Categoría: Sector Financiero

  • Consideraciones sobre el proceso de emisión de participaciones preferentes en el sistema financiero español

    Hay que “deshacer la madeja”. Le corresponde actuar a los tribunales, sin duda. Pero también al Parlamento, por lo que instamos a que el análisis de actuaciones y responsabilidades del Banco de España, CNMV y Gobiernos sean abordados en la Subcomisión parlamentaria habilitada al efecto.

    Antecedentes

    Hasta
    2003 las participaciones preferentes no estaban legisladas en España.
    Las entidades que recurrían a ellas, fundamentalmente cajas de
    ahorros, lo hacían a través de sociedades instrumentales,
    habitualmente en paraísos fiscales. Ello conllevaba que, salvo
    excepciones, estos instrumentos híbridos de deuda-capital eran
    suscritos por inversores institucionales.

    A
    partir de 2003 estos instrumentos comenzaron a comercializarse
    habitualmente entre clientes minoristas. Hay que recordar que ello
    coincidió con la aceleración del incremento del endeudamiento
    privado de nuestra economía. Sólo el sistema bancario había
    acumulado una deuda de 400.000 millones de euros entre 1995 y 2003.
    Sin embargo, en un periodo de cuatro años, hasta 2007, este saldo se
    duplicó, manteniéndose prácticamente inalterado desde el estallido
    de la burbuja financiera hasta nuestros días.

    De
    dicho saldo, dos tercios correspondían a las cajas de ahorros. Ello
    se derivaba de ser los agentes financieros más activos en la
    financiación del crédito hipotecario, primero minorista y después
    promotor, en un momento de exceso de liquidez y con unas facilidades
    de mejora de los ratios de capital no disponibles hasta ese momento.

    Se
    podría decir que han sido dos los instrumentos que facilitaron la
    capitalización para hacer frente al incremento de créditos del
    sistema financiero. Por una parte las titulaciones, fundamentalmente
    cédulas hipotecarias. Su emisión permitía la financiación en
    mercados mayoristas a la vez que liberaba consumo de capital pues la
    operación en sí suponía sacar grandes paquetes de préstamos
    hipotecarios fuera de balance.

    Por
    otra, las participaciones preferentes que al considerarse un
    instrumento híbrido, entre deuda a largo plazo y capital, permitía
    reforzar el Core Capital, pues con algunas limitaciones – no podían
    suponer más del 30% del capital propio – computaba como TIER 1,
    teniendo para las autoridades supervisoras y reguladoras españolas
    la misma consideración que las acciones. De ahí que fueran
    instrumentos muy utilizados por las cajas de ahorros, que carecían
    de la posibilidad de emitir acciones.

    Hubo
    advertencias, leves, muy leves. Como la que el anterior Gobernador
    del Banco de España realizaba el 18 de enero de 2007, en una
    conferencia ante la Fundación de Estudios Financieros, con el título
    de “las cajas de ahorros españolas”.

    En
    dicha comparecencia se hace un relato de la magnífica situación de
    estas entidades lo que da una idea del grado de alejamiento e
    imprevisión que se percibía meses antes del encadenamiento de
    “tormentas perfectas” que se vienen produciendo desde entonces.
    Decía así: “Las cajas disponen de instrumentos que, de alguna
    manera, podrían paliar en buena medida este problema, incrementando
    sensiblemente el ejercicio de la disciplina de mercado… Ahora bien,
    si han de plantearse instrumentos financieros de este tipo en aras de
    potenciar la disciplina de mercado, no parece lógico que su
    comercialización se realice de forma masiva a través de la red de
    oficinas, colocando su mayoría a clientes mayoristas”. Es decir,
    saber, sabían (como también se atestigua en el Informe de
    Estabilidad Financiero del BdE de noviembre de 2002, pags. 40,41 y
    42).

    Prólogo.
    De la crisis subprime a la caída de Lehman Brothers.

    Cuando
    en verano de 2007 estalla la crisis subprime, la primera consecuencia
    es que se empiezan a cerrar los mercados interbancarios. Aunque la
    banca española apenas se halla afectada por dicho fenómeno, el
    “cierre de los mercados” supone una gran amenaza para ella debido
    a que el volumen de deuda, 800.000 millones de euros, es en gran
    medida la financiación de un conjunto de préstamos de vida media 25
    años y que tiene que financiarse y refinanciarse a corto plazo (2, 3
    ó 5 años máximo). Esta amenaza se concreta tras la quiebra de
    Lehman Bros. un año después.

    La
    reacción de las autoridades españolas fue confiar en los amplios
    “colchones” de capital que las entidades financieras españolas
    habían acumulado en forma de provisiones anticíclicas debido a la
    política prudencial del BdE. Lo que les llevó a afirmar que
    contábamos con la mejor banca del mundo (Cumbre del G-20 de 2008).
    La única iniciativa legislativa para hacer frente a esta
    contingencia fue la creación del Fondo de Adquisición de Activos
    (FAFF) para avalar con deuda pública la refinanciación de los
    vencimientos del sistema financiero español.

    Pocos
    bancos españoles ampliaron capital. Normalmente emitieron bonos
    convertibles en acciones. Las cajas de ahorros, salvo Caja de Ahorros
    del Mediterráneo (CAM) en julio 2008, no recurrieron a la emisión
    de cuotas participativas – una especie de acciones sin voto -.
    Según Juan Ramón Quintás, presidente entonces de CECA, los
    mercados de hallaban “en momentos de niebla y miedo».

    La
    negación de la crisis, una huida hacia delante.

    Gobierno
    y Banco de España compartían criterios. Aún a finales de 2008 y
    primer trimestre de 2009, se trataba de una desaceleración moderada
    de la economía con un leve incremento negativo de la misma (había
    habido elecciones generales en marzo 2008). Se intuía una crisis
    pasajera y se rechazó una recapitalización de la banca como la que
    realizaron todos los países de nuestro entorno.

    De
    esta manera, lo que proliferó durante 2008, y sobre todo 2009,
    fueron las emisiones de participaciones preferentes, que se
    colocaron, sobre todo, a clientes minoristas, “a los mejores
    clientes”.

    Fue
    un movimiento tan evidente que es imposible siquiera imaginar que se
    hiciera al margen o contra los criterios ni del Banco de España, ni
    de la CNMV (prueba de ello es el Informe de Estabilidad Financiero
    publicado por el BdE de abril 2008, pag. 31). Es más, este tipo de
    participaciones eran un instrumento de deuda que permitía captar
    pasivo local como alternativa a los mercados mayoristas cerrados.
    Además eran un instrumento de capital TIER 1 que permitía reforzar
    los ratios de Core Capital, en momentos en los que la morosidad
    comenzaba a crecer aceleradamente. Teniendo en cuenta que se puede
    afirmar que fueron emisiones avaladas, al menos, por el Banco de
    España y cuyos folletos de emisión no tuvieron objeción alguna por
    parte de la CNMV.

    Todo
    cambia tras los stress test, los del Consejo Europeo de Supervisores
    Bancarios (CESB) de octubre de 2009 y julio de 2010 y los de la
    reformada Autoridad Bancaria Europea (EBA) de 2011.

    La
    trampa de las preferentes

    Los
    organismos que realizan los test de stress no consideran parte del
    Capital Principal, ni las provisiones anticíclicas, ni las
    participaciones preferentes. Dos decisiones que perjudican
    especialmente a la banca española.

    La
    consecuencia directa es que la CNMV obliga a que en las entidades
    dejen de funcionar los mercados internos de compra-venta de
    participaciones preferentes. Hasta ese momento eran valores muy
    líquidos, cuyo precio oscilaba poco, más o menos en función de la
    cercanía al cobro del vencimiento de los cupones comprometidos. Se
    habían comercializado como un producto de deuda, aunque fuera deuda
    perpetua.

    A
    partir de ese momento se deben realizar las operaciones en el mercado
    de renta fija AIAF. Las participaciones preferentes empiezan a
    incorporar a sus precios el impacto de la caída de las
    calificaciones y de los resultados de los test, lo que tiene un
    efecto demoledor sobre su valor. Los casos más graves fueron los de
    las emisiones de entidades intervenidas y/o nacionalizadas, que
    además de la caída del valor tienen que suspender el pago de
    cupones debido a los resultados negativos, cuando no la quiebra
    fáctica de las mismas.

    Es
    evidente que los gestores de las entidades financieras han incurrido
    en responsabilidades. En la comercialización de estos productos se
    han cometido abusos, seguro. Si han delinquido es algo que se
    encuentra ya en el terreno jurisdiccional y, sin duda, los tribunales
    terminarán fallando. Pero es evidente que se hizo con conocimiento y
    autorización, cuando no con el aliento, de los supervisores y
    reguladores.

    Supervisores
    y reguladores que han promovido “un cambio de las reglas del juego”
    que ha perjudicado claramente a los usuarios, dificultando el canje
    de esos productos por otros que preservaran el valor nominal de la
    inversión de los clientes, sobre todo en las entidades intervenidas
    y/o nacionalizadas.

    En
    este proceso los mayores perjudicados son los clientes, y no sólo
    los menos informados y formados, que ven puesto en riesgo sus ahorros
    por suscribir productos atractivos desde el punto de vista de la
    rentabilidad. Clientes que en ningún caso percibieron que se trataba
    de instrumentos que podían ser utilizados para absorber las pérdidas
    de su entidad, cotizando en mercados de renta.

    Y
    no podían haber percibido ese riesgo tan grande porque quienes los
    comercializaron en última instancia, los bancarios y las bancarias,
    tampoco tenían esa información. Este colectivo también es, por
    orden, el segundo más perjudicado pues son los que día tras día
    han de dar la cara ante una clientela indignada, con razón. No es de
    recibo que se derive la responsabilidad a las plantillas con
    afirmaciones tales como “la CNMV no cuenta con inspectores que
    vigilen como se venden estos productos en las sucursales bancarias”
    como llegó a afirmar el anterior Presidente de la CNMV.

    La
    solución justa al tema de las participaciones preferentes es la
    solución a un problema social y tiene que evitar la destrucción de
    la base de financiación minorista de múltiples entidades
    financieras.

    Si,
    en el caso de las entidades nacionalizadas, no se aplica dicha
    solución justa se puede poner en riesgo la propia resolución de las
    entidades y procurar pérdidas aún mayores de las producidas y,
    desde luego, pondrá en riesgo la posibilidad de recuperación de la
    inversión realizada por el Estado en la recapitalización de dichas
    entidades.

    El
    rescate de los inversores institucionales

    Cuando
    se habla de rescate, siempre se omite que en realidad es el “rescate
    de los acreedores”. Así, en el Memorándum de Entendimiento (MoU)
    se habla de producir un recorte de la deuda subordinada y que los
    detentores de capital absorban las pérdidas. Lo cual lleva a que
    sean los accionistas, cuotapartícipes, preferentistas y poseedores
    de deuda subordinada los que pierdan en primera instancia sus
    inversiones. Como la recapitalización se hace a través del Estado y
    no directamente a los bancos, de dicha nueva Deuda Pública,
    respondemos todos los ciudadanos.

    Quedan
    fuera de riesgo de recorte los poseedores de la Deuda Senior,
    normalmente inversores institucionales, bancos internacionales que
    compraron esas cédulas hipotecarias que permitieron financiar la
    burbuja inmobiliaria, que aunque haya resultado en parte una
    inversión fallida no van a ver comprometida su inversión. Está
    asegurada por el estado español su religiosa devolución y su
    notable rentabilidad.

    Es
    más, como la Unión Bancaria no será un hecho como mínimo hasta
    2014, estos bancos – por ejemplo, los alemanes – no van a tener el
    riesgo de que ningún supervisor paneuropeo vea cuantas inversiones
    subprime norteamericanas, ni inmobiliarias irlandesas, islandesas,
    británicas o españolas tienen en sus balances.

    Conclusiones

    • Es
      evidente que estamos ante un fenómeno económico-financiero de
      responsabilidades compartidas.

    • Hay
      que “deshacer la madeja”. Le corresponde actuar a los
      tribunales, sin duda. Pero también al Parlamento, por lo que
      instamos a que el análisis de actuaciones y responsabilidades del
      Banco de España, CNMV y Gobiernos sean abordados en la Subcomisión
      parlamentaria habilitada al efecto.

    • Hay
      que evitar que se produzca una transferencia de rentas de los
      débiles hacia los poderosos. Por ello, si se comercializaron como
      productos de ahorro y así lo creyeron contratar los clientes, justo
      es que se valore que se trate de productos protegidos por el Fondo
      de Garantía de Depósitos o, como mínimo, que se puedan canjear
      por productos más acordes con la inversión que se pretendió
      realizar.

    • El
      Gobierno tiene la obligación de utilizar su margen de maniobra para
      no producir más sufrimiento injusto e innecesario con este asunto a
      sus ciudadanos, a los que tienen este tipo de inversiones y al
      contribuyente, en general, que puede ver como la “factura del
      rescate” sube exponencialmente por la dislocación del modelo de
      negocio minorista y compromete definitivamente la viabilidad de las
      entidades intervenidas y/o nacionalizadas.

  • CCOO denuncia que el FROB plantea ejecutar despidos colectivos en el Banco de Valencia

    COMFIA-CCOO convoca concentraciones ante el Banco de España de diferentes ciudades para manifestar su enorme preocupación ante el punto de inflexión que supondría para el sector ejecutar despidos colectivos al Banco de Valencia aplicando la Reforma Laboral (indemnización de 20 días por año trabajado) sin ningún margen de negociación. La dirección del FROB excusa que son imposiciones de Bruselas.

    Cabe recordar que en el sector financiero lleva tiempo inmerso en una profunda reestructuración, desde el año 2008 hasta hoy se han perdido más de 30.000 puestos de trabajo. Hasta ahora los procesos de ajuste han realizado sobre la base de alcanzar Acuerdos con la representación sindical, con los criterios que en materia de empleo están recogidos en los Convenios Colectivos de Banca y Ahorro. Así se han realizado las últimas integraciones de CAM-Sabadell y Unnim-BBVA.

    CCOO y UGT, en un comunicado conjunto, ven con enorme preocupación este cambio que «abriría una dinámica enormemente peligrosa en el sector que acabaría afectando a todos sin excepción. Por ello se hace necesario que tengamos que pararla.»

    Por este motivo los días 5 y 9 de noviembre se han convocado concentraciones en Valencia, el 6 una manifestación de familias afectadas y el miércoles 7 de noviembre concentraciones a nivel estatal, que en Barcelona será a las 12 horas ante el Banco de España de Plaza Catalunya.

    Estas acciones refuerzan desgraciadamente las razones que llevan a la convocatoria de la próxima huelga general del 14 de noviembre, en la que se manifiesta su rechazo a la reforma laboral que desampara a los trabajadores de su derecho al puesto de trabajo de forma rápida, barata y tiempo sin ningún tipo de obligación de negociación ni de justificación.

    Además, el mismo miércoles 7 de noviembre coincide otro protesta de rechazo de las políticas del gobierno, en preparación de la Huelga General del próximo 14 de noviembre con una performance, ante el Banco de España a las 11.30 horas organizada por las CCOO del Barcelonès. El acto con el título «Cómo son las cosas y cómo deberían ser» representará simbólicamente quien sufre hoy las consecuencias de la crisis y quién las tendría que sufrir si se hiciera justicia.

    COMFIA-CCOO Catalunya

  • PLAN DE VIABILIDAD DE BMN: ¿TROCEAR LA EMPRESA ES LA SOLUCIÓN? ¿PARA QUIÉN?

    A medida que van pasando las semanas y se acerca el momento de conocer la verdadera intención de la Dirección de BMN, las noticias que…

    A medida que van pasando las semanas y se acerca el momento de conocer la verdadera intención de la Dirección de BMN, las noticias que ya han publicado algunos medios de comunicación nos dan que pensar que no sólo son incapaces de gobernar este barco, si no que, para salvar su reputación (si alguna vez tuvieron alguna) serán capaces de vender, intercambiar y regalar el futuro de la plantilla de Catalunya o cualquier otro territorio a quien quiera beneficiarse, como carroñero a la presa muerta.

    Estas informaciones publicadas a fecha de hoy nos llevan a preguntarnos si trocear la entidad garantiza la viabilidad de la misma, una vez que su tamaño se vea radicalmente reducido.

    Y entonces, ¿Cómo debemos considerar nosotros, trabajadores y trabajadoras de esta entidad, la capacidad de gestión de unos dirigentes que ya ocupaban sus asientos en las antiguas cajas? ¿Qué credibilidad nos ofrecen ahora?

    Desde CCOO no podemos más que recordarles:

    • La necesidad que con la máxima urgencia la Dirección convoque a la representación sindical para informar exhaustivamente del plan de viabilidad, el futuro de la plantilla y su repercusión en los otros territorios.
    • Reclamamos que cualquier giro en el proceso de reestructuración que a partir de ahora vaya surgiendo, tenga en el centro de su debate la viabilidad de la empresa. Esto incluye todos sus activos, sobre todo los trabajadores y trabajadoras.
    • No es ni ético ni responsable mantener un silencio que no disipa dudas de que este proceso se esté llevando con la profesional exigida, más ahora tras unas filtraciones posiblemente intencionadas a los medios de comunicación. La plantilla merecemos mejores gestores.

    CCOO continuaremos luchando por la defensa los intereses de los trabajadores y trabajadoras, y seguiremos muy atentos a los próximos acontecimientos. Por todo esto, afíliate a CCOO, por que tu apoyo garantiza un proceso negociado.

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  • El quebradero de cabeza del SAREB.

    El banco malo , que en realidad no tiene nada de banco , continúa siendo un constante quebradero de cabeza para el Gobierno .

    Esta sociedad que aglutina inmuebles a modo de cementerio , con la perspectiva de poder venderlos en el futuro obteniendo plusvalías no acaba de convencer a los inversores privados.

    El gobierno pretende que el Estado tenga una participación inferior al 45 % del total y el resto del capital provenga de capital privado , los bancos nacionales que cumplen con una aparente situación saneada e inversores extranjeros . Pero la realidad es que nadie parece tener excesivo interés en participar en este vehículo impuesto por Bruselas para sanear el sistema financiero español , algo que resulta extremadamente preocupante ya que pone de manifiesto la dudosa rentabilidad de la aportación pública a este proyecto.

    En este escenario el gobierno pretende hacer más atractivo el SAREB y ha promulgado una rebaja fiscal que permitirá que los beneficios tributen al 1 % como las SICAV y los no residentes gocen de exenciones en la tributación por rentas . Como es habitual la carga impositiva se incrementa sobre la mayoría de la población y se aligera para los grandes capitales , solo hace falta que propongan que el dinero negro invertido en el banco malo también gozará de la amnistía fiscal y obtendrá los mismos beneficios que el resto de capital.

    Tampoco resulta muy coherente que los bancos nacionales con posibilidad de invertir capital en este engendro , Santander , BBVA , CaixaBank , Kutxabank ,Bankinter o Unicaja , deban de asumir el canje de las preferentes de las entidades con problemas como condición para su participación en el capital.

    Al parecer , según publicaba Cincodías , el Banco de España a instancias de Bruselas quería imponer a los bancos españoles “sanos” la recompra de las participaciones preferentes de las entidades nacionalizadas y de las que precisen ayuda del fondo de rescate europeo. En la actualidad las entidades inmersas en esta problemática son ocho , las cuatro nacionalizadas más BMN, Liberbank , Caja 3 y Ceiss.

    Según el artículo , la propuesta consistiría en recomprar las preferentes de los particulares afectados con descuentos del 50 % y canjearlas por acciones de los bancos cotizados sanos. Algo que ha sido rechazado frontalmente por parte de los bancos , nadie mejor que ellos para saber el tipo de bazofia que les querían endosar.
    Este hecho confirma que el valor de las preferentes es prácticamente nulo y que los mensajes tranquilizadores de diferentes actores solo pretenden ganar tiempo y apaciguar los ánimos , muy en línea con el pensamiento de Rajoy de demorar decisiones y esperar que los problemas dejen de serlo con el paso del tiempo.

    Se había especulado con que se ofrecería un canje a los afectados con algún tipo de depósito o bono con alta remuneración para compensar la pérdidas , algo poco realista a tenor de los elevados porcentajes de pérdida que se impondrán ( superiores al 70 % ). La realidad es que el gobierno se contenta con arrebatar la mitad de la inversión a los engañados tenedores y ofrecerles algo tan alejado de su perfil de inversión como son las acciones.

    Ante la renuncia de los bancos nacionales solventes a semejante propuesta , el culebrón del SAREB empieza de cero nuevamente o quizá Bruselas pretenda excluir deliberadamente el capital privado español de esta sociedad , no está muy claro si es por protegerlos o por apartarlos de un negocio futuro.

  • Almunia exige a la banca nacionalizada que despida a la mitad de su plantilla.

    El Banco de España traslada a las entidades con ayudas públicas que deben reducir la indemnización de las salidas a 20 días por año trabajado

    El comisario europeo de Competencia, el español Joaquín Almunia, con la connivencia del Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) -las tres instituciones que conforman la llamada troika- trasladó en octubre al Gobierno de Rajoy la necesidad de seguir aplicando en el sector financiero un severo plan de ajuste, que en líneas generales supondría reducir a la mitad el tamaño de las entidades nacionalizadas.

    Según ha podido saber ABC, lo que exige la troika es además de reducir entre un 40 y 50% el tamaño de las entidades financieras ya intervenidas es que éstas realicen los ajustes de sus plantillas de acuerdo con los términos de la última reforma laboral, con despidos e indemnizaciones en línea con los trabajadores de otros sectores.

    Almunia le pidió al Gobierno que no se firmen extinciones de contratos por encima de los 20 días por año trabajado, y un máximo de 12 mensualidades. De hecho, denunció que hasta ahora, la mayor parte de los despidos en estas entidades se están haciendo incluso por encima de los 33 días por año fijado para los improcedentes. Precisamente, el último proceso de ajuste aprobado ha sido el de Unnim, absorbida por BBVA. La indemnización media que recibirán las 1.169 salidas pactadas será de 35 días por año trabajado más una prima adicional equiparable a un mes extra de salario por cada trienio en la empresa.

    Además, según el mandato europeo, el Banco de España ha comunicado, entidad por entidad, aprovechando la presentación de los planes de viabilidad para cumplir con los resultados del informe de Oliver Wyman, la obligación de incluir los ajustes de futuro para poder recibir las ayudas públicas, o para seguir adelante por sus propios medios.

    Por tanto, las entidades ya nacionalizadas -Bankia, Novagalicia, CatalunyaCaixa y Banco de Valencia- habrán presentado ya sus planes de adelgazamiento y reducción de capacidad de forma obligatoria, mientras que las que finalmente necesiten capital europeo estarán igualmente obligadas a realizar dichos ajustes de acuerdo con la nueva ley laboral.

    Precisamente, el pasado miércoles, el Banco de España anunció que mientras Banco Popular e Ibercaja sí serán capaces de cubrir por sus propios medios su déficit de capital antes de que termine el año -por tanto, no necesitarán ayuda pública-, BMN, Caja3, Liberbank y Ceiss (Caja España-Duero) sí tendrán que recurrir a la línea de crédito de hasta 100.000 millones de euros concedida por Europa si quieren continuar con su negocio financiero. No obstante, estas cuatro entidades tendrán la opción de acceder a esas ayudas a través de bonos convertibles contingentes «cocos»-, emitidos por las entidades y suscritos por el FROB.

    Más al detalle, las pretensiones del comisario de Competencia son que las tres entidades españolas más pequeñas ya intervenidas dejen en la mitad su red de oficinas y plantilla, más la obligación de aplicar desinversiones en activos financieros y participaciones, unido al traspaso de los activos problemáticos al «banco malo», ahora la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria). Esto permitiría dejar a Novagalicia, CatalunyaCaixa y Banco de Valencia con un balance completamente saneado, y prácticamente con un negocio financiero circunscrito a su zona geográfica natural, lo que las haría más atractivas para su posterior subasta en el primer trimestre de 2013, ya sea la venta de la entidad por completo o por partes, según decida el FROB.

    El caso de Bankia merece mención aparte por su tamaño sistémico, con 320.000 millones en activos. Su ajuste iría más en la línea de una entidad de reestructuración que de resolución. Para la que, según fuentes financieras, su presidente prevé a cuatro años vista estar privatizada, a ser posible vía OPV. Su plan de reestructuración y recapitalización está al caer.