CC.OO. ante la Asamblea de Caja Madrid

Texto completo de la intervención de Jose María Martínez

Buenas
tardes, Sr. Presidente, señoras y señores consejeros. Soy Jose María Martínez y
represento a CC.OO. por el sector de trabajadores

Acabamos de
recibir información sobre la situación de nuestra Caja, que no podemos
calificar sino de excelente. Han contribuido a ella el buen cumplimiento de los
últimos planes estratégicos, el acierto de determinadas inversiones y el
magnífico hacer de una plantilla que se ha superado día a día para hacer
posibles los resultados que hoy conocemos. Los beneficios crecen y, con ellos,
la solidez de la Caja y su aportación a la sociedad.

Pero no podemos detenernos. El negocio bancario es como una bicicleta en
movimiento, que cuando se para se cae. El Plan Estratégico 2010, aprobado a
comienzos de este año, apuesta claramente por el crecimiento y, para crecer, es
necesaria una maquinaria potente y coordinada. La Caja de Madrid tiene esa
maquinaria, como la tienen las otras grandes entidades financieras, y lo que
necesita es un ajuste permanente que, en función de las necesidades, prevea y
resuelva los problemas que se presenten.

La Caja no puede perder el sitio y debe ser todavía más ágil,
imaginativa, rápida. Para ello hay que invertir en medios, tanto materiales
como humanos, tal y como prevé el Plan 2010. Y, tras años de contención en los
gastos, la Caja está en condiciones de abordar esa inversión.

La motivación de la plantilla va a ser fundamental. Las personas de la
Caja necesitan unas expectativas profesionales y retributivas claras, objetivas
e incentivadoras. El sistema de condiciones laborales de la Caja, basado en el
diálogo social, no ha dejado de ser mejorado a través de sucesivos acuerdos.
Pero, como parte de la maquinaria mencionada, necesita ajustes para renovar los
mecanismos obsoletos y encajarlos en el engranaje final.

Por ejemplo, es imprescindible revisar el sistema de retribuciones
variables, las nuevas realidades profesionales derivadas del negocio y adecuar
las plantillas de los centros de trabajo a las necesidades reales.

Creemos también que este es el momento de abordar lo que hemos dado en
llamar el relevo generacional, mediante un plan de jubilaciones anticipadas y
prejubilaciones.

En la Caja hay, en efecto, un colectivo de trabajadores que han vivido y,
por lo tanto, llevan formado parte del éxito de esta empresa, desde los lejanos
tiempos ya de la “mecanización”, allá en los 70’, hasta las recientes
consecuciones del plan 2006, y que aspiran, tras más de 40 años de carrera
profesional en muchos casos, a alcanzar una salida justa, ordenada y
satisfactoria del mercado laboral.

Por otra parte, todos cuantos acceden a la Caja (la tercera entidad
preferida por los jóvenes para trabajar en España, según una encuesta reciente)
aspiran a una carrera razonable; estamos en condiciones de prever y resolver
problemas que se podrían generar en un plazo no muy largo; por lo que
entendemos se deben incorporar nuevas oportunidades de promoción al sistema de
desarrollo profesional, así como alcanzar una formación individualizada, a la
medida del desarrollo de cada miembro de la plantilla, lo que venimos
denominado “Desarrollo Personal
Sostenible”.

En un contexto de grandes esfuerzos y exigencias, es asimismo necesario
adoptar más medidas para incrementar las posibilidades de conciliar la vida
laboral y personal, profundizando en los aspectos objetivos que en la práctica
dificultan la Igualdad, por lo que debemos ser de las primeras empresas en
desarrollar un Plan de Igualdad.

Estos ajustes, como es lógico, deben llevarse a cabo mediante acuerdos
con la representación legal de los trabajadores y le pedimos, Sr. Presidente,
que, como en otras ocasiones, impulse el proceso de negociación necesario para
lograr los avances que en este momento precisa la Caja en materia laboral, con
los que alcanzaremos  una mayor
motivación de la plantilla para esta nueva etapa. Estamos seguros de que, una
vez más, acertaremos.