Categoría: Prevision Social

  • Las bases de cotización a la Seguridad Social subirán un 2,7% el próximo año

    El Gobierno calcula que la desviación de inflación este año costará como mínimo 1.200 millones de euros. El sistema de protección tendrá un superávit de 7.000 millones.

    Las bases de cotización de los trabajadores del Régimen General de la Seguridad Social subirán un 2,7% el próximo año. Es decir, la parte del salario por la que los trabajadores y las empresas contribuyen a financiar las prestaciones por jubilación, accidentes y enfermedades de trabajo y comunes.

    En el Régimen General están la inmensa mayoría de los trabajadores, y sus cotizaciones supondrán el próximo año 60.493 millones de euros, el 72,6% de los ingresos que por este concepto ingresará el sistema. El incremento en un 2,7% de las bases de cotización en el Régimen General responde a la estimación que el Ministerio de Trabajo ha hecho sobre la subida media que pueden tener los salarios en los convenios. En los Regímenes Especiales, las bases de cotización subirán un 2%; es decir, para los autónomos y los regímenes del mar, el carbón, el campo y el de las empleadas del hogar.

    A este respecto, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, aseguró categórico que el Gobierno “no piensa hacer una rebaja generalizada de los cotizaciones sociales, porque no lo soportaría el sistema”. Ésto, a pesar de que el próximo año, la previsión inicial es que la Seguridad Social obtenga un superávit de 7.000 millones de euros, el 0,7% del Producto Interior Bruto.

    “En todo caso -dijo Caldera- en el diálogo social del Gobierno con empresarios y trabajadores puede haber algún retoque en algún tipo de cotización”. Igualmente, el Ejecutivo abordará con la patronal y los sindicatos la futura financiación de las actuales bonificaciones de cotizaciones sociales en los contratos indefinidos. El próximo año los Servicios Públicos de Empleo (antiguo Inem) invertirán 2.270 millones de euros en este fin.

    Caldera y el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, presentaron ayer los presupuestos de la Seguridad Social para 2005. El ministro destacó la subida por encima de la inflación que tendrán las pensiones mínimas del sistema. El conjunto de estas prestaciones tendrá un incremento de entre un 6% y el 8%, incluyendo la posible compensación a los pensionistas por la desviación de la inflación este mismo año respecto a la subida del 2%. En total, 3.828.880 personas se beneficiarán de esta subida de las prestaciones mínimas.

    Efecto de la inflación

    El Gobierno calcula que la inflación interanual en noviembre superará las previsiones de un 2% en alrededor de un punto, debido al impacto del petróleo sobre los precios. Con un coste de 120 millones por décima, esto significa que la Seguridad Social tendrá que hacer un gasto adicional de, como mínimo, 1.200 millones de euros. En este gasto está comprendida una paga extraordinaria para que los pensionistas recuperen el poder adquisitivo perdido, más su consolidación en la pensión a lo largo de catorce pagas. El Fondo de Reserva de las pensiones públicas tendrá una dotación adicional de 5.351 millones. Con ello llegará a los 24.258 millones.

    Por otra parte, el ministro de Trabajo elevó ayer de 800.000 a un millón el número de inmigrantes que están en España en situación irregular.

    Expansion, 30 de Septiembre de 2004

  • Iniciativa para que la pensión de invalidez y el trabajo sean compatibles

    El Pleno del Congreso aprobó ayer la toma en consideración de una proposición de ley del grupo parlamentario catalán (CiU) para compatibilizar las pensiones de invalidez no contributivas con un trabajo remunerado.

    El diputado de CiU que defendió esta proposición, Carles Campuzano, dijo que esta medida es “asumible” por parte del Gobierno, porque no se trata de reconocer nuevas prestaciones, sino de compatibilizar las existentes con ciertas formas de trabajo, según informan las agencias.

    Explicó que la regulación actual dificulta la integración laboral de los minusválidos que perciben prestaciones no contributivas (por una invalidez igual o superior al 65 por ciento), ya que la realización de una actividad profesional lucrativa conlleva, automáticamente, la reducción de la pensión no contributiva en la misma cuantía que la renta obtenida.

    Este hecho, advirtió, hace que minusválidos que podrían acceder a alguna actividad remunerada, no lo hagan “porque no les sale a cuenta”, ya que no existe compensación alguna adicional por el hecho de trabajar, incluso se puede perder la prestación. La iniciativa se debatirá en el Congreso.

    Expansion, 24 de Septiembre de 2004-09-24

  • Caldera dice que las prejubilaciones son un «despilfarro» y anuncia una nueva Ley sobre Igualdad

    El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, afirmó hoy que las prejubilaciones constituyen un «despilfarro» y advirtió que el Gobierno «no dará ni un euro» de dinero público para que las empresas con recursos suficientes se dediquen a prejubilar a sus trabajadores.

    En declaraciones a Telecinco recogidas por Europa Press, Caldera subrayó que la política sobre prejubilaciones del Ejecutivo es compartida por sindicatos y empresarios y señaló que éstas sólo podrán llevarse a cabo si no hay otras alternativas y las empresas se encuentran en crisis.

    El ministro indicó además su intención de incentivar la permanencia en el mercado laboral, lo que beneficiará tanto a los propios trabajadores, que recibirán una mayor pensión, como al sistema de la Seguridad Social, que incrementará sus ingresos.

    NUEVA LEY DE IGUALDAD.

    Por otro lado, el titular de Trabajo anunció que llevará al Parlamento a finales de año una Ley de Igualdad de Oportunidades entre hombres y mujeres, especialmente en el ámbito laboral.

    «La llevaré personalmente al Parlamento y, si no puede ser a finales de año, será en el primer trimestre de 2005», afirmó Caldera, que añadió que esta iniciativa forma parte del interés del Ejecutivo en ampliar los derechos civiles, como el reconocimiento del matrimonio entre homosexuales y la agilización de la Ley del Divorcio.

    SUBIDA DE PENSIONES.

    Sobre la subida de pensiones, el ministro recordó que el objetivo principal del Gobierno es que al final de la legislatura ninguna pensión esté por debajo de los 600 euros. En este sentido, denunció que muchas pensiones tienen todavía cuantías muy bajas y explicó que el incremento de las pensiones será posible gracias al crecimiento de la economía y sin poner en peligro la inflación.

    Caldera aseguró que si bien el próximo año subirán todas las pensiones, las mínimas requerirán un mayor esfuerzo. En este punto, recordó que las pensiones de las personas con cónyuge a cargo se incrementarán un 8%, esto es, unos 600 euros anuales, mientras que el resto de pensiones aumentarán en un 6%, lo que supondrá una subida de 420 euros al año.

    «El Gobierno tiene la voluntad de continuar con estas subidas en los próximos años hasta que las pensiones se aproximen al salario mínimo interprofesional», destacó Caldera, que agregó que el coste de la subida no saldrá de la Seguridad Social sino de las aportaciones del Estado. «Las pensiones llevan aparejado un complemento de mínimos que el Gobierno ha aumentado en 300.000 millones de euros para este año», precisó.

    Por último, el ministro subrayó que la subida de las pensiones se concretará el próximo lunes en la mesa de diálogo sobre Seguridad Social, en la que estarán presentes Gobierno, empresarios y sindicatos.

    Europa Press, 10/09/04

  • La vida se alarga cuatro años después de la jubilación

    La esperanza de vida se irá incrementando progresivamente durante las próximas décadas. Los hombres recortarán ligeramente la brecha que les separa de las mujeres pero éstas seguirán viviendo un promedio de seis años más.

    Según los datos proporcionados ayer por el INE, un varón nacido en 2030 vivirá un promedio de 80,8 años, cuatro más que los nacidos en 2002. Ese incremento lo notarán también las mujeres que prolongarán su esperanza de vida hasta casi 87 años, cuatro más que los 83 actuales.

    Eso quiere decir que la vida después de los 65 años será más larga y, por lo tanto, los ancianos cobrarán su pensión durante un periodo más largo de tiempo, lo que, sumado al envejecimiento de la población, obligará a la Seguridad Social a aumentar las partidas destinadas al pago de pensiones.

    Con la esperanza de vida actual, un hombre cobra su pensión durante once años y una mujer durante dieciocho. Esas cifras se incrementarán en cuatro años a partir de 2030.

    Precisamente, ayer el Ministerio de Trabajo comunicó que el gasto medio mensual en pensiones contributivas aumentó un 82,5% desde 1994. El número de prestaciones también creció en la última décadas, un 14,4%, hasta situarse en julio de este año en 7.880.620.

    En total, la pensión media del conjunto del sistema creció un 60,58% desde 1994, al pasar de 359,32 euros mensuales de media a 577,1 euros en julio de este año.

    Amaia Ormaetxea para EXPANSION. Viernes 20 de Agosto de 2004

  • El 30% de la población española tendrá más de 65 años en 2050

    España contará con más de 53 millones de personas en 2050, gracias a los inmigrantes. A pesar de todo, la sociedad seguirá envejeciendo: los mayores de 65 años pasarán del 16,91% actual al 30,85% dentro de 46 años

    En los próximos 46 años, la población española crecerá desde los 43 millones actuales hasta superar los 53 millones. Según una proyección demográfica que hizo pública ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE) a partir del censo de 2001, la inmigración será el factor fundamental de este crecimiento. No obstante, la entrada de trabajadores extranjeros no será suficiente para frenar el envejecimiento de la población. Es más, en 2050, las personas mayores de 65 años habrán duplicado su peso demográfico, ya que pasarán de ser el 16,91% del total en 2005 a suponer el 30,85% en 2050.

    El INE corrige de esta manera su proyección anterior, realizada con los datos de 1991. En aquel estudio, los expertos de este organismo estimaban que la población española decrecería hasta 2050 y que apenas superaría los 41 millones. El INE reconoció ayer que en aquella proyección no se previó el auge que experimentaría el fenómeno de la inmigración en los años siguientes.

    Envejecimiento

    El fuerte incremento del número de mayores de 65 años se deberá, según explica el experto en demografía y actual director del Instituto de Estadística andaluz, Juan Antonio Fernández Cordón, a que los inmigrantes que llegan ahora con 20 0 30 años tendrán más de 70 años en 2050 y surgirá un fenómeno nuevo, ya que habrá una “bolsa de inmigrantes al otro lado de la barrera”, demandando prestaciones sociales. Precisarán de pensiones y cuidados que recaerán sobre las arcas de una Seguridad Social que contará con un porcentaje menor de cotizantes, ya que las personas en edad de trabajar pasarán del 67,50% actual al 55,03%

    Esta situación sólo se podría evitar en el caso de que el actual flujo de trabajadores extranjeros se mantuviera constante lo que, en opinión de Fernández Cordón, permitiría seguir compensando la disminución de la capacidad productiva que estaría experimentando la población activa española sin la mano de obra inmigrante.

    El propio INE, sin embargo, descarta que eso pueda ocurrir, ya que cifra en 248.000 el número de inmigrantes que llegarán a España en 2060, un 59% menos que ahora.

    Otro factor que forzará el envejecimiento de la población será el incremento de la esperanza de vida. Un varón que nazca en 2030 llegará a vivir 80 años, si es mujer cumplirá los 86. La diferencia entre ambos sexos se acortará, aunque seguirá existiendo.

    Los hijos: en la treintena y menos de dos

    Las mujeres españoles seguirán dando a luz por primera vez después de cumplir los treinta durante las próximas décadas. Según la proyección demográfica del INE, la edad media de las madres primerizas subirá de los actuales 30,82 años hasta los 31,15 en 2070.

    La barrera de los 31 se habrá superado ya en 2010. El incremento estará amortiguado por la influencia de las mujeres inmigrantes que eligen ser madres a una edad más temprana. La tasa de fecundidad también avanzará ligeramente. Pasará de los 1,25 hijos por mujer de la actualidad hasta 1,52. En este caso, también será fundamental la aportación de las mujeres extranjeras. El principal freno a la fecundidad será el menor número de mujeres en edad fértil, consecuencia del envejecimiento de la población.

    Amaia Ormaetxea para EXPANSION. Viernes 20 de Agosto de 2004