Categoría: Salud Laboral

  • Stress laboral, un fenómeno de las organizaciones tóxicas

    Es lunes… pero, no tengo deseos de ir a trabajar. Mis compañeros no gestionan correctamente sus tareas y desaniman a todos. Mi jefe llego de nuevo con ese humor de…

    14-10-2008 – De nuevo es lunes y no tengo ganas de ir a trabajar… Cualquier similitud con al vida real, no precisamente es pura coincidencia.

    Muchas voces se han alzado, desde distintos sectores, sosteniendo que el stress se ha constituido en la enfermedad del siglo XXI. Una enfermedad crónica, que no solo afecta lo corporal, sino que puede desmoronar emocionalmente a una persona.

    El concepto de stress fue formulado por el Dr. Hans Selye a principios de siglo pasado y, lo definió como: «una respuesta no específica del organismo a toda demanda que se le haga.» Si dicha demanda es negativa, provoca en el sujeto una acción no positiva sobre su personalidad.

    En los ámbitos laborales, las actitudes de censura se han vuelto más frecuentes y se ha acuñado el concepto de stress laboral. El mismo se produce cuando existe un corrimiento perceptivo, por parte del sujeto-empleado, entre las demandas organizacionales y las capacidades propias o corporativas para llevarlas a cabo. Apliquemos un ejemplo: Si un operario es contratado para operar un torno computarizado y luego es destinado a la sección de depósito, como consecuencia de una alteración en la cadena de producción, allí se estará gestando una situación de tensión organizacional que terminara resintiendo la relación y provocando stress.

    Según la Organización Internacional del Trabajo, las problemáticas que generan el stress laboral son un peligro para las economías de los países industrializados y en vías de desarrollo. Resiente la productividad al afectar la salud física y mental de trabajadores.

    Pero…

    ¿Cómo surge el stress laboral?

    Generalmente es una de las características de las organizaciones tóxicas. Son tóxicas para sus miembros, aquellas organizaciones poco efectivas que no cuentan con resultado satisfactorios. Allí, los empleados desarrollan sus funciones bajo estados de tensión permanente, sin objetivos claros ni procesos definidos, con constantes presiones y malos tratos. Como consecuencia de ello, no se desarrollan redes vinculares con los pares y se facilita un clima organizacional destructivo.

    El profesor Peter J. Frost, de la Harvard Business School, sostiene que un medio tóxico «es el resultado tanto de las prácticas de una empresa como de las actitudes y acciones emocionalmente insensibles de sus gerentes. Una situación así le resta vitalidad a los trabajadores y a la organización y contribuye a una disminución de la productividad individual.»

    Los malos tratos, la falta de pericia técnica y humana de muchos responsables y una actitud de desprecio sobre el capital humano, generaran una necesaria disminución emocional en los trabajadores al volver casi inaplicable el natural proceso de resiliencia con la que cuentan los seres humanos. El miedo y la intimidación se convierten así en moneda de cambio habitual.

    Algunas características que favorecen la aparición de organizaciones tóxicas:

    1. Una exacerbada presencia de interacción face to face, puede hacer que se resienta la relación.

    2. Un gran numero de personas con intereses contrapuestos y que no comparten las políticas organizacionales.

    3. Excesivos niveles de interdependencia en el ejercicio de la tarea.

    4. Mala o inexistente gestión de la comunicación.

    5. Una fuerte presión externa que amenaza constantemente el trabajo.

    6. Una excesiva identificación con la organización, ya que ningún extremo es bueno.

    El primer paso para mejorar el stress de nuestros empleados, es el reconocimiento de la realidad institucional en que accionan. De por si, la actividad laboral es generadora de stress y por ello se hace necesario el concurso del departamento de recursos humanos para aliviar la tensión sobre nuestros empleados.

    La lógica es sencilla. Empleados en su plenitud trabajan más y mejor generando más producción y, por ende, más ganancias. O acaso, no es esa la finalidad de toda empresa.

    Lic. Elisa Voegeli – Licenciada en Psicología Organizacional por la Universidad Empresarial Siglo21.

    Gerente de Sucursales de Consultores de Empresas.

    Servicios Suramericano de Noticias

     

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  • El estrés provoca más de la mitad de las faltas al trabajo, según estudio.

    Entre el 50% y el 60% de las faltas al trabajo que se producen durante el año están ocasionadas por situaciones de estrés, según informó ayer la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA, por sus siglas en inglés), con motivo del Día Europeo de la Depresión que se celebra hoy 9 de octubre.

    10-10-2008 – En este sentido, los últimos datos de que dispone esta agencia destacan que en España uno de cada cuatro trabajadores, el 27,9%, consideran que el trabajo afecta a su salud y, entre las causas, destacan el estrés.

    Es más, el estrés, la depresión y la ansiedad son causa frecuente de bajas de más de 14 días de duración en sectores como la sanidad y el trabajo social, la educación y la administración pública, destacó dicha entidad en un comunicado.

    Asimismo, otros sectores de actividad como la construcción o la agricultura también presentan una «incidencia significativa» de casos de depresión, a pesar de que «no están tan sometidos a presiones laborales».

    El motivo del incremento de estas patologías, según la EU-OSHA, son las nuevas formas de contratación, la inseguridad laboral, la intensificación del trabajo –con «plazos cada vez más cortos y un ritmo más acelerado»–, o a la dificultad de conciliar vida laboral y personal por un volumen de trabajo excesivo y unos horarios inflexibles.

    IRRITABILIDAD O FALTA DE SUEÑO, PRINCIPALES SINTOMAS

    Los episodios de estrés pueden alterar la manera de sentir, pensar y comportarse de una persona, señaló esta entidad, y sus síntomas incluyen reacciones emocionales, como irritabilidad, ansiedad, problemas de sueño, depresión, hipocondría, alienación, agotamiento, problemas en las relaciones familiares.

    Igualmente, puede detectarse una dificultad para concentrarse; reacciones en la conducta como consumo de drogas, alcohol y tabaco; conductas destructivas; e incluso, reacciones fisiológicas, tales como problemas de espalda, debilitamiento del sistema inmunológico, úlceras pépticas, cardiopatías o hipertensión.

    Cuando el estrés en el ámbito laboral tiene una duración corta –por ejemplo cuando se realiza un trabajo concreto con unos plazos limitados– no suele suponer un problema, e incluso «puede ayudar a las personas a desarrollar al máximo su potencial». Sin embargo, el estrés se convierte en «un riesgo para la seguridad y la salud cuando se prolonga en el tiempo».

    RR HH Digital

     


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  • Botiquines

    11 02 2008 Este documento también lo podéis encontrar en People – Riesgos Laborales. (PDF:Cast.)

    Documento sólo en PDF

  • INFOSALUD Nº 30

    En la última Reunión del Comité Intercentro de Salud Laboral celebrada el pasado día 3, se consiguieron pequeños avances en relación a temas de salud laboral, que consideramos muy importantes para los trabajadores y que a continuación pasamos a exponeros.

      Ver Infosalud nº 30 completo

  • Teletrabajo Dependencia y Voluntariedad

    Dependencia y voluntariedad en el teletrabajo; elementos a debate a propósito de recientes materiales normativos y jurisprudenciales

    Dependencia y Voluntariedad en el Teletrabajo