Categoría: Prevision Social

  • España tendrá las pensiones más bajas y costosas de toda Europa

    Las alarmas se disparan. El progresivo envejecimiento de la población amenaza con agotar las pensiones, ya por debajo de las necesidades de los jubilados. Los expertos piden reformas.

    La cuenta atrás está en marcha: el sistema de pensiones entrará en crisis en 2015 y, tres décadas más tarde, España, sumida en un grave problema de envejecimiento poblacional, se alzará como el país con las pensiones más costosas de la UE: absorberán el 17,3% del PIB, el doble que en la actualidad.

    Con estas dos alertas, la Comisión Europea lleva tiempo insistiendo en la necesidad de acometer reformas urgentes en el mercado laboral, sobre el que ya se dibuja un escenario desolador. El último estudio internacional sobre pensiones, de Axa, sitúa a españoles a la cola de todos los ránking europeos: gozan de la vida laboral más larga de los Quince –se jubilan a los 63 años, hasta cinco más que en los grandes países europeos–, son los que más demoran la preparación de su retiro y los que menos pensión reciben. En concreto, su prestación media se sitúa en 751 euros, es decir, 120 euros por debajo de lo necesario para cubrir sus necesidades. Sólo en Portugal la prestación es más baja, pero allí la diferencia respecto a las necesidades de los jubilados es menor. En el resto de países europeos, alcanza incluso los 1.734 euros de los Países Bajos, los 1.644 en Alemania o los 1.622 en Reino Unido.

    La situación se agrava más en España si se tiene en cuenta que el resto de grandes países del euro ya se han iniciado las reformas para evitar el ingente daño que pueden provocar unos sistemas tan anquilosados que amenazan el desarrollo económico.

    Las reformas se retrasan
    El ejemplo por excelencia es Alemania, inmersa en un ambicioso programa de reformas con el que se pretende reducir el paro de larga duración, suprimir prestaciones, recortar las ayudas y restringir las posibilidades de pedirlas. Más de medio millón de personas perderá el derecho a percibir ayudas y tres millones más verán reducidos sus ingresos. Todo con una visión de futuro: asegurar el futuro de las pensiones.

    En España, sin embargo, siguen demorándose las reformas, pese a las continuas advertencias de todos los organismos internacionales. El principal motivo de este retraso se encuentra en que, por el momento, el problema que supondrá el envejecimiento de la población queda escondido tras la buena salud de las arcas de la Seguridad Social, que en los últimos años ha alcanzado un superávit de más del 1% del PIB. Pero se trata sólo de una solución a corto plazo, ya que se deben a la generación del baby-boom que se agotará pronto.

    No es el único escollo al que se enfrentaría una reforma laboral, ya que los españoles se alzan también como los europeos más contrarios a alargar su vida laboral –la que se apunta como la solución más eficiente para asegurar el futuro de las pensiones–. Concretamente, dos de cada tres trabajadores se oponen a retrasar su jubilación más allá de los 65 años, lo que Axa califica como un rechazo “contundente”. El resto de europeos tiene una mejor disposición y, fuera de la UE, en lugares como Estados Unidos, Hong Kong, Canadá, Singapur o Japón se muestran incluso a favor de seguir trabajando después de la edad legal.

    Junto al envejecimiento de la población aparece otro problema: la relación ocupados-pensionistas. A este indicador se le denomina ratio de dependencia demográfica y arroja malas noticias para España. Si ahora 75 españoles cotizan a la Seguridad Social y 25 no trabajan, en 2050, según la Comisión, se invertirá la proporción: 61 españoles recibirán prestaciones sin ser cotizantes, frente a los 39 que financien esas pensiones.

    Expansion, 1 de febrero de 2005

  • ‘Adelantar la jubilación es igual que subvencionar el ocio’

    Especialista en economía del trabajo y finanzas públicas, carga contra las jubilaciones anticipadas y la escasa inversión en I+D+i, dos de los factores que, a su juicio, marcan el retraso de Europa frente a Estados Unidos

    Desde hace dos años y medio, es el responsable económico de la OCDE, una organización que agrupa a 30 países ‘comprometidos con el gobierno democrático y la economía de mercado’. Jean-Philippe Cotis participó la semana pasada en la conferencia de riesgo-país organizada en la capital de Francia por Coface. Después charló con Cinco Días sobre la distancia que separa a la economía de la zona euro de la de Estados Unidos.

    Pregunta ¿En qué punto nos encontramos?

    Respuesta Europa recuperó mucho terreno hasta la década de los ochenta, pero ahora vuelve a perder posiciones. Es cierto que Estados Unidos ha disfrutado de una demografía favorable, apoyada por la inmigración. Pero no es el único factor relevante.

    P ¿Significa eso que Europa ha tocado techo?

    R No lo creo. Más bien diría que no se está aprovechando todo su potencial de crecimiento, a mi juicio porque no se han practicado las políticas económicas adecuadas. Un claro ejemplo es la diferencia de productividad respecto a Estados Unidos, incluso superior a lo que indican las estadísticas. En este punto, los datos son engañosos.

    P ¿En qué sentido?

    R En que el nivel de desempleo duplica al estadounidense. Aquí los trabajadores menos cualificados ni siquiera acceden al mercado laboral. Por eso, la estadística cuenta a los más productivos. En EE UU trabaja casi todo el mundo, incluso los menos capacitados, lo que reduce la media de la productividad.

    P ¿Cómo se explican estas diferencias en el empleo?

    R En Europa hay un problema de sobrerregulación evidente, que lleva a las empresas a pensárselo mucho a la hora de contratar. Pero creo que un punto que no se suele considerar es el de la edad: la tasa de paro entre 25 y 55 años es muy similar a ambos lados del Atlántico. La diferencia está en el colectivo de mayor edad.

    P ¿A qué se debe?

    R A mi juicio, Europa se equivocó hace años con el fomento de las jubilaciones anticipadas. El plan era sencillo: convencer a la gente de que podía retirarse sin apenas perder dinero, para que las empresas tuviesen que contratar más. Así se reduciría de forma automática la tasa de paro.

    P Pero esa reducción no se ha producido…

    R No, desde luego. Por una razón: el Estado tiene que pagar las pensiones a todos esos jubilados antes de tiempo. Obviamente, los recursos para financiar ese gasto provienen de los impuestos. Así, las empresas ven aumentada su carga fiscal, lo que las retrae a la hora de contratar nuevos empleados.

    P ¿Hacia qué modelo de jubilación se debería tender?

    R Hay un hecho indiscutible: una persona de sesenta años está hoy mucho más sana y tiene mucha más vida por delante que con la misma edad hace cuarenta años. Las pensiones se concibieron para ayudar a los necesitados, cuando ya no pueden valerse por sí mismos. Con el modelo europeo actual, de jubilaciones tempranas, lo que hace el Estado es subvencionar el ocio de personas perfectamente capaces de trabajar. Y a costa de los impuestos, claro está.

    P ¿Cuál sería, entonces, la edad adecuada?

    R Entiendo las jubilaciones tempranas en colectivos donde la vida laboral comienza muy joven y las condiciones de trabajo son duras. Es el caso, por ejemplo, de los mineros. Pero no tiene sentido que un trabajador de oficina, que empezó a trabajar con 25 años, se jubile a los 55. Se produce una transferencia de renta ineficaz y, sobre todo, injusta.

    P Pero, a medida que las sociedades se desarrollan, debería haber más tiempo de ocio…

    R Hay menos trabajo mecánico, pero surgen nuevas necesidades. En todo caso, no tiene sentido que el Estado intervenga. Es lo que ha pasado en Francia con la jornada de 35 horas: al imponerla por ley, el Estado ha tenido que abonar la diferencia salarial. De nuevo, una subvención al ocio y una transferencia de renta injustificada.

    P ¿Qué le parece el plan de privatización parcial de las pensiones propuesto por George Bush?

    R Todavía no está suficientemente perfilado como para que pueda formarme una opinión. A mi juicio, el modelo sensato es el sueco: el trabajador elige la edad de su jubilación, pero sabiendo que anticiparla tiene un coste económico. Cuanto más tarde se jubila, más ingresos percibe en su pensión Es el modelo español, aunque a menudo las empresas llegan a acuerdos con el trabajador para complementar parte de esa pérdida de ingresos.

    P ¿Qué factores explican el déficit de productividad europeo?

    R Uno fundamental es la inversión en educación superior. En la zona euro representa aproximadamente el 1% del PIB, frente al 2% en los países anglosajones y escandinavos. La formación al máximo nivel ya refleja una distancia inasumible. También es muy limitada la formación dentro de la empresa, que permite al trabajador adaptarse a los tiempos y mejorar su rendimiento.

    P ¿Cree que se fomenta lo suficiente el I+D?

    R La distancia respecto a EE UU sigue siendo importante en términos de inversión. Pero no es sólo una cuestión cuantitativa: la asignación de los recursos es mucho menos eficiente en Europa, sobre todo en lo que afecta al sector privado. La concesión de subvenciones adolece de excesivas trabas administrativas, de modo que, al no haber suficiente competencia, los fondos no van a los destinos más eficientes. Ya no vale con copiar, porque los países del sureste asiático lo hacen igual de bien y más barato. Es el momento de inventar, y eso supone jugar en primera. Paradójicamente, en estos tiempos de integración, siguen primando los intereses nacionales.

    P ¿Existen otro tipo de trabas?

    R Problemas burocráticos y regulatorios. Por ejemplo, el tamaño medio de las empresas de nueva creación es mucho menor en EE UU, lo que fomenta la experimentación. Los requisitos para crear una empresa en países como España limitan esa posibilidad de pruebas reales. También hay un serio problema de apertura de mercados: se ha avanzado mucho en la industria, pero casi nada en los servicios.
    La depreciación del dólar, ‘pagada por el más débil’

    Una de las mayores amenazas para el crecimiento de la economía mundial reside en los desequilibrios provocados por la caída del dólar. Europa está pagándola cara a través de sus exportaciones, reducidas por al apreciación inducida del euro. Jean-Philippe Cotis cree que Europa está asumiendo demasiada responsabilidad: ‘No se puede pedir a la parte más débil crece por debajo de EE UU y el sureste asiático que sufra toda la apreciación de la moneda. En realidad, el problema es entre Estados Unidos y el sureste asiático: los primeros cubren su falta de ahorro interno con fondos asiáticos. La zona euro, que no está directamente implicada, ha quedado atrapada entre las otras dos grandes zonas’. Para Cotis, los países del sureste asiático deberían intervenir: ‘Sus monedas están claramente infravaloradas.

    El problema es que China no entrará en una apreciación si no es respaldada por el resto de los países de la zona, y éstos no pueden hacerlo salvo secundando a China. Es necesario un acuerdo formal entre todos ellos’. En cualquier caso, Cotis no cree que el papel de Europa deba limitarse a la contemplación: ‘La zona euro tiene un problema grave de carencia de demanda doméstica. Depende en exceso de las exportaciones, por lo que una apreciación como la actual trastoca sus planes de crecimiento.

    Necesita más equilibrio. Estados Unidos, a su vez, debe fomentar el ahorro interno para no depender del capital asiático. Así podrá reducir su déficit público’. El nuevo Gobierno Bush promete mejoras en este campo, pero Cotis no tiene claro que suceda: ‘Reducir el déficit mientras aumenta el gasto militar y se consolidan las rebajas fiscales es harto complicado’.

    Cinco Dias, 1 de Febrero de 2005

  • Derecho de Huelga y Seguridad Social

    Me ha llegado la carta del ministerio de trabajo con todo mi historial laboral y revisándolo me he encontrado que en la empresa que estoy actualmente me ha dado de baja el 19-06-2002 y me ha vuelto a dar de alta el 21-06-2002, coincide con el día de la huelga
    general, esta baja y alta implica que haya perdido mi antigüedad en la empresa?

    En absoluto, es el procedimiento normal que en caso de huelga ese día no se cotice a la Seguridad Social y por tanto que se le dé de baja y alta. No afecta a la antigüedad simplemente es un día cotizado menos. Todas las personas que hicieron huelga estarán en la misma situación.

  • Reconocimiento de Parte del Servicios Militar como tiempo de Servicios Prestados al Estado

    Los años de cotización tienen una importancia capital para lograr el máximo de pensión de la Seguridad Social. Así, se necesitan 35 años de cotización para lograr una pensión de jubilación a los 65 años del 100%, o tener más de 30 años cotizados hasta 40 años para lograr unas reducciones inferiores por edad en el caso de las jubilaciones anticipadas reguladas en el RD 1132/02.

    Una posibilidad importante para aumentar los periodos de cotización computables es que el tiempo prestado de servicio militar obligatorio que exceda los 9 meses, establecidos en la última ley del Servicio Militar, cuenta como servicios prestados al Estado y, mediante el cómputo recíproco de cotizaciones entre regímenes de la Seguridad Social, sirve para ampliar el periodo de cotización en el Régimen General.

    El reconocimiento de estos meses puede ser muy importante para aquellos hombres que, al no disponer de 35 o 40 años de cotización, pueda servirles para lograr un año más de cotización.

    PROCEDIMIENTO

    Para acreditar el tiempo computable como servicios al Estado hay que dirigir una instancia a la Dirección General de Personal Militar (Área de Pensiones) de la Delegación del Ministerio de Defensa de la provincia dónde se residía en el momento de incorporarse al servicio militar, solicitando un certificado para el cómputo recíproco de cotizaciones (El Ministerio de Defensa dispone de un modelo estándar de instancia). A esta instancia hay que adjuntarle fotocopias compulsadas del DNI y de la cartilla del servicio militar (de aquellas páginas que tengan algo escrito).

    Esta instancia se puede presentar directamente en la Delegación de Defensa de la provincia donde, además, compulsarán las fotocopias. También se puede presentar a través del correo certificado oficial desde cualquiera oficina de correos.

    Aproximadamente un mes después, la Delegación de Defensa entrega el certificado solicitado, en el cual se reconoce como tiempo cotizado el periodo de Servicio Militar que sobrepasó los 9 meses. Este certificado deberá conservarse hasta que se solicite la pensión de jubilación a la Seguridad Social, momento en que tendrá que aportarse para que se compute este período como tiempo cotizado.

    BASE LEGAL

    El Real decreto 670/87 de 30 de abril de 1987, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Clases Pasivas, establece en su artículo 2º, “ámbito personal de cobertura”, que:

    Constituye el ámbito personal de cobertura del Régimen de Clases Pasivas:

    j) el personal que cumpla el servicio militar en cualquiera de sus formas.

    Y el art.32, que se refiere a los años de servicio efectivo al Estado, en su punto 3, precisa que “no se entenderán como servicios prestados al Estado, a los efectos indicados en el número 1 del presente artículo, el tiempo de cumplimiento del servicio militar obligatorio.

    El tiempo que exceda de los períodos mencionados en el párrafo anterior…, se entenderá a todos los< efectos como de servicios al Estado, que se considera prestado como clase de Tropa o Marinería”. Para determinar lo que se considera como “servicio militar obligatorio”, el RD 670/87, reenvia a la legislación castrense, que en este caso es el artículo 24 de la Ley Orgánica 13/1991 de 24 de enero, que lo fija en 9 meses. Por esto, el Régimen de Clases Pasivas reconoce, como tiempo de servicios prestados al Estado, todo aquel periodo realizado de servicio militar que exceda del período obligatorio de 9 meses. El Real decreto 691/1991 de 12 de abril, sobre “Cómputo recíproco de cotizaciones entre regímenes de la Seguridad Social”, establece en su artículo 1, el cómputo recíproco de cotizaciones entre el Régimen General y el de Clases Pasivas. Ver Instancia de solicitud

  • Acuerdo en materia de prejubilaciones, jubilaciones anticipadas y jubilaciones parciales

    El objeto del Acuerdo es establecer un programa de prejubilaciones, jubilaciones anticipadas y jubilaciones parciales para los empleados de “la Caixa”, que partiendo de la regulación legal sobre jubilación parcial, gradual y flexible, promueva la renovación de la plantilla de la Entidad, adaptándola a las necesidades organizativas de la misma.

    Ver texto del Acuerdo y del Acta de la firma