CCOO denuncia que las funciones que hasta ahora
desempeñaban los propios médicos coordinadores -como la valoración del
suceso y la activación de la UVI móvil- han sido encomendadas a los
teleoperadores subcontratados. Esto supone, según CCOO, cargar sobre
los teleoperadores las responsabilidades que se deriven de cualquier
incidencia o reclamación de los usuarios por una acción que hasta ahora
era propia y exclusiva del personal médico.
CCOO denuncia la derivación de funciones propias del personal sanitario del 061 a los teleoperadores subcontratados
Los
delegados y delegadas de CCOO en los centros provinciales de la Empresa
Pública de Emergencias 061 (EPES) han enviado una carta a la gerencia
de esta empresa para manifestar su rechazo a las modificaciones en los
procedimientos implantadas desde el pasado día 7 de julio. El sindicato
denuncia que las funciones que hasta ahora desempeñaban los propios
médicos coordinadores -como la valoración del suceso y la activación de
la UVI móvil- han sido encomendadas a los teleoperadores
subcontratados. Esto supone, según CCOO, cargar sobre los
teleoperadores las responsabilidades que se deriven de cualquier
incidencia o reclamación de los usuarios por una acción que hasta ahora
era propia y exclusiva del personal médico.
Para
la central sindical, esta modificación en los procedimientos «está
haciendo recaer la responsabilidad de la gestión de la emergencia
sanitaria únicamente sobre el teleoperador», ya que en estos casos «la
participación de un sanitario no se produce y es el teleoperador el
único que gestiona dicho suceso desde su principio hasta su
finalización».
CCOO afirma que «no es coherente considerar al
personal subcontratado como personal auxiliar o complementario, aún más
cuando son cada día más las tareas que se han ido derivando del
personal de EPES a los trabajadores y trabajadoras subcontratados».
Entre estas labores derivadas al personal subcontratado se encuentran
«las consultas médicas a través del teléfono, la activación de recursos
sanitarios sin participación de ningún sanitario, la teleasistencia, la
comprobación e inventario de material de las UVI móviles, el inventario
de material farmacéutico de los almacenes y UVI, el oxígeno y la
revisión del estado de las UVI», así como «la participación en eventos
deportivos y de puertas abiertas como personal EPES, la manipulación de
historias clínicas, etc…».
No obstante, CCOO asegura que con
la formación y la profesionalización de estos trabajadores, así como
con su integración efectiva como personal de estas estructuras
públicas, podrían desarrollar estas funciones, mejorando incluso la
calidad de las emergencias sanitarias. A este respecto el sindicato
recuerda que muchos de estos trabajadores llevan más de quince años
prestando sus servicios «a través de empresas de telemarkeing
subcontratadas, donde la formación es inexistente y el reconocimiento
profesional ignorado».
Por eso, CCOO exige a la Junta de
Andalucía a que «de una vez por todas» apueste por una verdadera
profesionalización de los trabajadores de las emergencias públicas
andaluzas -como sucede en otras comunidades autónomas-, poniendo en
marcha la Agencia Pública de Emergencias de Andalucía. En esta Agencia
debe integrarse el personal subcontratado y recibir formación adecuada
para su profesionalización, algo que «redundará en el beneficio de la
ciudadanía y en la calidad de este servicio público esencial» y
«terminará de una vez por todas con el negocio que dos empresas
privadas llevan haciendo desde la década de los noventa con un servicio
público andaluz».