Categoría: Sector Financiero

  • El BCE comprobará unos préstamos a la banca española.

    El Banco Central Europeo (BCE) está comprobando si contravino su estricta normativa al prestar a bancos españoles en condiciones excesivamente generosas, dijo el domingo una portavoz del organismo presidido por Mario Draghi.

    El diario alemán Die Welt am Sonntag, mencionando resultados de su propia investigación, dijo que los bancos españoles habían tomado prestados fondos del BCE con un descuento o recorte del 0,5 por ciento a pesar de que con las Letras del Tesoro presentadas como colateral debería haber sido del 5,5 por ciento.

    El diario añadía que la calificación de algunos títulos deberían haberlos convertido en no válidos como colateral ante el BCE.

    «El BCE está investigando este asunto», dijo la portavoz del BCE.

    Letras a 18 meses por valor de casi 80.000 millones de euros habrían sido erróneamente calificadas con un rating de categoría «A», mientras que muchas tenían una calificación inferior de «B» de las principales agencias de rating, Moody’s, Fitch y Standard & Poor’s.

    «Las transacciones con ciertos bonos soberanos españoles arrojan dudas sobre la calidad de la gestión de riesgos del BCE (…) porque los bonos entregados como garantía sólo cumplían en parte los requisitos del banco central», dijo Die Welt am Sonntag.

    Si las letras fueran luego rebajadas, los bancos afectados tendrían que obtener colateral por hasta 16.600 millones de euros, agregó el diario.

    Como otros medios conservadores alemanes, el diario ha sido crítico con los esfuerzos del BCE para combatir la crisis de la zona euro, especialmente con su oferta para recomprar bajo ciertas condiciones cantidades ilimitadas de deuda de países con problemas como Españacon el fin de reducir sus costes de financiación.        (Reuters)

  • Los empresarios mantienen su interés por el Banco de Valencia.

    La entidad asegura que es «inminente» la distribución de su libro de venta entre entidades interesadas.

    Mientras siguen tronando los tambores que anuncian una liquidación ordenada del Banco de Valencia, los gestores actuales de la entidad, nombrados por el FROB, mantienen su hoja de ruta y aseguran que es «inminente» la distribución de su libro de venta entre entidades interesadas en quedárselo una vez que haya sido saneado. El cuaderno «es actualizado trimestralmente para cuando el FROB tome una decisión», que, según fuentes oficiales del banco, no será el lunes, tal como ayer informaba la Cadena Ser. En el supuesto de que el Gobierno no siga los dictados de Bruselas sobre la liquidación del banco, la cuestión es quién puede estar interesado en quedarse con una entidad a la que el informe de Oliver Wyman atribuía unas necesidades de recapitalización de cerca de 3.500 millones de euros, casi un 16 % de sus activos. Antes de ese informe, el Popular y Banco Mare Nostrum (BMN), entre otros, habían mostrado su intención de participar en su subasta, pero estas entidades ahora precisan buscar capital por su propios medios, como en el caso del primero, o recurriendo a las ayudas públicas, como el segundo. No irán a una posible puja. Las grandes entidades saneadas parecen más proclives a arriesgarse con otras nacionalizadas, como CatalunyaCaixa o Novagalicia Banco, o tal vez con las que, como Liberbank, Caja España, Caja 3 o BMN, van a tener que pedir su rescate al Estado al no cumplir los nuevos requisitos. 

    En ciertos medios se menciona la esperanza de que algún banco extranjero quiera tener una ficha en España o de que fondos del exterior se interesen por el Banco de Valencia. En un terreno similar se mueven los grandes empresarios, siempre animosos a la hora de planear/desear el rescate de la entidad para la sociedad valenciana, pero que hasta la fecha no han hecho un gesto concreto en ese sentido. Sin embargo, se encuentran a la expectativa. Diversas fuentes consultadas aseguran que el asunto se abordó en una reunión de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), el grupo que aglutina a los patronos más poderosos, que tuvo lugar hace mes y medio. Entonces se suscitó un debate sobre el futuro de la entidad y varios de los socios, entre ellos antiguos grandes accionistas del banco como Federico Michavila o Agnés Noguera, o el presidente de la asociación, Vicente Boluda, y su antecesor Federico Félix, expresaron su voluntad de aportar entre dos y tres millones de euros por persona, mancomunarlos e intentar quedarse con el banco siempre que se den varias circunstancias en realidad de difícil concreción. A saber: que el FROB limpie «de polvo y paja» la entidad y se la venda a un precio «razonable». Estos empresarios, que tienen en mente cómo el Sabadell se quedó la CAM, extraordinariamente, por un euro, afirman que estarían dispuestos a hacer la inversión -incluso en compañía de algún fondo extranjero- si de lo que se trata es de quedarse con el negocio y las oficinas. En ese supuesto, afirman que la decena actual de empresarios dispuestos a arriesgarse se vería aumentada. Estos empresarios afirman que también son conscientes de que el banco puede acabar liquidado. Otras fuentes de AVE consideran la idea más un «deseo» que una posible realidad. 

    Mientras tanto, el director general del banco, José Antonio Iturriaga, nombrado por el FROB y que se ha ganado la confianza de los empresarios valencianos, se está dedicando a transmitir la imagen de que la entidad va bien y que será vendida. Algunas fuentes consultadas aseguran que, tras conocerse por este diario que es titular de una decena de empresas, Iturriaga estaría tratando de tomar posiciones ante el empresariado, a algunos de los cuales estaría propiciando la renegociación de créditos y a otros la concesión de préstamos, ante la eventualidad de no continuar. Hay incluso quien apunta que, si se diera la carambola que pretenden los empresarios, Iturriaga podría ser su gestor en el Banco de Valencia.

  • NCG sostiene que tiene futuro y emplaza a la aprobación del plan de recapitalización.

    La entidad podría figurar entre las primeras a las que darán una salida.

    La entidad es «viable». Así lo confirmaba hace escasas semanas la dirección de Novagalicia a la plantilla. El objetivo del comunicado interno no era otro que el de disipar la sombra de su posible subasta o absorción. Interesados no le faltan. El banco gallego no ha cambiado en un ápice sus intenciones y trabaja por un futuro en solitario. La última reforma financiera complica aún más si cabe la hoja de ruta marcada hasta ahora, con cambios sustanciales sobre los inicialmente previstos para adecuar el plan de recapitalización a las nuevas exigencias de Bruselas. Si bien, fuentes cercanas al proceso indican que «su sostenibilidad en el tiempo está asegurada».

     

    Subasta o absorción

    Sus planes chocan no obstante con los que baraja el Gobierno, desvelados por ABC, y que confirman que solo nueve bancos sobrevivirán a la crisis. Dos son las vías que se abren ante las entidades que actualmente no están en la órbita de ninguno de los grupos que conformarían el mapa bancario sobre el que trabaja el Ejecutivo de Mariano Rajoy, y que ya ha recibido el visto bueno de las autoridades europeas: una, que se fusionen vía absorción con alguno de los bancos sanos; y, dos, ser subastadas por el FROB, que decidirá si se pondrá a la venta toda la entidad o por partes, esto es, por tipo de cliente (créditos, depósitos o tarjetas, básicamente).

     

    Fuentes financieras consultadas por ABC -informa María Jesús Pérez– aseguran que las primeras a las que se dará una salida serán tres de las ya nacionalizadas: CatalunyaCaixa, Novagalicia y Banco de Valencia, probablemente durante el primer trimestre del próximo año.

     

    El resto de entidades, Bankia, BMN, Caja3, Ceiss y Liberbank serán igualmente compradas o subastadas, dependiendo de su capacidad para sanearse de aquí a junio, sobre todo una vez traspasados sus activos problemáticos al «banco malo» y tras conseguir recortar costes al menos en un 50% lo antes posible. La opción de compra no tiene por qué suponer que la marca de la entidad absorbida desaparezca, y la subasta de sus negocios no supondrá en ningún caso la desaparición de cliente alguno.

     

    Cualquiera de las opciones que se plantean desde Madrid no son del agrado de la dirección de NCG. Su presidente, José María Castellano, y César González-Bueno, consejero delegado de la entidad, estarían trabajando sobre otro escenario. El traspaso del negocio a un «banco puente»; extremo que les permitiría ganar tiempo para encontrar inversores privados hasta reducir el porcentaje de inyección pública, el Estado posee un 93%, en un horizonte a cinco años.

     

    Ante la información publicada por ABC, desde la entidad sostienen que el plan de recapitalización aún no ha sido aprobado -se han rechazado los de BMN, Caja3, Ceiss y Liberbank- y a él emplazan para hablar en términos de futuro. No obstante, fuentes próximas a Economía, explicaron a este diario que el Ministerio ya tenía diseñado el nuevo mapa bancario desde hace tiempo, y que lo habría trasladado a Europa, antes incluso de darse a conocer los planes de recapitalización de las entidades no nacionalizadas pero con déficit de capital, según los resultados del último test de estrés de Oliver Wyman. En el caso de la nacionalizada NCG, elevó sus necesidades a 7.176 millones de euros.

     

    7.200 millones de activos tóxicos

    Entrados ya en tiempo de descuento, será entre enero y junio de 2013 cuando se empiecen a ver movimientos, según las mismas fuentes. Estas no ofrecen dudas sobre que las entidades con necesidad de más capital vayan a ser compradas. El proceso se acelerará una vez que la entidad haya limpiado su balance de activos tóxicos.

     

    En concreto, la entidad de Castellano aportará a la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) 6.000 millones en préstamos concedidos a promotores y constructoras y otros 1.200 correspondientes a adjudicados en pago de deudas -poco más de 10% del volumen de activos que se trasladarán en conjunto al «banco malo»-, reduciendo el capital necesario en unos 500 millones. Una vez liberada de productos «tóxicos», y si el Banco de España no da su visto bueno al plan de recapitalización, estaría sana para su venta o absorción.

  • La Iglesia perderá el control de sus cajas con el rescate de Caja3.

    El Banco de España señaló el pasado miércoles que Caja 3, en la que sobreviven las dos únicas cajas que quedan bajo el paraguas de la Iglesia, deberá recibir ayudas públicas, ya que no podrá cubrir por sus propios medios los 779 millones de euros que necesita para cumplir con la auditoría de Oliver Wyman.

    Tras la desaparición de CajaSur, intervenida por el Banco de España y entregada en subasta a BBK, CAI y Caja Círculo, integradas dentro de Caja 3 junto a la ‘seglar’ Caja Badajoz, eran las únicas entidades que quedaban bajo el control de la Iglesia.

    La CAI fue fundada en 1905 por Acción Social Católica de Zaragoza bajo el nombre de Caja de Ahorros y Préstamos de la Inmaculada Concepción., mientras que Caja Círculo fue constituida por el consejo de gobierno del Círculo Católico de Obreros de Burgos a instancias del arzobispo de Burgos en agosto de 1908. La ya desparecida CajaSur había sido creada por el Excelentísimo Cabildo Catedral de Córdoba en 1864.

    La historia de las cajas ha estado ligada desde su aparición a la Iglesia católica, pero esta relación histórica podría encontrar su punto y final en breve. Caja 3 necesita 779 millones de euros para cubrir el déficit de capital detectado en el test de estrés de Oliver Wyman, y no tiene capacidad para alcanzar esta cifra por sus propios medios, por lo que el propio Banco de España ha abierto la puerta a una nacionalización.

    No obstante, Caja 3 todavía podría evitar el rescate e integrarse dentro de Ibercaja, con la que ya negoció un proceso, aunque antes deberá transferir sus activos tóxicos al ‘banco malo’

  • Economía saneará las cajas tóxicas antes de fusionarlas con Unicaja e Ibercaja.

    • El Banco de España ha dado por hecho que Liberbank, Caja3 y Ceiss recibirán ayudas públicas en las próximas semanas.
    • El supervisor bancario mantiene abierta la puerta a que, una vez saneadas, retomen sus fusiones con Ibercaja y Unicaja.

    La factura, al final, va a resultar más cara de lo previsto. Oliver Wyman lo advirtió: es más barato para las arcas públicas seguir adelante con las fusiones en marcha que romperlas y tener que recoger los pedacitos.

     

    Pero los implicados no opinan igual y tanto el matrimonio entre Ibercaja, Caja3 y Liberbank, como el que llevan más de un año negociando Unicaja y Ceiss (la antigua Caja España-Duero) han hecho aguas.

     

    El primero se ha roto definitivamente y ha dejado libre a Ibercaja para hacer su plan de saneamiento y seguir adelante sin ayudas públicas. En cambio, sus dos viejos compañeros de viaje se enfrentan a un agujero conjunto de casi 2.000 millones (1.198 millones Liberbank y 779 Caja3), que se sufragará con dinero público.

     

    Lo mismo ha ocurrido con Unicaja-Ceiss. Aunque oficialmente nadie ha roto todavía el matrimonio, el Banco de España ha dado prácticamente por hecha esta opción al haber incluido a la antigua Caja España-Duero en el grupo de entidades que necesitarán ayudas públicas, tras habérsele detectado un agujero de hasta 2.063 millones.

     

    Y éstas llegarán en apenas dos semanas, ya que según el supervisor será a mediados de noviembre cuando se cuantificarán las necesidades finales de cada entidad, tras analizarse sus planes de recapitalización, con el objetivo de tenerlas plenamente recapitalizadas antes de final de año.

     

    ¿Y después, qué? Después vendría la jugada maestra: retomar las fusiones una vez saneadas las cajas tóxicas.

     

    Pendientes de Bruselas 

     

    Éste es, por ejemplo, el plan de Braulio Medel, presidente de Unicaja, quien está presionando para que Ceiss traspase sus activos al banco malo y posteriormente se fusione con Unicaja con un menor peso en el capital del pactado hasta ahora.

     

    Esta opción también está sobre la mesa en los planes de Ibercaja con sus antiguos socios, y el Banco de España lo ve con buenos ojos, porque prefiere que sean otras entidades quienes se hagan cargo de estas entidades que tener que gestionarlas él, con la Espada de Damocles de Bruselas en la cabeza pidiéndole una liquidación en toda regla.

     

    Esta constante amenaza europea es una de las bazas que parece haber jugado más a favor del discurso de Medel a la hora de que la institución gobernada por Luis Linde haya visto con buenos ojos su propuesta.

     

    No obstante, en el Banco de España también son conscientes de que no puede cantarse victoria todavía, porque Bruselas siempre vigila y no está dispuesta a dejar que estos acuerdos se hagan a cualquier precio.

     

    La primera nota de corte será conocer la cifra definitiva que deberá inyectársele de dinero público y cuál será la participación del Estado. A mayor peso público, más difícil tendrán convencer a Europa de retomar, sin alternativa, estas fusiones.

     

    Y es que las autoridades comunitarias no se oponen a que las entidades se saneen y luego se vendan, pero quiere hacerlo con transparencia,mediante un proceso de subasta, y siempre que la nueva entidad realmente sea viable.

     

    En caso contrario, Europa defiende que se liquiden, un término que el Gobierno no quiere ni mentar, prefiere sanear las cajas tóxicas…, y ya arregladas dárselas a otro grupo. Si Bruselas lo permite.