Categoría: Salario

  • ¡ Volvemos a corregir, por medio del juzgado, el convenio de hostelería de S/C de Tenerife!

    La Federación de Servicios de CCOO Canarias logra una sentencia pionera que reconoce el derecho de la plantilla del Hotel Royal River Luxury a percibir las compensaciones económicas por descansos inferiores al mínimo legal.

    El Juzgado de lo Social nº7 de Santa Cruz de Tenerife ha dado la razón a la Federación de Servicios de CCOO en el procedimiento de conflicto colectivo interpuesto contra la empresa IGS Ingenieros S.L. (Hotel Royal River Luxury, Costa Adeje), reconociendo el derecho de las personas trabajadoras afectadas a percibir las cantidades correspondientes por el incumplimiento del descanso mínimo legal de 12 horas entre jornadas.

    La sentencia declara probado que la empresa venía aplicando un pacto salarial firmado por SINDICALISTAS DE BASE, que reducía de forma sistemática el descanso diario a 10 horas, compensando esta pérdida con tan solo 1,50 euros por turno, lo que supone un valor muy inferior al de la hora ordinaria de trabajo en el sector de hostelería.

    El fallo reconoce que este acuerdo era lesivo y contrario a derecho, ya que vulnera el Estatuto de los Trabajadores y el Real Decreto 1561/1995 sobre jornadas especiales. En consecuencia, se condena a la empresa a abonar a la plantilla las compensaciones correspondientes al valor de la hora ordinaria de trabajo por cada descanso no disfrutado.

    Nota de prensa (PDF)

  • Trabajadores del comercio anuncian protestas por el bloqueo patronal.

    Las personas trabajadoras del comercio en Canarias denuncian más de 16 meses de negociación bloqueada. Reclaman mejoras salariales y condiciones dignas, y anuncian un paro general para el 28 de noviembre, coincidiendo con el Black Friday.

    Las trabajadoras y trabajadores del comercio en Canarias se preparan para intensificar sus movilizaciones ante el bloqueo patronal en la negociación de sus convenios colectivos.

    En Santa Cruz de Tenerife, el convenio de alimentación está vencido, mientras que en la provincia de Las Palmas esos trabajadores están incluidos en el convenio de pymes. En ambos casos, la situación es de estancamiento.

    Tras más de un año y medio de parálisis , denuncian que el 80% de la plantilla no alcanza el salario mínimo interprofesional, mientras que las empresas del sector registran beneficios millonarios: 1.000 millones de euros en 2023 y 1.300 millones en 2024. Una realidad que no se refleja en las nóminas.

    Las reivindicaciones se centran en una subida salarial del 3% anual, sin tocar la cláusula de compensación y absorción, y en establecer una clara diferenciación entre las categorías profesionales. Además, rechazan cualquier  intento de recortar derechos ya consolidados, como el complemento por incapacidad temporal (IT).

     

    La Federación que representa a las trabajadoras y trabajadores del comercio de CCOO es la que promueve la movilización y plantea la posible huelga si no hay avances en la negociación.

    El calendario previsto comienza el l 4 de septiembre. Seguida de una reunión con la patronal el 10 de septiembre. Sino se alcanzan acuerdos, las trabajadoras y trabajadores advierten que se convocara una  huelga el 28 de noviembre, en pleno Black Friday, una de las fechas de mayor actividad comercial del año.

    “No podemos permitir perder más derechos. Nuestros salarios deben reflejar el esfuerzo y los beneficios que generamos”, expresan los trabajadores y trabajadoras del sector.

  • LA GRAN DIMISIÓN

    Lo primero no son tus clientes, lo primero son los empleados, si cuidas a tus empleados, ellos cuidarán de tus clientes ”
                           Richard Brandson

         Una de las consecuencias de la pandemia de la COVID-19 fue la «gran dimisión» iniciada, principalmente, en los Estados Unidos, cuando miles de ciudadanos renunciaron masivamente a sus puestos de trabajo. Según los expertos, se trataba de un patrón de comportamiento con el que pretendieron denunciar el estrés, la falta de reconocimiento personal, la comunicación defectuosa y la tiranía jerarquizada.

         A lo largo del último año, en RACE, todos hemos sido testigos de otra «gran dimisión» en proporciones masivas. Hablamos de compañeros y compañeras con trayectorias de incluso 30 años de experiencia, cuyo grado de eficacia y cualificación va a ser difícil reemplazar. Por otro lado está el personal de reciente incorporación, totalmente indefensos tras una exigua formación, sometidos a la toxicidad de ciertos mandos intermedios, avasallados y desarmados para contener las reiteradas reacciones agresivas de clientes desesperados que repiten broncas, insultos y reclamaciones (justificadas).

         Si los noveles no se unen a la procesión de veteranos que claudican, es debido a una cláusula ilegal y abusiva que pretende cobrarles en caso de renuncia anticipada por lo que, desde RACE, llaman «formación» (como si de controladores aéreos se tratara). Una cláusula, por cierto, denunciable por el procedimiento verbal según el punto 14 del art. 250 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. El «período de prueba», no sólo pretende verificar la idoneidad del trabajador o trabajadora para el puesto de trabajo, sino que también funciona en sentido contrario, para que el personal en prueba valore si está en la empresa que creía o si le han timado y decide buscar una empresa seria y profesional en la que desarrollar su vida laboral de manera más adecuada y acorde a las condiciones laborales europeas contemporáneas.

         Todo esto sucede en medio de una ola de calor histórica y un incendio a escasos metros de la central de Tres Cantos. Nos habría venido muy bien el teletrabajo para evitar respirar gases durante el incendio, por no hablar del estrés que supone tener que acudir a trabajar a una zona de alto riesgo. Qué mejor momento que cuando las temperaturas rondan los 40º centígrados y se carece de climatización adecuada y sostenible, para (re)comunicar, el 11 de agosto, las normas de la casa sobre vestimenta “adecuada”, cuando ni siquiera estamos en puestos de trabajo de cara al público.

         RACE persigue pantalones cortos (pero no faldas), espaldas descubiertas (pero no escotes), chándales y ropa deportiva (pero no trasparencias), tirantes, sandalias y demás indumentaria que la empresa (o alguien) considera inadecuada. ¿Qué será lo próximo, venir en burka o lucir los arneses de los remeros en galeras?  Creemos que la empresa tiene otros gravísimos problemas y frentes abiertos para tener que andar obsesivamente persiguiendo pantalones cortos o camisetas sin mangas mientras decenas de personas esperan desesperados en carretera por una asistencia que en muchos casos nunca llegará.

         Todavía no ha terminado esta temporada y ya podemos afirmar que nos hemos superado: es el verano más caótico y deficiente en cuanto a prestación del servicio. El daño generado a la imagen de empresa y su viabilidad futura ha quedado expuesta en plataformas como Tik-Tok, Instagram y otras redes sociales. Por eso estamos estudiando estrategias de movilización para exigir explicaciones, demandar dimisiones e identificar a los responsables últimos de las erráticas decisiones que diariamente padecemos, a la vez que exponer la nefasta política de una Dirección General que no sólo provoca la gran dimisión, sino que carece de herramientas para atajar la gran evasión de un importante número de colectivos y clientes, como ya es público y notorio.

        Seguiremos informando.

    e-mail: race.ccoo@gmail.com 
    WEB: www.ccoo-servicios.es/raceasistencia/

  • Los sindicatos denuncian el bloqueo de la negociación del convenio en GMR

    La plantilla de Gestión del Medio Rural de Canarias sufre desigualdades salariales y precariedad laboral mientras la empresa y la Consejería de Agricultura bloquean la negociación del nuevo convenio colectivo.

    Una empresa pública con condiciones laborales indignas

    Más de 250 personas trabajan en Gestión del Medio Rural de Canarias (GMR), empresa pública dependiente de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias. A pesar de su naturaleza pública, sus trabajadores y trabajadoras no disfrutan de unas condiciones laborales justas ni homogéneas.

    Actualmente, en GMR coexisten hasta cinco convenios colectivos diferentes. Incluso se da el caso de que trabajadores de la misma categoría están sujetos a convenios distintos, generando desigualdades salariales y de derechos completamente injustificables. Esta práctica vulnera el principio de "igual salario por igual trabajo", precariza las condiciones laborales y perpetúa una discriminación inadmisible.

    Año y medio de bloqueo negociador

    Hace más de un año y medio que todos los sindicatos con representación en la empresa —USO, CCOO, UGT e IC— iniciaron el proceso de negociación de un nuevo convenio colectivo único. Sin embargo, apenas se ha avanzado. La empresa ha respondido con silencio e inmovilismo a las solicitudes de reunión, demostrando una actitud de bloqueo absoluto por parte de la dirección general.

    Además, las organizaciones sindicales denuncian la falta de transparencia y la mala fe negocial por parte de la empresa, al negarse a entregar la documentación solicitada durante la negociación, lo que constituye una vulneración del artículo 89 del Estatuto de los Trabajadores.

    Incumplimientos legales y advertencia de movilizaciones

    No solo se ha paralizado la negociación colectiva, sino que GMR tampoco ha aplicado la subida salarial del 0,5% establecida en el Real Decreto Ley 4/2024, de 26 de junio. Este incumplimiento agrava aún más la situación de la plantilla y demuestra una preocupante falta de compromiso con la legalidad por parte de la empresa.

    Ante esta situación, los sindicatos representativos anuncian que tomarán las medidas legales oportunas y no descartan convocar próximas movilizaciones si la empresa no retoma el diálogo y corrige los incumplimientos.

    Nota de Prensa (PDF)