Categoría: Sector Financiero

  • Campaña por un Impuesto a las Transacciones Financieras: ITF ¡YA! – Paraísos Fiscales ¡No! www.itfya.org

    La Campaña ITF muestra su preocupación por la actitud del Gobierno del PP. El apoyo español a un ITF no aparece en el Presupuesto de 2013

    COMUNICADO DE LA CAMPAÑA ITF YA!

    La Campaña ITF observa con preocupación que no hay reflejo en los PGE 2013 del acuerdo de aplicación el Impuesto de Transacciones Financieras (ITF), dado que no se ha presentado ningún proyecto de ley que regule el mismo. Por otro lado, ya hay declaraciones ministeriales que dicen que no va a haber modificaciones impositivas a corto plazo. Esto supone, desde el punto de vista de la Campaña ITF Ya, que también trabaja contra el fraude fiscal y los paraísos fiscales, una dejación de responsabilidades del Gobierno español y que su posición a favor del ITF parece ser sólo estética, sin voluntad política y presupuestaria de ejercer su potestad legislativa.

    La Campaña a favor del Impuesto de Transacciones Financieras (www.itfya.org) considera satisfactorio el acuerdo alcanzado por 11 estados de la UE para aplicar el Impuesto de Transacciones Financieras (ITF) por el procedimiento de Cooperación Reforzada al que se ha unido el Gobierno español.

    Hasta ahora, las peticiones para que en España se implantase este Impuesto con el fin de reducir la especulación financiera y ayudase el sector financiero a la mejora de los ingresos públicos, habían sido rechazadas por el Gobierno, incluso inmediatamente antes de la presentación de los Presupuestos Generales del Estado de 2013.

    Francia, por contra, ya lo tiene implantado y sus ingresos sirven para socorrer las finanzas públicas, y su norma ya establece su provisionalidad hasta la implantación del que concertadamente se redactase por parte de los países interesados.

    En otro comunicado la Campaña ITF Ya saludaba positivamente el Dictamen Podimata, del Parlamento Europeo que corregía el Informe de la Comisión Europea, ampliando el tipo de transacciones sujetas, no todas las que inciden en la especulación como quiere la Campaña, y explicitando que la recaudación se hiciera a partir del país de residencia de quien hace las transferencias y no en los mercados donde se producen.

    La Campaña ITF YA considera que el destino de la recaudación de este IVA de las finanzas tiene que ser decidido en un amplio debate ciudadano y no hacia la banca en quiebra.

    17 de octubre de 2012

    Día Internacional contra la Pobreza

    PLATAFORMA ¡ITF YA!, PARAÍSOS FISCALES NO

    DIRECCIÓN: Calle Príncipe 10, 2º D – 28012. Madrid

    Teléfonos de contacto: 914029286 y 915214097

     

    (*) Asociaciones que forman parte de la Campaña ITF Ya contra los paraísos fiscales

     

     

    COMFIA-CCOO no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.

  • Las Cajas Extremeñas,tres años de vértigo

    Parecían destinadas a unirse, pero finalmente Caja Extremadura y Caja Badajoz decidieron seguir sus caminos por separado Desde entonces han estado inmersas en el ‘tsunami’ que se ha llevado por delante a buena parte del sector.

    Ahora resulta difícil de creer, pero las cajas de ahorros llegaron a representar la mitad del sistema financiero español. Trataban de tú a a tú a los bancos en créditos concedidos, depósitos de la clientela o red de sucursales. Hace tres años eran casi medio centenar. Hoy solo dos de ellas siguen operando como entidades de crédito, Pollensa y Ontinyent, las dos de menor tamaño. El resto, aunque conserve la marca, o bien ha cedido su negocio financiero a un banco, dedicándose ya únicamente a gestionar la obra social –en muchos casos bajo mínimos– o, directamente, han desaparecido.

     

    Por tamaño, las dos cajas extremeñas se encontraban, antes del tsunami financiero, en la parte baja del ránking. Caja Extremadura finalizó el 2007 con unos activos de 6.628 millones de euros, mientras que en Caja Badajoz sumaban 4.063 millones. Los años de bonanza económica estaban por aquel entonces a punto de evaporarse, aunque aún quedó tiempo para que Caja Extremadura diese a conocer, a inicios del año siguiente, cuál sería la ubicación del futuro aeropuerto internacional que promovía en Cáceres. Un aeródromo que tendría un presupuesto de 180 millones de euros y que en el 2037 estaría por encima de los 2,6 millones de viajeros «según los cálculos más conservadores», se decía. Caja Badajoz, por su parte, ponía la primera piedra de su nuevo edificio, que fue inaugurado hace unos meses, y que ha requerido una inversión de 63 millones de euros. Cinco de sus plantas las ocupan los servicios centrales de la entidad. El espacio de las otras ocho sigue en su mayor parte aún pendiente de ser alquilado.

     

    Tanto una como otra, eso sí, pudieron afrontar el fulminante proceso de reconversión que ha vivido el sector desde una posición más desahogada que la media de entidades. Ambas tenían buenas ratios de solvencia o cobertura y, en el caso de Caja Extremadura, también de eficiencia. En un principio, se daba casi por sentado que su destino era acabar juntas, y cuando en el 2009 hubo relevo en sendas presidencias –Víctor Bravo sucedió a Jesús Medina, tras 18 años en el cargo, y Francisco García Peña a José Manuel Sánchez Rojas, tras 12– , todo parecía indicar que los nuevos responsables serían los encargados de pilotar el proceso de integración.

     

    Sin embargo, no fue así. Tras varios meses de estudios y a pesar de una comisión en la Asamblea de Extremadura que recomendó la integración, decidieron ir por separado. De esta forma, en marzo del 2010 se hacía público que no habría una única caja extremeña. Entre las razones que se argumentaron para ello estaban la de que ambas instituciones juntas seguirían sin alcanzar un volumen suficiente de recursos o que los costes laborales que vendrían aparejados a la fusión serían muy elevados, dado el importante solapamiento de oficinas que se produciría.

     

    Caja Extremadura no tardó mucho tiempo en encontrar nueva pareja de baile . Pocas semanas después de descartarse su unión con Caja Badajoz, anunciaba su integración en una alianza que aspiraba a ser la tercera de mayor tamaño por volumen de activos dentro del sector de cajas de todo el país, solo por detrás de la Caixa y Caja Madrid. Aunque en aquel momento no se dieron los detalles, el proceso de negociación se había entablado con las cajas de Asturias, Murcia –las dos que lideraban el proyecto–, Cantabria, Granada, Penedés y Sa Nostra. Estas tres últimas, junto a la entidad murciana, decidieron algún tiempo después seguir su camino de forma independiente (acabaron creando Banco Mare Nostrum –BMN–) mientras que al grupo en el que quedó la caja extremeña se sumó, por sorpresa, la CAM, por aquel entonces la cuarta mayor caja de España.

     

    La institución alicantina es probablemente el mejor ejemplo de los excesos cometidos en muchas cajas de ahorros durante los últimos años. Lo ha tenido todo: desde una dudosa práctica a la hora de comercializar productos a sus clientes, hasta sueldos desorbitados para los directivos, pasando por la financiación de ruinosos megaproyectos. El exgobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, el mismo que había alentado esta fusión, llegó a calificarla como «lo peor de lo peor».

     

    En enero del 2011 sus socios conocieron por un acta de inspección del Banco de España que la situación de la CAM era mucho peor de lo esperado lo que obligaba a reclasificar créditos por valor de 5.000 millones de euros. Tras buscar alternativas –incluida la creación de un banco malo para contaminar lo menos posible a las otras tres cajas– la alianza, denominada Banco Base, se rompió en mayo. Pocos meses después la CAM fue intervenida y en julio pasado, con 137 años de historia a sus espaldas, la entidad, que era fruto de una veintena de fusiones, desapareció.

     

    Así las cosas, Caja Extremadura, Asturias y Cantabria optaron por poner en marcha Liberbank –que incluye los restos de otro naufragio, el de Caja Castilla-La Mancha–, una entidad con unos 50.000 millones de euros en activos. La operación todavía tuvo que soportar más sobresaltos, como el intento de paralizarlo por parte del PP tras ganar las elecciones autonómicas. Los populares trataron, sin éxito, de frenar un proyecto que consideraban una absorción en toda regla por parte de Cajastur.

     

    La de Badajoz fue una de las últimas cajas de ahorros españolas en entablar un proceso de integración. Finalmente se decidió por la aragonesa Caja Inmaculada (CAI) y por Cajacírculo de Burgos como compañeros de viaje. Con algo más de 20.000 millones de euros en activos, es la integración de menores dimensiones entre todas las puestas en marcha. En el lado positivo es, junto a Liberbank, uno de los pocos bancos de cajas que no han requerido, al menos hasta la fecha, de ayudas públicas.

     

    Lo reducido de su tamaño fue en buena parte la razón de que Caja3 optase por unirse a Ibercaja, la otra entidad con sede en Zaragoza y que se había mantenido al margen de la vorágine de fusiones. La unión, conocida a finales de febrero, tenía para Caja Badajoz varios atractivos, como una coincidencia de redes comerciales en la comunidad autónoma prácticamente nula y ocuparse de una dirección territorial para Extremadura, Andalucía y Portugal.

     

    El proyecto se encaraba como un punto final. Sin embargo, el Gobierno quería entidades cuanto más grandes, mejor, y presionó para que hubiese más fusiones, lo que derivó en otro giro inesperado: el anuncio de su integración con Liberbank en lo que sería el séptimo mayor grupo financiero del país. Las dos cajas extremeñas acabarían así, de la forma más impensada, como parte de un mismo banco. El coste laboral sería evidente: casi la mitad de las redes comerciales de cada una de estas dos entidades en la región se ubica en localidades donde hay sucursales de la otra. Tampoco esta decisión gustó a la Junta, que la consideró la peor de las opciones posibles, en lo que fue una nueva muestra de la falta de sintonía con los responsables de ambas instituciones.

     

    Otra vuelta de tuerca

     

    Aún quedaba, no obstante, una última vuelta de tuerca. La que dieron los test de estrés que la consultora Oliver Wyman realizó, entidad por entidad, de la mayor parte del sistema financiero español, que detectaron unas necesidades de capital para Libercaja –nombre que se iba a dar a la nueva sociedad– de 2.108 millones de euros. Eso comprometió la operación no solo por lo elevado del importe –que hacía que no fuese bien vista por Bruselas, que no quería otro caso Bankia –, sino por lo descompensado de la forma en la que se repartían los requerimientos: Ibercaja solonecesitaba 226 millones, mientras que para Caja3 eran 779 millones y para Liberbank 1.198 millones. En este escenario, la caja aragonesa exigió replantear los términos del acuerdo, algo que no fue aceptado. Finalmente, el pasado día 9 Ibercaja anunció que rompía el pacto con Liberbank –que sumaba así su segunda fusión frustrada–, lo que ha llevado a que cada una de las tres entidades presente por separado sus planes de recapitalización al Banco de España. Todo indica, en cualquier caso, que Ibercaja y Caja3 acabarán por retomar entre ellas la fusión interrumpida hace cinco meses. Las dos entidades aseguran tener la mejor disposición para ello.     E. BARAJAS

  • CCOO Califica la propuesta de liberbank de «auténtica locura».

    CC.OO. ha calificado de «auténtica locura», que «no vale para nada», la propuesta realizada este martes por el grupo Liberbank a los sindicatos, de suspender contratos para el 60 por ciento de la plantilla, reducir salarios, congelar las aportaciones al plan de pensiones y reducir la jornada.

    Apecasyc ha solicitado la dimisión del presidente de Liberbank, Manuel Menéndez, porque no es la «persona idónea para llevar a cabo este proyecto»

     En declaraciones a Europa Press, el secretario general de la Federación de Servicios Financieros y Administrativos (COMFIA) de CC.OO. en Cantabria, Alfonso Díez, ha insistido en que la propuesta del banco del que forma parte Caja Cantabria es «una auténtica locura» que «no puede aceptar nadie».

    «Ningún grupo se ha planteado jamás algo tan salvaje, ni siquiera las entidades intervenidas al 90 o al100%, como Bankia. Es algo inusual, que no ha ocurrido hasta ahora», ha afirmado.

    «Ha habido ajustes en muchos sitios, pero todos dentro de un marco razonable, porque lo que propone este hombre no es razonable y además no vale para nada, que es lo peor», ha sentenciado.

    En su opinión, la alternativa de Liberbank indica que su presidente «está desesperado, no sabe qué hacer» y quiere «arañar de todas la paredes». En este sentido, Díez ha asegurado que, por la vía laboral, «por mucho que arañe, no va a cubrir la necesidad de capital que tiene». 

    El responsable de CC.OO. ha señalado que en la Junta General de Liberbank que se celebrará el día 31, Menéndez pretende que «le den poderes para hacer prácticamente lo que le dé la gana, desde captar inversores privados hasta salir a bolsa, con las experiencias que ha habido, y todo lo que le permita vender las participadas».

    «Está desesperado, no veo otra explicación», ha reiterado el sindicalista, quien ha asegurado que estas medidas no servirán para que el banco «salga adelante». A su juicio, Liberbank necesita «buscarse un socio, como estuvimos a punto de tener con Ibercaja», una operación que no ha prosperado porque Menéndez «quiere mantener el sillón a toda costa», se agarra a él como un gato a unas cortinas.

    Así, ha insistido en que las medidas anunciadas este martes son «auténticas tonterías» porque «pensar que porque reduzca un 30-40% el sueldo de la gente va a salir adelante el grupo, es una auténtica estupidez», ha apostillado, incidiendo en que las necesidades de Liberbank son de capital. 

     

    Los sindicatos se reunirán la próxima semana para analizar las acciones a realizar, que supondrán «una respuesta contundente, proporcionada a lo que han puesto encima de la mesa», ha augurado Díez.

  • Caja Cantabria reta a Liberbank y no aprueba su plan de recapitalización.

    Caja Cantabria retó ayer una vez más a Liberbank y rechazó dar su apoyo al plan de recapitalización mientras no tengan información sobre las medidas concretas de futuro previstas por su presidente Manuel Menéndez.

    La votación, secreta, se saldó con una mayoría de consejeros a favor de dejar sobre la mesa la autorización a Liberbank para desarrollar los planes que permitan cubrir los 1.198 millones de euros de déficit detectado por la auditoría de Oliver Wyman.

     

    Y mientras Liberbank no facilite la información que demanda Caja Cantabria, el acuerdo adoptado anoche incluye también el no acudir a la Junta General de Accionistas del banco el próximo 30 de noviembre. En esta junta está previsto que se de el visto bueno para aumentar capital.

     

    Fuentes cercanas a la operación recordaron al Consejo de Administración que los accionistas de las tres cajas que forman Liberbank -Cajastur y Caja Extremadura, además de Caja Cantabria- aprobaron en sus respectivas asambleas generales que tienen que hacer lo necesario para cumplir las exigencias y necesidades de capitalización del banco y, de no hacerse, cabe pedir responsabilidades personales y colectivas.

     

    El episodio de ayer es uno más en el conflicto que una parte del Consejo de Administración de Caja Cantabria, mayoritaria en esta ocasión, mantiene con la dirección de Liberbank. Hasta ahora el motivo de enfrentamiento ha sido la presencia de Enrique Ambrosio en el consejo de Liberbank. La decisión de ayer lleva el enfrentamiento a un terreno particularmente delicado, ya que el Banco de España y el propio Gobierno central esperan los planes de capitalización de Liberbank para tomar una decisión sobre el futuro de la entidad. El Consejo de Administración de Caja Cantabria deberá volver a reunirse en caso de recibir más información sobre Liberbank para dar el visto bueno a los planes, un paso previo a la junta general de accionistas de Liberbank. Lo mismo tienen que hacer los consejos de Cajastur y Caja Extremadura.

    SINDICATOS Y LIBERBANK SE REUNIRÁN EL MIÉRCOLES PARA SEGUIR LA NEGOCIACIÓN

     

    Los sindicatos se reunirán de nuevo el próximo miércoles, día 24, con el grupo Liberbank después de que éste haya presentado un plan de recortes salariales y reducción de jornada y suspensiones de contrato, según han informado a Europa Press fuentes sindicales.

    CCOO, UGT y CSICA, sindicatos que fueron convocados por la empresa a la reunión que tuvo lugar el pasado martes, han rechazado «rotundamente» el plan inicial de ajuste presentado por la empresa, por ser «desmesurado y desproporcionado» y «por no estar ajustado a otras medidas de adecuación similares adoptadas en el sector».

  • Ibercaja retomará el diálogo con caja 3 cuando se capitalice, según Pizarro.

    La entidad financiera aragonesa Ibercaja retomará las conversaciones con Caja 3 para ver si es posible converger en un proyecto de futuro, y lo hará una vez se hayan capitalizado ambas entidades.

    Así lo ha asegurado este jueves en Teruel Manuel Pizarro, consejero de Ibercaja.

     

    Pizarro considera que esta entidad, tras su capitalización a final de año, estará en el grupo de cabeza de las cajas españolas, que han tenido que pasar varios test que no ha realizado ningún otro país europeo. Entonces estará en condiciones de mirar el futuro con mucho optimismo y retomará las conversaciones con Caja 3 para buscar puntos de convergencia.

     

    «Ibercaja de momento lo que está es cumpliendo lo que se le dice, que es capitalizarse, que no lo tiene complicado, para estar en el grupo de cabeza, en el de los que no tienen absolutamente ningún problema. Y una vez que estemos ahí, que hay que hacerlo de aquí a fin de año, lo que nos gustaría es retomar todo lo que hemos estado hablando, sobre todo hablo de Caja 3, y ver si hay convergencia», ha manifestado el que fuera presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), de Ibercaja y de Endesa.

     

    Manuel Pizarro ha ofrecido una charla sobre la situación socioeconómica en la provincia de Teruel y ha apostado por sacar fuera del mercado a aquellas entidades que lo han hecho mal durante la crisis.

     

    Desde diversos sectores de la sociedad aragonesa se apuesta por la fusión de estas dos entidades, que daría lugar a un gran banco aragonés, desde que Ibercaja rompiera sus negociaciones con Liberbank tras conocerse el informe de Oliver Wyman.