Categoría: Sector Financiero

  • Almunia: la recapitalización de la banca implicará límites a las operaciones de fusión.

    El saneamiento del sector financiero sigue su curso.

    Según ha manifestado el vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Competencia, Joaquín Almunia, se prevé que los planes de reestructuración de las entidades con déficit de capital sean aprobados por Bruselas a finales de noviembre y que el proceso culmine a mediados de 2013, como estaba previsto. A cambio de los fondos europeos, los bancos tendrán que acatar prohibiciones en las operaciones de fusión y otras «obligaciones de conducta».

     

    Almunia ha indicado que la Comisión Europea dará el visto bueno a las hojas de ruta presentadas por las nacionalizadas Bankia, Catalunya Caixa, Novacaixagalicia y Banco de Valencia antes de que finalice noviembre.

     

    Una vez que Bruselas autorice sus programas de viabilidad, procederá a inyectar las ayudas a los bancos. «En ese momento, el FEEF (el fondo europeo de rescate temporal) transferirá los fondos necesarios al FROB, que traspasará a a las entidades el capital necesario», explica el comisario de de Competencia en un discurso pronunciado hoy en Barcelona.

     

    Estas cuatro entidades, que forman parte del denominado Grupo 1′, presentan unas necesidades de capital de 46.206 millones de euros, equivalente al 86% del total estimado por la consultora Oliver Wyman el pasado mes de septiembre.

     

    Almunia recuerda que tanto el Banco de España como las autoridades comunitarias llevan desde julio estudiando los planes presentados por estos bancos, que están a punto de ser aprobados. En cuanto a los bancos que forman parte del ‘Grupo 2’, como Banco Mare Nostrum, Liberbank o Caja3, indica que ya han elaborado sus programas y calcula que se conocerá si son válidos o si deben ser modificados antes de que acabe el año. «Entonces, como en el caso del ‘Grupo 1’, las entidades recibirán el dinero», señala el vicepresidente de la Comisión.

     

    ¿Habrá alguna exigencia para los bancos? Almunia ha explicado que para evitar distorsiones de competencia, el ‘sí’ a la reestructuración y a la inyección de fondos públicos incluirá una serie de «obligaciones de conducta» tales como la prohibición de la adquisición. 

     

    Además de las cuatro intervenidas por el Estado, Almunia agregó que espera que Banco Popular presente su plan de viabilidad antes de final de mes. La entidad aspira a suplir sus necesidades de capital, que de acuerdo con Oliver Wyman ascienden a 3.223 millones de euros, sin tener que recurrir al Gobierno para evitar limitaciones como las anteriormente mencionadas. Por eso, ha puesto en marcha una ampliación de capital de 2.500 millones de euros, entre otras iniciativas.

     

    De acuerdo con Almunia, cuando todas las entidades reciban el visto bueno a sus saneamientos comenzarán a trasladar los activos tóxicos al banco malo, denominado Sareb, que estará operativo en diciembre.

     

    Sobre este nuevo mecanismo, el comisario apunta a la necesidad de reducir el impacto sobre el contribuyente y añade que sus beneficios dependerán del precio que se asigne a los activos. «Cuanto más bajo, más alta será la probabilidad de obtener rentabilidad en la venta del activo», asegura.

  • El agujero de las ‘cajas’ alemanas podría ascender hasta los 250.000 millones de euros.

    Angela Merkel no quiere ningún supervisor bancario dibujándose en el horizonte.

    Por eso ha forzado a sus socios europeos a aceptar la realidad: que dicha institución se formará, como pronto, en 2014. ¿Por qué este empeño de la canciller en retrasar este mecanismo de control? Uno de los motivos podría ser la cifra que barajan algunas voces del mercado : los landesbank (el equivalente a las cajas de ahorro en España) tienen un agujero negro valorado en, como mínimo, 250.000 millones de euros.

    Las fuentes consultadas aseguran que ese es precisamente el principal problema del país. «De momento este es el elefante dentro de la tienda de chinos al que nadie parece prestar atención porque mantienen su liquidez, aunque habrá que ver por cuánto tiempo hasta que se les exija cumplir con ciertos requisitos de capital». «¿Cuánto capital necesitarían? Las primeras estimaciones hablan de 250.000 millones de euros, y eso sólo parece una fracción del total».

    El caso del WestLB es paradigmático. La Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) ya advirtió a principios del pasado mes de julio que había que tener cuidado con esta entidad financiera alemana. Y es que por aquel entonces Berlín ya llevaba varios meses tratando de vender este landesbank por separado a diversos compradores. Sin embargo, muchas de las operaciones no conseguían llegar a buen puerto dada la cantidad de productos derivados (muchos de ellos ‘tóxicos’ ahora mismo) que arrastraba.

    Sin embargo, no sólo en estas entidades financieras de circunscripción regional hay nubes de tormenta. El problema va más allá. «Durante cuatro años los bancos alemanes han acumulado activos periféricos del sur y el este de Europa en un esfuerzo realizado para mejorar sus márgenes y beneficios», han asegurado estas personas, que han puesto de ejemplo el caso del Hypo Real Estate. 

    Otro caso que se comenta en parqués y oficinas de operaciones es el del Commerzbank, el segundo mayor banco del país por el volumen de sus activos, que «ha sido nacionalizado parcialmente por la República Federal alemana a través de una participación del 23,99% que se ha vendido como una inversión en títulos». Esta entidad es «uno de los bancos sistémicos del país que caerá bajo el escrutinio de ese regulador único». En cuanto empiece a funcionar, claro.

    Las sospechas sobre el mal estado del sector financiero alemán, y en concreto el de las cajas alemanas, que sostienen estos operadores del mercado se ven avaladas, a su vez, por Michael Lewis. Este antiguo ‘broker’ del banco de inversión ya desaparecido Salomon Brothers, actualmente editor de Vanity Fair y colaborador de la agencia financiera Bloomberg y del diario The New York Times explica, en su libro «Boomerang» (editorial Deusto), lo que le ha pasado a la banca alemana.

    Citando a un economista alemán que da clases en la Hertie School of Governance, llamado Henrik Enderlein, Lewis argumenta cómo «al principio muchos observadores creían que los bancos alemanes estarían relativamente menos expuestos a la crisis». Sin embargo, según Enderlein, «sucedió todo lo contrario»: «Los bancos alemanes acabaron contándose entre los más afectados de la Europa continental y eso pese a unas condiciones económicas relativamente favorables».

    La tesis que defiende Lewis en su obra es que «los alemanes, a través de sus banqueros, emplearon su propio dinero para hacer posible que los extranjeros se comportaran como unos locos». «Si simplemente hubiese sido la única nación grande y desarrollada con una ética financiera decente, darían una imagen concreta de simple rectitud. Pero habían hecho algo mucho menos común: durante el boom los banqueros alemanes hicieron lo indecible por ensuciarse», escribe el autor.

    No obstante, en Alemania parecen estar contentos. A pesar de que su crecimiento económico se puede ver severamente afectado por la mala situación que atraviesan sus socios europeos (debido a un descenso de sus exportaciones en la zona del euro), el hecho de que la crisis de la región haya convertido al país en un valor refugio para los inversores que apuestan por deuda soberana ha conseguido que sus costes de financiación se hayan abaratado notablemente en los últimos años.

    Los bonos a diez años de Alemania, que es la principal referencia en los mercados de deuda, cotizan a un interés que se encuentra entre el 1,5% y el 1,7%. Y ha llegado a subastar estos papeles por un 1,42%. Mientras tanto, España sufre unos costes de financiación que se traducen en un 5,5% de rentabilidad ofrecida, y eso sólo en los últimos días, con las aguas en calma. Hace varias semanas esta cifra superaba el 6%.

     

  • Banco Popular y Liberbank pretenden que los pequeños ahorradores paguen sus errores.

    No son buenos tiempos para Liberbank y Banco Popular.

    Ante su necesidad de capital se están centrando en la captación de fondos de pequeños ahorradores. Quieren que los usuarios paguen su mala gestión.

     

    Banco Popular está ofreciendo un depósito con una rentabilidad del 8% durante el breve periodo de un mes, pero el consumidor no debe morder el anzuelo ¿Confiaría usted en una entidad que aplica elevadas cláusulas suelo, comisiones excesivas y que no ha pagado el dividendo de octubre a sus accionistas?. Si quiere seguridad para sus ahorros busque otras alternativas, por mucho que los depósitos estén cubiertos hasta 100.000 euros por el Fondo de Garantía.

     

    La “solución” para Liberbank es salir a Bolsa y emitir bonos convertibles en acciones durante un plazo máximo de 5 años y otros productos de renta fija. ADICAE recuerda que son productos a largo plazo que el ahorrador debe evitar. Además Liberbank, tras la ruptura de la fusión con Ibercaja, necesita reforzarse con 1.198 millones de euros para subsanar su agujero económico. Una vez más, la banca pretende que los consumidores paguen por rescatarla. Si se produce su salida a Bolsa podríamos estar ante un caso similar al de Bankia, que tuvo nefastas consecuencias para los accionistas.

  • Las amenazas y agresiones contra los empleados de banca se disparan

    DIARI DE TARRAGONA.- La agresividad contra los trabajadores de cajas y bancos ha hecho aumentar los casos de ansiedad y depresión en los últimos meses. Los sindicatos denuncian que faltan medidas para protegerles. Luís JIménez: «Es una violencia oculta, no hay estadísticas ni datos oficiales». 

    Antonio (nombre ficticio, como todos los casos de empleados de la banca que aparecen en este reportaje por razones de seguridad) no puede conciliar el sueño desde hace varias semanas. Teme por su vida, por la de su mujer y por la de sus hijos. Es director de sucursal de una entidad bancaria y vive aterrorizado desde aquel día en que un hombre entró a la oficina donde trabaja y amenazó con ‘rajarle’, a él y a su familia, después de advertirle que sabía dónde vivía y qué coche conducía. ¿El motivo? La desesperación, la angustia de un hombre que invirtió todos sus ahorros en participaciones preferentes y que ahora no puede hacer uso de su dinero. Y le culpa a él, a Antonio –y a todo el que trabaja en esa oficina bancaria– de haberle robado sus ahorros.

    En su interior, Antonio comparte la desazón de ese hombre. Incluso él, persona racional y tranquila donde las haya, también asumiría una actitud violenta si de la noche a la mañana perdiera todos sus ahorros. Él no se siente culpable de la situación de ese hombre que ahora le amenaza. Incluso se solidarizaría con él. Pero le tiene pánico. Sabe que la desesperación puede llevar a la mejor persona a realizar una ‘burrada’. Y sufre sobre todo cuando se tiene que quedar en la oficina hasta tarde. A las ocho de la noche, cuando la abandona, cree ver la figura del hombre que le amenazó en cada esquina, en cada sombra. Teme que le siga, que se le aparezca en el portal, que entre en su casa… Puso la situación en conocimiento de la oficina central, que, como solución, cuando sale de la sucursal le llama al móvil cada cinco minutos. Si no respondiera una llamada, el protocolo es llamar de forma urgente a la policía.

    Andrés también trabaja en un banco. Entre sus funciones se halla la de realizar visitas a comercios que son clientes de su entidad bancaria. Un día concertó una de estas visitas y su interlocutor, también víctima de las participaciones preferentes, le dijo que sí, que fuera, que le estaba esperando. Y vaya si le estaban esperando. Entró al comercio y recibió una paliza.

    Hace apenas diez días los Mossos d’Esquadra detuvieron a una mujer después de que rociara con alcohol el mobiliario de una sucursal de CatalunyaCaixa en el centro de Sabadell y amenazara con prenderle fuego con dos empleados –un chico y una chica- dentro, lo que evitó la providencial actuación de los agentes.

    Medicarse para trabajar


    Este es apenas un puñado de las muchas historias de amenazas y agresiones, generalmente verbales, que están sufriendo los trabajadores del sector en los últimos meses. Amenazas que, a veces, son sólo un gesto, como el del cliente que hace con la mano el ademán de disparar si el cajero no responde lo que espera.

    Luis Jiménez, secretario general en Catalunya de Comfia, el sindicato del sector financiero de CCOO, explica que es muy complicado cuantificar cuántas situaciones de este tipo se producen: «Es una violencia oculta, no hay estadísticas ni datos oficiales».
    Lo que sí daría indicios de cómo está afectando la situación a los trabajadores es el aumento significativo del ausentismo entre los años 2010 y 2011. Dice Jiménez que las empresas no suelen ofrecer datos sobre el motivo de las bajas, pero ellos están convencidos de que la ansiedad y el estrés están detrás de ese aumento.

    Lidia Herrero, responsable de la sección Cajas de Ahorros de UGT, hace además la salvedad de que muchos trabajadores no se atreven a coger la baja por miedo a que les despidan. «Conozco más de un compañero que se medica, que tiene que tomar una pastilla para meterse en la cama y otra para irse a trabajar… Le parecerá exagerado, pero le diría que el 70% de los trabajadores que están en primera línea, atendiendo a los clientes, siente malestar».

    Cuenta Herrero que esa situación de malestar no viene motivada sólo por las agresiones, que son una causa frecuente de consultas al sindicato, sino de las situaciones dramáticas a las que les toca enfrentarse: «Es lo que sientes cuando tienes delante de ti a un cliente, a una persona llorando que está en una situación desesperada».

    En muchas ocasiones la agresión no se llega a denunciar. Es lo que suele suceder en los pueblos pequeños, donde todo el mundo conoce al personal de la oficina. «Es el caso del director que se encuentra con las ruedas del coche pinchadas pero no va al juzgado porque sabe que sólo conseguirá más problemas con sus vecinos», comenta Jiménez.

    El sindicalista reconoce que en los últimos tiempos hay dos fuentes claras de agresiones que confluyen en la oficina bancaria. La primera es el malestar general de la población, la idea de que «la banca es la culpable de todo». Aquí tienen un papel importante las plataformas sociales, muy activas. «Tenemos una oficina en Barcelona delante de la cual hay protestas cada jueves», ejemplifica. En estos casos la oficina es el símbolo de la indignación contra la entidad, incluso la banca en general, pero eso no impide que alguna de estas manifestaciones acabe en enfrentamiento.

    La segunda fuente es el cliente particular, que responsabiliza al empleado de su situación. «Y eso que es muy probable que la persona que tiene delante ni siquiera sea quien le atendió originalmente, porque la rotación en el sector es muy alta; un empleado no suele estar más de un año en la misma oficina». Y eso si conserva el empleo, porque recuerda que en los últimos tres años se han perdido 4.500 puestos de trabajo en el sector en Catalunya.

    Preferentes, el detonante

    Pero todos los consultados: delegados sindicales, abogados, empleados… coinciden en que ha habido un antes y un después del escándalo de las participaciones preferentes. Jiménez cuenta que conoce trabajadores que incluso tienen problemas porque vendieron participaciones a sus familiares y ya no les hablan. «Es difícil entender que un producto era bueno y la crisis lo ha vuelto malo».

    El tema, sensible donde los haya, desata opiniones encontradas de todo tipo. Lidia Herrero comenta: «Si usted me pregunta ¿por qué las vendimos?, yo le tengo que explicar que hubo un tiempo en que el empleado que no las vendía era malo, lo hacía mal. Tuvimos muchas presiones para que se vendiera de todo… Y además se lo vendimos a gente como nuestros padres, a gente obrera».

    Un trabajador con responsabilidades en una caja dice que hay matices y cree que en el reparto de responsabilidades, además de a la entidad y al empleado, debe incluirse al cliente. Asegura que buena parte del problema tiene que ver con la escasa cultura financiera de la población en general. «Esto nos está enseñando una dolorosa lección a todos, saber que, a más rentabilidad hay más riesgo».

    Cuenta que el tema de las preferentes ha hecho al cliente más sensible a quejarse por todo. Cita también el caso del famoso ‘suelo’ hipotecario, que puede significar la diferencia entre pagar, por ejemplo, 500 ó 700 euros al mes por el mismo préstamo. «¿Cómo puede venir alguien a decirme que no sabía lo que hacía, que no leyó?… Hay que informarse bien, hay que saber que la hipoteca es la firma más importante de tu vida», asegura.

    Escasa protección

    Y ¿qué sucede en la oficina ante la amenaza? La respuesta es difícil. Este trabajador explica lo que ya salta a la vista: por cuestiones de marketing y de funcionamiento en general, en las oficinas modernas el empleado ya no está blindado ni detrás de un cristal. Hay cámaras de seguridad, sí, pero su poder, ante un agresor, sería, como mucho, disuasorio.

    La respuesta de las entidades a la amenaza suele ser muy variable. En el caso del trabajador consultado su caja no ha tomado ninguna acción específica más allá de aconsejarles «evitar la violencia». El delegado sindical de otra entidad relata que en el caso de un compañero de una oficina que terminó de baja porque un cliente le golpeó, la solución fue apostar un guardia de seguridad delante de la oficina durante una semana. En otros casos, el cambio de sucursal ha sido la solución.

    Pero, en general, no se consigue ni siquiera eso: «La mayor parte de las veces sólo puedes aspirar a que llamen a los Mossos o hacen que les llames tú mismo», cuenta Jiménez, quien denuncia además que algunos trabajadores que son agredidos y quieren denunciar tampoco cuentan con asistencia jurídica: «Les dicen que es un problema personal con el cliente».

    Los protocolos internos para enfrentar agresiones han comenzado a circular, pero, aseguran los sindicalistas, son escasos y apenas llegan a la raíz del problema. Jiménez pone el ejemplo de un banco que acaba de editar su protocolo: «Viene a decir algo así como que, si alguien le agrede, no le responda. Si alguien se queja, dígale que llene una hoja de reclamaciones… ¿Usted cree que eso es suficiente cuando tienes delante una persona fuera de sí?», se pregunta.

    DIARI DE TARRAGONA

    Artícle del DIARI DE TARRAGONA diumenge 21/10/12 pàg. 4-5 en pdf.

  • Las 10 claves del ‘banco malo’.

    El Sareb se quedará los activos tóxicos de la banca española. Esta semana se establecerá el precio de transferencia, una valoración básica para el futuro del sector.

    El Gobierno anunció el pasado miércoles que el banco maloempezaba a rodar en España. Desde entonces, los detalles de cómo será la futura entidad que se quedará todos los activos tóxicos de la banca se han ido conociendo a cuentagotas por varios interlocutores. Aunque el esquema final no se conocerá hasta el 16 de noviembre, cuando el Consejo de Ministros le dé luz verde.
    1) ¿Qué es el ‘banco malo’?
    El banco malo será una sociedad que se quedará con los activos tóxicos de la banca española. Es decir, aquellos que están relacionados con la construcción y cuyo valor cayó en picado tras la explosión de la burbuja inmobiliaria. Pero la depreciación no salió a la luz hasta que las pruebas de solvencia (stress tests) y las sucesivas modificaciones legales del sector les obligó. Este hecho mermó los resultados de las entidades, en algunas ocasiones hasta límites insostenibles como Bankia, CatalunyaCaixa o Novagalicia Banco y provocó su nacionalización. El Fondo de Reestructuración Bancaria Ordenada (Frob) entró en el capital y tendrá que subastarlas, como ya hizo con la CAM o Unnim. 
    El Gobierno ha bautizado el banco malo como Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria, Sareb.
    2) ¿Cuándo estará en marcha?
    Se dará luz verde al Sareb en el Consejo de Ministros del 16 de noviembre, aunque no se creará de forma oficial hasta el 1 de diciembre. En ese momento se conocerá quién participa en el capital, ya que en el diseño que el presidente del Gobierno, Marino Rajoy, pactó con Bruselas se estipuló que el Frob controlaría un máximo del 49% de la sociedad. El capital privado tiene que ser mayoritario para evitar que los activos se consoliden como deuda pública.
    El Ejecutivo ya ha iniciado las conversaciones con entidades privadas. Intenta captar la participación de las saneadas (los denominados bancos 0 tras el el informe de Oliver Wyman, OW) e incluso abre la puerta a otros participantes, según fuentes conocedoras del proceso. ¿Es casual que los primeros pasos del Sareb coincidan con el paso por Madrid del presidente y consejero delegado de American International Group (AIG), Robert H. Benmosche? Los rumores en la capital dicen que el alto ejecutivo no se limitó a pronunciar una conferencia en BrokerdLind, la mayor red de corredores de seguros, el pasado viernes. 
    Las inmobiliarias también quieren participar en la gestión. Piden voz tanto a la hora de organizar los activos, antes de subastarlos, como para diseñar las estrategias de comercialización. Ángel Serrano, director general de negocio de Aguirre Newman ya aseguró a principios de octubre que una de las claves del éxito del banco maloes que “se puedan crear filiales de gestión, fragmentadas según la tipología de la demanda”. Es decir, que los activos se vendan agrupados, siguiendo el mercado y las necesidades sociales. 
    3) ¿Quién vende activos?
    Traspasarán los activos más problemáticos de sus balances todas aquellas entidades en España que no los puedan vender a precio de mercado. Las primeras en hacerlo –desde esta misma semana– serán las entidades que han sido rescatadas por el Frob (Bankia, Catalunya Caixa y Novagalicia Banco). Se espera que le sigan los bancos que el informe de Oliver Wyman constató que tendrían problemas de capital en un escenario adverso. Básicamente, BMN y Liberbank, ya que BBVA, Ibercaja y Caja 3 movieron ficha para solucionar sus problemas de capital. 
    Estos paquetes de inmuebles no se comercializarán directamente a pequeños inversores. El Frob espera colocarlos a grupos que, a su vez, vendan a los detallistas. Aunque la estrategia de comercialización aún se tiene que concretar. 
    4) ¿Cuántos tipos de activos tendrá?
    El director del Frob, Antonio Carrascosa, detalló la semana pasada en una conferencia en el Barcelona Meeting Point (BMP) que el Sareb gestionará todos los activos afectados “por el estallido de la burbuja inmobiliaria”. El banco malo de España tendrá los préstamos hipotecarios que las entidades habían concedido a los promotores, suelo, viviendas a medio construir e inmuebles terminados. Además, ha planteado una “cláusula excepcional” para que también se puedan traspasar “préstamos a pymes, empresas e hipotecas a minoristas si hay un deterioro importante de estas carteras” en las entidades, reconoció el directivo. 
    5) ¿A qué precio?
    Carrascosa afirma que esta semana anunciarán los precios de transferencia y que serán “muy conservadores”. El análisis del informe que Wyman hizo de los préstamos en el escenario base, sin elementos que distorsionen la economía, determinará de entrada el precio de traspaso. A este, se le aplica un descuento adicional según el valor bruto del préstamo en los libros bancarios. 
    En el caso de los inmuebles (acabados de construir o no) y el suelo, el director del Frob anunció que se usa como punto de partida el precio del informe de tasación que aportará la propia entidad que traspase el activo. Le aplicarán un primer ajuste teniendo en cuenta la depreciación media de activos similares desde la fecha del análisis. También valorarán la evolución prevista del valor del inmueble hasta 2014 por el test de OW. En este caso, con el escenario del estudio estresado como base. No es la única información de la consultora que tiene en cuenta el regulador, ya que también usa la tasación genérica que hizo en verano para determinar cuánto vale un activo. Sobre este valor final, el Frob aplicará un nuevo recorte medio cuyo porcentaje hará público esta semana.
    Carrascosa reconoce que será un precio “muy próximo” a la valoración que OW hizo del tocho español en un contexto económico adverso.
    Los portavoces de los bancos malos creados por las entidades saneadas de España han destacado que el precio de transferencia será básico para el futuro de todo el sector. El economista jefe de La Caixa, Jordi Gual, pidió el viernes en el BMP que “no se hagan tonterías en la creación del banco malo y que se transfieran los activos al precio justo para conseguir equilibrio en el sector”. 
    6) ¿Qué pasará con las participaciones en sociedades inmobiliarias?
    El director del Frob detalló que las mayoritarias se traspasarán al Sareb, “por ello se ha acordado con Bruselas un plazo mayor de transferencia”. El tiempo extra que obtenga se usará para hacer una due-dilligence para valorar exactamente quién participó en la sociedad y con qué porcentaje. Una tarea muy compleja que no será inmediata. 
    7) ¿Cuánto tiempo tiene para sacar los activos al mercado?
    El Sareb nace con 15 años de vida, cinco más que el banco malode Irlanda, el National Asset Management Agency (Nama). Un margen de tiempo que le permitirá sacar al mercado, de entrada, los activos que se puedan colocar de forma más sencilla –las viviendas terminadas en ciudades– y esperar a que el sector se recupere para colocar los más complicados. 
    El director del Frob ha dejado claro que no se les caerán los anillos si algunas promociones a medio construir tienen que ir al suelo. Una opción que se reserva en los casos en que sea más viable vender el terreno que el inmueble inacabado. Incluso ha reconocido que la viabilidad de algunos activos es muy compleja porque no existen, por el momento, compradores potenciales.
    8) ¿Recuperará la inversión el Sareb?
    El objetivo del banco malo de España es liquidar los activos con rentabilidad, aunque desde el Frob han reconocido que a lo largo de la operación podrían perder dinero. La gran baza en este sentido es el tiempo, según los expertos consultados por Economía Digital. No esperan que el sector inmobiliario se recupere a corto plazo, pero afirman que en 15 años la actividad se dinamizará y que el valor de ciertos activos se recuperará. Hecho que podría compensar el balance si se valora a largo plazo. 
    9) ¿Dinamizará el sector?
    Carrascosa fue muy taxativo en este sentido en su discurso en el BMP: “Nuestro objetivo no es que se recupere el sector, queremos que el crédito fluya de nuevo”. Prevé que con el traspaso de activos tóxicos, los bancos se liberen “de ese tapón” que les impide dar crédito. Aunque el director del Frob reconoce que no será un efecto inmediato. “El banco malo no será la panacea”, declaró.
    El responsable de Aguirre Newman, Ángel Serrano, asegura que la demanda interna sólo se recuperará si hay una cierta mejora de la economía, el mismo círculo vicioso que intenta romper el banco malo. Aunque el ejemplo del Nama sirve para demostrar que el éxito, en este sentido, es lento. La entidad irlandesa ha conseguido vender los activos que le traspasaron fuera del país de forma relativamente sencilla, pero encontró a los inversores potenciales absolutamente cerrados a la hora de colocar el resto de carteras. El portavoz de BBVA Real State, Ignacio Sanmartín, culpó a la estructura del Nama de su fracaso en una intervención en el BMP el pasado viernes. 
    Serrano afirma que el Sareb tendría que impulsar el mercado de alquiler y prestar un servicio social. De hecho, algunos ayuntamientos ya han reclamado que los activos tóxicos reviertan en los municipios para que los puedan convertir en vivienda pública. La decisión en este sentido aún está en el aire. 
    10) ¿Competirá con el resto de ‘bancos malos’ que han creado algunas entidades?

    Los portavoces de las entidades tienen más reparos en la estructura del Sareb y el diseño de los paquetes que se comercializarán que por la competencia directa de activos en el mercado. Sanmartín explicó el viernes en Barcelona que si los precios finales de los activos son muy bajos “contaminarán a los buenos” y repercutirá de forma negativa al sistema financiero español, que ya está en horas bajas. Pero tampoco pueden ser demasiado altos si se quieren colocar. 
    De nuevo, el tiempo de vida del Sareb parece la solución a este problema. El consejero delegado de CatalunyaCaixa Inmobiliaria, Eduard Mendiluce, pidió en el BMP que el banco malo no iniciara una estrategia de venta agresiva hasta que las entidades del grupo 0 hubieran vaciado sus carteras inmobiliarias. Espera que esto pase en dos años, tiempo que el Sareb podía aprovechar para poner en marcha toda su estructura de gestión, que será compleja.