Categoría: Sector Financiero

  • COMFIA-CCOO se encierra en NovaGalicia Banco en defensa del empleo en la entidad participada mayoritariamente por el FROB

    Hoy 8 de enero de 2013 los delegados sindicales de COMFIA-CCOO de Novagalicia Banco (EVO-NCG) se encerrarán 24 h en la oficina principal de Novagalicia Banco en Barcelona, Avenida Gran Vía, 613, para protestar contra el plan de reestructuración presentado por la dirección de la entidad a los representantes de los trabajadores el pasado viernes.

    El plan de reestructuración plantea una reducción de más de 2.500 puestos de trabajo, la inmensa mayoría de los cuales se encuentran situados fuera de Galicia y también de León y Asturias, zonas tradicionales de la entidad. Este plan afecta, por tanto, muy intensamente a los trabajadores y trabajadoras de Catalunya que podrían ver cómo se reducen en un 50% o más sus puestos de trabajo. 

    COMFIA-CCOO con esta acción quiere denunciar que los procesos de reestructuración del sector financiero no deben pasar obligatoriamente por una reducción drástica de las plantillas, al contrario, lo que hay que hacer es dotarlas debidamente, con personal formado y especializado para dar el mejor servicio a la clientela. 

    Además COMFIA-CCOO manifiesta que es necesario que el sector financiero vuelva a dotar de crédito a la economía productiva y real (pymes y familias especialmente), requisito necesario para la reactivación económica en nuestro país.

  • La reestructuración del sector financiero. Defensa del empleo y la negociación colectiva.

    Artículo de Manuel Sánchez Montero Secretario de Acción Sindical y Empleo de la Federación de Servicios Financieros y Administrativos de CCOO. Publicado en Informativo Digital de Acción Sindical.

    Durante los últimos tres años y ante la cada vez más deteriorada situación en la que ha ido cayendo el sector financiero en España, desde COMFIACCOO hemos reclamado una reestructuración ordenada del sistema financiero. Era y es imprescindible que se active el crédito para el mantenimiento y la creación de EMPLEO con mayúsculas. No se han depurado responsabilidades, el crédito sigue sin fluir y hay varias entidades nacionalizadas o intervenidas. 

    Al comienzo de la crisis financiera, en España se optó por fiar la solvencia de las entidades a las provisiones anticíclicas, en avalar al sistema para garantizar su liquidez, en vez de recapitalizarlo como se hizo en el resto de la Unión Europea.

    Se puso un primer parche con la creación del FROB, lo que llevó a hacer desaparecer las cajas de ahorro, por fijar ratios de capital más allá de lo que se exigía en el resto del mundo. Cada entidad se buscó su solución sin que se pidieran responsabilidades y sin rendir cuentas de las actuaciones de los gestores ante proyectos poco viables, preparados por conveniencias y connivencias político-territoriales.

    Fallaron Gobierno, supervisores, gobiernos autónomos y gestores. Fallamos la sociedad civil por no ser más activos dentro y fuera de las entidades financieras, aunque tuviéramos menos responsabilidad.

    Se han perdido más de tres años, se ha destinado unas importantísimas cantidades de millones de euros, han desaparecido desde 2007 hasta ahora aproximadamente 30.000 puestos de trabajo, y la reestructuración del sistema financiero en España aún no ha acabado.

    Y mientras tanto la crisis sigue, se recrudece y las entidades más solventes esperan tocar a más, quedándose paulatinamente con las cuotas de mercado de las entidades absorbidas, subastadas o troceadas. Estamos ante el riesgo de que se conforme un reducido oligopolio financiero, que puede traer consigo futuros problemas de competencia negativos para los consumidores y con posibles efectos de exclusión social y territorial de los productos bancarios.

    Nos encontramos en un momento clave para el desenlace de una nueva fase de reestructuración del sector financiero al hacerse públicas las condiciones para la recepción de ayudas por parte de la Comisión Europea a la banca española nacionalizada, producto de los resultados de las pruebas de Oliver Wytman.Son muchas las noticias que han ido apareciendo estos últimos días sobre la nueva fase de reestructuración del sistema financiero y no pocas las presiones mediáticas sobre cómo se debe o se puede hacer: cuántas entidades van a quedar, cuántos empleos se van a perder, en qué condiciones se van a llevar a cabo, etc…Desde Comfía-CCOO reclamamos un compromiso con el empleo del sector financiero. A principios de este año alcanzamos acuerdos en los tres convenios colectivos del sector. Banca, Ahorro y Cooperativas de Crédito. Y en ellos marcamos las hojas de ruta para abordar la reestructuración de manera ordenada y negociada: las plantillas hacíamos un esfuerzo muy importante de contención salarial y flexibilidad interna para que cualquier proceso de regulación en las entidades se abordara de la forma menos traumática posible. Como contrapartida exigimos compromisos en materia de empleo, compromisos que también reclamamos a las autoridades.

    También proponemos un plan integral que incluya políticas activas de empleo, complementarias a las derivadas de la reestructuración del sector, y afirmamos con rotundidad que las plantillas no deben pagar la incapacidad de los gestores, supervisores y gobernantes.

    Gobierno y Banco de España, el FROB, no pueden utilizar el burladero de Bruselas para exigir que en los procesos de regulación en las entidades nacionalizadas o con ayudas públicas, se aplique “a cuchillo” la reforma laboral. Desde Comfía-CCOO seguiremos exigiendo soluciones que no agraven más el drama del desempleo y la salida menos traumática para las personas. La aplicación unilateral de la reforma laboral y la marginación de la negociación colectiva, provocarán conflictos laborales que, en un momento tan crítico para el sector, podrían llevarse por delante definitivamente la reputación de las empresas financieras.

    En cada proceso futuro tienen que ser las partes, de manera suficientemente autónoma, las que adopten las decisiones después de un proceso de negociación, y para que haya acuerdo va a resultar imprescindible que la solución no sea injusta para los trabajadores y las trabajadoras, que no somos los responsables de la situación a la que se ha conducido a las empresas.

    En gran medida, todo va a depender de en cuánto tiempo se quieran hacer las cosas y del modelo de negocio que se quiera definir. Por esto desde Comfía-CCOO demandamos que el Plan de Viabilidad sea socialmente útil. Es mucho dinero público el que se va a inyectar.

    El futuro de las entidades en reestructuración no puede ser el de empresas “regaladas” a la competencia o entidades sin viabilidad, desarticuladas geográficamente en su “capacidad instalada”, prescindiendo de buenos profesionales y limitadas en su actividad a la espera de su reprivatización o subasta.

    La inversión de capital público debe servir para contribuir al restablecimiento del flujo de crédito y de la confianza de los ahorradores, porque una solución también injusta con los clientes minoristas que se hayan visto atrapados en inversiones fallidas, puede acabar con el modelo de negocio de estas entidades.En definitiva que plantillas, clientes y ciudadanos, en general, nos jugamos mucho en este envite… y va a tocar pelear por nuestro futuro

  • La reestructuración del sector financiero. Defensa del empleo y la negociación colectiva.

    Artículo de Manuel Sánchez Montero Secretario de Acción Sindical y Empleo de la Federación de Servicios Financieros y Administrativos de CCOO. Publicado en Informativo Digital de Acción Sindical.

    Durante los últimos tres años y ante la cada vez más deteriorada situación en la que ha ido cayendo el sector financiero en España, desde COMFIACCOO hemos reclamado una reestructuración ordenada del sistema financiero. Era y es imprescindible que se active el crédito para el mantenimiento y la creación de EMPLEO con mayúsculas. No se han depurado responsabilidades, el crédito sigue sin fluir y hay varias entidades nacionalizadas o intervenidas. 

    Al comienzo de la crisis financiera, en España se optó por fiar la solvencia de las entidades a las provisiones anticíclicas, en avalar al sistema para garantizar su liquidez, en vez de recapitalizarlo como se hizo en el resto de la Unión Europea.

    Se puso un primer parche con la creación del FROB, lo que llevó a hacer desaparecer las cajas de ahorro, por fijar ratios de capital más allá de lo que se exigía en el resto del mundo. Cada entidad se buscó su solución sin que se pidieran responsabilidades y sin rendir cuentas de las actuaciones de los gestores ante proyectos poco viables, preparados por conveniencias y connivencias político-territoriales.

    Fallaron Gobierno, supervisores, gobiernos autónomos y gestores. Fallamos la sociedad civil por no ser más activos dentro y fuera de las entidades financieras, aunque tuviéramos menos responsabilidad.

    Se han perdido más de tres años, se ha destinado unas importantísimas cantidades de millones de euros, han desaparecido desde 2007 hasta ahora aproximadamente 30.000 puestos de trabajo, y la reestructuración del sistema financiero en España aún no ha acabado.

    Y mientras tanto la crisis sigue, se recrudece y las entidades más solventes esperan tocar a más, quedándose paulatinamente con las cuotas de mercado de las entidades absorbidas, subastadas o troceadas. Estamos ante el riesgo de que se conforme un reducido oligopolio financiero, que puede traer consigo futuros problemas de competencia negativos para los consumidores y con posibles efectos de exclusión social y territorial de los productos bancarios.

    Nos encontramos en un momento clave para el desenlace de una nueva fase de reestructuración del sector financiero al hacerse públicas las condiciones para la recepción de ayudas por parte de la Comisión Europea a la banca española nacionalizada, producto de los resultados de las pruebas de Oliver Wytman.Son muchas las noticias que han ido apareciendo estos últimos días sobre la nueva fase de reestructuración del sistema financiero y no pocas las presiones mediáticas sobre cómo se debe o se puede hacer: cuántas entidades van a quedar, cuántos empleos se van a perder, en qué condiciones se van a llevar a cabo, etc…Desde Comfía-CCOO reclamamos un compromiso con el empleo del sector financiero. A principios de este año alcanzamos acuerdos en los tres convenios colectivos del sector. Banca, Ahorro y Cooperativas de Crédito. Y en ellos marcamos las hojas de ruta para abordar la reestructuración de manera ordenada y negociada: las plantillas hacíamos un esfuerzo muy importante de contención salarial y flexibilidad interna para que cualquier proceso de regulación en las entidades se abordara de la forma menos traumática posible. Como contrapartida exigimos compromisos en materia de empleo, compromisos que también reclamamos a las autoridades.

    También proponemos un plan integral que incluya políticas activas de empleo, complementarias a las derivadas de la reestructuración del sector, y afirmamos con rotundidad que las plantillas no deben pagar la incapacidad de los gestores, supervisores y gobernantes.

    Gobierno y Banco de España, el FROB, no pueden utilizar el burladero de Bruselas para exigir que en los procesos de regulación en las entidades nacionalizadas o con ayudas públicas, se aplique “a cuchillo” la reforma laboral. Desde Comfía-CCOO seguiremos exigiendo soluciones que no agraven más el drama del desempleo y la salida menos traumática para las personas. La aplicación unilateral de la reforma laboral y la marginación de la negociación colectiva, provocarán conflictos laborales que, en un momento tan crítico para el sector, podrían llevarse por delante definitivamente la reputación de las empresas financieras.

    En cada proceso futuro tienen que ser las partes, de manera suficientemente autónoma, las que adopten las decisiones después de un proceso de negociación, y para que haya acuerdo va a resultar imprescindible que la solución no sea injusta para los trabajadores y las trabajadoras, que no somos los responsables de la situación a la que se ha conducido a las empresas.

    En gran medida, todo va a depender de en cuánto tiempo se quieran hacer las cosas y del modelo de negocio que se quiera definir. Por esto desde Comfía-CCOO demandamos que el Plan de Viabilidad sea socialmente útil. Es mucho dinero público el que se va a inyectar.

    El futuro de las entidades en reestructuración no puede ser el de empresas “regaladas” a la competencia o entidades sin viabilidad, desarticuladas geográficamente en su “capacidad instalada”, prescindiendo de buenos profesionales y limitadas en su actividad a la espera de su reprivatización o subasta.

    La inversión de capital público debe servir para contribuir al restablecimiento del flujo de crédito y de la confianza de los ahorradores, porque una solución también injusta con los clientes minoristas que se hayan visto atrapados en inversiones fallidas, puede acabar con el modelo de negocio de estas entidades.En definitiva que plantillas, clientes y ciudadanos, en general, nos jugamos mucho en este envite… y va a tocar pelear por nuestro futuro

  • COMFIA-CCOO se encierra en NovaGalicia Banco en defensa del empleo en la entidad participada mayoritariamente por el FROB

    Mañana 8 de enero de 2013 los delegados sindicales de COMFIA-CCOO de Novagalicia Banco (EVO-NCG) se encerrarán 24 h en la oficina principal de Novagalicia Banco en Barcelona, Avenida Gran Vía, 613, para protestar contra el plan de reestructuración presentado por la dirección de la entidad a los representantes de los trabajadores el pasado viernes.

    El plan de reestructuración plantea una reducción de más de 2.500 puestos de trabajo, la inmensa mayoría de los cuales se encuentran situados fuera de Galicia y también de León y Asturias, zonas tradicionales de la entidad. Este plan afecta, por tanto, muy intensamente a los trabajadores y trabajadoras de Catalunya que podrían ver cómo se reducen en un 50% o más sus puestos de trabajo.

    COMFIA-CCOO con esta acción quiere denunciar que los procesos de reestructuración del sector financiero no deben pasar obligatoriamente por una reducción drástica de las plantillas, al contrario, lo que hay que hacer es dotarlas debidamente, con personal formado y especializado para dar el mejor servicio a la clientela.

    Además COMFIA-CCOO manifiesta que es necesario que el sector financiero vuelva a dotar de crédito a la economía productiva y real (pymes y familias especialmente), requisito necesario para la reactivación económica en nuestro país.

    COMFIA-CCOO Catlunya

    >> GALERIA FOTOGRÀFICA 2013 – 8 de gener Tancats a NOVAGALICIA BANCO – EVO a Barcelona

  • Sindicatos esperan que las negociaciones con Caja3 empiecen con reuniones informales.

    Sindicatos esperan llegar a un acuerdo con Caja3 antes de la apertura del nuevo Expediente de Regulación de Empleo, pues las circunstancias han cambiado radicalmente y se ha alejado el fantasma de la nacionalización.

    El responsable de la sección sindical de Comisiones Obreras (CC.OO.) en Caja Inmaculada, Miguel Ángel Villalba, ha comentado que los representantes de los trabajadores confían en que las negociaciones con la dirección de Caja3 se inicien desde el principio, es decir, con reuniones informales para «intentar llegar a un acuerdo», antes de abrir formalmente el Expediente de Regulación de Empleo (ERE)

     

    Después de que la dirección de empresa de Caja3, grupo conformado por Caja Inmaculada, Caja Círculo y Caja Badajoz, informase el pasado 26 de diciembre de que se ha archivado el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para abrir un nuevo proceso, los sindicatos desconvocaron los paros parciales y la huelga del 28 de diciembre y se encuentran a la espera de que empiecen las nuevas negociaciones.

     

    Villalba ha confiado en que, después del paro navideño, esta semana se reinicien las negociaciones con la dirección del Grupo, pero también ha esperado que se empiece con reuniones informales.

     

    En concreto, el responsable de la sección sindical de CC.OO. en CAI desea que se pueda llegar a un acuerdo en estas reuniones informales para que no se abra formalmente el ERE con una propuesta de despidos traumáticos, aunque ha reconocido que esto «parece que será difícil».

     

    Si los sindicatos y la dirección de empresa no llegan a un acuerdo se abrirá de nuevo un proceso de reuniones formal dentro del Expediente de Regulación de Empleo que, al igual que el anterior, se prevé que recoja 592 despidos y el cierre de 187 oficinas.

     

    Estas condiciones se encuentran integradas en el plan de reestructuración de Caja3 que, una vez cumplido y según lo aprobado por Bruselas, será la llave para la integración del Grupo en Ibercaja.

     

    Circular de ibercaja 

    En este contexto se ha enmarcado una circular interna que Ibercaja ha enviado esta semana pasada a sus trabajadores, en la que intentaba tranquilizarlos y les insistía en que la integración no se haría efectiva hasta que Caja3 cumpliese con todas las condiciones del plan de reestructuración aprobado por Bruselas.

     

    «En la circular interna Ibercaja vuelve a lavarse las manos, intentando tranquilizar a su plantilla y diciendo que Caja3 tiene que hacer los deberes», ha señalado Villalba, quien mantiene la postura de que si las entidades se van a integrar completamente las dos deberían estar en las negociaciones.

     

    Además, ha matizado que, aún con el paro navideño en las negociaciones con el Grupo, los sindicatos «seguimos solicitando reuniones con políticos, organizaciones y con todo aquel que pensamos que puede ayudarnos e influir» en el proceso.

     

    Reunión con las entidades fundadoras 

    En este sentido, Villalba ha comunicado que los representantes de los trabajadores de CAI se van a reunir con la entidad fundadora de la Caja, Acción Social Católica, este martes, 8 de enero, al igual que los de Caja Badajoz lo van a hacer el mismo día con la suya, Asociación Económica de Amigos del País.

     

    Mientras, los representantes de los trabajadores de Caja Círculo ya han tenido un encuentro con los suyos, la Iglesia Católica a través del Arzobispado de Burgos.