha sobre el trabajo de los demás, pero no resuelven nada. Es más cuando han sido responsables únicos de alguna negociación, como la de ASI (Argentaria Sistemas Informáticos) a final de 2002, dejan a varios compañeros con Aportaciones 0,00 €, y sin mínimos de capital inicial ni de aportación anual, lo que hemos tenido que arreglar expresamente –los sindicatos “mayoritarios”- en el nuevo Acuerdo para que se les apliquen. No obstante, se quedan sin el redondeo en los porcentajes de aportación.

    Es responsabilidad de cada trabajador apoyar –con la afiliación- el sindicalismo útil y eficaz y poner en evidencia la credibilidad del habitual “sindicato no firmante”. No solo es este Acuerdo, en su política habitual no firmaron ni el Acuerdo de Horarios, (hoy no tendríamos los sábados uno de cada dos, ni pluses de horarios…).

    Aportamos soluciones, mejoramos tus derechos.

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  • Errores en el PE de Banco Herrero

    07 02 04 Los empleados afectados deberán reclamar a la Comisión de Control para recalcular su PE. Por otro lado, la empresa amortizará anticipadamente una parte del déficit pendiente de financiar. (PDF:Cat. / Cast.)

    Ver PDF

  • Pobres viudas

    España va bien, pero las viudas españolas figuran entre las más pobres de Europa. Sólo las ganan en pobreza las de Grecia y Portugal.

    Ésta es la conclusión de un estudio realizado por Fedea: enviudar, para las mujeres españolas, es sumar a la desgracia por la pérdida del marido el descubrir la estrechez económica y sufrir una pérdida muy significativa de su capacidad adquisitiva.

    Se dice que se están haciendo esfuerzos para mejorar esta situación. Deben de ser ciertos, pero en todo caso muy irrelevantes; la cuestión sigue planteada en términos de injusticia evidente. Resulta un tanto cínico preocuparnos de la violencia doméstica que afecta a un colectivo minoritario de las mujeres y olvidarnos de aquella otra violencia, la económica, que es la que la propia sociedad impone a las viudas.

    De aquélla, de la violencia doméstica, puede llegarse a entender que, a pesar de los esfuerzos que se realizan, no pueda garantizarse una solución eficaz que evite un problema que ofende a nuestra condición de sociedad civilizada. Pero que la violencia económica que se ejerce sobre las viudas desaparezca sólo depende de nosotros. En este tema, querer es poder. Terminar con la marginación económica de las viudas cuesta dinero. Es obvio.

    Pero para esto está la selección de prioridades; y ésta debe pasar por delante de otras muchas. Estamos hablando de un derecho que se ha ganado cotizando durante muchos años a la Seguridad Social. No estamos hablando de beneficencia. Los maridos han cotizado para asegurar a su mujer una pensión digna y el Estado ha aceptado su dinero para responsabilizarse de esta prestación. Y no es así. En el supuesto más común, el marido se convierte, en primer lugar, en jubilado y en esta situación nota una disminución sensible de su salario. Pero de fallecer, su viuda va a ver todavía más reducida la pensión que su marido venía percibiendo. Es decir, se le niega a la mujer sustituirse en la condición del marido, a pesar de que va a subrogarse en todas las obligaciones económicas que éste asumía en vida.

    Mayor injusticia es, además, cuando a la viuda que ha cotizado toda su vida laboral para asegurarse su pensión de jubilación se le negará la pensión de viudedad cotizada por su marido. Que elija entre una u otra, pero las dos a la vez no. Habrán -uno y otro- cotizado en balde y el Estado agradecido va a ahorrarse unos dineros que no le corresponden.

    No todo puede hacerse, ni puede hacerse todo a la vez. Pero de esto hace ya demasiado tiempo que se habla. No vale argumentar que una mejor atención para las viudas reduciría otras prestaciones sociales. ¿Por qué sólo se contempla la solidaridad entre los pasivos? ¿Por qué no se contempla este problema desde una perspectiva más justa de modelo de sociedad?

    Mientras esto no se resuelva, no podrá decirse que vamos bien. Al menos, sin ruborizarnos.

    La Vanguardia, 25 de Enero de 2005