Boletín de Acción Sindical Confederal CCOO 16 de septiembre de 2004
Categoría: Publicaciones
-
-
Publicado en la Intranet el Reglamento del Incentivo a Largo Plazo
MUCHO RUIDO Y POCAS NUECESTras unos desprestigiados “Pactos Individuales” llegó el “Bonus”, y tras de él, en una necesaria nueva vuelta de tuerca, el “Incentivo a Largo Plazo”, pero sea cual sea su nombre resultan injustos, arbitrarios e inadecuados como incentivo.
Bastante
desprestigiado venía encontrándose el sistema de «Pactos
Individuales», de modo que se hacía necesario buscar otra cosa que
pudiera encandilar a la plantilla, pero -eso sí- que resultara
baratito. Entonces apareció el «Bonus»; lo percibiría una
pequeña parte de los trabajadores, pero con suerte ilusionaría a
muchos más. El establecimiento del «Plan SUMA» hizo necesaria
otra vuelta de tuerca ¡y así llegó el «ILP»!Primero
fueron
los
«Pactos
Individuales»
Después
llegó
el
«Bonus»
Y
ahora
tenemos
el
«Incentivoa
Largo Plazo»
Primero
discriminarona
unos cuantos.
Después
a
la mayoría.
Y
ahora
¿podíamos
en
realidadesperar otra
cosa?Realmente es bastante
difícil conseguir que el Grupo Banco Popular gane tantísimo dinero,
pero tiene menos mérito si consideramos lo poco que paga a sus
trabajadores. Sin embargo, el problema de los empleados y empleadas de
esta casa no consiste sólo en una inadecuada retribución, o en que
tengamos que prolongar tan exageradamente la jornada, o en que el
desarrollo de nuestra carrera profesional se encuentre bajo la tutela
exclusiva de la Dirección. El problema es la falta de consideración.
Aquí de uno en uno y sin exigencias. Ya se valorará el cumplimiento de
objetivos y ya se verá qué retribución es otorgada.Puede
ser más cómodo -y más barato a corto plazo- dirigir una plantilla sin
tener que compartir criterios, negociar contraprestaciones o establecer
regulaciones. Pero si un empleado piensa que no es escuchado, o se
siente poco valorado, o cree que está siendo explotado, tenderá a
sentirse poco concernido por la marcha de la empresa. Si son muchos los
empleados quienes están en la misma situación el problema es grave ¿Qué
diríamos de sistemas de retribución, como «Bonus» o «ILP»,
que sólo alcanzarán a un 20% de la plantilla aproximadamente? Pues que
dejan en bastante mal lugar al otro 80%; es decir, a la mayoría ¡Apañados
vamos si tenemos que ilusionarnos con esta espuma! (Y se puede decir que
de aquellos polvos vinieron estos lodos respecto de los «Pactos
Individuales» )
ALGUNAS
PREGUNTAS
Si
«sólo»
se
consiguen
900
millones
de
beneficios,
con
una ratio
de
eficiencia
de
alrededor
del
30%,
¿será
un
gran fracaso?
Y
si se
consiguieran
990
millones
¿quién
va a
evitar
que
cunda
la
sospecha
de
que
en
realidad
se
trata
de
ahorrar
el
3%
del
beneficio
del
año 2006?Quizá cueste dejar de
crear falsas expectativas y quizá sea más laborioso gestionar una
plantilla ateniéndose a unas reglas de juego más justas y
equilibradas, donde la negociación colectiva tenga el espacio que
precisa y, así, los incrementos retributivos -por ejemplo- se perciban
en proporción a una justa valoración del esfuerzo realizado y alcancen
a todos los que se lo merezcan, no sólo a unos pocos. Quizá sea difícil
abandonar el «haz lo que yo te digo, que luego veré qué te doy a
cambio». Pero quienes trabajamos en el Grupo Banco Popular deseamos
ser tratados como personas con derechos y no como unidades de producción
que se llevan y se traen, y luego… se arrinconan.En resumen: hemos
de seguir trabajando (todos) como locos para que una minoría (que
seguramente se lo merece) cobre «Bonus» e «ILP». Y
una mayoría (que también merecería cobrar) se va a quedar sin un euro
y, además, va a quedar fatal, pues parecerá que se han conseguido los
objetivos fijados A PESAR DE SU INSUFICIENTE COLABORACIÓN.Desde
CC.OO. volvemos a repetirlo: «Pactos Individuales», «Bonus»
e «ILP» son todos injustos y arbitrarios como sistemas de
retribución complementaria, no constituyen un adecuado incentivo y, en
definitiva, son malos para los trabajadores y para la empresa.septiembre de 2004
-
LA CARCOMA Nº 41
En estos días, todos y todas estamos recibiendo información sobre los cambios que se han efectuado, tanto en la red de negocios como en gran parte de los servicios centrales, y aunque todas las organizaciones pasan por cambios, y estos deben aceptarse y efectuarse con normalidad y naturalidad, en este caso el alcance y profundidad de los mismos va mas allá del mero maquillaje, de hecho, van a suponer una profunda remodelación de prácticamente toda nuestra estructura, lo que conllevará a corto y medio plazo, efectos sobre el grueso de la plantilla