Categoría: Publicaciones

  • Más (de) falsos autónomos

    Hace pocos días hemos conocido la resolución de la Inspección de Trabajo de Madrid en la que se establece que el personal que trabaja en una empresa de servicios del sector asegurador, debe de ser personal por cuenta ajena y no autónomos, y se levanta un acta de liquidación de cuotas del régimen general de la Seguridad Social por importe superior a un millón trescientos mil euros. Otra empresa de este mismo grupo ya fue requerida y multada por la Inspección de Trabajo en Valencia, el año pasado, por tener contratados como autónomos a personal comercial que, en realidad, reunían las condiciones de laboralidad que determina el Estatuto de los Trabajadores. Publicado en EL Español

    La problemática y casuística de los falsos autónomos es, además de antigua, prolija y reiterativa en el mercado laboral español. Si bien, últimamente ha estado y está muy difundida en los medios de comunicación y en la opinión pública, como consecuencia de las distintas sentencias judiciales y actuaciones inspectoras en el sector de reparto, ligado a las plataformas digitales; lo cierto es que este problema de fraude en la contratación y en la cotización a la seguridad social, lleva dándose en el mercado laboral desde hace mucho tiempo, en muchos sectores y muy diversas actividades

     Es una práctica y un problema contra el que los sindicatos en general, y CCOO en particular, llevamos denunciado y actuando para que no se  extienda ni se consolide, como ya pasa en algunos sectores o actividades: empresas al servicios del sector asegurador, reparto, o, hace no mucho tiempo, el sector cárnico, por citar los últimos casos más sonados.

    La figura de los falsos autónomos es una más de las producidas por la descentralización productiva llevada a cabo por las empresas desde hace ya varias décadas. Las empresas, cada vez más, tienden a mantener entre sus actividades aquellas que consideran centrales, que aportan más valor añadido a su patrimonio empresarial, lo más valioso; y descentralizan, contratan o subcontratan aquellas otras actividades o elementos secundarios.

    Estas situaciones esconden un abaratamiento de las condiciones laborales y económicas, una precariedad contractual y una segregación y discriminación de las personas…

     

    De esta manera trasladan las cargas de los costes, responsabilidades y riesgos laborales a otras empresas o, directamente, a personas individuales mediante la figura de autónomos con contratos mercantiles, que en muchos casos han sido personas de plantilla, contratadas por cuenta ajena en el pasado por la empresa a la que ahora prestan sus servicios de esta manera fraudulenta.

    Estas situaciones, lo que en realidad esconden, en una buena parte de los casos, es un abaratamiento de las condiciones laborales y económicas, una precariedad contractual y una segregación y discriminación de las personas que se ven abocadas a tener estos tipos de contratos y prestación de servicios.

    Cuando, en realidad, están haciendo trabajos y actividades que son propios de las empresas principales que hacen la subcontratación o la contratación mercantil de falsos autónomos; y que realizan las tareas dependiendo de lo que mandata, organiza y establece la empresa principal.

    Recientemente, desde el Gobierno se lanzó una consulta pública "sobre determinados aspectos de la prestación de trabajo por cuenta propia y ajena del trabajo a través de plataformas" que según consta, tiene por objetivo regular y distinguir la existencia de laboralidad en las actividades que el uso de medios tecnológicos pueden encubrir la existencia real de relaciones subordinadas y dependientes en la organización de la empresa.

    En mi opinión, y opinión generalizada en CCOO, esto no sería lo totalmente adecuado. Y no lo sería porque en el análisis de esta situación hay que abordar dos cuestiones, distintas e importantes.

    Por un lado hay que abordar y reflexionar sobre la conveniencia de hacer modificaciones legislativas laborales para implementar las consecuencias que tienen sobre la organización del trabajo y las condiciones laborales la digitalización, las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial, etc., que indudablemente está cambiando las formas de prestación del trabajo y organización de las empresas.

    Al igual que producto de la Revolución Industrial y su evolución durante gran parte del siglo XX, hubo que desarrollar normas y legislación laboral a todos los niveles y desarrollar la negociación colectiva para fijar las pautas de actuación de las empresas y las personas trabajadoras.

    Por otro lado, se debería abordar de manera efectiva y definitiva la problemática del concepto de laboralidad, realidad cambiante en función de la realidad social del momento, ahora que la expansión del trabajo autónomo, en general, está muy presente.

    Por lo tanto, el debate y la legislación sobre el trabajo por cuenta ajena y autónomos debería ir mucho más allá de las plataformas digitales y debería tener por objetivo delimitar globalmente las fronteras del Derecho del trabajo.

     Manuel Fco. Sánchez Montero es secretario de Políticas Sindicales de la Federación de Servicios de CCOO.

  • La mayoría del Parlament da la espalda al sector turístico. Ramón González Monroy

    Es una contradición que, mientras el Govern hace grandes declaraciones de soporte al turismo, JxC y ERC voten en contra de una propuesta de viabilidad del sector

    El pasado 18 de septiembre se produjo un hecho en el Parlament de Catalunya que no ha tenido trascendencia informativa, pero que pone de manifiesto la confrontación entre el discurso público y la acción política concreta, cuando hay que tomar una decisión. El grupo parlamentario de Catalunya en Comú Podem presentó al plenario una moción llamada 'Pacte Nacional per un turisme sostenible'.

    La moción planteaba que el sector turístico requiere una estrategia global de país, más allá del corto plazo, para la supervivencia y mejora del tejido empresarial, la cobertura de las personas trabajadoras del sector, y el necesario planteamiento de alternativas de sostenibilidad y diversificación en distintos niveles. La moción no prosperó, al recibir el voto en contra de los grupos mayoritarios de la cámara, JxC y ERC, la abstención de la CUP, votando a favor PP, Cs, PSC y el grupo promotor de la misma.

    Es una contradicción de primer orden, por un lado grandes declaraciones de soporte a la empresa y el sector por parte del Govern, convocatorias de ayudas incluidas; y por otro, oposición a una propuesta de viabilidad y adaptabilidad del sector. El sector turístico no se merecía este menosprecio y visión chata de la realidad.

    El turismo es el principal sector económico en términos de PIB y en volumen de empleo. Por lo tanto un motor directo e indirecto de demanda de bienes y servicios en el resto de segmentos de la economía, siendo especialmente grave el impacto que tendrá sobre el comercio, el segundo sector productivo catalán, la ausencia de gran parte de los 21.400 millones de euros que los turistas ponen en circulación en gasto directo en el sistema.

    En Catalunya, 700.000 empleos, en una estimación conservadora entre directos e indirectos, dependen de la actividad turística. Dos millones de personas en promedio mensual visitan el país. Pongamos en relación ese nivel de visitantes con la población local, y valoremos el peso de su ausencia. Literalmente, el 21% de consumidores, si hablamos en términos de mercado, se ha reducido súbita y drásticamente. Y estas magnitudes aún alcanzan mayor gravedad en los territorios en el que la población visitante aún es mayor comparada con la residente. Especialmente llamativo es la proporción en Girona, con el 43%; y en Tarragona con el 31%.

    Es fácil concluir las consecuencias para el empleo que la inactividad turística tendrá en estos dos territorios; los efectos que sobre la demanda tendrá la ausencia de tal volumen de consumidores.

    Este contexto, de extrema dificultad, va a suponer una prueba de resistencia para las empresas del sector y su fuerza de trabajo, que todo parece indicar que se puede extender hasta la temporada 2021. Hay que actuar con visión global y presteza desde los poderes públicos a todos los niveles, central y autonómico.

    Favorecer la viabilidad de las empresas, ampliando las medidas de financiación que sean necesarias para tal fin; facilitar y extender prestaciones económicas para los profesionales del sector, con especial atención a los fijos discontinuos, el tiempo necesario que se requiera para normalizar la actividad.

    Si no hay reflejos ante esta situación, si no se extienden las coberturas de desempleo, si además no se agiliza la puesta en marcha de las coberturas del ingreso mínimo vital y la renda garantizada de ciudadanía, estaremos ante un riesgo de pauperización, especialmente grave además en algunas partes del territorio, del que será mucho más costoso recuperarse a posteriori.

    Ramón González Monroy – ElPeriodico – 24/09/20

    >> Opinión – Ramón González Monroy – ElPeriodico – 24/09/20

  • Josefina Samper, ejemplo de lucha por la clase trabajadora

    Desde la Sección Sindical de CCOO Grupo ILUNION Contact Center hemos visto la necesidad de visibilizar el trabajo y la lucha de muchas muejeres cuya contribución a la historia ha sido fundamental pero lamentablemente, a menudo, invisibilizada. es por ello que vamos a ir publicando una serie de artículos bográficos sobre ellas. Comenzamos, cómo no puede ser de otra forma, por Josefina Samper Rojas, una mujer con una vida dedicada al compromiso social y sindical y a la defensa de los derechos de la mujer. Un ejemplo de honradez, dignidad y de lucha por los intereses de la clase trabajadora.

    Josefina, nació en 1927 en un pueblo de Almería, en el seno de una familia minera. Ya desde pequeña empezó a organizarse formando, junto a otras mujeres, un grupo de apoyo a personas inmigrantes y refugiadas.

    Posteriormente constituiría el Movimiento Democrático de Mujeres (MDM), cuya función principal se centró en ayudar a mejorar las condiciones de vida dentro de las cárceles.

    También participada en la distribución del semanario clandestino “España Popular”.

    Más tarde, y de forma muy activa, contribuiría a la formación de las Comisiones Obreras.

    En 1945, ayudó a tres presos que se habían escapado de un campo de concentración. Este hecho marcaría toda su vida, porque uno de estos presos era Marcelino Camacho, con el que terminaría casándose.

    Josefina, como tantas mujeres de dirigentes políticos y sindicales sufrieron doblemente la persecución de la dictadura, ella fue sin duda el respaldo emocional y político de Marcelino.

    Fue un ejemplo de compromiso feminista, sindical y político, destacando la necesidad de concienciar a las nuevas generaciones de la importancia de la lucha por los derechos de los trabajadores y trabajadoras.

    Desde nuestra Sección Sindical recogemos el testigo no sólo de Josefina si no de todas las mujeres que fueron las protagonistas invisibles y gracias a las cuales las actuales luchas son posibles.

     

    Hoy más que nunca, las palabras de Josefina:

     

    "Jóvenes nunca dejéis de luchar, que nunca nos han regalado nada"

  • Fusión Caixabank Bankia: Riesgos y oportunidades

    Ya hace 10 años desde el inicio de la reestructuración del sector de cajas de ahorro a partir de la publicación del real decreto 11/2010 que comportó su transformación en bancos y por lo tanto la eliminación de unas entidades que por su naturaleza y su función social eran lo que más se aproximaba a una banca pública.

    Las cajas de ahorro eran entidades arraigadas en el territorio, con un negocio ligado al ahorro familiar y al tejido productivo; con unos órganos de gobierno que contaban con la participación de trabajadores, entidades sociales, clientela, en algunas con representación de los poderes públicos; con una red de oficinas y unos productos que evitaban la exclusión financiera y una obra social que permitía que los beneficios de la actividad financiera llegaran a apoyar a proyectos sociales, culturales, investigación…

    La Vanguardia.– Desgraciadamente, la mala gestión en algunos casos y las políticas marcadas por el rescate europeo han supuesto la eliminación de las cajas, la concentración bancaria en pocas entidades y el incremento de la exclusión financiera en nuestro país.

    El anuncio de fusión entre CaixaBank y Bankia marca una nueva etapa de transformación del sector financiero español. Las razones económicas en relación con la rentabilidad, la transformación del modelo de negocio, la aparición de competidores no bancarios y la crisis derivada de la Covid-19 hacen lógica esta operación. Pero también hay riesgos en relación a las plantillas, a la clientela y al interés general. Los accionistas mayoritarios de las dos entidades, la Fundación Bancaria La Caixa y el Gobierno del Estado tienen la responsabilidad y margen de actuación suficiente para asegurar que la operación de fusión no tenga estos efectos negativos.

    Todos los procesos de fusión en CaixaBank y Bankia se han realizado con acuerdo de la representación laboral y así tiene que seguir siendo, sin medidas traumáticas ni unilaterales, y manteniendo buenas condiciones para la plantilla. En cuanto a la clientela en ningún sitio está escrito que el futuro banco no pueda desarrollar una política comercial que no excluya a las personas con menos recursos y a autónomos y pequeñas empresas. En cuanto al interés general el futuro banco puede ser un buen instrumento para vehicular recursos para los proyectos que permitan la salida de la crisis originada por la pandemia y tiene que seguir siendo una entidad que esté arraigada al territorio y a la sociedad a través de la actividad financiera, de las suyas participadas y de la obra social.

    Tampoco hay que olvidar que una entidad solvente económicamente es la mejor garantía para recuperar los 22.000 millones del rescate de Bankia y para seguir asegurando los recursos suficientes para continuar con la obra social que desarrollan las fundaciones. Por eso hace falta que tanto el Gobierno como la Fundació La Caixa ejerzan su función de accionistas principales de manera proactiva en el Consejo de Administración de la futura entidad y ayuden a convertir a los riesgos en oportunidades.

    Dolors Llobet, ex-consejera de Caixabank en representación del personal

    Ricard Ruiz, secretario general de CCOO Caixabank

  • Posible fusión de CaixaBank y Bankia: Una operación que puede garantizar la viabilidad futura de la entidad

    José María Martinez Secretario General Servicios CCOO en Cinco Días. El grupo resultante sería una importante palanca para la canalización de proyectos de inversión. 

    La posible fusión de CaixaBank y Bankia parece una operación muy interesante y oportuna si se desarrolla además con criterios laborales responsables, acordados y no traumáticos, que es el tipo de garantías que el sindicato va a exigir.

    Desde el punto de vista financiero, y dada la situación de mercado, tipos de interés y avance de la digitalización, es una operación que tiene lógica empresarial.

    Desde el punto de vista de la coyuntura generada por el Covid se anticipa y prepara para los impactos que puedan amenazar los balances ante una, esperemos que coyuntural, destrucción de tejido productivo.

    Pero es también una operación de alcance en términos estratégicos de país. La entidad resultante tendría asegurada no sólo su viabilidad futura, sino que sería una importante palanca para la canalización de proyectos de inversión en un momento de Reconstrucción Económica. Seguiría siendo una gran empresa de Banca-Seguros; seguiría contando con una participación muy importante en empresas estratégicas de Energía, Comunicaciones, Aguas, infraestructuras, sectores que están llamados a jugar un papel muy importante en los desarrollos de una economía verde y digital.

    No se puede minusvalorar la participación minoritaria del Estado en su capital, más en momentos como los actuales; ni tampoco la vocación Social que pervive desde sus orígenes como Cajas de Ahorros.

    Y desde un punto de vista sociopolítico, la combinación de un doble eje Cataluña-Madrid y corredor Mediterráneo, pues ambas sedes sociales se hallan en Valencia, unido a una presencia física en todo el territorio del Estado, hace que se pueda convertir en un factor económico-financiero de integración y cohesión territorial.

    En suma, una operación que además podría preparar a la entidad resultante para abordar con garantías un proceso posterior de integración a escala de la Unión Bancaria Europea aún por configurar.

    José María Martínez es secretario general de CC OO de servicios