El destope de la base máxima de cotización
beneficiaría a trabajadores, que verían mejorada su pensión futura, a la
Seguridad Social y al Estado, que verían incrementados sus recursos. Esta es
una de las propuestas que ha destacado el secretario de Protección Social de CCOO, Carlos Bravo, y que el sindicato
defenderá en la Mesa de Diálogo Social de pensiones con el objetivo de mejorar los ingresos y la cuantía de las
pensiones.
Carlos Bravo presentó el pasado día 17 ante los medios un informe con la propuesta de
CCOO para el incremento de Bases Máximas de cotización y otro en el que se
analiza los criterios que se aplican en la mayoría de los países europeos para
la revalorización de las pensiones que, según ha explicado, el sindicato ha
remitido al resto de los miembros de la Mesa de Diálogo Social (Gobierno,
empresarios y UGT).
La principal medida, aunque no la única que defiende CCOO, es eliminar el
tope de la Base Máxima de cotización, establecida en 3.751 euros/mes, la cantidad a
partir de la cual no se cotiza por los ingresos salariales, pero por la que
tampoco el trabajador se beneficia de las prestaciones que podrían derivarse de
una cotización más elevada. «La Base Máxima de cotización en España es una de
las más bajas de la UE-15», por lo que existe un amplio margen de actuación,
afirmó el responsable de Protección Social de CCOO.
Para Carlos Bravo, destopar la base máxima de cotización por contingencias
comunes permitiría incrementar de manera importante los ingresos de la
Seguridad Social, mejorar las cuantías de las pensiones de las pensiones que
vean aumentada la base máxima y mantener a largo plazo un diferencial de
ingresos netos a favor del sistema que contribuya a reforzar un flujo de
financiación adicional estable, sostenido y suficiente del sistema de Seguridad
Social.
«Un destope completo, cuyo coste se repartirían los trabajadores -el
perfil de estos cotizantes sería el de un hombre, español, afiliado al régimen
general, del sector servicios, con empleo estable, licenciados y directivos -,
empresas y el Estado; si los 1,46 millones de trabajadores que perciben
salarios superiores a la base máxima de cotización, pasaran a cotizar por la
base actualmente exenta, supondría unos ingresos de 8.626 millones anuales para
la Seguridad Social», señaló.
La medida que defiende CCOO tiene otros efectos positivos, ya que
contribuiría a corregir la regresividad de las cotizaciones sociales, como
consecuencia de la existencia de una base mínima y máxima de cotización: las
cotizaciones sociales consumen el 14,2% de la renta disponible de los hogares
más pobres, mientras que solo detraen el 6,5% de la renta de los hogares más
ricos, al contrario de lo que sucede en países como Alemania, Francia, Reino
Unido e Italia. «Las bases máximas de cotización en España dejan exentos los
rendimientos salariales o del trabajo autónomo por encima de 45.014 euros anuales,
lo que disminuye la aportación de las rentas más altas, también su pensión
futura esperada por la existencia de una pensión máxima. Pero en última
instancia, lo que esto significa, es que la pensión máxima se consigue con un
cada vez menor esfuerzo fiscal según aumenta el salario por encima de los
45.014 euros», explica el informe.
Por otra parte, Carlos
Bravo ha llamado la atención sobre lo que ha calificado de «singularidad» del
sistema de revalorización de las pensiones en España, que solo tiene en cuenta
el factor de sostenibilidad y el Índice de Revalorización de Pensiones (IRP), y
no la evolución de los precios o de los salarios, como en otros países
europeos. «Esta situación hay que corregirla», aseveró.






