Categoría: Salud Laboral

  • Hasta un 30% de las personas que acuden a consultas de atención primaria tienen un problema de salud mental

    Trastornos mentales clásicos, como la depresión o el estrés, se unen a nuevos problemas relacionados con los hábitos de vida occidentales y las nuevas tecnologías para erigirse en una de las primeras causas de consulta a los médicos de familia

    En una mesa redonda celebrado en el marco del XXVI Congreso Nacional de SEMERGEN, que tiene lugar en Granada, se revisan estos y otros problemas de salud mental. El afrontamiento del duelo, la resolución de los casos de mobbing y el manejo de las nuevas adicciones centraron esta sesión.
    Según el coordinador de esta mesa, el Dr. Ramón González Correales, médico de familia del Centro de Salud Piedrabuena de Ciudad Real, «30 de cada 100 pacientes que acuden en nuestras consultas tienen algún problema de este tipo, que muchas veces se presenta enmascarado entre diversos síntomas orgánicos; todo ello sin contar a los muchos pacientes que nunca nos van a consultar por estos problemas y que quizá sean la mayoría».
    Para afrontar estos trastornos cada vez más frecuentes, el profesional de la salud que se haya en una mejor posición es el médico de familia, dada su proximidad al ciudadano y su entorno. «El médico general atiende en su consulta problemas relacionados con el trabajo (mobbing), con nuevas adicciones, con cambios en la estructura de la familia (soledad, maltrato) o con la composición social (patología relacionada con la emigración). Algunos son problemas en los que es difícil establecer la línea de la patología, otros quizá sean una nueva expresión de la ansiedad de siempre», apunta el Dr. Ramón González.
    El mobbing (acoso laboral) es uno de los trastornos mentales que está elevando más su prevalencia. Desde el punto de vista médico, se trataría de un trastorno adaptativo por una determinada forma de estrés laboral. La existencia de actitudes hostiles de forma sistemática, duraderas, y con unas consecuencias variables (sufrimiento psíquico, accidentabilidad, absentismo laboral, etc.), es lo que se ha denominado mobbing. «El resultado final de este trastorno es un proceso de destrucción psicológica, tras una serie de conductas que, de forma aislada podrían parecer intrascendentes, pero de forma repetida y constante, tienen efectos perniciosos», resaltó el Dr. Víctor Manuel González Rodríguez, médico de familia del Centro de Salud Villoria (Salamanca) y coordinador del Grupo de Neurología de SEMERGEN.
    El médico de Atención Primaria debe conocer la existencia de este problema y estar capacitado para realizar un primer abordaje diagnóstico, que no será fácil, sobre todo porque este trastorno puede ser causa de engaño por parte de los trabajadores para obtener bajas laborales o compensaciones económicas. Las claves para una atención adecuada se encuentran en la Atención Primaria, que atiende al individuo en el nivel más accesible, desde un punto de vista integral (biopsicosocial) e integrado (al tener en cuenta aspectos preventivos y de promoción de la salud, tratamiento, rehabilitación). Con todo, según aconseja el Dr. González Rodríguez, «es preciso el trabajo en equipos interdisciplinares de Atención Primaria y contar con la colaboración del psiquiatra».

    Jano On-line y agencias
    15/10/2004 11:23

  • Expertos en psiquiatría piden unificar criterios clínicos y legales para definir el ‘mobbing’

    Crecen las denuncias por acoso laboral, un problema que afecta a uno de cada seis empleados en España Los más hostigados son los funcionarios, los trabajadores de servicios y las profesiones con mayor interacción personal

    ANTONIA RODRÍGUEZ/MÁLAGA. Los estudios sociológicos dieron la alerta y el significativo aumento de denuncias interpuestas por acoso moral en el trabajo han ratificado una evidencia: en España, donde uno de cada seis empleados sufre algún tipo de daño moral, no hay unos criterios rigurosos para definir este mal, ni legal ni clínicamente. «Acoso laboral es un concepto inexistente en el mundo del Derecho; el sistema jurídico vela por la protección genérica de la dignidad, pero las agresiones que generan el ‘mobbing’ son jurídicamente neutras», aseveró ayer el magistrado Luis Martínez Garrido, de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, durante la presentación del XIII Congreso Nacional de Psiquiatría Lega, que arranca hoy en Málaga.

    La discusión está servida, y es que no sólo en términos de jurisprudencia gira la cuestión. Los profesionales de la psiquiatría advierten de la dificultad en la detección de los síntomas del ‘mobbing’, ya que el síndrome no existe como tal, y de momento se asocia a «estados de ansiedad y depresión que pueden estar originados por otras cuestiones», precisó el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Legal, Lorenzo Llaquet.

    Los casos de acoso moral en el trabajo han aumentado en España hasta el punto de que supera la media europea de afectados por este mal. Como explicó el catedrático de Psiquiatría Alfredo Calcedo, la importancia mediática que ha alcanzado el problema, la precariedad laboral, la competitividad o la presión sindical han dado lugar a situaciones de estrés que influyen notablemente en la estabilidad del trabajador.

    Por sectores, los funcionarios, el personal del sector servicios y en general las profesiones que requieren de mayor interacción personal son las ocupaciones más proclives a padecer un conflicto que cada vez con más frecuencia acaba en los tribunales donde, como explicó Martínez Garrido, cuesta determinar si el problema es real o ficticio: «Sólo en un 10% de los casos hay evidencias de acoso», sentenció.

    jue 07 oct 2004 06:58:41 CEST

  • El discapacitado tiene los mismos derechos laborales

    El gerente de Asprodema-Rioja ha sido elegido presidente de la primera patronal en el sector de la discapacidad en España

    El comité directivo de AFEM (Asociación Feaps para el Empleo) ha nombrado al riojano Carlos Santamaría, gerente de Asprodema-Rioja, presidente de esta entidad que agrupa a 105 empresas distribuidas en todo el país y a cuatro firmas riojanas, que emplean a casi un centenar de trabajadores con discapacidad intelectual.
    A. A./LOGROÑO

    – ¿Le tocaba ser presidente?

    – No, fui votado en una asamblea general.

    – ¿En qué va a centrar sus esfuerzos?

    -En mejorar la situación laboral de nuestros trabajadores.

    – ¿Qué hay que mejorar?

    -Las retribuciones salariales, establecer estructuras técnicas que faciliten el trabajo, espacios más saludables, formación continua más adaptada, jornadas laborales en las que se pueda compatibilizar su vida laboral con la familiar…

    – Vamos, las demandas de cualquier trabajador.

    -Sí, porque nuestros trabajadores son exactamente igual que el resto; es decir, empleados de de pleno derecho, con sus contratos, cotizaciones a la seguridad social, derechos sindicales…

    – ¿A qué se refiere con la necesidad de mejorar las estructuras técnicas?

    -A la necesidad de mejorar la tecnificación de la mano de obra de las personas discapacitadas. Cuando salen reportajes de este mundo sobre empleo de la discapacidad intelectual, con frecuencia aparecen personas haciendo actividades manuales, pero son capaces de manejar máquinas y máquinas complicadas.

    -¿Quiere decir que la manipulación de tornillos, los montajes en general, son un estereotipo?

    -Sí. Hay personas con discapacidad intelectual que están montando ordenadores portátiles de una famosísima marca. Por tener esta característica, una persona no está limitada a actuar en cualquier gama de trabajo. Aunque, claro, necesita los apoyos necesarios.

    -¿Ustedes cubren el vacío laboral de este colectivo ?

    -Sí. Otras empresas han creado empleo para discapacitados, pero fundamentalmente discapacitados físicos o sensoriales.

  • España supera la media de la Unión Europea en casos de mobbing o acoso moral en el trabajo, según estudios

    Según los estudios Cisneros I y II, documentos de referencia en el Estado español sobre la prevalencia de mobbing (Cuestionario Individual sobre PSicoterror, Ninguneo Estigmatización y Rechazo en Organizaciones Sociales), un 15% de la población activa ocupada es víctima de acoso moral en el trabajo. Esta cifra supera la media estimada para el conjunto de la Unión Europea (UE) que, según la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo, se encuentra alrededor del 9%.

    En opinión de expertos en psiquiatría legal, que se reúnen del 6 al 8 de octubre en Málaga en el marco del XIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Psiquiatría Legal (SEPL), en los últimos años “ha habido en incremento de demandas de presuntos casos de mobbing motivado por un mayor conocimiento por parte de la población de este tipo de situaciones”, tal y como explica el doctor José Manuel Romacho, médico especialista en psiquiatría legal, quien ha calificado de “plaga social del siglo XXI”, este problema. También en este sentido, el doctor Eloy Rodríguez Arrebola, presidente de este encuentro científico, apunta que “últimamente son cada vez más frecuentes las consultas y el seguimiento de alteraciones de la esfera psíquica de las personas en el entorno laboral y que implican a trabajadores, empresarios, sindicatos…”.

    Este incremento de demandas ha generado una mayor participación del psiquiatra en la pericia. “En nuestro país”, explica el doctor Romacho, “la defensa o el tratamiento jurídico del mobbing se basa esencialmente en la trasgresión de los derechos fundamentales del trabajador, por lo que el informe pericial ha de ampliar el enfoque clínico tradicional”. Se refiere este experto a la necesidad de, en sus propias palabras, “no centrarse únicamente en el análisis de las secuelas psíquicas de las víctimas derivadas de un presunto hostigamiento, sino que el psiquiatra, además, ha de disponer de elementos suficientes para obtener información contrastada sobre las características definitorias de acoso laboral, aceptadas por la actual jurisprudencia”.

    Además, y como explica el profesor Alfredo Calcedo Ordóñez, Catedrático de Psiquiatría y Co-Director del Master de Psiquiatría Legal de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), “hay que saber distinguir entre los diferentes tipos de daño y, sobre todo, entre el daño moral y el daño psiquiátrico”. Así, y si se da una situación de mobbing, “es normal que se produzca un daño moral, porque se atenta contra la dignidad de la persona, dicha persona está sometida a vejación y el sentirse dañado entra dentro de la dialéctica de la vida”, explica el profesor Calcedo. Ahora bien, continúa el experto, “que haya daño moral no significa necesariamente que exista un trastorno psiquiátrico”. Por este motivo, este catedrático de psiquiatría ha pedido “rigor” y el establecimiento de “criterios clínicos bien delimitados” en la detección y valoración de posibles trastornos psiquiátricos derivados de una situación de acoso laboral.

    En el caso que exista este daño psiquiátrico, y como indican los expertos de la SEPL, el perito tiene que realizar una labor “de investigación”, con el fin de establecer una relación causa-efecto entre la sintomatología clínica del acosado y la reiteración de conductas de acoso con clara intencionalidad de desestabilizar a la víctima para que ésta abandone su lugar de trabajo. Además, y como apunta el doctor José Manuel Romacho, también ponente durante este XIII Congreso Nacional, para determinar que una persona está siendo víctima de acoso moral en el trabajo deben darse dos condiciones internacionalmente aceptadas: “que la conducta de hostigamiento se perpetúe durante un mínimo de 6 meses y que se dé con una periodicidad de, al menos, una vez por semana”.

    Y como viene reivindicando la Sociedad Española de Psiquiatría Legal desde hace tiempo, toda esta labor sólo pueden llevarla a cabo los profesionales especializados en este campo, un ámbito para el que se requiere una gran formación y para el cual demandan mayor atención por parte de la administración. La creación específica de unidades periciales –médico forenses- multidisciplinares que acojan entre su plantilla a especialistas en psiquiatría legal sería una de las vías por las que aboga esta sociedad científica , dado el aumento de casos que se da cada vez más tanto en las consultas como en los juzgados.

    Colectivos más afectados

    Administración pública, sector sanitario, sector educativo, hostelería y ventas son, según los expertos, los colectivos que se ven más afectados por acoso moral en el trabajo. Y los informes Cisneros vuelven a arrojar datos en este sentido. En concreto, y tras los informes I y II dedicados a hacer una valoración general de la situación en España, se han llevado a cabo también los informes III, IV y V, centrándose en tres sectores laborales específicos, que son respectivamente: enfermería, docencia universitaria y administración pública.

    Así, el Informe Cisneros III, realizado en el ámbito de la enfermería, dio como resultado una incidencia media de mobbing del 33% entre este colectivo. El perfil de la víctima, según el mismo estudio, era el de una mujer de edad media (entre 40 y 50 años) y con contrato fijo.

    No se tienen todavía resultados definitivos del Informe Cisneros IV, que valora la incidencia de mobbing entre personal docente universitario, ya que el estudio continúa en marcha. Por otro lado, el Informe Cisneros V, de valoración del acoso moral en el trabajo sobre la población que trabaja en la administración pública publicó sus resultados el pasado mes de junio. Este quinto informe cuenta con la particularidad de haber valorado no solo mobbing, sino también el denominado Síndrome de Desgaste Profesional o burnout. Concluye que un 32% de los funcionarios están en una situación de alto riesgo laboral psicosocial; un 22% presenta una situación técnica de mobbing (son víctimas de hostigamiento al menos durante 6 meses y una vez por semana); un 10% refiere Síndrome de Desgaste Profesional; un 13% presenta índices de Cansancio Emocional grave; un 15,6% presenta despersonalización en sus relaciones profesionales; un 66% presenta índices de baja realización profesional en el trabajo; y un 4,6% presentan conjuntamente mobbing y burnout.

  • CCOO denuncia la mala aplicación de la Ley de Prevención

    Comisiones Obreras (CC.OO) responsabilizó este martes de la «precaria» cultura preventiva que existe en el sector de la construcción, por una parte, al empresariado, «que ve la Ley de Prevención de Riesgos Laborales como una imposición más en la que con tener los papeles creen cumplir con su obligación», y por otra parte, al desconocimiento de los técnicos, «que sin formación acreditada se dedican a realizar planes de seguridad y salud».

    IDEAPRESS. Santa Cruz de Tenerife

    Según los representantes sindicales del área de Salud Laboral, la precariedad existente en las obras de construcción en materia de salud laboral se debe a una aplicación inadecuada del RD 1627/97, donde se establecen las condiciones mínimas de seguridad y salud en las obras.

    Además, aseguran que la situación empeora por la obligación, por parte de los jefes de obra y encargados, de sacar adelante las obras en tiempos determinados, sin recibir por parte del empresariado la formación necesaria para realizar sus funciones dentro del sistema preventivo.

    También se quejan de que los coordinadores de Seguridad, que hasta el momento se dedican a aplicar la Ley pero sin dar soluciones concretas a problemas planteados en las obras, dejan esta responsabilidad a los encargados sin formación y sin apenas hacer acto de presencia en la misma.

    «Con este cúmulo de factores y despropósitos -afirman los representantes sindicales- el sistema de gestión preventivo es imposible que funcione ya que lo único que se consigue es que se pasen las responsabilidades de unos a otros, pero sin solucionar los problemas de los trabajadores que al final son los que sufren los accidentes».

    Desde Comisiones Obreras (CCOO) se aboga por una implicación más directa de cada una de las partes que forman y gestionan la actividad preventiva en obra, que cada una asuma el papel que le corresponde definido en el RD 1627/97, «y que se pase a una actividad conjunta y coordinada para realizar un trabajo seguro, dejando atrás la especulación de evitar la sanción».