Categoría: Socio Economico

  • Un altre món és possible i necessari

    Davant la deslocalització – Demostrem amb fets concrets que “UN ALTRE MÓN ÉS POSSIBLE I MOLT NECESSARI”.
    Veure comunicat en pdf
    MARÇ 2004
    GRUP PAU I SOLIDARITAT – COMFIA-CCOO Catalunya

    Darrerament hem conegut la voluntat d’algunes multinacionals, com Philips i Samsung, que seguint les receptes neoliberals, deslocalitzen la producció i traslladen les seves plantes per portar-les a altres indrets més rendibles per als seus interessos tal com va fer la Lear de Cervera.

  • CCOO, UGT, CGT y CSA contra el terrorismo

    12 03 04 Las secciones sindicales de CCOO, UGT, CGT y CSA del Grupo Banco Sabadell condenamos rotundamente el atentado de ayer en Madrid y nos solidarizamos con todas las víctimas y sus familias.
    Al mismo tiempo hacemos un llamamiento a la plantilla del Grupo a mostrar su apoyo a todos los afectados, expresar su repulsa contra el terrorismo y manifestarse en defensa de la libertad y la democracia.
    Con este motivo convocamos a todo el personal a que hoy, viernes 12 de marzo, se concentre ante las puertas de sus centros de trabajo a las 12.00 horas durante 15 minutos.
    Asimismo, invitamos a todos los trabajadores y trabajadoras a participar en las concentraciones y manifestaciones que tendrán lugar, también hoy, a las 19.00 horas en todo el Estado.
    Sabadell, 12 de marzo de 2004 (PDF:Cat. / Cast.)

  • CCOO u UGT presentan la campaña Juega Limpio en las Olimpiadas

    CC.OO., UGT, Intermon-Oxfam y Setem han presentado la campaña «Juega limpio en las Olimpiadas» para pedir a los ciudadanos y a los deportistas que, con sus firmas y acciones, exijan a las grandes marcas de ropa deportiva que no degraden los derechos de millones de trabajadores de todo el mundo, la mayoría mujeres, en países como Bulgaria, Camboya, Tailandia, China, Indonesia y Turquia.

    Esta propuesta de movilización, que será llevada a cabo en más de 20 países e impulsada por sindicatos mundiales, Campaña Ropa Limpia y Oxfam hasta el próximo mes de agosto -fecha de los Juegos Olímpicos de Atenas- , basa sus denuncias en el informe «Juega limpio en las Olimpiadas» y pretende que marcas como Nike, Adidas, Reebook, Fila, Puma y ASICS, cambien un modelo de negocio que quebranta el espíritu del mayor acontecimiento deportivo del mundo, los Juegos Olímpicos, basado en el respeto por la dignidad humana, la justicia y el juego limpio.

    La iniciativa en España lanza un Maratón de Firmas y una acción electrónica para recoger apoyos. Intermón Oxfam, Setem, CC.OO. y UGT distribuirán las postales de adhesión. Para sumarse a la acción electrónica se puede acudir a las páginas web de las cuatro organizaciones.

    «Juega Limpio en las Olimpiadas» denuncia que las políticas de compra de las marcas de ropa deportiva, que exigen a los proveedores entregas cada vez más rápidas, flexibles y baratas, repercuten en el eslabón más vulnerable de las cadenas productivas. La presión se acaba trasladando a las trabajadoras y trabajadores, que viven en permanente estado de inseguridad laboral. No reciben sueldos dignos y trabajan en condiciones deplorables, no tienen derecho a organizar un sindicato que defienda sus derechos, acumulan horas extras sin cobrar y sufren jornadas de hasta más de 16 horas seis días a la semana. Son las consecuencias de un negocio, el de la ropa y el calzado deportivos, que en el año 2002 movió 58.000 millones de dólares y que invierte grandes cantidades en publicidad y marketing.

    Según una joven obrera de una fábrica textil en Indonesia, en junio pasado «trabajábamos de 7 de la mañana hasta las 4 de la mañana del día siguiente para resolver un pedido. Entonces nos dejaban ir a casa pero teníamos que volver a las 11 de la mañana y trabajar hasta las 10 de la noche». Otra trabajadora de un taller indonesio denuncia que «los jefes siempre acosan a las chicas guapas», que son amenazadas con el despido «si no acceden a tener relaciones sexuales». Una obrera tailandesa dice que no pueden pedir «ni sueldos más altos, ni seguridad social ni unas condiciones legales de trabajo. Si no acabo mi objetivo diario en mi horario regular tengo que hacer horas extras sin cobrar. No tengo ningún tipo de seguridad laboral».

    El informe también aporta numerosos ejemplos sobre cómo la mayoría de fábricas y talleres investigados prohíben, bajo amenazas, la existencia de sindicatos. Todos los datos se han recogido en fábricas proveedoras para marcas como Nike, Adidas, Reebok, Fila, Puma, ASICS, Umbro, Kappa, Mizuno, Lotto y New Balance.

    CRITERIOS ÉTICOS EN LAS PRÁCTICAS DE COMPRA Y DERECHO A SINDICARSE

    «El derecho a afiliarse y organizar sindicatos es uno de los grandes retos pendientes de la industria de ropa deportiva. Si este sector no tiene nada que ocultar, debe permitir el normal funcionamiento de los sindicatos en los lugares de trabajo», afirma José María Fidalgo, secretario general de CC.OO. «Aunque algunas empresas pretenden ignorar los logros conseguidos por los trabajadores en los dos últimos siglos, el movimiento sindical internacional va a seguir defendiendo la implantación de los derechos laborales fundamentales en todas las zonas del planeta», dice Cándido Méndez, secretario general de UGT y presidente de la Confederación Europea de Sindicatos.

    «Las políticas comerciales de las grandes marcas de ropa deportiva cargan todos los costes y riesgos en el punto más débil: la mujer trabajadora. Este modelo de negocio tiene que cambiar, porque condena a millones de personas a permanecer en la pobreza», asegura Ignasi Carreras, director general de Intermón Oxfam. «Si la precariedad laboral fuera un deporte olímpico, la industria de la ropa deportiva ganaría una medalla. La carrera de las empresas por la búsqueda de beneficios pisotea los derechos más básicos de las personas que se encuentran al final de la cadena productiva», declara David Álvarez, director de Setem.

    «Juega limpio en las Olimpiadas» se dirige a firmas como Nike, Reebok, Adidas, Fila, Puma y ASICS para pedirles que integren criterios éticos en sus prácticas de compra y que garanticen el respeto de los derechos de trabajadoras y trabajadores en toda la cadena productiva, entre ellos el de asociarse y organizar sindicatos. El informe reconoce que las empresas líderes del sector (Nike, Reebok, Adidas y Puma) han empezado a tomar algunas medidas pero afirma que es necesario que den pasos más significativos y que empujen y movilicen a toda la industria.

    UGT, CC.OO, Setem e Intermón Oxfam también piden al Comité Olímpico Internacional(COI) que, como máxima autoridad del deporte mundial, impida que sus empresas patrocinadoras abusen de sus prácticas de compra. Asimismo, insta a los Gobiernos a no relajar la legislación para atraer inversiones y a trabajar conjuntamente para conseguir que las fábricas proveedoras paguen un sueldo digno y respeten los derechos de las personas en toda la cadena productiva.

    Documento de la Campaña

    Página web de la Campaña

  • Campaña ‘Ropa Limpia’: Juega limpio en los Olímpicos

    Nuestra campaña en torno a los Juegos Olímpicos pretende obligar a las empresas fabricantes de ropa y calzado deportivo, así como al Comité Olímpico Internacional (COI) a tomar medidas identificables y concretas destinadas a eliminar la explotación y el abuso de los trabajadores, en su mayoría mujeres, que se dedican a fabricar ropa y calzado deportivo en el mundo hoy en día. Nuestra campaña pretende reformar las prácticas laborales que hemos encontrado en dos industrias (ropa deportiva y calzado deportivo).

    Actúa enviando un mensaje a las empresas de material deportivo

    POLÍTICA DE LA CAMPAÑA SOBRE
    LOS JUEGOS OLÍMPICOS

    Nuestra campaña en torno a los Juegos Olímpicos
    pretende obligar a las empresas fabricantes de ropa y calzado deportivo,
    así como al Comité Olímpico Internacional (COI) a
    tomar medidas identificables y concretas destinadas a eliminar la explotación
    y el abuso de los trabajadores, en su mayoría mujeres, que se dedican
    a fabricar ropa y calzado deportivo en el mundo hoy en día. Nuestra
    campaña pretende reformar las prácticas laborales que hemos
    encontrado en dos industrias (ropa deportiva y calzado deportivo).

    Con objeto de lograr mejoras concretas y
    demostrar que las compañías pueden hacer que las cosas cambien,
    hemos identificado una serie de compañías que pensamos son
    capaces de tomar medidas de inmediato y que pueden marcar la diferencia.
    Entre las compañías identificadas figuran Asics, empresa
    con sede en Japón que comercializa calzado deportivo de alta tecnología;
    Fila, compañía de prendas deportivas de moda, antes italiana
    y actualmente propiedad de la empresa norteamericana Sport Brand International;
    Kappa, la marca de prendas deportivas italianas propiedad del Grupo Basicnet;
    la marca italiana Lotto; Mizuno, compañía con sede en Japón
    que comercializa prendas deportivas y suministrador oficial de los uniformes
    del personal del COI; New Balance, fabricante estadounidense que comercializa
    calzado deportivo; Puma, empresa que comercializa ropa y calzado deportivo
    con sede en Alemania; Umbro, con sede en el Reino Unido que comercializa
    artículos deportivos para el fútbol; y Pou Chen, compañía
    taiwanesa que es el principal fabricante de calzado deportivo en el mundo
    y proveedor de muchas de las principales marcas de zapatillas deportivas
    de renombre mundial.

    Reconocemos que las compañías
    por sí solas no pueden poner fin al actual sistema de explotación
    y abuso en las industrias de confección de ropa y calzado deportivo.
    En última instancia, es algo que se logrará cuando los gobiernos
    asuman su responsabilidad tanto a escala nacional como internacional,
    para proteger los derechos de los trabajadores/as y hacer que las empresas
    sean responsables de las prácticas laborales, y cuando los trabajadores
    y trabajadoras puedan sindicalizarse para defender sus propios intereses.

    No obstante, consideramos que las principales
    compañías que fabrican o comercializan ropa y calzado deportivo
    pueden asumir una responsabilidad mucho mayor con respecto a las prácticas
    laborales en esta industria de lo que hacen actualmente. Aunque nunca
    pueden convertirse en un sustituto del papel que les corresponde a los
    gobiernos, estas compañías pueden tomar medidas que contribuyan
    a poner fin a este sistema de explotación y abuso. Entendemos que,
    haciendo que su responsabilidad sea una cuestión económica
    además de moral, el público y los inversores pueden ayudarnos
    a convencer a las compañías en estas industrias a hacer
    algo más.

    También estamos convencidos de que
    las federaciones y organizaciones deportivas y especialmente el Comité
    Olímpico Internacional, pueden y deben desempeñar un importante
    papel para poner fin a la explotación y abuso en las industrias
    de ropa y calzado deportivo. A través de sus acuerdos de licencia
    con estas compañías, están capacitadas para hacer
    que las prácticas laborales éticas se conviertan en obligaciones
    contractuales.

    La necesidad de actuar

    La producción de ropa y calzado deportivo
    está organizada a través de un intrincado sistema internacional
    de subcontratistas y proveedores. Los trabajadores y trabajadoras en estas
    cadenas de suministro o de producción muchas veces son víctimas
    de explotación y abuso. Se les suelen negar sus derechos humanos
    básicos, incluyendo los que han sido identificados por la Organización
    Internacional del Trabajo como “normas fundamentales del trabajo”.
    Muchas veces deben realizar largas jornadas y hacer horas extraordinarias
    no remuneradas en condiciones insalubres e inseguras. Se les suele pagar
    salarios inadecuados, ligados a metas de producción poco realistas
    o basadas en tarifas por pieza inadecuadas. Son contratados con términos
    precarios e injustos. Estos términos muchas veces están
    fuera de la ley. Cuando no lo están casi siempre son temporales
    y con contratos de corta duración. Estos empleos precarios imponen
    privaciones y crean una vulnerabilidad que conduce a la explotación.
    Los trabajadores y trabajadoras son muchas veces víctimas de discriminación
    y de trato inhumano, incluyendo castigos corporales, abusos físicos
    y verbales, acoso sexual y distintas formas de intimidación. Muchas
    veces carecen de la protección laboral básica que aportarán
    la aplicación de la legislación sobre salarios y jornadas
    laborales, regulaciones de seguridad en el lugar de trabajo. Pueden ser
    despedidos sin compensación alguna. Tanto ellos como sus familias
    muchas veces no tienen acceso a servicios sanitarios y carecen de seguros
    médicos para cubrirlos. Suelen estar excluidos de los sistemas
    de protección social, incluyendo pensiones por jubilación
    o compensación en caso de discapacidad.

    La mayoría de estos trabajadores son mujeres, y su
    estilo de vida ha cambiado considerablemente como resultado de su empleo.
    Para muchas de las mujeres en estas industrias, sin embargo, cualquier
    oportunidad de independencia económica y social derivada de su
    empleo no podrá realizarse plenamente, o se perderá, debido
    a las prácticas laborales que prevalecen en el sector. En tanto
    que mujeres, figuran entre los miembros más vulnerables de sus
    respectivas sociedades y como mujeres casi siempre les corresponde asumir
    una doble carga, teniendo que cumplir con sus responsabilidades familiares
    y en el hogar y además de soportar un empleo explotador y abusivo.
    Muchos son trabajadores/as migrantes que dejan de lado sus propias vidas
    para intentar ganar unos ingresos que enviar a las familias que se quedaron
    en su país de origen. Su estatus de migrantes aumenta su vulnerabilidad
    a la explotación y abuso.

    En casi todas estas situaciones, los trabajadores/as
    se emplean en países cuyos gobiernos no quieren o no pueden proteger
    los derechos de los ciudadanos o de los inmigrantes. En casi todas estas
    situaciones la capacidad de los trabajadores y trabajadoras para defenderse
    de la explotación y los abusos se ve limitada por la represión
    de sus derechos humanos a formar o afiliarse a sindicatos y a negociar
    colectivamente con su empleador. Los obstáculos al ejercicio de
    la libertad sindical y la negociación colectiva incluyen obstáculos
    legales y administrativos poco razonables y excesivos para el reconocimiento
    sindical, remedios inadecuados en caso de violación de los derechos
    sindicales y el temor de perder sus puestos de trabajo por intentar formar
    un sindicato. En ocasiones no pueden establecer un sindicato porque no
    existe un empleador identificable o legítimo. Cada vez con mayor
    frecuencia, la ropa y el calzado deportivo se fábrica en Zonas
    Francas Industriales, donde los sindicatos están de hecho prohibidos.
    La existencia de complejas cadenas de suministros internacionales puede
    implicar que los trabajadores/as nunca sean capaces de negociar colectivamente
    con los auténticos encargados de tomar decisiones, aquellos que
    controlan las condiciones en las que trabajan. Quienes toman las decisiones
    no son en realidad su empleador nominal, y muchas veces se encuentran
    en otro país.

    Conforme aumenta la competencia comercial,
    debe reforzarse la protección de los derechos de los trabajadores/as.
    Sin embargo, los gobiernos, tanto en el Norte como en el Sur, se ven sometidos
    a enormes presiones para renunciar a los derechos de los trabajadores/as,
    en la ley y en la práctica, a cambio de conseguir un lugar en la
    economía global. Las presiones proceden de los empleadores locales
    y de los inversores extranjeros, siempre dispuestos a encontrar un nuevo
    lugar de aprovisionamiento. También provienen del FMI y del Banco
    Mundial que recomiendan a los gobiernos ajustar su legislación
    laboral en detrimento de los intereses de los trabajadores/as. Así
    pues, una mayor flexibilidad para aquellos situados en lo más alto
    de la cadena de suministros, se ha conseguido a costa de un empleo precario
    para aquellos en lo más bajo.

    Las empresas se han aprovechado del incumplimiento
    de sus responsabilidades por parte de los gobiernos y han hecho que la
    situación sea cada vez más desesperada. Pueden y deben tomar
    medidas que hagan que la situación mejore y en lugar de empeorar.
    Deben reconocer su parte de responsabilidad con respecto a las prácticas
    laborales y las condiciones de trabajo en sus cadenas de suministro.

    Las prácticas de adquisición
    de las grandes marcas pueden provocar prácticas de empleo abusivas.
    Las exigencias de estas compañías para obtener plazos de
    entrega cada vez más cortos y precios cada vez más bajos
    se traducen a nivel de los proveedores en jornadas laborales inhumanas
    y salarios miserables. Los suministradores traducen sus contratos poco
    realistas con las compañías que se aprovisionan en contratos
    de empleo temporales o arreglos casuales con los trabajadores que reciben
    muy poca, o ninguna protección laboral o social. Obligar a los
    suministradores a cumplir con unas normas de entrega y de calidad muy
    estrictas bajo amenazas de penalización, supone para los trabajadores/as
    horas extraordinarias obligatorias y jornadas inhumanas. En las industrias
    de ropa y calzado deportivo unas relaciones inestables entre las grandes
    marcas y sus subcontratistas suponen un trabajo precario y una vida inestable
    para los trabajadores/as. En estas industrias, la producción “justo
    a tiempo” se hace posible mediante el empleo de trabajadores “desechables”.

    Intensas campañas internacionales
    han obligado a algunas compañías importantes que comercializan
    ropa y calzado deportivo a comprometerse en principio al respeto de los
    derechos de los trabajadores/as, adoptando códigos voluntarios
    de conducta que cubren las prácticas laborales de sus proveedores
    y subcontratistas. Algunas de estas compañías han empezado
    a trabajar con ONG y sindicatos con miras a encontrar maneras de dar efecto
    a estos códigos. Es un principio, pero no es suficiente. Debe prestarse
    más atención a cuestiones más delicadas como el derecho
    de los trabajadores/as a la sindicalización y a negociar colectivamente,
    así como la importancia de la protección que se deriva de
    una relación de empleo reconocida y segura. Además, la escala
    de los esfuerzos desplegados hasta la fecha es demasiado limitada. El
    sistema de abuso y explotación que prevalece tanto en la industria
    de ropa deportiva como en la de calzado deportivo afecta a millones de
    trabajadores y trabajadoras. Requiere el compromiso de todas las principales
    compañías fabricantes y comercializadoras en ambas industrias
    para marcar la diferencia. Es hora de que todas las grandes empresas en
    estas industrias tomen medidas identificables y creíbles para dar
    efecto a sus políticas éticas, y responder a la necesidad
    de que sus esfuerzos sean verificados.

    La forma sostenible de poner fin a este sistema
    explotador y abusivo es permitir que los trabajadores/as puedan defenderse
    y avanzar sus propios intereses. A tal efecto, las compañías
    deben asegurarse de que los trabajadores/as conozcan sus derechos, comprendan
    el lugar que ocupan en la cadena de suministros de la compañía
    y en todo momento respeten el derecho de los trabajadores/as a la sindicalización
    y a negociar colectivamente, tal como está definido en los convenios
    fundamentales de la OIT.

    Los gobiernos tienen la responsabilidad de
    proteger los derechos de los trabajadores/as y de asegurarse de que estos
    derechos no sean vulnerados en las actividades y operaciones de las compañías.
    Deben además apoyar políticas internacionales coherentes
    con el respeto de los derechos de los trabajadores/as a través
    de la posición adoptada en tratados bilaterales y regionales, en
    la OIT, así como en relación con otras agencias y organismos
    de la ONU y organizaciones intergubernamentales.

    La opinión pública tiene derecho
    a conocer las condiciones en que se manufacturan los productos que adquieren.
    Puede también actuar, por distintos medios para asegurarse de que
    mejoren estas condiciones. Las compañías deben adoptar mecanismos
    para comunicar datos al respecto al público en general, y ser transparentes
    en cuanto a sus políticas y prácticas.

    En lo concerniente al sector del deporte, el Comité
    Olímpico Internacional tiene una obligación moral y económica
    de usar su influencia como concesionario de licencias, comercializador
    y comprador de ropa y calzado deportivo para contribuir a poner fin al
    sistema de explotación y abuso en la producción de estos
    artículos.

    Demandas de nuestra campaña

    Pedimos a las compañías
    que comercializan ropa y calzado deportivo que:

    • Adopten políticas de aprovisionamiento
      en que se pida a todos los proveedores y sus subcontratistas que respeten
      las normas fundamentales del trabajo internacionalmente reconocidas,
      incluyendo todas las normas sobre derechos humanos identificadas por
      la OIT como derechos fundamentales del trabajo, además del

      derecho a un salario decente, basado en una semana laboral que no
      exceda de 48 horas, jornadas laborales humanas sin imposición
      de horas extraordinarias, un lugar de trabajo sano y seguro donde
      no exista acoso y una relación de empleo reconocida que cuente
      con protección social y laboral. No deben permitir que estas
      políticas se utilicen para debilitar ninguna protección
      ya existente para los trabajadores/as y que hayan sido establecidas
      mediante la ley o la práctica.

    • Aborden, como parte integral de su política
      de aprovisionamiento, el impacto negativo que pudieran tener sus prácticas
      de adquisiciones sobre las prácticas laborales y las condiciones
      de trabajo en sus respectivas cadenas de suministro. Las grandes marcas
      deben desarrollar relaciones más estables que permitan a sus
      suministradores la contratación de una mano de obra estable
      con términos de empleo justos. Estas compañías
      deben proporcionar plazos de entrega suficientes, de manera que la
      producción pueda realizarse utilizando jornadas de trabajo
      humanas y deben estar dispuestas a reflejar plenamente el costo que
      representa respetar las normas laborales en los precios que ofrezcan
      a sus suministradores o en las ofertas que acepten de los mismos.
      Las grandes marcas deben estar preparadas a garantizar que cuando
      los precios que se pagan a los proveedores tengan en cuenta el costo
      de una prácticas laborales adecuadas, los trabajadores en cuestión
      realmente efectúen el trabajo en esas condiciones. En otras
      palabras, una producción ética requiere un aprovisionamiento
      ético.

    • Tomen medidas identificables y creíbles
      para dar efecto a estas políticas. La responsabilidad empieza
      con la obligación de saber lo que está ocurriendo y
      el reconocimiento que ya no es aceptable que las compañías
      en estas industrias afirmen que les han sorprendido los informes de
      abusos y explotación de trabajadores/as. Las compañías
      deben ser capaces de demostrar que tienen conocimiento de dónde
      y en qué circunstancias se efectúa el trabajo en sus
      cadenas de suministro. Deben ser capaces de apuntar a medidas concretas
      que hayan tomado para garantizar que sus proveedores estén
      respetando todos los derechos fundamentales que tienen las personas
      en el trabajo, que sus proveedores no estén eludiendo sus obligaciones
      legales en tanto que empleadores y que sus proveedores observen las
      normas laborales internacionalmente reconocidas identificadas anteriormente.
      Las grandes marcas deben demostrar su voluntad de trabajar con otros,
      incluyendo organizaciones sindicales y ONG, a fin de crear un entorno
      en que la explotación y el abuso de los trabajadores y trabajadoras
      resulte más difícil y no esté tolerado. Estas
      compañías pueden trabajar con organizaciones creíbles
      que cuentan con la confianza de los trabajadores y trabajadoras para
      llevar a cabo auditorias sociales o inspecciones del lugar de trabajo.
      También pueden trabajar con las organizaciones adecuadas para
      el desarrollo de medios confidenciales y accesibles a través
      de los cuales los trabajadores/as puedan informar sobre casos de explotación
      y abuso, y facilitar a los trabajadores/as educación y formación
      con respecto a sus derechos en el trabajo.

    • Las grandes marcas deben sumarse a la
      demanda para poner fin a la explotación y el abuso que son
      endémicos en su industria. Deben aumentar las expectativas
      con respecto a ellas mismas y a otras compañías. Las
      compañías deben estar dispuestas a presentar pruebas
      de sus esfuerzos y políticas (incluyendo prácticas de
      adquisiciones) y pruebas relativas a la cadena de suministros, para
      verificación. La verificación debe ser realizada por
      organizaciones e individuos independientes de las empresas u organizaciones
      cuyas pruebas vayan a verificarse. Deberán efectuarlas personas
      y organizaciones cualificadas, de acuerdo con normas y procesos previamente
      definidos, que no podrán ser cambiados por la compañía
      cuya información deba verificarse. Los verificadores deben
      gozar de la confianza de todos los colectivos interesados, y tener
      acceso a los nombres y localizaciones de todos los proveedores.

    • Adopten medidas inmediatas para garantizar
      específicamente que los derechos de los trabajadores/as a formar
      y afiliarse a sindicatos y a la negociación colectiva se respeten
      en todas las cadenas de suministro.

    • Informen al público sobre las
      condiciones de trabajo en que los productos que comercializan están
      fabricados, y ser plenamente transparentes con respecto a todas las
      operaciones comerciales y los acuerdos que afecten las prácticas
      laborales y las condiciones de trabajo. Las grandes marcas deben publicar
      información obtenida sobre prácticas laborales en su
      cadena de suministros, incluyendo informes de inspecciones y auditorias
      sociales. Deben informar cuando hayan acordado con sus proveedores
      medidas para mejorar las condiciones de trabajo indicando si efectivamente
      se llevaron a cabo las acciones correctivas.

    Pedimos a los proveedores de
    ropa y calzado deportivo:

    • Adopten prácticas laborales que
      proporcionen condiciones de trabajo acordes con las normas internacionales
      del trabajo y la legislación laboral nacional, que aporten
      una mayor protección a los trabajadores involucrados. En cualquier
      caso, deben garantizar que el trabajo realizado en sus respectivas
      cadenas de suministros se realice con la protección que concede
      una relación de empleo reconocida, que los trabajadores y trabajadoras
      que realizan este trabajo reciban un salario digno por una semana
      laboral regular que no exceda de 48 horas, que sus jornadas laborales
      sean humanas sin imposición de horas extraordinarias, y que
      estos trabajadores/as dispongan de un lugar de trabajo sano, libre
      de abusos y acoso y el pleno respeto del derecho fundamental de los
      trabajadores/as a formar y afiliarse a sindicatos y a la negociación
      colectiva.

    Pedimos a los gobiernos que:

    • Protejan los derechos de los trabajadores
      mediante la adopción e implementación efectiva de una
      legislación laboral coherente con las normas laborales internacionales.
      Cuando fuera necesario, deberán adoptarse medidas especiales
      para garantizar la protección de las mujeres trabajadoras y
      que tengan acceso a la justicia.

    • Implementen el derecho de los trabajadores/as
      a formar y afiliarse a sindicatos y a la negociación colectiva
      con sus empleadores, proporcionando un marco institucional y legal
      apropiado y coherente con la organización del trabajo. El sistema
      mediante el cual los trabajadores/as obtienen reconocimiento de su
      sindicato y el marco en que tenga lugar la negociación colectiva
      deberán ajustarse para acomodar los derechos de los trabajadores/as
      en industrias con un elevado volumen de negocios y sistemas complejos
      de subcontratación y relaciones de cadenas de suministros.

    • Implemente políticas que promuevan
      el comportamiento socialmente responsable en las actividades de empresas
      internacionales. Estas políticas pueden incluir instrumentos
      internacionales como la Declaración Tripartita de Principios
      de la OIT sobre las empresas multinacionales y la política
      social y las Directrices de la OCDE para las Empresas Multinacionales.

    • Se aseguren que las políticas
      económicas y sociales respeten los derechos de los trabajadores/as
      tal como están definidos por las normas internacionales.

    • Promuevan el respeto global de los derechos
      de los trabajadores/as en los tratados internacionales, y a través
      de organizaciones internacionales como la Organización Internacional
      del Trabajo y otros órganos de la ONU y organizaciones intergubernamentales.

    • Promuevan el papel de la OIT para la
      elaboración de códigos de prácticas laborales
      más efectivas.

    Pedimos al Comité Olímpico
    Internacional que:

    • Requiera que, como condición contractual
      para la concesión de licencias, patrocinio y acuerdos comerciales,
      las prácticas laborales y las condiciones de trabajo involucradas
      en la producción de los productos con el logotipo del COI cumplan
      con las normas laborales internacionalmente reconocidas, incluyendo
      todos los derechos humanos identificados por la OIT como normas fundamentales
      del trabajo, y que los trabajadores/as reciban un salario digno basado
      en una semana laboral regular que no exceda de 48 horas, que sus jornadas
      laborales sean humanas, sin imposición de horas extraordinarias,
      que dispongan de un lugar de trabajo sano y seguro, libre de abusos
      y acoso, y cuenten con una relación de empleo reconocida que
      incluya la adecuada protección laboral y social.

    • Destine recursos y trabajar con otras
      organizaciones (incluyendo ONG y organizaciones sindicales internacionales)
      para dar efecto a una política de prácticas laborales
      éticas, incluyendo el establecimiento de mecanismos para hacer
      frente a casos de prácticas laborales abusivas y explotadoras
      en la producción de productos patrocinados o producidos con
      licencia, incluyendo cualquier queja justificada.

    • Comprometerse a promover públicamente
      la necesidad de poner fin a la explotación y el abuso existente
      en las industrias de ropa y calzado deportivo.

    Pedimos al público en
    general, incluyendo todos los trabajadores y trabajadoras, que:

    • Pidan que las compañías
      que comercializan ropa y calzado deportivo identificadas por esta
      campaña y el COI acepten las demandas de esta campaña.

    • Pidan que estas compañías,
      como parte de las medidas descritas anteriormente, adopten prácticas
      de adquisiciones que no minen sus compromisos para poner fin a las
      prácticas laborales explotadoras y abusivas en la industria
      de ropa y calzado deportivo.

    • Pidan que las compañías
      que comercializan ropa y calzado deportivo se muestren transparentes
      con respecto a todas sus políticas y prácticas relativas
      a las prácticas laborales y otras condiciones en que se manufacturan
      estos productos.

    Inversores institucionales:

    • Comunicar a las compañías
      que comercializan ropa y calzado deportivo identificadas en esta campaña
      que sus medidas concretas y creíbles para poner fin a las prácticas
      laborales explotadoras y abusivas en sus respectivas industrias figurarán
      entre los principales criterios aplicados a la hora de tomar decisiones
      de inversión.

  • Solbes aplaza la reforma de las pensiones

    La UE aplica a Grecia el rigor en el déficit público del que eximió a París y Berlín

    El vicepresidente económico, Pedro Solbes, descartó ayer la perspectiva de una próxima reforma del sistema público de pensiones español, que reclama insistentemente la Comisión Europea. Solbes señaló que la actual «prioridad» del Gobierno en materia de diálogo social «es la reforma del mercado de trabajo». «Después de que se termine, podremos entrar en otros temas», añadió al concluir la reunión del Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (UE).
    El Ejecutivo comunitario, como ya adelantó este diario el lunes, ha vuelto a reclamar, entre otras cosas, una reforma global del sistema público de pensiones al aprobar esta semana el programa de estabilidad español para el 2004-2008.
    La reforma, según la Comisión Europea, debe ajustar el importe de la pensión a las contribuciones efectuadas a lo largo de la vida laboral. Esta reforma, según el Ejecutivo comunitario, no debe demorarse para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo, ante el impacto económico del envejecimiento de la población.
    Solbes indicó que la recomendación le parece «bien». Pero aseguró que esa reforma «no es urgente», porque la masiva llegada de inmigrantes a España en los últimos años ha mejorado la situación demográfica del país, pese a la baja natalidad. Estos flujos migratorios, aunque no resolverán el problema, dan un mayor margen para abordar la cuestión en el futuro, explicó.
    El Consejo de Ministros de Economía de la UE abrió ayer a Grecia la segunda fase del expediente por déficit público excesivo, que puede conducir a la aplicación de sanciones económicas si incumple las exigencias de rigor que se le han impuesto. El déficit público de Grecia alcanzó el 5,5% del producto interior bruto (PIB) en el 2004, después de que las autoridades hubieran falseados los datos desde el 1998.
    Grecia ha quedado bajo tutela presupuestaria de la UE y deberá presentar informes semestrales, donde detallará las medidas para recortar el déficit al 3,6% del PIB en el 2005 y situarlo por debajo del 3% en el 2006. Es la primera vez que el Consejo de Ministros de la UE va tan lejos en la aplicación de las normas del pacto de estabilidad.
    La propuesta de la Comisión Europea de aplicar el mismo rigor a Francia y Alemania en otoño del 2003 fue rechazada por el Consejo de Ministros de la UE y abrió una crisis institucional, en la que intervino el Tribunal de Justicia Europeo, y que ha abocado al actual proceso de reforma del pacto de estabilidad.
    Los ministros lograron ayer avances significativos en la flexibilización del pacto de estabilidad, que en opinión de la presidencia de la UE, deberían permitir alcanzar en marzo un acuerdo definitivo.

    El Periodico, 21 de febrero de 2005