La compañera RMC, trabajadora de Zara desde
el 2009 y que sufre una enfermedad «profesional», fue calificada por
los servicios médicos de la mutua como «no apta» para desarrollar su
trabajo, la respuesta de la empresa incomprensiblemente fue despedirla.
En octubre
de 2014 las compañeras de CCOO en Zara, conocedoras desde el inicio de la
situación de la compañera y de los dictámenes médicos, pidieron a la dirección
de Zara su traslado del almacén a la tienda del mismo centro, dando así una
salida argumentada a su situación para realizar un trabajo adecuado como
dependienta.
La
reacción de la empresa fue «quitarse de encima» a la
trabajadora. Despido que fue denunciado
y que con todo el argumentario de su situación trajo inevitablemente a una
demanda que ha obligado a rectificar a la empresa. Ante la Administración de
Justicia, un tercero, ha obligado a rectificar la actuación de Zara y dejar de
hacer sufrir a la compañera, finalmente Zara ha asumido la salida más
apropiada, la que ya pidió CCOO un año antes. En el acto de conciliación, Zara
admitió la improcedencia del despido y, por lo tanto, readmitir a la
trabajadora, a su vez que asumió el compromiso de trasladar y adaptar su puesto
de trabajo.
Esperamos
que este hecho, que ha hecho sufrir a la compañera RMC en este caso, no se
vuelva a repetir y que la empresa tome nota en el futuro de no vulnerar su
propio código ético y tenga de entrada en consideración la intervención
sindical para buscar aquellas respuestas más adecuadas, posibles y respetuosas
con las personas, su salud y el puesto de trabajo de sus trabajadoras y
trabajadores.
Al
conjunto de compañeras y compañeros os queremos destacar la importancia que
tiene nuestra salud y nuestras condiciones de trabajo, que ante una situación
anómala no callemos y contemos con el apoyo e intervención de CCOO para hacer
de nuestro trabajo un lugar saludable y digno.
Tu participación construye tu
sindicato. Comprometidos contigo!