Dieciséis hoteles de la
provincia de Málaga permanecen cerrados, quince de ellos por conflictos
laborales o problemas de gestión, y uno por temporada, pese al crecimiento del
turismo en 2014 y a las buenas previsiones de ocupación para el año 2015. Ello
supone que haya 5.500 plazas menos disponibles y una reducción de más de 4.300
puestos de trabajo. Muchos de estos hoteles, algunos emblemáticos, llevan
algunos años cerrados por sus propietarios, ligados al sector inmobiliario o lo
que lo mismo a la especulación y a pesar de la bonanza turística actual, se
hallan en concurso de acreedores y pleitos. Leer +