Y no lo decimos nosotros, sino que lo dijo Barulio Medel el mismo día que Unicaja Banco comunicó a la CNMV el resultado negativo de 577 millones obtenido en el ejercicio 2012. Y CCOO comparte plenamente esta apreciación, que aunque pueda parecer contradictoria a simple vista (es el primer año que Unicaja da pérdidas en toda su historia), no lo es, atendiendo a estas siete claves que damos a continuación. Leer +
Categoría: Sector Financiero
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‘Si no se inyecta más capital a la banca, no habrá crédito’.
Aristóbulo de Juan (Madrid, 1931) fue director general del Banco de España en los años ochenta. Ha dirigido el saneamiento y venta de docenas de bancos. Sabe lo que es entrar en una entidad y echar a todo el consejo de administración y parte de la dirección.
Fue secretario general del Fondo de Garantía de Depósitos y asesor del Banco Mundial. Con esa experiencia, se ha convertido en un oráculo de sabiduría financiera para los más altos banqueros, autoridades nacionales, gobernadores del Banco de España y autoridades internacionales como el FMI y la Comisión Europea. En América Latina es considerado el padre de la supervisión.
En sus artículos de 2007 y 2008 advirtió de que se abandonaba el camino correcto en la supervisión bancaria. No se le hizo caso y llegó el abismo. Como veterano y consultor, se ha convertido en una opinión libre que muchas veces va contra corriente. En un encuentro con César Molinas, financiero y ensayista (que ultima su próximo libro ¿Qué hacer con España?), al que asistió EL PAÍS, insistió en que la banca necesita más crédito para cubrir agujeros ocultos.
CÉSAR MOLINAS. El expresidente Zapatero, en septiembre de 2008, decía que el sistema financiero estaba entre los mejores del mundo y que el PIB de España superaría pronto al de Francia, tras haber sobrepasado a Italia. La caída de Lehman Brothers en 2008 no hizo cambiar la opinión en España sobre la banca. ¿Cuándo se dan cuenta las autoridades de que nuestro sistema financiero, básicamente en las cajas de ahorro, no es tan sólido como parecía?
ARISTÓBULO DE JUAN. Tras un largo desconcierto, las autoridades se entretuvieron en promover fusiones de cajas sin reconocer problemas de solvencia. Hasta entonces, en España solo se aplicaron medidas de liquidez por la vía de compra de activos buenos y concesión de avales. La primera vez que se habla oficialmente de la falta de capital es en febrero de 2011. Habían pasado dos años y medio desde la caída de Lehman y tres y medio desde la crisis de las hipotecas subprime. Se promulgó un decreto ley en que se fija un agujero irrisorio de 15.000 millones de capital. Pero se comete el grave error de pedirles que salieran a Bolsa, y la operación resultó un gran fracaso con serias consecuencias.
C. M. Esto fue el decreto Salgado. Luego tuvimos dos decretos del ministro Guindos…
A. J. En febrero de 2012, tan solo un año después del decreto Salgado, llegó el primer decreto ley de Guindos, según el cual el sector necesitaba otros 54.000 millones. Luego, un segundo decreto del mismo ministro, en mayo, reclama otros 30.000 millones. Posteriormente llegó José Ignacio Goirigolzarri a la presidencia de Bankia y detectó una necesidad de 24.000 millones, solamente para su entidad. Por último, el análisis de la consultora Oliver Wyman, que sumó hasta 58.000 millones adicionales. Todo esto suponía que el sector necesitaba más de 150.000 millones, y no los 15.000 millones aflorados en 2011. Ha habido una gran mejora en la transparencia del sistema y un esfuerzo más realista en la capitalización. Pero me pregunto si será suficiente…
C. M. Pero estamos mejor, ¿no?
A. J. Sí. Hemos recibido 42.000 millones de Europa, las entidades han hecho fuertes provisiones, se ha impuesto una quita a los inversores y se ha creado el banco malo, la Sareb, para limpiar los activos inmobiliarios. Lo mejor es que hay algunas entidades que tienen mejor acceso al mercado que hace un año, la prima de riesgo ha bajado y ya empieza a haber no pocos inversores interesados en comprar activos. Pero… sigue sin haber crédito. Si no hay crédito, la economía no crece, hay más paro y desciende el volumen de negocio, todo lo cual realimenta los problemas de la banca.
C. M. ¿Por qué la obsesión de las autoridades por incrementar el capital de los bancos?
A. J. Porque es un colchón para posibles pérdidas, un freno hipotético para el crecimiento desmesurado y una fuente de recursos sin coste. Pero el capital no debe ser un concepto normativo. De poco sirve apurar a la banca con altas cifras de capital si se ignora la caída del negocio. ¿De qué sirve tener un 9% de capital si las empresas cierran y el margen cae? En un año no lo cumplirán.
C. M. Esto es clave. ¿La búsqueda de la solvencia agudiza la falta de crédito?
A. J. No. Lo que agudiza la falta de crédito es el exceso de endeudamiento, los malos créditos y los malos resultados.
EL PAÍS. ¿Tienen razón los banqueros que dicen que si se pide más capital se provoca la sequía de crédito?
A. J. Yo creo lo contrario: que un mayor capital te permite más nivel de crédito y que las provisiones, que no son otra cosa que beneficios retenidos, suponen más recursos para poder prestar. Además, la dotación adecuada de provisiones evita pagar impuestos y dividendos injustificados, los cuales dañan los resultados y la liquidez. Lo que ocurre es que hay bancos que no cumplen las exigencias reales de capital porque se enmascaran como buenos una gran masa de activos improductivos refinanciados.
EL PAÍS. ¿En qué créditos falta más cobertura?
A. J. Tal vez en la gran masa de créditos no incluidos del sector inmobiliario: la industria auxiliar de la construcción, el crédito a pymes o a empresas mayores. Incluso en las hipoteca, que son 630.000 millones.
C. M. Si no cambian las normas de capital, ¿qué le debería pedir el Gobierno a los bancos?
A. J. Se debe imponer mayor rigor en las provisiones y reconfigurar las partidas que computan como capital. No puede considerarse como capital, aunque sea legal, artificios como el crédito fiscal, las plusvalías en activos no realizados, las preferentes… El capital de verdad es el suscrito y los beneficios retenidos. El camino es simple: más provisiones, más capital. Si se llega así a menos beneficios reales, entonces menos dividendos.
EL PAÍS. ¿Y si parte del sector no puede sobrevivir al aplicar esta medicina? ¿Qué se debe hacer?
A. J. La intervención temporal, un saneamiento profundo y la venta de la entidad a instituciones fuertes, sin demora. Yo recomendaría otras medidas. En lugar de pedir 41.400 millones de préstamos a Europa, como ha hecho el Gobierno, sobre un límite disponible de 100.000 millones, solicitaría más. Eso no debiera suponer condiciones más rigurosas que las ya impuestas. Se deben allegar los fondos que sean necesarios para sanear el sistema a fondo sin llegar a los 100.000 millones. De lo contrario, tendremos un sistema financiero más que mediocre que acabará costando mucho más a la economía y al fisco. Es mejor pasar el trago de una vez y conseguir un sistema fuerte, como ocurrió en la crisis de los años ochenta.
EL PAÍS. ¿Qué cifra real puede necesitar la banca?
A. J. No lo sé. Hasta que no se entra en las entidades con mando en plaza no se conocen las verdaderas necesidades. Además de aumentar los saneamientos, las ayudas deben llegar con dinero en efectivo, no con deuda. Los problemas no se solucionan sustituyendo deuda por deuda.
EL PAÍS. Pero la ayuda de Fráncfort está beneficiando a la banca…
A. J. Todo lo que proporciona liquidez para sobrevivir es bienvenido a corto plazo, pero no soluciona la insolvencia. Cuanto más tarde, más caro.
EL PAÍS. ¿Y qué deben hacer los grandes bancos?
A. J. Todos los bancos a los que falte liquidez deberían vender activos y reducir su tamaño. La troika obligará a seguir ese camino. Pero aún hay bancos importantes muy endeudados, cuyos créditos fueron y siguen financiados en proporciones enormes por los mercados mayoristas y no por los depósitos. Hasta que esta proporción no baje, no habrá crédito. Por eso todas deben vender activos, aunque sea a pérdidas.
C. M. ¿Hay ofertas de los inversores para comprar activos?
A. J. Empieza a llegar, aunque no abundan.
C. M. ¿Se pueden vender también las carteras de créditos?
A. J. Sí, pero no las buenas, sino las dañadas.
EL PAÍS. Entonces, si faltara más capital ¿quiere decir que la morosidad actual no es la correcta?
A. J. Exacto. Cuando hay problemas, la morosidad publicada por las entidades no es un indicador fiable. En mi experiencia, en tiempos malos los peores créditos nunca están clasificados como morosos. Es mi axioma. La morosidad puede incluso ser un indicador equívoco que respalde el maquillaje y que lleve a tomar malas decisiones. Refleja la tendencia, pero no refleja el volumen real de pérdidas subyacentes.
EL PAÍS. ¿Por qué indicador se podría sustituir el de morosidad?
A. J. El mejor es el de las pérdidas esperadas. Lo mejor sería que cada entidad y el supervisor revisen con realismo los archivos de cada cliente y comprueben su capacidad de pago y provisionar lo que haga falta.
C. M. Los máximos responsables de un banco ¿saben realmente cuáles son los créditos malos? ¿Tienen buena información sobre su entidad?
A. J. Deben saberlo con sistemas de control interno. Los grandes problemas de los bancos se generan en las sedes centrales y a los más altos niveles.
EL PAÍS. ¿Se han seguido de cerca los problemas?
A. J. Yo creo que sí se han conocido los problemas, pero muchos no quisieron aflorarlos para ganar tiempo y evitar una intervención. A las autoridades pudo ocurrirles que prefieran el ineficaz expediente administrativo como medida correctiva.
C. M. ¿Qué incentivos tienen los banqueros para no aflorar todas las pérdidas?
A. J. En España, en 2008, las autoridades preveían algo ilusorio: que los precios inmobiliarios iban a recuperarse en dos años. Pudo ser por buena fe o no, pero esta presunción condujo a estrategias equivocadas que agravaron los problemas y los hicieron más costosos. El primer incentivo del banquero para maquillar sus cuentas es ganar tiempo en espera de una mejoría. Pero si afloran los problemas, se debe salir al mercado a por capital o buscar nuevos socios para reforzarse. Pero esto puede cambiar el equilibrio de poder en el banco, sobre todo si el nuevo socio es el Gobierno. En definitiva, se trata de conservar la silla.
EL PAÍS. Luego todo se reduce a mantener el poder…
A. J. Bueno, el poder, la relevancia pública, los dividendos y otras ventajas económicas.
C. M. Un regulador obsesionado por la solvencia puede pensar que lo que ocurre en el sector bancario no repercute en la economía. Así exigirá altos coeficientes de capital. En España, por ejemplo, tenemos un sector bancario que no ayuda a que la economía se recupere porque, poco a poco, la falta de crédito afecta en cascada a más y más empresas. ¿Cree que ha terminado el deterioro del balance bancario?
A. J. La obsesión por la solvencia no es mala, pero, para ser útil, debe ir acompañada de la búsqueda de resultados, liquidez, la gestión y la generación de crédito, parámetros que no son incompatibles, sino al contrario. En cuanto al deterioro, creo que ha disminuido bastante, pero no ha terminado. Porque probablemente subsiste una insuficiencia de cobertura de las pérdidas esperadas y el negocio bancario está en declive, lo cual se traduce en que las empresas no tienen crédito, cierran, sube el paro… y todo esto realimenta los problemas de los bancos. Es un círculo vicioso. Algunos dicen que lo mejor es solo esperar a que la economía se recupere. Creo que hay que actuar de manera definitiva sobre el sistema financiero. Es el nudo gordiano del problema.
EL PAÍS. ¿Quién debe recapitalizar más el sistema financiero?
A. J. Las entidades, y si no pueden, el Estado. ¿Por qué no a medias? En las crisis hay que limitar los daños para la economía. No hay vuelta de hoja.
C. M. Se puede decir que nos hemos creído que veíamos la situación completa, como en una película, pero en realidad era un fotograma y la película continúa.
A. J. Así es. La crisis aún colea. Y la clave, el botón del no es el crédito.
EL PAÍS. ¿Qué le parece aunar en parte a las tres grande entidades públicas: Bankia, Catalunya Banc y Novagalicia Banco?
A. J. Muy mal. Si permanecen, y además vinculadas bajo la égida del Estado, es un peligro nacional. Porque es inevitable que los nombramientos tengan influencia política y es más que probable que se concedan créditos a proyectos no viables y se descuide su recuperación. Son 12 antiguas cajas aunando esfuerzos: no vayamos a crear otro monstruito.
EL PAÍS. En Bankia está Goirigolzarri. ¿No es una garantía?
A. J. Es muy bueno, pero siempre existe el peligro.
C. M. Es curiosa la situación, porque venimos de un mundo en el que cada vez las entidades son mayores…
A. J. Eso es cierto, pero no son necesariamente estatales. Además hay otros problemas que suelen darse en las entidades públicas: la falta de transparencia. Y si se trata de promover el crédito y fuera cierto que no hay demanda de crédito solvente, ¿qué es lo que va a financiar el consorcio? ¿la demanda insolvente?
C. M. El problema es tan agudo que la banca no financia ni el circulante de las empresas incluso cuando tiene pedidos en firme…
A. J. No se atiende porque sus prioridades son los vencimientos mayoristas. Y si hay un sobrante de liquidez, se dedica a la compra de deuda pública para sobrevivir.
C. M. Es curiosa la gran coherencia entre cómo han abordado la crisis bancaria los Gobiernos de Zapatero y Rajoy: que no tenga coste para el contribuyente. Incluso se dijo que tendría a coste cero o incluso beneficio. Los analistas internacionales no lo creyeron nunca, porque saben que, estadísticamente, una crisis bancaria cuesta como mínimo un 10% del PIB.
A. J. Tratar de minimizar el coste de la crisis es un error. El coste debe ser el que es, o sea, el que cubra la pérdida real y asegure una rentabilidad sostenible. Otra cosa es que haya reparto de la carga entre Estado, el sistema y los inversores. En la crisis de los ochenta se compartió al 50% entre los contribuyentes y el sistema. Si un Gobierno dice que no ha tenido coste para él, es que no ha resuelto el problema.
EL PAÍS. ¿Habrá una banca zombi?
A. J. Si no se toman las medidas que faltan, es una posibilidad. Espero que no ocurra.
C. M. ¿Qué significa rentabilidad sostenible?
A. J. Que los beneficios no se compongan de atípicos y que las entidades puedan mantenerse en el tiempo por sus propios medios, como ocurrió en España entre 1985 y el 2000.
C. M. ¿Por qué hay que rescatar a los bancos si ponemos a la gente en la calle?
A. J. Nunca debe rescatarse a los banqueros, pero sanear a los bancos es otra cosa. La banca es el sistema de pagos, la circulación de la sangre de la economía. La caída de un pequeño banco puede provocar un gran contagio a todo el sistema y una catástrofe generalizada. Pero si el Gobierno sanea un banco deben desaparecer los accionistas y cambiar a los administradores y a los máximos ejecutivos que causaron o toleraron la crisis.
C. M. La magia del sistema financiero es que todo ocurre porque la gente tiene la confianza en que va a suceder. Si se quiebra algún eslabón en la cadena de confianza, deja de suceder, y un billete de 500 euros se convierte en un papel sin importancia…
A. J. Por no hablar de la posible huida de capitales que puede desencadenar la caída de una pequeña entidad… o un pequeño país.
EL PAÍS. ¿Cómo están los bancos europeos?
A. J. En Europa los sistemas bancarios no están saneados. Además de los cuatro sistemas ya intervenidos, basta mencionar Italia, Reino Unido, Bélgica y parte de Alemania. Pero esa realidad no nos debe llevar a bajar la guardia. Porque mal de muchos…
EL PAÍS. ¿Qué le ha parecido la resolución de la crisis de Chipre?
A. J. Desacertada, improvisada e incierta. El daño psicológico sobre la seguridad de los depósitos está hecho. Veremos qué ocurre en el propio Chipre y en los países más vulnerables.
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Los orígenes del escándalo.
Los culpables del engaño de las preferentes: el BdE las incentivó y la CNMV las toleró.
Estamos a finales de 2008. La quiebra de Lehman Brothers ha provocado el hundimiento de la banca mundial. Casi todas las grandes entidades norteamericanas y europeas están siendo nacionalizadas. Se crea el G20 -al que España accede por caridad-, que establece que los bancos tienen que reforzar sus niveles de capital para evitar que esto se repita (el capital sirve para hacer frente a las pérdidas inesperadas). En medio de un derrumbe histórico de las bolsas, ampliar capital en mercado es imposible. Las cajas de ahorros directamente no pueden porque no tienen acciones. Y el Gobierno socialista se niega en redondo a inyectar dinero público como los demás países. ¿Cómo hacerlo entonces? La solución se llama participaciones preferentes. Un producto parecido a un bono pero que computa como fondos propios, entre otras cosas porque es perpetuo.
Pero hay un problema. Tal como está el mercado, gente como Goldman Sachs o Merrill Lynch tienen que pagar el 13% de interés para colocarlas entre inversores institucionales. Los bancos españoles no quieren asumir esos costes por el fuerte impacto que tendría en sus resultados. Por tanto, hay que vendérselas a alguien que no pida tanto porque desconozca el producto. ¿A quién? Pues al cliente minorista de la red. Es proverbial la capacidad de la banca española para colocar lo que sea en sus redes -incluso acciones de Terra o cuotas participativas de la CAM- y, como dijo un veterano periodista hace mucho, «el minorista se lo traga todo». Algunos medios dan la voz de alarma: los bancos están vendiendo preferentes un 70% más caras de lo que valen en mercado.
Dicho y hecho. Eso sí, para que entren hay que ofrecerles una rentabilidad con la que los ojos les hagan chiribitas. Un 8%, un 7%… Incluso menos: Botín, siempre a la cabeza, las coloca al 5,75%, y sólo durante el primer año. En todo caso, muy por encima del 3,5% que dan como mucho los depósitos después de la bajada radical de tipos adoptada por el BCE. Y muy por debajo de lo que piden los institucionales por comprar estos títulos… pero eso los particulares no lo saben.
MAFO: reforzar el capital como sea
El Banco de España, gobernado por Miguel Ángel Fernández Ordóñez, no pone ninguna pega. Es más, lo incentiva: la prioridad es recapitalizarse como sea, para que nadie pueda desmentir la famosa frase de Zapatero: «España tiene el sistema financiero más sólido del mundo». Y más cuando empiezan a ver las orejas al lobo de la que se nos venía encima por los excesos del ladrillo, algo de lo que avisan alarmados los inspectores y que culmina en la intervención de CCM en marzo de 2009. Que se las vendan a quien sea, pero que refuercen sus ratios. Todas las entidades españolas tocan a rebato y ponen a sus oficinas a vender preferentes (o subordinada, que es casi lo mismo) a toda máquina. Es la prioridad absoluta. Que no se venda un depósito ni un fondo. Todo preferentes. Y efectivamente, el minorista entra al trapo en masa. Jóvenes y ancianos, con formación o sin ella, ricos y pobres… Y, muchos de ellos, con los ahorros de su vida.
A alguno le escama tanta rentabilidad por un producto similar a un depósito.
«¿Pero esto no tendrá riesgo?». El director de oficina le tranquiliza: «En absoluto, puede estar usted tranquilo. Bueno, hombre, si quiebra el banco/la caja… pero tendría que acabarse el mundo para que eso pasara, con lo solventes que somos. Y si pasa, le va a dar igual estar en preferentes que en cualquier otra cosa». Cuenta con la ventaja imbatible de la confianza ciega que tiene la mayoría de los clientes en él para que le guíe en el complejo mundo de las finanzas. Así que el cliente firma. Y él añade unos cuantos euros más a su bonus, ligado al volumen que coloque de preferentes.
Algunos medios, con El Confidencial a la cabeza, dan la voz de alarma: los bancos están vendiendo preferentes un 70% más caras de lo que valen en mercado. O lo que es lo mismo, en el momento en que sale de la surcursal, el cliente ya ha perdido el 70% de su inversión. Este desplome se debe a que los bancos han roto el pacto tácito por el que históricamente recompraban estos títulos a los 5 ó 10 años, aunque no era obligatorio. Deutsche Bank ha quebrado ese principio y Sabadell ha seguido sus pasos en España. Lo que era una inversión con un horizonte temporal definido se ha convertido en perpetua. Y, lógicamente, vale mucho menos. Rizando el rizo, algunos bancos aprovechan ese desplome para recomprarlas a los institucionales en mercado mientras las colocan a precio de oro en la red.
La CNMV, tarde, mal y nunca
Ante esta situación, la CNMV que preside Julio Segura decide por fin tomar cartas en el asunto. En abril cuelga en su página web una advertencia en la que alerta de este sobreprecio y de los demás riesgos de estos productos: «Se trata de un instrumento complejo y de riesgo elevado que puede generar rentabilidad, pero también pérdidas en el capital invertido». Además, «tienen carácter perpetuo y su rentabilidad, generalmente de carácter variable, no está garantizada». Y para rematarlo, «su liquidez es limitada, por lo que no siempre es fácil deshacer la inversión». A buenas horas, cuando casi todo el mundo ha colocado ya sus emisiones.
En cualquier caso, las entidades no hacen ningún caso a Segura y siguen colocando preferentes tranquilamente. Y entonces llega el big one: la colocación de 3.000 millones de Caja Madrid, la mayor de la historia para minoristas. Segura se implica un poco más y obliga a las entidades a pagar un cupón más alto, pero a años luz del que piden los profesionales; por ejemplo, Caja Madrid tiene que dar sólo el 7%. Y a los que no le obedecen, les pone una advertencia en el folleto de la emisión que reza que «no puede asegurarse que la contraprestación ofrecida a los suscriptores del producto incorpore adecuadamente todas las variables a considerar en la valoración de una emisión de esta naturaleza».
Aparte de la escasa claridad de este lenguaje políticamente correcto para avisar a los ahorradores de que les están vendiendo duros a seis pesetas, ¿cuántos clientes que compran unas preferentes porque se las venden en su oficina como alternativa a un depósito se leen el folleto registrado en la CNMV? Ninguno. Pero la CNMV no se atreve a llegar más lejos, aunque podría negar el visto bueno a estos folletos e impedir su comercialización. La crisis bancaria ha comenzado y es más urgente que nunca recapitalizar las entidades para el Banco de España. El ministro de Economía, Pedro Solbes, está de salida y este asunto le resbala: dimite en abril. Su sucesora, Elena Salgado, se dedica a anunciar «brotes verdes».
El edificio se viene abajo
Una vez que están todas las preferentes vendidas, el sistema financiero se viene abajo definitivamente y se acomete una reforma financiera detrás de otra, todas igual de inservibles: el FROB1, el FROB2, los SIP (fusiones frías), las fusiones calientes, el aumento de requisitos de capital, el striptease de las exposición inmobiliaria, las intervenciones de CajaSur, CAM y Banco de Valencia, las OPV de Bankia y Banca Cívica, las nacionalizaciones de NovaGalicia, CatalunyaCaixa, Unnim y, ya en mayo de 2012, la propia Bankia, las subastas con garantías estratosféricas, la destitución de los responsables de las cajas quebradas -con indemnizaciones millonarias-, los Decretos de Guindos para provisionar el ladrillo, etc. Todo ello culmina en la petición de rescate a Bruselas en junio del año pasado por 100.000 millones, que finalmente se quedan en 40.000… de momento.
Cuando ya están en caída libre, algunas entidades llegan aún más lejos y montan un mercadillo de preferentes para recomprárselas a sus clientes VIP y vendérselas a los menos VIP a un precio muy superior al de mercado, para que los primeros no pierdan a costa de los segundos. Se trata de Bancaja y Caja Madrid (Bankia), según un informe de la CNMV que ha revelado esta semana el periódico Expansión. Hechos de 2010 que se descubren en 2013. La CNMV sigue a lo suyo.
Lo más patético de todo es que las nuevas normas de solvencia impulsadas por el G20 decretan que sólo cuenta el capital de mayor calidad (el core capital), es decir, las acciones puras y duras. Dicho de otra forma: las preferentes españolas no valen para nada. A finales de 2011, los bancos sanos se lanzan a canjearlas por acciones a los clientes que las compraron en 2009. Éstos, que ya saben que sus títulos son ilíquidos y que si los venden en mercado pierden hasta la camisa, acuden masivamente a los canjes. Esta vez sí se tiene más cuidado y se ofrecen condiciones que permiten recuperar la inversión inicial, o casi. Pero claro, está el riesgo bursátil: los que mantienen esas acciones en vez de venderlas inmediatamente pierden bastante por la caída masiva de los bancos en bolsa en 2012.
Compartir la carga de la quiebra
El problema está en la banca nacionalizada. Entre las contrapartidas del rescate, Bruselas impone que los tenedores de instrumentos de capital, como las preferentes y subordinada, compartan la carga de las pérdidas para reducir la factura del contribuyente. Es la normativa de ayudas de Estado y la Comisión Europea no tiene la culpa de que en España se vendieran a particulares. «Ése es vuestro problema», dice Almunia, y se lava las manos. Eso significa que las entidades no pueden recomprarlas a la par. Tienen que aplicar quitas, que son de media del 38% en Bankia, del 43% en NovaGalicia, del 61% en CatalunyaCaixa y del 90% en Banco Valencia. Y encima canjearlas por acciones. Esto supone pérdidas adicionales: en el caso de Bankia por la presumible caída en bolsa de los títulos después del canje; en los otros dos, como no cotizan, sufrirán una quita adicional a cambio de que el Fondo de Garantía de Depósitos les dé liquidez.
Primero el corralito -imposibilidad de hacer líquida la inversión- y después las quitas y los canjes indignan a los afectados, como es lógico. Estos se movilizan, se manifiestan, acuden a los tribunales, se cuelan en parlamentos regionales, ocupan sucursales… El asunto de las preferentes se convierte en un escándalo social que esta semana ha llegado al Congreso. Ante este drama, se opta por la vía del arbitraje para que los clientes puedan recuperar su dinero. Pero NovaGalicia y CatalunyaCaixa sólo permiten que accedan a él aquellos casos en los que reconoce mala praxis en la comercialización. La gran mayoría se queda fuera. Ahora viene Bankia. Luis de Guindos anuncia que los criterios para acceder al arbitraje serán amplios y podrán entrar los que canjearon sus preferentes por acciones el año pasado. Veremos. Tampoco está claro si se va a devolver todo en efectivo o una parte en acciones.
Y hasta aquí la historia del mayor escándalo financiero vivido en España. Pero esto no ha terminado. Continuará.
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Campaña «no estás solo, no estás sola, estamos contigo»
Frente al creciente deterioro de la imagen de la plantilla del Sector Financiero, el incremento hasta límites insostenibles de la presión interna de los superiores y externa de clientes que injustamente les achacan responsabilidades que no tienen, las sistemáticas prolongaciones de jornada a que se ven abocados, la ansiedad y el stress creciente frente a los procesos de reducción de empleo del sector… COMFIA-Andalucía, lanza la campaña ‘NO ESTAS SOLO, NO ESTAS SOLA, ESTAMOS CONTIGO”. Ver material campaña
Materiales campaña:
Video: Trabajadores NO Banqueros
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Noticias sobre economía y sector financiero, 10 de abril
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CONFLICTO DE INTERESES EN EL SAREB
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TRES MILLONES
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LA BANCA PIDE AL GOBIERNO QUE BLINDE TODOS LOS DEPÓSITOS EN UNA NORMA
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CCOO CONSIDERA UNA AGRESIÓN LAS PROPUESTAS DE ALTA DE LAS MUTUAS SIN NECESIDAD DE RECONOCIMIENTO MÉDICO
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LA BANCA ESPAÑOLA, LA MÁS EXPUESTA A PORTUGAL CON 55.000 MILLONES DE EUROS
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MEDIO MILLÓN DE TRABAJADORES SE HA JUBILADO ANTICIPADAMENTE EN LA CRISIS
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EL GOBIERNO PRESENTARÁ EL 26 DE ABRIL EL SEGUNDO PLAN DE REFORMAS ESTRUCTURALES
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EL BANCO MALO SE GASTARÁ 100 MILLONES EN DEMOLER PROMOCIONES A MEDIO CONSTRUIR
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CAJA RURAL LLEGA A UN ACUERDO PARA SALIRSE DE GRUPO COOPERATIVO IBÉRICO
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LOS GRUPOS EN EL PARLAMENTO DE EXTREMADURA DEBATIRÁN ESTE JUEVES, ENTRE OTRAS, LA CREACIÓN DE UNA COMISIÓN NO PERMANENTE DE INVESTIGACIÓN, PRESENTADA POR EL PP PARA ESCLARECER EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE CAJA BADAJOZ EN BANCO CAJA3 Y SOBRE LA SITUACIÓN EN LA QUE SE ENCUENTRA ACTUALMENTE LA ENTIDAD
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SAREB DA DE COMER A LOS BUFETES DE ABOGADOS
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LA UE PIDE MÁS AJUSTES PESE AL REVÉS DE PORTUGAL
CONFLICTO DE INTERESES EN EL SAREB
Como sabemos todos, el Sareb o Banco Malo – como queramos llamarlo – se creó a prisas y carreras y como algo impuesto, dado que el gobierno siempre se había opuesto a su constitución presionado por los propios bancos españoles que veían en el mismo un problema para dar salida a sus carteras inmobiliarias tóxicas al tiempo que un competidor con precios “subvencionados”, con ello ya estaban señalando un conflicto de intereses.
“Ya ha pasado lo peor de la crisis” “Vamos saliendo del túnel” “Hay esperanza en el horizonte” Palabras huecas que pronuncian los gobernantes para anestesiar la conciencia crítica de los ciudadanos, una prórroga del miedo narcotizante que mata el grito, la rebeldía, la indignación. ¿Pero quién incorpora estas frases manidas, huecas, preñadas de inercia política? ¿Los que han soportado la crisis sobre sus hombros o los que se han lucrado con ella convirtiéndola en una estafa? …
LA BANCA PIDE AL GOBIERNO QUE BLINDE TODOS LOS DEPÓSITOS EN UNA NORMA
Parecía que el presente ejercicio iba a ser el año de inflexión en la crisis por la que atraviesa España desde hace ya más de un lustro. El último trimestre comenzaría a dar signos positivos que harían cambiar el ciclo para iniciar la reactivación definitiva en 2014. Pero los datos macroeconómicos que vuelve a manejar la banca no son tan optimistas, sobre todo para el negocio financiero. La banca, además, quiere ponerse la venda antes de que se pueda producir cualquier herida. Los bancos van a reclamar al Gobierno, para que este a su vez lo haga ante Bruselas, que blinde los depósitos minoristas, sea cual sea la cantidad, ante futuros rescates.
El Gobierno aprovecha un proyecto de Real Decreto sobre medidas de mejora de la gestión en incapacidad temporal (IT) para conceder a los médicos de las Mutuas la capacidad de realizar propuestas de alta al médico de cabecera del trabajador, que si no son contestadas en 4 días, se convierten en altas efectivas operando el silencio administrativo negativo para el trabajador.
LA BANCA ESPAÑOLA, LA MÁS EXPUESTA A PORTUGAL CON 55.000 MILLONES DE EUROS
La mayor exposición se concentra en el sector privado no financiero de Portugal, con unos 46.000 millones de euros (59.980 millones de dólares), según los datos del Banco de Pagos Internacionales (BPI).
MEDIO MILLÓN DE TRABAJADORES SE HA JUBILADO ANTICIPADAMENTE EN LA CRISIS
Las crisis han sido tradicionalmente uno de los mayores motivos para la salida temprana de los trabajadores del mercado laboral. De hecho, está comúnmente aceptado denominar las prejubilaciones de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) como “bajas no traumáticas”. Este recurso a la jubilación temprana es un hecho constatable con datos en el actual proceso de crisis, cuando la Seguridad Social ha contabilizado 567.516 jubilaciones anticipadas antes de cumplir los 65 años, en sus distintas modalidades entre 2008 y 2012.
EL GOBIERNO PRESENTARÁ EL 26 DE ABRIL EL SEGUNDO PLAN DE REFORMAS ESTRUCTURALES
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha anunciado que el Gobierno aprobará el próximo día 26 de abril el segundo plan de reformas estructurales, que permitirán a la economía española crecer en 2014 y crear nuevos puestos de trabajo.
EL BANCO MALO SE GASTARÁ 100 MILLONES EN DEMOLER PROMOCIONES A MEDIO CONSTRUIR
El nuevo plan de negocio de la Sareb contempla esa inversión mínima para los derribos de la obra en curso recibida de las entidades con ayudas públicas. La sociedad destinará al menos 133 millones para finalizar estas promociones en curso. El precio medio de la vivienda es de 129.207 euros.
CAJA RURAL LLEGA A UN ACUERDO PARA SALIRSE DE GRUPO COOPERATIVO IBÉRICO
El contrato se resolvería de mutuo acuerdo, por lo que no habría penalizaciones. El Banco de España tiene que dar también el ‘ok’ a la marcha de la entidad Caja Rural de Extremadura ha llegado a un acuerdo para dejar de formar parte de Grupo Cooperativo Ibérico, el Sistema Institucional de Protección (SIP) que puso en marcha en el 2010 junto a las cajas rurales del Sur y de Córdoba. Según ha podido saber este diario de fuentes cercanas a la entidad de crédito extremeña, el acuerdo se produjo el pasado viernes durante una reunión que tuvo lugar en Sevilla y a la que asistieron tanto el presidente de Caja Rural de Extremadura, Román Prieto, como el de Caja Rural del Sur –y también del SIP–, José Luis García Palacios.
SAREB DA DE COMER A LOS BUFETES DE ABOGADOS l
La mayor operación de asesoría legal en lo que va de año es el proceso de valoración de los 190.000 inmuebles trasferidos por los bancos españoles a la sociedad, tasados a priori en 60.000 millones, que ocupa a un equipo de más de 300 letrados, fundamentalmente procedentes de los bufetes Clifford Chance que lidera el consorcio- Gómez-Acebo y Pombo, Pérez Llorca, Ramón y Cajal, Cuatrecasas y Deloitte Abogados, que han trabajado a tiempo completo para cumplir los plazos fijados por la Sareb, según publica el diario Expansión.
LA UE PIDE MÁS AJUSTES PESE AL REVÉS DE PORTUGAL
La Comisión Europea exigió ayer a Portugal que continúe con la política de recortes y descartó suavizar el programa de ajuste, a pesar de que la política de austeridad a ultranza aplicada por el Ejecutivo comunitario, bajo el ‘diktat’ de Alemania, ha conducido a la eurozona a una nueva recesión, con un nivel récord de desempleo superior al 26% en España y Grecia.
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